{"id":3627,"date":"2015-12-01T01:18:42","date_gmt":"2015-12-01T06:18:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mas-que-un-refugio\/"},"modified":"2015-12-01T01:18:42","modified_gmt":"2015-12-01T06:18:42","slug":"mas-que-un-refugio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mas-que-un-refugio\/","title":{"rendered":"M\u00e1s que un refugio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Fernando Mora<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La iglesia no debe pasar por alto las realidades de hoy y conformarse con una evangelizaci\u00f3n puramente proselitista, que no toma en cuenta las necesidades m\u00e1s urgentes y profundas de las personas.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p class=\"MsoNormal\">Yo prefiero estar m\u00e1s cerca de la cruel necesidad, llorar con los que lloran, y ofrecerles la verdad, y aprender a ser cristiano, a la lumbre de mi hogar, y tener alg\u00fan amigo que me ayude a recordar\u2026 (Marcos Vidal)<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160; <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La iglesia enfrenta hoy una nueva dimensi\u00f3n de la evangelizaci\u00f3n, la evangelizaci\u00f3n urbana. M\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n mundial habita en ciudades que superan los cien mil habitantes, y varias ciudades del mundo ingresaron al nuevo milenio con poblaciones que superan los diez millones. M\u00e9xico, San Pablo, y Buenos Aires se cuentan entre las diez ciudades m\u00e1s pobladas del mundo. \u00a1Y M\u00e9xico crece a raz\u00f3n de m\u00e1s de mil quinientas personas por d\u00eda!<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La poblaci\u00f3n urbana aumenta tambi\u00e9n por la migraci\u00f3n del campo a la ciudad. Un siglo atr\u00e1s, 90% de la poblaci\u00f3n venezolana viv\u00eda en el campo; hoy la proporci\u00f3n es casi inversa.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Junto con la poblaci\u00f3n, en las ciudades, se eleva en forma acelerada la pobreza, la violencia, la promiscuidad, el hacinamiento, las enfermedades y la inseguridad. Esta es la realidad cotidiana de las ciudades modernas, y frente ella sus habitantes se muestran desorientados y ansiosos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">El nuevo desaf\u00edo para la iglesia<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El nuevo reto para la iglesia es evangelizar a las grandes ciudades y sus suburbios; sin embargo, la evangelizaci\u00f3n masificada no responde de manera efectiva a los problemas de sus habitantes. Cuando las iglesias se centran en su propio crecimiento y grandeza, pasan por alto la despersonalizaci\u00f3n que acarrea ese enfoque y no atienden las necesidades profundas de la gente.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Algunas de las problem\u00e1ticas que la evangelizaci\u00f3n urbana debe tomar en cuenta son:<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Deshumanizaci\u00f3n:<\/b> La p\u00e9rdida de la condici\u00f3n humana en las grandes ciudades comienza por el aislamiento y anonimato. La soledad provoca sentimientos de precariedad, superficialidad y hostilidad en las relaciones.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Marginalidad:<\/b> Las ciudades modernas son esencialmente pobres. Muchos habitantes carecen de trabajo, de vivienda apropiada, de asistencia social, de afecto; adem\u00e1s carecen de objetivos, de convicciones y de vocaci\u00f3n. Las enfermedades, la suciedad, la promiscuidad, la violencia y el desorden p\u00fablico son parte de la realidad habitual.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Tensi\u00f3n: <\/b>Esta se produce por las contradicciones entre lo que la persona aparenta y lo que es; entre lo que quiere y lo que logra, entre lo que se esfuerza y lo que descansa. Adem\u00e1s, los habitantes de la ciudad sufren tensi\u00f3n por la sobrecarga de informaci\u00f3n y por las m\u00faltiples opciones de estilos de vida. La superstici\u00f3n, las adicciones, el p\u00e1nico y los suicidios son algunos de los s\u00edntomas que reflejan esta tensi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">&#160;<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Escapismo: <\/b>La gente en las grandes urbes, por buscar la forma de olvidar la opresi\u00f3n en la que vive, se vuelca a la televisi\u00f3n, al cine, a las diversiones, al alcohol, a las drogas, a las relaciones il\u00edcitas, al tabaquismo, etc\u00e9tera. Las ciudades modernas las llenan personas que han emigrado de otras regiones: alejadas de sus grupos de influencia natural se sienten libres de experimentar nuevas vivencias, no importa cu\u00e1n peligrosas sean estas. Los habitantes de las ciudades oyen muchas voces diferentes, y resultan vulnerables a los enga\u00f1os masivos y a las falsas esperanzas depositadas en todo tipo de \u00eddolos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Pecado:<\/b> Existe una estrecha relaci\u00f3n entre el pecado y la ciudad. La maldad abunda en ellas, y se acumulan la injusticia y el abuso. El reino de Satan\u00e1s ejerce una influencia poderosa en las ciudades. La mentira, la violencia, la promiscuidad, las relaciones il\u00edcitas, los temores y la corrupci\u00f3n son estructuras destructivas presentes en las instituciones que conforman a la sociedad urbana, comenzando por las familias.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Los cristianos debemos recordar que nuestra ciudadan\u00eda est\u00e1 en los cielos (Fil 3.20) y que, en un sentido, aqu\u00ed somos peregrinos. Pero tambi\u00e9n sabemos que Dios nos env\u00eda al mundo para que otros descubran la salvaci\u00f3n. Cuando procuramos alcanzar a la ciudad con el evangelio, tambi\u00e9n buscamos la destrucci\u00f3n de los c\u00edrculos de pobreza y miseria con los que el reino de Satan\u00e1s ata a sus habitantes. Trabajamos por la bendici\u00f3n de las ciudades y sus pobladores; actuamos en forma opuesta a los deseos del \u00abdios de este siglo\u00bb, porque \u00abpor la bendici\u00f3n de los rectos la ciudad es engrandecida\u00bb (Pr 11.11).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00bfDe qu\u00e9 manera procura usted y su comunidad eclesi\u00e1stica romper los c\u00edrculos de pobreza y miseria que atan la ciudad?<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El procedimiento para enfrentar la dram\u00e1tica situaci\u00f3n en la que est\u00e1 sumido el mundo es la formaci\u00f3n de verdaderas comunidades cristianas. Las iglesias deber\u00e1n promover la intimidad entre sus integrantes y entre estos con el Se\u00f1or; deber\u00e1 mostrar una profunda preocupaci\u00f3n de unos por otros y por quienes la rodean. Deben ser comunidades que practiquen la fidelidad y la sujeci\u00f3n entre los miembros y hacia todo el cuerpo de Cristo. Esta es la atm\u00f3sfera que producir\u00e1 la clase de disc\u00edpulos de los cuales habl\u00f3 Jes\u00fas en Mateo 28.18\u201320, y que permitir\u00e1 alcanzar a otros con el evangelio de una manera espont\u00e1nea y natural.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">El hogar como base de la evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Las reuniones en las casas constituyeron un instrumento fundamental de la iglesia neotestamentaria: \u00abPartiendo el pan en las casas com\u00edan juntos con alegr\u00eda y sencillez de coraz\u00f3n, alabando a Dios y teniendo favor con todo el pueblo\u00bb (ver Hch 2.42\u201347).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Cuando los escritores del Nuevo Testamento hablan de familia, se refieren a ella desde el contexto del sistema social grecorromano, cuyos hogares se conformaban por una serie de lazos de sangre, laborales y geogr\u00e1ficos. La familia (oikos) era el centro de la organizaci\u00f3n social, y lleg\u00f3 a ser un espacio de crecimiento y expansi\u00f3n de la nueva iglesia cristiana. Sin embargo, lentamente se fue trasladando el \u00e9nfasis desde la vida diaria hacia lo ritual, y el lugar central de los hogares en la ense\u00f1anza y pr\u00e1ctica b\u00edblicas perdi\u00f3 fuerza. Con el tiempo, la iglesia lleg\u00f3 incluso a prohibir la lectura individual de las Escrituras, lo cual redujo mucho m\u00e1s la posibilidad de usar los hogares como centros de oraci\u00f3n, instrucci\u00f3n y compa\u00f1erismo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Hemos vivido muchos cambios sociol\u00f3gicos en los \u00faltimos siglos; ya no podemos hablar de la familia en el mismo sentido y dimensi\u00f3n de la sociedad grecorromana. Las ciudades modernas est\u00e1n formadas por grandes cantidades de habitantes provenientes de otras regiones del pa\u00eds y aun de diferentes naciones. Muchas de estas personas no siguen arraigadas a un grupo familiar espec\u00edfico. Sus parientes han quedado lejos. Pr\u00e1cticamente no conocen a sus vecinos. Quienes trabajan desarrollan casi todas sus relaciones amistosas en el \u00e1mbito laboral, aunque mantienen siempre cierta distancia. Los ni\u00f1os crecen en familias donde ambos padres trabajan; los divorcios son frecuentes; los j\u00f3venes ya no valoran la familia en el sentido tradicional, sino m\u00e1s bien por la calidad de las relaciones que pueden establecer. Las nuevas formas de trabajo, las crisis econ\u00f3micas, las migraciones y los cambios en los patrones y conceptos morales han marcado de manera profunda la familia. En las grandes ciudades, las personas marginadas han comenzado a asociarse y a encerrarse en un cascar\u00f3n protector. Sucede, por ejemplo, con las redes de homosexuales y lesbianas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La situaci\u00f3n actual presenta grandes posibilidades para la expansi\u00f3n del reino de Dios, pero tambi\u00e9n muestra mayor apertura a la obra del reino de las tinieblas, lo cual puede llevar a muchas vidas a la perdici\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La iglesia no debe pasar por alto estas realidades y conformarse con una evangelizaci\u00f3n puramente proselitista, que no toma en cuenta las necesidades m\u00e1s urgentes y profundas de las personas. Podemos afirmar que los habitantes de estas ciudades son los hu\u00e9rfanos y las viudas de hoy, que necesitan de un Dios que los haga \u00abhabitar en familia\u00bb (Sal 68.6).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Las&#160; relaciones como estrategia de evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Es en este contexto social donde cobra fuerza el concepto de c\u00e9lulas, grupos peque\u00f1os o grupos de apoyo, grupos familiares, racimos, grupos de afinidad, o cualquier otro nombre que les d\u00e9 la iglesia o denominaci\u00f3n que intenta aplicar esta estrategia. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Muchas congregaciones adoptaron las c\u00e9lulas con un sentido estrictamente utilitario, como un instrumento eficiente para el crecimiento num\u00e9rico. Esta manera de pensar result\u00f3 tr\u00e1gica, porque se perdi\u00f3 de vista la raz\u00f3n fundamental de su aplicaci\u00f3n en el mundo contempor\u00e1neo. El grupo celular es una forma apropiada de evangelizaci\u00f3n no tanto porque sea t\u00e9cnicamente eficiente, sino porque satisface una necesidad y un anhelo profundo de la sufriente sociedad actual, y por eso Dios bendice con el crecimiento num\u00e9rico, espiritual, intelectual y social de la iglesia. Los autores John White y Ken Blue lo plantean as\u00ed:<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 46.45pt 0.0001pt 21.3pt; text-align: justify;\" class=\"MsoNormal\">Los seres humanos actuamos en dos escenarios: en la intimidad de nuestra vida familiar, y en la vida p\u00fablica y social. En el segundo s\u00f3lo tenemos un peque\u00f1o papel, mientras que en el primero somos los actores principales. Sin embargo, ambos papeles son necesarios para nuestro crecimiento. En el primero reafirmamos nuestra necesidad de intimidad, mientras que en el segundo nos identificamos con algo grande y poderosos. En la vida cristiana necesitamos de la intimidad y del compromiso mutuo de un grupo peque\u00f1o, as\u00ed como del compa\u00f1erismo y la seguridad de la iglesia en conjunto.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00bfCu\u00e1l es nuestra visi\u00f3n de la expansi\u00f3n del reino de Dios? Algunos cristianos siguen una visi\u00f3n sectorizada de la vida cristiana, en la que la iglesia y los dem\u00e1s \u00e1mbitos de la vida: familia, pol\u00edtica, cultura, deporte y econom\u00eda no se tocan. Otros piensan que la meta es formar \u00abislas\u00bb cristianas en cada sector: \u00abcolegios cristianos\u00bb, \u00abpartidos cristianos\u00bb, \u00abclubes cristianos\u00bb. Cada una de estas perspectivas concibe su propia manera de llevar a cabo la evangelizaci\u00f3n. Nuestra visi\u00f3n es la de una penetraci\u00f3n progresiva en la comunidad, como la levadura que va fermentando la masa. De esa manera, esperamos llevar el evangelio con naturalidad y espontaneidad a todos los rincones de la sociedad.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Estamos convencidos de que en los contextos urbanos la adecuada evangelizaci\u00f3n es relacional. Es decir, los cristianos evangelizan y sirven en sus respectivos mundos de relaciones: familiar, geogr\u00e1fico, recreativo, vocacional, de apoyo mutuo. En un marco tan variado, no se puede dise\u00f1ar un solo tipo de c\u00e9lula o grupo peque\u00f1o. Cada congregaci\u00f3n debe estar preparada para ver surgir una gran variedad de grupos, y para aceptarlos en su funcionamiento y estrategia. La tabla siguiente presenta los tipos de redes relacionales que deben ser activados en el ministerio de grupos celulares.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En cada red es preciso identificar las necesidades b\u00e1sicas, profundizar las relaciones, servir a las personas y compartir a Cristo con ellas. En las redes de ayuda mutua, compartir las maneras en las que Dios ha provisto la soluci\u00f3n a los problemas, acompa\u00f1ar y ayudar en tiempo de crisis, y servir de comunidad terap\u00e9utica.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Existe una renovaci\u00f3n espiritual en marcha dentro del cuerpo de Cristo y se va profundizando cada d\u00eda. El Esp\u00edritu Santo estimula de manera continua al pueblo de Dios a revisar las estructuras de la iglesia para que consiga alcanzar a toda la humanidad con el mensaje del evangelio.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Se tom\u00f3 de Manual para Iglesias que crecen, Editorial Certeza, 2005. Se usa con permiso. Todos los derechos reservados.\n<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Fernando Mora La iglesia no debe pasar por alto las realidades de hoy y conformarse con una evangelizaci\u00f3n puramente proselitista, que no toma en cuenta las necesidades m\u00e1s urgentes y profundas de las personas. 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