{"id":36487,"date":"2016-06-21T01:49:01","date_gmt":"2016-06-21T06:49:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-saciara-su-deseo-sobre-la-catequesis-de-benedicto-xvi-acerca-del-deseo-de-la-fe\/"},"modified":"2016-06-21T01:49:01","modified_gmt":"2016-06-21T06:49:01","slug":"quien-saciara-su-deseo-sobre-la-catequesis-de-benedicto-xvi-acerca-del-deseo-de-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-saciara-su-deseo-sobre-la-catequesis-de-benedicto-xvi-acerca-del-deseo-de-la-fe\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n saciar\u00e1 su deseo? (Sobre la catequesis de Benedicto XVI acerca del deseo de la fe)"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital 13\/11\/2012<\/p>\n<p align=\"justify\">Hace unos d\u00edas el profesor Damian Bacich, de la San Jos\u00e9 State University de California, reconoc\u00eda en estas <em>P\u00e1ginas<\/em> que &#8220;la continuidad de Obama en la presidencia supondr\u00e1 un desaf\u00edo para la Iglesia cat\u00f3lica&#8221;, pero a\u00f1ad\u00eda en seguida que un desaf\u00edo no es negativo si sirve para que la Iglesia madure su forma de estar \u00a0en la plaza p\u00fablica.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y aclaraba que a los responsables de las numerosas obras sanitarias y educativas cat\u00f3licas &#8220;les tocar\u00e1 encontrar soluciones creativas y dar un testimonio inteligente en una sociedad que ya no acepta la fe como un presupuesto obvio de la vida com\u00fan&#8221;. La verdad es que las palabras de Bacich sirven igualmente para la Espa\u00f1a que acaba de ver convalidado un matrimonio sin diferencia sexual, y para la mayor\u00eda de los pa\u00edses de antigua tradici\u00f3n cristiana de nuestro entorno.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las leyes ya no expresan la cultura nacida de siglos de tradici\u00f3n cristiana, ni reconocen el derecho natural, ni a veces protegen un m\u00ednimo espacio para la libertad de todos, tambi\u00e9n de los cat\u00f3licos. La hostilidad crece en los medios, la extra\u00f1eza aumenta en los foros p\u00fablicos, y la tentaci\u00f3n de concebirnos dentro de una ciudadela asediada hace presa (no sin motivos) entre muchos cat\u00f3licos. Qu\u00e9 cierto es aquello de que cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, el desierto ha avanzado, y mucho. Ahora bien, podemos elegir entre la lamentaci\u00f3n infinita unida a una dial\u00e9ctica \u00e1cida y afilada, con el consiguiente atrincheramiento durante una largu\u00edsima temporada, y una nueva misi\u00f3n que acepte sin reservas que la fe (y sus consecuencias \u00e9tico-culturales) ya no es un presupuesto obvio de la vida com\u00fan. Me atrevo a decir que esa es la postura que documenta toda la predicaci\u00f3n de Benedicto XVI.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los sucesos a los que se refer\u00eda Damian Bacich se desarrollaban al mismo tiempo que el Papa pronunciaba una catequesis memorable sobre la fe y el deseo. Empecemos por reconocer que la cuesti\u00f3n del deseo ha sido material inflamable y de dif\u00edcil trasiego para maestros, catequistas y predicadores. Por supuesto nadie negar\u00e1 con la mejor tradici\u00f3n patr\u00edstica y medieval que el deseo de Dios est\u00e1 inscrito en el coraz\u00f3n del hombre, como asienta el Catecismo. Pero la palabra no deja de resultar inc\u00f3moda (\u00bfo no?), se presta a muchas acepciones, se usa en contextos poco amigables para el cristianismo, y sobre todo, nos asoma a grandes peligros si no la sometemos a estricto control. Vamos, que casi mejor seguir otro camino, dir\u00e1 m\u00e1s de uno. Y as\u00ed ha sido en numerosos momentos y lugares de la historia eclesial. Sin negar el punto de partida, se ha difuminado su valor educativo&#8230; por si acaso.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo impresionante del Papa es que en ning\u00fan momento parece quemarle la palabra en los labios. Se dir\u00eda m\u00e1s bien que la maneja con familiaridad, que teje con ella una sinfon\u00eda que no podemos dejar de secundar, sencillamente porque nos vemos reconocidos en ella a no ser que nos defendamos. Empieza por reconocer (m\u00e1s realismo imposible) que\u00a0 &#8220;muchos contempor\u00e1neos podr\u00edan objetar que no advierten en absoluto un deseo tal de Dios&#8230; \u00c9l ya no es el esperado, el deseado, sino m\u00e1s bien una realidad que deja indiferente&#8221;. Pero a continuaci\u00f3n explica que en el fondo &#8220;lo que hemos definido como \u00abdeseo de Dios\u00bb no ha desaparecido del todo y se asoma tambi\u00e9n hoy, de muchas maneras, al coraz\u00f3n del hombre. El deseo humano tiende siempre a determinados bienes concretos, a menudo de ning\u00fan modo espirituales, y sin embargo se encuentra ante el interrogante sobre qu\u00e9 es de verdad \u00abel\u00bb bien, y por lo tanto ante algo que es distinto de s\u00ed mismo, que el hombre no puede construir, pero que est\u00e1 llamado a reconocer. \u00bfQu\u00e9 puede saciar verdaderamente el deseo del hombre?&#8221;<\/p>\n<p align=\"justify\">Es cierto que el deseo puede adentrarse por vericuetos tortuosos, puede buscar respuesta en laberintos mortales, puede convertirse en una espiral enloquecida. S\u00ed, pero sin deseo simplemente no existe lo humano, como intu\u00eda nuestro Machado. Ser\u00eda absurdo que el riesgo de vivir nos encerrase en casa; ser\u00eda tr\u00e1gico que los laberintos de la vida nos llevasen a negar su impulso original, ese que hac\u00eda decir a Montale: &#8220;todas las cosas llevan escrito m\u00e1s all\u00e1&#8221;. Cada deseo que se asoma al coraz\u00f3n humano se hace eco de un deseo fundamental que jam\u00e1s se sacia plenamente, dice Benedicto XVI, y por eso el cristiano no debe temer el deseo de la amistad, de la belleza, de la creaci\u00f3n, del amor. La tarea del educador ser\u00e1 transformar el \u00e9xtasis inicial en una peregrinaci\u00f3n, como un salir del yo cerrado en s\u00ed mismo hacia su liberaci\u00f3n en la entrega de s\u00ed. No para que el deseo se aplane y pierda su aguij\u00f3n, sino para proteger su verdad m\u00e1s profunda, para proyectarlo como un rayo hacia su cumplimiento verdadero.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">El drama del momento presente no consiste en la vivacidad de los deseos sino en su brutal reducci\u00f3n y manipulaci\u00f3n, y en las falsas respuestas que se le ofrecen. Todo esto me parece de vital importancia para la nueva evangelizaci\u00f3n, si queremos que sea algo m\u00e1s que un eslogan. Porque nuestra tarea como cristianos no es ser la polic\u00eda del deseo sino ser los testigos del \u00danico que puede saciar el deseo. Por eso sigue diciendo el Papa que &#8220;el hombre conoce bien lo que no le sacia, pero no puede imaginar o definir qu\u00e9 le har\u00eda experimentar esa felicidad cuya nostalgia lleva en el coraz\u00f3n&#8230;. es buscador del Absoluto, un buscador de pasos peque\u00f1os e inciertos&#8230; pero ya la experiencia del deseo, del coraz\u00f3n inquieto (como lo llamaba san Agust\u00edn), atestigua que el hombre es en lo profundo&#8230; un mendigo de Dios&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Benedicto XVI no oculta que todos (\u00a1creyentes y no creyentes!) necesitamos recorrer un camino de purificaci\u00f3n y sanaci\u00f3n del deseo. Pero en seguida advierte que &#8220;no se trata de sofocar el deseo que existe en el coraz\u00f3n del hombre, sino de liberarlo, para que pueda alcanzar su verdadera altura&#8221;. El Papa abre aqu\u00ed un ventanal de aire fresco a padres, educadores y sacerdotes, yo dir\u00eda incluso que sin este recorrido que describe es dif\u00edcil alcanzar una fe aut\u00e9nticamente madura, una fe como que permiti\u00f3 a Pedro decir &#8220;\u00bfa d\u00f3nde iremos?, s\u00f3lo T\u00fa tienes palabras de Vida eterna&#8221;. Y por si nos quedaban dudas, remata la sinfon\u00eda invit\u00e1ndonos a hacer esta peregrinaci\u00f3n y a &#8220;sentirnos hermanos de todos los hombres, compa\u00f1eros de viaje, tambi\u00e9n de quienes no creen, de quienes est\u00e1n en b\u00fasqueda, de quienes se dejan interrogar con sinceridad por el dinamismo del propio deseo de verdad y de bien&#8221;. No se me ocurre mejor equipaje ni mejor br\u00fajula para estos tiempos de inclemencia que habremos de recorrer a un lado y otro del Atl\u00e1ntico. Nuestra vocaci\u00f3n no es la L\u00ednea Maginot sino el Camino de Santiago, una peregrinaci\u00f3n en la que encontramos bandidos y agricultores, h\u00e9roes y mercachifles, todos al aire libre, todos llamados a medir su deseo con la presencia de un cristiano que vive y construye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital 13\/11\/2012 Hace unos d\u00edas el profesor Damian Bacich, de la San Jos\u00e9 State University de California, reconoc\u00eda en estas P\u00e1ginas que &#8220;la continuidad de Obama en la presidencia supondr\u00e1 un desaf\u00edo para la Iglesia cat\u00f3lica&#8221;, pero a\u00f1ad\u00eda en seguida que un desaf\u00edo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-saciara-su-deseo-sobre-la-catequesis-de-benedicto-xvi-acerca-del-deseo-de-la-fe\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfQui\u00e9n saciar\u00e1 su deseo? 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