{"id":36269,"date":"2016-06-21T01:31:49","date_gmt":"2016-06-21T06:31:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aquella-inolvidable-carta-en-medio-del-huracan-sobre-benedicto-xvi\/"},"modified":"2016-06-21T01:31:49","modified_gmt":"2016-06-21T06:31:49","slug":"aquella-inolvidable-carta-en-medio-del-huracan-sobre-benedicto-xvi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aquella-inolvidable-carta-en-medio-del-huracan-sobre-benedicto-xvi\/","title":{"rendered":"Aquella inolvidable carta en medio del hurac\u00e1n (sobre Benedicto XVI)"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; background: white;\">Aquella inolvidable carta en medio del hurac\u00e1n (sobre Benedicto XVI)<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; background: white;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; background: white;\">Por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 30-4-2013<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; background: white;\">El pr\u00f3ximo jueves Benedicto XVI retorna al &#8220;recinto de San Pedro&#8221;, donde por decisi\u00f3n completamente libre permanecer\u00e1 hasta el final de su peregrinaci\u00f3n en esta tierra. Se hace imposible no pensar en las \u00faltimas palabras dirigidas a su pueblo: &#8220;No vuelvo a la vida privada, a una vida de viajes, encuentros, recepciones, conferencias, etc\u00e9tera. No abandono la cruz, sino que permanezco de manera nueva junto al Se\u00f1or Crucificado. Ya no tengo la potestad del oficio para el gobierno de la Iglesia, pero en el servicio de la oraci\u00f3n permanezco, por as\u00ed decirlo, en el recinto de San Pedro&#8221;.\u00a0<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; background: white;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; background: white;\">Esas palabras, dichas con la tersura cristalina que siempre le acompa\u00f1\u00f3, sal\u00edan tambi\u00e9n al paso de incomprensiones y truculentas fantas\u00edas. Y a buen seguro obligar\u00e1n a mucha reflexi\u00f3n de canonistas y te\u00f3logos en el inmediato futuro. &#8220;Amar a la Iglesia significa tambi\u00e9n tener el valor de tomar decisiones dif\u00edciles, sufridas, teniendo siempre delante el bien de la Iglesia y no el de uno mismo&#8221;. Decisiones dif\u00edciles&#8230; No se trata, pues, del merecido descanso de un anciano en el l\u00edmite de sus fuerzas, sino del paso consciente y sacrificado de quien ha entendido que el Se\u00f1or quer\u00eda abrir un cap\u00edtulo nuevo en esta historia en la que siempre fue un sencillo (y sudoroso) trabajador de la vi\u00f1a.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: .0001pt; text-align: start; background: white; orphans: auto; widows: auto; -webkit-text-size-adjust: auto; -webkit-text-stroke-width: 0px; word-spacing: 0px;\">La verdad es que Joseph Ratzinger siempre ha explicado con paciencia y humildad cada uno de sus pasos sin defenderse tras insignias ni estructuras, pues sab\u00eda muy bien que el oficio del Pescador nada tiene que ver con la arbitrariedad o la prepotencia. La forma de este di\u00e1logo sereno del \u00faltimo mi\u00e9rcoles en la plaza de San Pedro, marcado por un realismo que traspira gratitud y esperanza, me ha hecho pensar en otro di\u00e1logo lleno de dramatismo, quiz\u00e1s \u00fanico en su g\u00e9nero en la ya larga historia del papado: me refiero a la carta escrita el 10 de marzo de 2009 a todos los obispos de la Iglesia Cat\u00f3lica, con motivo de la remisi\u00f3n de la excomuni\u00f3n de cuatro obispos que hab\u00edan sido consagrados por el arzobispo franc\u00e9s Marcel Lefebvre en 1988.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: .0001pt; text-align: start; background: white; orphans: auto; widows: auto; -webkit-text-size-adjust: auto; -webkit-text-stroke-width: 0px; word-spacing: 0px;\">Quiz\u00e1s los meses de febrero y marzo de 2009 hayan sido los m\u00e1s amargos de su pontificado. Tras una decisi\u00f3n que pretend\u00eda acercar la curaci\u00f3n de una herida que supuraba desde hac\u00eda m\u00e1s de veinte a\u00f1os, allanando el camino de vuelta a casa para los seguidores de Lefebvre, el papa experiment\u00f3 en su carne lo que es la soledad \u00faltima de su ministerio. Pero no s\u00f3lo: tambi\u00e9n la soledad fruto de la hu\u00edda de quienes deber\u00edan haberlo protegido, de la cobard\u00eda, de la calumnia y del c\u00e1lculo cicatero de tantos, dentro y fuera de la Iglesia. &#8220;Tambi\u00e9n los cat\u00f3licos, que en el fondo hubieran podido saber mejor c\u00f3mo est\u00e1n las cosas, han pensado que deb\u00edan herirme con una hostilidad dispuesta al ataque&#8221;. Y en otro momento no duda en evocar el reproche de San Pablo a los G\u00e1latas, cuando les advierte del riesgo de morderse y devorarse mutuamente. As\u00ed se expresaba, sin defensas mundanas, el Pastor de la Iglesia universal, clavado por aquellos d\u00edas en la picota, acusado de malvender el Concilio, de insultar a los jud\u00edos y de fracturar esa Iglesia por cuya unidad \u00e9l siempre estuvo dispuesto a dar la propia vida.<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; background: white;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; background: white;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; background: white;\">Su carta a todos los obispos me hizo pensar en la\u00a0<em><b>Apolog\u00eda pro vita sua<\/b><\/em>\u00a0del beato J.H. Newman, claro que el genial converso ingl\u00e9s no se sentaba en la Sede Apost\u00f3lica. En estas l\u00edneas explota toda la potencia de la raz\u00f3n de Ratzinger, pero tambi\u00e9n su amor apasionado por Cristo y por la Iglesia. &#8220;\u00bfEra y es realmente una equivocaci\u00f3n salir al encuentro del hermano que &#8220;tiene quejas contra ti&#8221; y buscar la reconciliaci\u00f3n?&#8230; \u00bfPuede ser totalmente desacertado el comprometerse en la disoluci\u00f3n de las rigideces y restricciones, para dar espacio a lo que haya de positivo y recuperable para el conjunto?&#8230; \u00bfDebemos realmente dejarlos (a los seguidores de Lefebvre) tranquilamente ir a la deriva lejos de la Iglesia?&#8230; \u00bfPodemos simplemente excluirlos, como representantes de un grupo marginal radical, de la b\u00fasqueda de la reconciliaci\u00f3n y de la unidad? \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de ellos luego?&#8221; Sabemos c\u00f3mo han respondido despu\u00e9s estos hermanos&#8230; pero esa es otra historia.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: .0001pt; text-align: start; background: white; orphans: auto; widows: auto; -webkit-text-size-adjust: auto; -webkit-text-stroke-width: 0px; word-spacing: 0px;\">La tensi\u00f3n dram\u00e1tica de aquellas p\u00e1ginas escritas en medio del hurac\u00e1n refleja mucho m\u00e1s que un leg\u00edtimo desahogo o una merecida admonici\u00f3n. Esta carta \u00fanica en la historia desvela una dimensi\u00f3n que misteriosamente acompa\u00f1a, antes o despu\u00e9s, a quienes reciben el encargo de calzar las sandalias del pescador: la dimensi\u00f3n del martirio. Pedro debe extender las manos para ser ce\u00f1ido y llevado a donde no hubiera querido ir. Pero sobre todo encontramos aqu\u00ed una llamada de atenci\u00f3n sobre las prioridades de la Iglesia en este comienzo del siglo XXI, cuando en amplias zonas de la tierra la fe est\u00e1 en peligro de apagarse y la humanidad se ve afectada por una falta de orientaci\u00f3n cuyos efectos destructivos se ponen cada vez m\u00e1s de manifiesto.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: .0001pt; text-align: start; background: white; orphans: auto; widows: auto; -webkit-text-size-adjust: auto; -webkit-text-stroke-width: 0px; word-spacing: 0px;\">No existe otra prioridad por encima de hacer presente a Dios en este mundo y abrir a los hombres el acceso a Dios, pero no a uno cualquiera, sino al Dios que se ha revelado en Jesucristo muerto y resucitado. Por esta prioridad se ha entregado y desgastado Benedicto XVI, por esta prioridad permanece escondido para el mundo, atado a la cruz de su Se\u00f1or en el recinto de San Pedro, con la dulce paz de quien sabe que &#8220;Dios gu\u00eda a su Iglesia, la sostiene siempre, tambi\u00e9n y sobre todo en los momentos dif\u00edciles&#8230; esa es la \u00fanica visi\u00f3n verdadera del camino de la Iglesia y del mundo&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquella inolvidable carta en medio del hurac\u00e1n (sobre Benedicto XVI) \u00a0 Por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 30-4-2013 El pr\u00f3ximo jueves Benedicto XVI retorna al &#8220;recinto de San Pedro&#8221;, donde por decisi\u00f3n completamente libre permanecer\u00e1 hasta el final de su peregrinaci\u00f3n en esta tierra. 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