{"id":3648,"date":"2015-12-01T01:19:09","date_gmt":"2015-12-01T06:19:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-cuestion-de-equilibrio-2\/"},"modified":"2015-12-01T01:19:09","modified_gmt":"2015-12-01T06:19:09","slug":"una-cuestion-de-equilibrio-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-cuestion-de-equilibrio-2\/","title":{"rendered":"Una cuesti\u00f3n de equilibrio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Apuntes Pastorales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas imparti\u00f3 a los Doce los principios que les facilitar\u00edan desarrollar un ritmo sano de trabajo.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p class=\"MsoNormal\">Uno de los misterios que observamos en los evangelios es el estilo pausado con que trabajaba el Mes\u00edas. El enigma nos atormenta al compararlo con los modelos m\u00e1s \u00abexitosos\u00bb de pastoreo que observamos hoy en d\u00eda. Muchos l\u00edderes en nuestra cultura se han convertido en una especie de \u00abejecutivos religiosos\u00bb con los que resulta dif\u00edcil acordar un encuentro por sus agendas tan saturadas. No les alcanzan las horas del d\u00eda para atender las m\u00faltiples responsabilidades que mantienen en movimiento los programas de sus congregaciones.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Es tentador creer que la complejidad de nuestras circunstancias alimenta este alocado ritmo de trabajo. Jes\u00fas, sin embargo, viv\u00eda con realidades a\u00fan m\u00e1s apremiantes que las nuestras. El aumento de su fama atra\u00eda cada vez a mayores multitudes. En todos lados la gente se agolpaba para escuchar sus ense\u00f1anzas y recibir sanidad de sus dolencias. El evangelista Marcos se\u00f1ala que \u00abmuchos iban y ven\u00edan, y ellos no ten\u00edan tiempo ni siquiera de comer\u00bb (6.31-NBLH). <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La diferencia en Cristo, sin embargo, pareciera ser que su esp\u00edritu no se derrumbaba ante las presiones que recib\u00eda. Pose\u00eda una fortaleza interior que le permit\u00eda ordenar su ministerio de tal manera que no agotaba sus recursos f\u00edsicos. Sus convicciones actuaban como amortiguadores que absorb\u00edan las constantes demandas de aquellos que se aglutinaban a su alrededor.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Observemos algunos de estos principios.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Resistir la inercia<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Cuando los ap\u00f3stoles volvieron de uno de sus viajes misioneros, llegaron con gran gozo. La euforia se hab\u00eda apoderado de sus corazones: \u00abSe\u00f1or, hasta los demonios se nos sujetan en Tu nombre\u00bb (Lc 10.17). <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La posibilidad de ver avances concretos y visibles en el ministerio tiende a intoxicar a quienes los llevan a cabo. \u00bfQui\u00e9n no se entusiasmar\u00eda con el informe que mand\u00f3 Jes\u00fas a Juan? \u00abLos ciegos reciben la vista y los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres se les anuncia el evangelio\u00bb (Mt 11.16). Ante frutos tan espectaculares resulta f\u00e1cil que el entusiasmo se convierta en el motor de nuestro servicio. No obstante, el ministerio no consiste simplemente en ejecutar buenas obras, sino en caminar en las obras que \u00e9l prepar\u00f3 de antemano para nosotros (Ef 2.10).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00bfCu\u00e1l es la diferencia? El Padre no nos abruma con una insoportable carga. Entiende, como ninguno, el valor de una inversi\u00f3n estrat\u00e9gica. Por esto, rodeado de una enorme multitud, es posible que indique una inversi\u00f3n en una sola vida, como ocurri\u00f3 en el caso de Zacar\u00edas, Bartimeo o la mujer con el flujo de sangre. El ministerio de Jes\u00fas no consist\u00eda en un alocado activismo, sino en la capacidad de responder a lo que el Padre estaba obrando. Jes\u00fas no trabajaba para el Padre, sino con el Padre (\u00abhasta ahora Mi Padre&#160;trabaja, y Yo tambi\u00e9n trabajo\u00bb \u2013 Jn 5.17).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Celebrar de continuo<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Cuando los ap\u00f3stoles regresaron de su viaje, informaron a Jes\u00fas de todo \u00ablo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado\u00bb. No dudamos que \u00e9l comparti\u00f3 con ellos la alegr\u00eda por los avances alcanzados. Lucas se\u00f1ala que \u00aben aquella misma hora Jes\u00fas se regocij\u00f3 mucho en el Esp\u00edritu Santo, y dijo:&#160;\u201cTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las revelaste a ni\u00f1os. S\u00ed, Padre, porque as\u00ed fue de Tu agrado \u201d\u00bb (10.21).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Ante la euforia de los disc\u00edpulos, sin embargo, Jes\u00fas sinti\u00f3 la necesidad de recordarles que exist\u00eda una realidad espiritual que superaba en mucho el peso del crecimiento de la obra. \u00abNo se regocijen en esto, de que los esp\u00edritus se les sometan, sino regoc\u00edjense de que sus nombres est\u00e1n escritos en los cielos\u00bb (Lc 10.20). <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Ning\u00fan logro ministerial debe opacar esta sencilla verdad. Hab\u00edamos perdido la vida y, por un regalo del cielo, la hemos recuperado. Este hecho debe despertar en nosotros un esp\u00edritu alocado de celebraci\u00f3n. De hecho, Jes\u00fas se\u00f1al\u00f3 a los disc\u00edpulos que todo lo que les hab\u00eda compartido persegu\u00eda un solo objetivo: que el gozo del Se\u00f1or fuera perfeccionado en ellos (Jn 15.11). Resulta evidente, entonces, que el agobio, la fatiga y el fastidio son tan contrarios a este esp\u00edritu de celebraci\u00f3n como lo es el agua al fuego. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Todo el servicio que brindamos al Rey de reyes debe enmarcarse en actos incesantes de gratitud y alabanza. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Renovar los recursos<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El encuentro de Jes\u00fas con la mujer con el flujo de sangre revela un importante principio del ministerio. Toda bendici\u00f3n recibida implica p\u00e9rdida para el que la ofrece. La sanidad de la mujer signific\u00f3 que Jes\u00fas experimentara, en su cuerpo, una fuga de poder. El mismo principio se\u00f1ala el ap\u00f3stol Pablo, en su Segunda Carta a los Corintios. La posibilidad de que nosotros lleg\u00e1ramos a ser ricos solamente se logr\u00f3 por medio de la decisi\u00f3n del Hijo de Dios de volverse pobre. Su p\u00e9rdida result\u00f3 en nuestra ganancia.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Cada vez que un siervo ministra espiritualmente a una persona necesitada pierde, por el camino, algo. Esta es la raz\u00f3n por la que, despu\u00e9s de intensas actividades ministeriales, sentimos tan tremenda fatiga en nuestro ser. Es que semejante despliegue de esfuerzo invariablemente significa una merma en nuestros recursos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00bfC\u00f3mo resolv\u00eda Jes\u00fas esta realidad? \u00abCon frecuencia se apartaba a lugares solitarios para orar\u00bb (Lc 6.16). Consideraba sagrado los momentos en los que se volv\u00eda a conectar con el Padre, para renovar las riquezas utilizadas a favor de otros. Esta din\u00e1mica es absolutamente esencial para el l\u00edder, si es que va a evitar el paulatino deterioro que inevitablemente resulta de estar activo en la obra del Se\u00f1or<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Practicar la disciplina del descanso<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Ante el entusiasmado reporte de los disc\u00edpulos, que hab\u00edan recorrido un n\u00famero de aldeas en diferentes partes del pa\u00eds, Jes\u00fas les hizo una sencilla invitaci\u00f3n: \u00abvengan, ap\u00e1rtense de los dem\u00e1s a un lugar solitario y descansen un poco\u00bb (Mr 6.31). <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Existe un concepto muy distorsionado del descanso en nuestra cultura. Creemos que es el relajamiento que experimentamos cuando ya no nos queda pendiente ninguna actividad para completar. Tristemente, sin embargo, esos momentos nunca llegan. A medida que avanzamos en nuestros compromisos ministeriales los espacios libres en nuestros calendarios se llenan con alarmante rapidez. Si nosotros no hemos planificado algo espec\u00edfico para determinada fecha, otros se encargar\u00e1n de sugerirnos actividades.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El descanso, en la Palabra, es una disciplina, precisamente porque es un estado que se le impone a circunstancias que se pueden tornar ca\u00f3ticas. Por ser disciplina el Se\u00f1or la instruye como mandamiento, no sugerencia. Espera de nosotros que reemplacemos la actividad del trabajo con otra actividad, que es la del descanso, pues el descanso entendido desde la perspectiva b\u00edblica es un proceso de renovaci\u00f3n, no de ocio.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Invertir estrat\u00e9gicamente<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Poco tiempo antes de que fuera traicionado, Jes\u00fas habl\u00f3 con sus disc\u00edpulos. \u00abUstedes no me escogieron a m\u00ed\u00bb, les se\u00f1al\u00f3, \u00absino que yo los escog\u00ed a ustedes, y los design\u00e9 para que vayan y den fruto, y que su fruto permanezca\u00bb (Jn 15.16). <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Dos elementos de esta frase resultan trascendentes. En primer lugar, Jes\u00fas tom\u00f3 una elecci\u00f3n ministerial. Lejos de esperar que \u00abaparecieran\u00bb los colaboradores que necesitaba, se involucr\u00f3 plenamente con el Padre para que le comunicara el nombre de los hombres en quienes iba a realizar su mayor inversi\u00f3n. A lo largo de los tres a\u00f1os nunca perdi\u00f3 de vista que deb\u00eda reservar lo mejor de su tiempo y energ\u00eda en la formaci\u00f3n de estos Doce, pues ellos garantizar\u00edan la continuidad del proyecto del Padre. Esta claridad de visi\u00f3n lo salv\u00f3 de distraerse con otras actividades que, aun siendo buenas, no conten\u00edan el valor estrat\u00e9gico de esta.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En segundo lugar, observamos que Cristo anhelaba que el fruto que dieran los disc\u00edpulos permaneciera. Las sanidades que obraba entre las multitudes constitu\u00edan una clara se\u00f1al de que el Reino hab\u00eda llegado y serv\u00edan para afianzar el ministerio de Jes\u00fas. No obstante, muchas de esas sanidades, aun siendo espectaculares, no produc\u00edan cambios que perduraban con el tiempo. El m\u00e1s claro ejemplo lo encontramos en los diez leprosos. Solamente uno experiment\u00f3 un cambio de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El ministro efectivo anhela ser librado de llevar a cabo actividades que llenan espacios sin producir resultados que permanecen en el tiempo. Buscar\u00e1 la forma de reducir al m\u00e1ximo su participaci\u00f3n en actividades que entretienen, porque piensa a largo plazo. Est\u00e1 m\u00e1s interesado en lo que quedar\u00e1 de su ministerio luego de diez, quince o veinte a\u00f1os de fiel servicio. Eso ser\u00e1, eventualmente, la m\u00e1s clara se\u00f1al de su efectividad en el servicio.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Apuntes Pastorales Jes\u00fas imparti\u00f3 a los Doce los principios que les facilitar\u00edan desarrollar un ritmo sano de trabajo. Uno de los misterios que observamos en los evangelios es el estilo pausado con que trabajaba el Mes\u00edas. 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