{"id":36393,"date":"2016-06-21T01:41:37","date_gmt":"2016-06-21T06:41:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/900-anos-del-edicto-de-milan-900-anos-de-libertad-religiosa\/"},"modified":"2016-06-21T01:41:37","modified_gmt":"2016-06-21T06:41:37","slug":"900-anos-del-edicto-de-milan-900-anos-de-libertad-religiosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/900-anos-del-edicto-de-milan-900-anos-de-libertad-religiosa\/","title":{"rendered":"900 a\u00f1os del Edicto de Mil\u00e1n, 900 a\u00f1os de libertad religiosa"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Por Alfredo Valvo en P\u00e1ginas Digital 09\/01\/2013<\/p>\n<p align=\"justify\">Las numerosas celebraciones del A\u00f1o constantiniano, y no s\u00f3lo por el \u00faltimo discurso de San Ambrosio pronunciado por el cardenal Angelo Scola, arzobispo de Mil\u00e1n, el pasado 6 de diciembre, llaman la atenci\u00f3n una vez m\u00e1s sobre el tema de la libertad religiosa, garantizada por primera vez mediante el pronunciamiento conocido como edicto de Mil\u00e1n del 313.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por oportuna aclaraci\u00f3n, hay que decir en primer lugar que con tal pronunciamiento, Constantino no s\u00f3lo renovaba la tolerancia de los cristianos, como ya hab\u00eda sucedido en el 311 por obra de Galerio y, antes a\u00fan, de Galieno en el 262, sino que reconoc\u00eda a todos los ciudadanos del imperio la libertad de profesar el credo religioso que cada uno sintiera como el m\u00e1s adecuado a su propia sensibilidad: &#8220;&#8230;concediendo tanto a los cristianos como a todos la libre posibilidad de seguir la religi\u00f3n que cada uno elija&#8221; (Lactancio, &#8220;De la muerte de los perseguidores&#8221;).<\/p>\n<p align=\"justify\">Justamente por esto se le considera el <em>initium libertatis<\/em> del hombre moderno. La libertad religiosa proclamada por Constantino y su colega Licinio pon\u00eda fin a un largo periodo de casi tres siglos durante los cuales a los cristianos no se les permiti\u00f3 profesar libremente su religi\u00f3n por juzgarla il\u00edcita, y miles de ellos murieron m\u00e1rtires. Constantino puso en el mismo nivel a todas las religiones profesadas en el imperio, y por primera vez el Estado romano renunci\u00f3 a erigirse en \u00e1rbitro de la legalidad de los cultos, como hicieron hasta entonces \u00f3rganos pol\u00edtico-religiosos como los colegios destinados a la reglamentaci\u00f3n de los cultos, que garantizaban el respeto y la continuidad de la tradici\u00f3n, y los procedimientos con valor de leyes como los senadoconsultos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Roma no difer\u00eda en esto de las polis griegas ni de otros estados de la antig\u00fcedad, atentos a no contrariar la voluntad de los dioses. Por eso el Estado estaba estrechamente vinculado al culto religioso, cuando ni siquiera los reyes y emperadores llegaban a identificarse con la divinidad ni pretender el culto religioso hacia s\u00ed mismos. Ning\u00fan estado antiguo pod\u00eda imaginar separar sus propios destinos de una relaci\u00f3n adecuada con los dioses.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n en esto el procedimiento de Constantino resultaba revolucionario: interrump\u00eda la condici\u00f3n de sujeci\u00f3n del Estado romano a los v\u00ednculos de la religi\u00f3n. La libertad de culto, de la que gozar\u00edan en adelante los cristianos y los fieles de otras religiones, ten\u00eda otra cara igualmente importante y hasta ahora ignorada en la historiograf\u00eda moderna: el Estado se liberaba as\u00ed del v\u00ednculo, que se podr\u00eda definir como ontol\u00f3gico -en cuanto condici\u00f3n de su propia existencia- que hasta entonces lo hab\u00eda atado.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Se podr\u00eda decir que precisamente la &#8220;separaci\u00f3n&#8221; del Estado romano de la religi\u00f3n que hab\u00eda elegido originariamente como garant\u00eda de supervivencia le permite la emancipaci\u00f3n y le confiere una autonom\u00eda que le hab\u00eda estado vetada hasta entonces.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por eso, sin libertad religiosa el Estado romano permanecer\u00eda como un Estado teocr\u00e1tico, m\u00e1s a\u00fan despu\u00e9s de que los emperadores hubieran pretendido el culto a su propia persona. Por eso -y esto supone consecuencias no poco importantes- la libertad religiosa est\u00e1 en funci\u00f3n de la laicidad del Estado y, a\u00fan m\u00e1s, el Estado debe garantizar la libertad religiosa para garantizar su propia libertad. En definitiva, la libertad religiosa es condici\u00f3n de la libertad para el Estado, y como tal la precede.<\/p>\n<p align=\"justify\">Naturalmente, esto tiene valor en una situaci\u00f3n en la que se puede hablar de &#8220;libertad religiosa&#8221; y tambi\u00e9n puede valer, en tiempos de Constantino, para toda la <em>ekumene<\/em> romana, donde la ley era s\u00f3lo una. Por eso la condici\u00f3n por la que el Estado afirma su laicidad -es decir, su propia libertad- es defender la propia autonom\u00eda de la religi\u00f3n; de otro modo no se quiere dar a Dios lo que es de Dios y ni siquiera se podr\u00e1 dar al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alfredo Valvo en P\u00e1ginas Digital 09\/01\/2013 Las numerosas celebraciones del A\u00f1o constantiniano, y no s\u00f3lo por el \u00faltimo discurso de San Ambrosio pronunciado por el cardenal Angelo Scola, arzobispo de Mil\u00e1n, el pasado 6 de diciembre, llaman la atenci\u00f3n una vez m\u00e1s sobre el tema de la libertad religiosa, garantizada por primera vez mediante &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/900-anos-del-edicto-de-milan-900-anos-de-libertad-religiosa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab900 a\u00f1os del Edicto de Mil\u00e1n, 900 a\u00f1os de libertad religiosa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36393","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36393"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36393\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}