{"id":36286,"date":"2016-06-21T01:33:08","date_gmt":"2016-06-21T06:33:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pedro-garante-de-la-libertad-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T01:33:08","modified_gmt":"2016-06-21T06:33:08","slug":"pedro-garante-de-la-libertad-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pedro-garante-de-la-libertad-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"Pedro, garante de la libertad, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Pedro, garante de la libertad, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Tras un mes de v\u00e9rtigo, el papa Francisco ha culminado un primer tramo de su camino. La coincidencia con las celebraciones de la Semana Santa y de la Pascua le ha permitido centrar su primer magisterio en el coraz\u00f3n de la fe cristiana: en Jes\u00fas muerto y resucitado para salvar a cada hombre. Ha realizado muchos gestos que desvelan su temperamento misionero y su estilo de pastor decidido a estar cerca de su pueblo. Ha trenzado su eficaz comunicaci\u00f3n con los hilos de la misericordia, de la cruz y del vigor apost\u00f3lico. Pero su gobierno apenas ha comenzado y la impresionante expectaci\u00f3n suscitada agranda, si cabe, las l\u00f3gicas preguntas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una de ellas se refiere al modo en que Francisco ejercer\u00e1 su ministerio como sucesor del ap\u00f3stol Pedro. La cuesti\u00f3n de la modalidad no es balad\u00ed: Juan Pablo II, en su enc\u00edclica\u00a0Ut unum sint, dej\u00f3 planteado el desaf\u00edo de buscar una forma de ejercicio del primado que, sin renunciar a lo esencial de su misi\u00f3n, pueda ser reconocido y aceptado por todos los cristianos. En la conciencia de los \u00faltimos papas ha estado siempre presente la paradoja de que, siendo el ministerio de Pedro un servicio esencial para la fe y la unidad de la Iglesia, expl\u00edcitamente querido por el Se\u00f1or, haya sido tambi\u00e9n piedra de tropiezo para muchos cristianos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde su primer saludo Francisco ha querido subrayar con fuerza su condici\u00f3n de obispo de Roma, recordando con la c\u00e9lebre frase de Ignacio de Antioqu\u00eda que esta sede &#8220;preside en el amor a todas las Iglesias&#8221;. Tambi\u00e9n ha querido subrayar que el poder recibido por Pedro del Se\u00f1or s\u00f3lo puede ejercerse como servicio. Un subrayado, por cierto, que Benedicto XVI realiz\u00f3 tambi\u00e9n durante su toma de posesi\u00f3n de la c\u00e1tedra de San Juan de Letr\u00e1n y que Juan Pablo II hab\u00eda hecho suyo en la mencionada enc\u00edclica. Pero \u00bfcu\u00e1l es el significado preciso de esta funci\u00f3n de la sede romana reconocida ya desde el primer siglo? En el fondo, desde hace m\u00e1s de un siglo los papas han intentado profundizar en esta pregunta, se han esforzado por despojar al ministerio petrino de adherencias temporales, de incrustaciones malsanas y de inercias hist\u00f3ricas. Es significativo el texto in\u00e9dito de Joseph Ratzinger que ha publicado\u00a0L&#8217;Osservatore Romano\u00a0el pasado lunes, en el que explicaba c\u00f3mo el Concilio Vaticano I dej\u00f3 a la luz la dimensi\u00f3n espiritual de un papado libre de gangas temporales, y &#8220;lo defini\u00f3 nuevamente partiendo del seguimiento de Cristo, privado de poder terrenal, del mismo modo que Pedro el pescador le hab\u00eda seguido, sin poder alguno, hasta su crucifixi\u00f3n en Roma&#8221;. Conviene tener presente esta perspectiva cuando tantos describen el primer tramo de Francisco como una ruptura con los pontificados anteriores.<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos plantean estos d\u00edas, ya sea en los peri\u00f3dicos o en tribunas especializadas, un primado en la fe y en la caridad que se expresar\u00eda \u00fanicamente como servicio y no como jurisdicci\u00f3n. No pretendo exponer una tesis sino abordar una cuesti\u00f3n trascendental para cada cristiano y para el conjunto de la Iglesia. Juan Pablo II ya advert\u00eda que la funci\u00f3n de asegurar la comuni\u00f3n ser\u00eda ilusoria si el obispo de Roma se viese privado del poder y la autoridad que le son propios. Por su parte Benedicto XVI subrayaba con especial eficacia: &#8220;Presidir en la doctrina y presidir en el amor deben ser una sola cosa: toda la doctrina de la Iglesia, en resumidas cuentas, conduce al amor&#8221;. En su memorable libro\u00a0El complejo antirromano, Urs von Balthasar destroza sin contemplaciones la eterna pretensi\u00f3n de vaciar de sustancia el ministerio de Pedro reduci\u00e9ndolo a un supuesto servicio, artificialmente contrapuesto a la jurisdicci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En el dinamismo propio de la renovaci\u00f3n en la continuidad, Francisco buscar\u00e1 su propio estilo y es muy posible que bajo su pontificado se produzcan nuevos pasos en la direcci\u00f3n que auspiciaba la enc\u00edclica\u00a0Ut\u00a0unum sint. Ciertamente el pontificado de Benedicto XVI, con su concepci\u00f3n profundamente evang\u00e9lica y sus gestos innovadores, ha preparado el camino. Durante sus casi ocho a\u00f1os ha explicado y mostrado sin cesar que el papa no es un soberano absoluto cuyo pensamiento y voluntad se convierten en ley. Por el contrario, el ministerio de Pedro es la garant\u00eda de la obediencia a Cristo y a su Palabra. Aqu\u00ed la continuidad entre Francisco y Benedicto se hace evidente m\u00e1s all\u00e1 de estilos y temperamentos: el papa no pretende imponer sus propias ideas sino que se sabe unido a la gran comunidad de la fe de todos los tiempos, su poder no est\u00e1 por encima, sino al servicio de la palabra de Dios, y tiene la responsabilidad de hacer que esta Palabra siga resonando en toda su pureza frente a la frivolidad, la moda y la mentira. Un ministerio que el papa Francisco ejerc\u00eda claramente estos d\u00edas al recordar &#8220;que la fe no se vende ni se atiene a componendas&#8221; porque como Pedro &#8220;no podemos callar ante aquello que hemos visto y o\u00eddo&#8221;. En la historia del pueblo de Dios siempre ha existido la tentaci\u00f3n de eliminar una parte de la fe, advert\u00eda Francisco, pero &#8220;la fe es tal como la confesamos en el Credo&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por \u00faltimo. Es comprensible que ortodoxos y reformados contemplen con esperanza este ya largo camino del papado, pero ser\u00eda deseable que ellos tambi\u00e9n se movieran en la direcci\u00f3n de la Iglesia indivisa del primer milenio. Y en cuanto al clima que est\u00e1n creando algunos intelectuales cat\u00f3licos, ojal\u00e1 no necesitemos que un nuevo Vladimir Soloviev, tal vez llegado de Oriente, tenga que recordarnos que Roma es, para todo cristiano, la condici\u00f3n de la libertad.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\">Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 11\/04\/2013<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro, garante de la libertad, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n Tras un mes de v\u00e9rtigo, el papa Francisco ha culminado un primer tramo de su camino. 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