{"id":36342,"date":"2016-06-21T01:37:32","date_gmt":"2016-06-21T06:37:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-renuncia-de-benedicto-xvi-a-obispo-de-roma\/"},"modified":"2016-06-21T01:37:32","modified_gmt":"2016-06-21T06:37:32","slug":"la-renuncia-de-benedicto-xvi-a-obispo-de-roma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-renuncia-de-benedicto-xvi-a-obispo-de-roma\/","title":{"rendered":"La renuncia de Benedicto XVI a obispo de Roma"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El 11 de este mes febrero, el papa <b>Benedicto XVI<\/b> anunciaba: \u201cCon plena libertad renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales, el 19 de abril de 2005, de forma, que desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, sede de san Pedro, quedar\u00e1 vacante y deber\u00e1 ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el c\u00f3nclave para la elecci\u00f3n del nuevo Sumo Pont\u00edfice\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Justificaba su decisi\u00f3n: \u201cPor la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio de san Pedro. Para gobernar la barca de Pedro y anunciar el Evangelio es necesario tambien el vigor tanto del cuerpo como del esp\u00edritu, vigor que, en los \u00faltimos meses, ha desminuido en m\u00ed de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me\u00a0 fue encomendado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico prev\u00e9 esta situaci\u00f3n: \u201cSi el Romano Pont\u00edfice renunciase a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente, pero no sea aceptada por nadie\u201d (canon 332, apartado 2).\u00a0 Los c\u00e1nones referentes a los oficios eclesiasticos establecen con car\u00e1cter general: \u201cEl que se halla en su sano juicio puede, con causa justa, renunciar a un oficio eclesi\u00e1stico\u201d (canon 187). \u201cEs nula, en virtud del mismo derecho, la renuncia hecha por miedo grave injustamente provocado, dolo, error sustancial o simon\u00eda\u201d (canon 188).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Pues bien, el papa Benedicto XVI, de conformidad con los art\u00edculos citados, renuncia libre y formalmente, en sano juicio con justa causa y sin miedo grave injustamente provocado, a la funci\u00f3n de Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, cabeza del Colegio de los Obispos, Vicario de Cristo y Pastor de la Iglesia universal. Su renuncia es plenamente v\u00e1lida y l\u00edcita, pudiendo otorg\u00e1rsele el t\u00edtulo de em\u00e9rito de Obispo de Roma conforme al canon 185 del C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico que establece: \u201cPuede conferirse el t\u00edtulo de em\u00e9rito a aquel que ha cesado en un oficio por haber cumplido la edad o por renuncia aceptada\u201d. En este caso, no cabe la aceptaci\u00f3n de la renuncia, ya que no hay autoridad superior a la suya en la Iglesia cat\u00f3lica que pueda\u00a0 aceptarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Su renuncia a Obispo de Roma revela una excepcional personalidad humana y cristiana que no esta apegada a dicho cargo y funci\u00f3n, sino que est\u00e1 al servicio de Dios, de Cristo y de la Iglesia. Resulta admirable en esta vida, en la cual apenas nadie quiere renunciar a tal dignidad y poder, que el papa Benedicto XVI renuncie\u00a0 a la m\u00e1xima dignidad eclesial y a todo el poder ordinario, supremo, pleno, inmediato, universal y libre sobre la Iglesia cat\u00f3lica y al m\u00e1ximo respeto y consideraci\u00f3n fuera de ella. Es verdad que la historia de la Iglesia cat\u00f3lica nos cuenta tres o cuatro casos de Papas que renunciaron al Papado, pero eran otros tiempos, otras razones y otras circunstancias muy distintas a las actuales del papa Benedicto XVI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Benedicto XVI, de ni\u00f1o, adolescente y joven, era ya una persona piadosa, sensible y amable, un excelente estudiante y m\u00fasico, a quien le entusiasmaban las \u00a0celebraciones lit\u00fargicas. Ten\u00eda una especial capacidad para la especulaci\u00f3n intelectual, por la cual quer\u00eda orientar su vida laboral. Estas caracter\u00edsticas de su personalidad le acompa\u00f1ar\u00e1n a lo largo de su vida de sacerdote, profesor, arzobispo, cardenal y papa. Las ra\u00edces de dichas hermosas cualidades hay que buscarlas en el hogar de sus queridos padres, en su parroquia natal, en la escuela de su pueblo y en su bella tierra de Baviera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su curr\u00edculum vitae es extraordinario. Es ordenado sacerdote, junto con su hermano, Jorge, el 29 de junio de 1951, en la catedral de Freising. En agosto de este mismo a\u00f1o, es destinado como coadjutor a la parroquia de la Precios\u00edsima Sangre de Munich, pasando poco tiempo despu\u00e9s a profesor de seminario de la di\u00f3cesis Freising. Doctorado en teolog\u00eda, es profesor de esta disciplina en las universidades de Bonn, M\u00fcnster, Tubinga y Ratisbona y perito del concilio Vaticano II.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Sin buscarlo y sin pretenderlo es nombrado arzobispo de M\u00fanich y Freising y cardenal por el papa Pablo VI. El obispo Engelber Sieble recuerda que siendo \u00a0arzobispo de esta archidi\u00f3cesis: \u201cJosepf Ratzinger dictaba mientras paseaba por la habitaci\u00f3n y se pod\u00edan imprimir\u00a0 veinte p\u00e1ginas sin encontrar un solo error, le encantaba debatir, le interesaba mucho la ciencia y le encanta la m\u00fasica, por la noche tocaba a Mozart al piano antes de acostarse\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papa Juan Pablo II le nombra prefecto del Congregaci\u00f3n de la Doctrina de la Fe y miembro de cinco Congregaciones, de dos Consejos y de la Comisi\u00f3n Latinoamericana. Vittorio Messori escribe en su libro, Informe sobre la Fe, sobre el cardenal Josepf Ratzinger: \u201cEs el t\u00edpico b\u00e1varo, de aspecto cordial, que vive modestamente en un pisito cerca del Vaticano. Va solo con chaqueta y corbata, frecuentemente al volante de un peque\u00f1o utilitario por las calles de Roma, y que nadie pensar\u00eda que se trata\u00a0 de uno de los hombres m\u00e1s importantes del Vaticano. A su sentido del humor, a\u00f1ade su capacidad de escuchar, su disponibilidad de dejarse interrumpir por el interlocutor y su rapidez de respuesta, con franqueza total, a cualquier pregunta. Es un hombre, pues, muy alejado del estereotipo del cardenal de curia evasivo y socarronamente diplom\u00e1tico\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Autor de 40 libros y de numeros\u00edsimos art\u00edculos de revistas de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, cuyas obras son producto de un estudio y de una reflexi\u00f3n profunda sobre la fe cristiana en confrontaci\u00f3n con el mundo actual. Es uno de los fundadores de la revista teol\u00f3gica Concilium y promotor del Catecismo la Iglesia. Ingrid Stampa, su secretaria particular, manifestaba entonces: \u201cLas pasiones del papa Benedicto XVI, eran la m\u00fasica, el piano y los largos paseos en bicicleta, pero ahora prefiere pasear a pi\u00e9 con su boina vasca a la que tiene un gran cari\u00f1o\u201d. Enrique Pinci, su confesor durante seis a\u00f1os, cuando era p\u00e1rroco en Santa Mar\u00eda Transpontina, dec\u00eda: \u201cEs una persona humilde y amable, con ideas claras sobre la Fe cat\u00f3lica, vive como un asceta\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es elegido Papa, el 19 de abril de 2005, por muerte de su antecesor, Juan Pablo II, de feliz memoria, sale al balc\u00f3n para presentarse al pueblo romano como el nuevo Papa y pronuncia las siguientes palabras: \u201cLos se\u00f1ores cardenales me han elegido Papa a mi, humilde trabajador\u00a0 de la vi\u00f1a del Se\u00f1or. Se impone el nombre de Benedicto XVI, en memoria del\u00a0 papa Benedicto XV, gran promotor de la paz mundial, y en recuerdo de S. Benito, cuya regla y obra monacal es base fundamental \u00a0de la historia, cultura y civilizaci\u00f3n de Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Elige como \u00a0lema papal: \u201cCooperador de la verdad\u201d, que conserva de su escudo arzobispal de Munich y Freising. Su programa papal es: \u201cPonerse contada la Iglesia a la escucha de la palabra y de la voluntad del Se\u00f1or, dej\u00e1ndose conducir por \u00e9l, de tal modo, que sea el Se\u00f1or el conduzca a la Iglesia en\u00a0 esta historia. La gran preocupaci\u00f3n del papa Benedicto de XVI fue y es presentar el Evangelio de Jesucristo como el gran mensaje de salvaci\u00f3n para el mundo actual y defender la moral cristiana de la vida humana, del matrimonio y de la familia, como\u00a0 base y fundamento de la felicidad social y pol\u00edtica humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En su pontificado merecen destacar las medidas tomadas de tolerancia cero contra la pederastia de determinados eclesi\u00e1sticos, poner orden y limpieza en la congregaci\u00f3n de los Legionarios de Cristo Rey, sus muchos viajes apost\u00f3licos internacionales, sus numerosos discursos y alocuciones, sus tres tomos sobre Jes\u00fas de Nazaret y sus tres enc\u00edclicas, Deus Caritas est, Spes salvi y Caritas in Veritate, sobre todo, est\u00e1 \u00faltima que enlaza y supera \u00a0a la gran enc\u00edclica social, Rerum Novarum de Le\u00f3n XIII, y a las enc\u00edclicas que tratan el tema de la justicia distributiva, como son, Mater el magistra de Juan XXII, Pacem in terris de Pablo VI y Populorum Progresio de Juan Pablo II.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Buscando, pues, motivos y razones de su renuncia como Obispo de Roma, los diversos medios de comunicaci\u00f3n social se\u00f1alan: su problema f\u00edsico de movilidad, el estado en que se encuentra la curia romana dividida por las cuestiones, Viga\u00f1o e Instituto de Obras de Religi\u00f3n (IOR) y el caso Vatileak, junto con el recuerdo de los \u00faltimos a\u00f1os del pontificado del papa Juan Pablo II en que, debido a su larga y penosa enfermedad,\u00a0 el gobierno de la Iglesia sufri\u00f3 divisiones, rencillas y no se resolvieron ciertos problemas eclesi\u00e1sticos que \u00e9l tuvo que afrontar .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La cuesti\u00f3n Viga\u00f1o dio lugar a la divisi\u00f3n entre los partidarios de Carlo Maria \u00a0Viga\u00f1o, n\u00famero dos del Gobierno del Estado Vaticano, y los del cardenal Bertone, n\u00famero uno y secretario de Estado del Vaticano, en quien el Benedicto XVI hab\u00eda puesto toda su confianza. Carlo Mar\u00eda Viga\u00f1o que controlaba los gastos, ingresos y servicios del Estado Vaticano, consider\u00e1ndose v\u00edctima de una conjura contra \u00e9l promovida por determinado cardenal curial, \u00a0denuncia por carta al papa Benedicto XVI casos de corrupci\u00f3n, gastos inflados y compras poco claras en dicho Estado Vaticano.<\/p>\n<p align=\"justify\">La cuesti\u00f3n IOR originada por el fracaso de la gesti\u00f3n financiera de su presidente Ettore Gotti Tedeschi, \u00a0dio lugar a la dimisi\u00f3n de su cargo ante la oposici\u00f3n de la vieja guardia curial vaticana. Hab\u00eda sido puesto por la comisi\u00f3n de cardenales para dar transparencia a las cuentas bancarias. Hace unos d\u00edas ha sido nombrado presidente del IOR, el alem\u00e1n Ernest Freybeg.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso Vatileaks es la traici\u00f3n protagonizada por Paolo Gabriele, mayordomo de su casa y persona de su confianza, al fotocopiar y publicar documentos secretos y reservados contra quien el papa Benedicto XVI tuvo que tomar medidas judiciales can\u00f3nicas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cuestiones, Viga\u00f1o y IOR y el caso Vatileak fueron como tres pu\u00f1ales clavados en el coraz\u00f3n del papa Benedicto XVI, anciano de 85 a\u00f1os, sinti\u00e9ndose sin fuerzas y sin capacidad para resolver aquellas y afect\u00e1ndole enormemente dicho citado caso. Su renuncia admirada por todo mundo cristiano o no cristiano ser\u00e1 recordada en la Historia de la Iglesia como un gran gesto de humildad, propio de una persona que tiene una profunda fe, \u00a0gran esperanza y extraordinario amor a Dios, a Cristo y a su Iglesia. Su persona, de esquisto y rico trato, ser\u00e1 mencionada como uno de los grandes intelectuales del momento cultural en todo el mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Jos\u00e9 Barros Guede<\/p>\n<p align=\"justify\">A Coru\u00f1a, 18\u00a0 de febrero del 2013<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El 11 de este mes febrero, el papa Benedicto XVI anunciaba: \u201cCon plena libertad renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales, el 19 de abril de 2005, de forma, que desde el 28 de febrero de 2013, a las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-renuncia-de-benedicto-xvi-a-obispo-de-roma\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa renuncia de Benedicto XVI a obispo de Roma\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36342","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36342","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36342"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36342\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36342"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36342"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36342"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}