{"id":36522,"date":"2016-06-21T01:51:43","date_gmt":"2016-06-21T06:51:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-ano-para-conocer-confesarcelebrar-y-testimoniar-la-fe-editorial-revista-ecclesia\/"},"modified":"2016-06-21T01:51:43","modified_gmt":"2016-06-21T06:51:43","slug":"un-ano-para-conocer-confesarcelebrar-y-testimoniar-la-fe-editorial-revista-ecclesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-ano-para-conocer-confesarcelebrar-y-testimoniar-la-fe-editorial-revista-ecclesia\/","title":{"rendered":"Un a\u00f1o para conocer, confesar,celebrar y testimoniar la fe \u2013 editorial Revista Ecclesia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El A\u00f1o de la Fe 2012-2013 ya ha llegado, ya est\u00e1 aqu\u00ed. Y lo est\u00e1 gozosa y esperanzadoramente como un tiempo de gracia que es preciso aprovechar.\u00a0 En las p\u00e1ginas 14 y 15\u00a0 nos hacemos eco de su magna apertura en Roma\u00a0\u00a0 La celebraci\u00f3n eucar\u00edstica del 11 de octubre, la vigilia y procesi\u00f3n vespertina de las antorchas, los encuentros ecum\u00e9nicos al m\u00e1s alto nivel y la audiencia del Papa a los padres conciliares presentes a Roma y a los presidentes de las conferencias episcopales componen un espl\u00e9ndido mosaico de belleza, simbolismo y eclesialidad extraordinarias. El A\u00f1o de la Fe ha sido tambi\u00e9n inaugurado, con primor y solemnidad, en todas las di\u00f3cesis de la Iglesia. Y la percepci\u00f3n primera que se deduce de todo ello es la oportunidad de la iniciativa, el acierto en su programaci\u00f3n con un a\u00f1o previo de preparaci\u00f3n y las buenas expectativas y vibraciones evangelizadoras que suscita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la carta de convocatoria del A\u00f1o de la Fe, la <em>Porta fidei<\/em>, Benedicto XVI, al igual que en otras intervenciones suyas y del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelizaci\u00f3n \u2013dicasterio vaticano encargado de su animaci\u00f3n-, llaman a vivir el A\u00f1o de la Fe como tiempo para \u201credescubrir los contenidos de la fe profesada, celebrada, vivida y rezada,\u00a0y reflexionar sobre el mismo acto con el que se cree, es un compromiso que todo creyente debe hacer propio, sobre todo en este\u00a0<em>A\u00f1o\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y es que, m\u00e1s all\u00e1 de pesimismos, derrotismos o irenismos y hasta triunfalismos varios, frente al creciente y hasta galopante \u201canalfabetismo religioso\u201d y \u201cdesertificaci\u00f3n espiritual\u201d, la primera tarea del A\u00f1o de la Fe es la formativa\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\">la primera tarea del A\u00f1o de la Fe es la formativa<\/p>\n<p>, es la catequ\u00e9tica. Su primera fuente e inagotable manantial es la Palabra de Dios. Instrumento asimismo privilegiado ha de ser el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, de 1992, gran fruto del Concilio Vaticano II, \u201csubsidio precioso e indispensable\u201d, y sus ediciones sectoriales como el <em>YouCat<\/em> o\u00a0 catecismo para j\u00f3venes. La fe cristiana \u2013y cat\u00f3lica para m\u00e1s se\u00f1as- ha de ser redescubierta y ha de ser propuesta, de nuevo, en sus contenidos propios y espec\u00edficos. Los documentos conciliares, en cuya letra \u2013como, una vez m\u00e1s, record\u00f3 Benedicto XVI el pasado 11 de octubre- late el verdadero y \u00fanico esp\u00edritu, del Vaticano II, han de ser le\u00eddos, trabajados, rezados, dialogados. Nada se puede dar ya por supuesto y por sabido. El A\u00f1o de la Fe ha de ser, de este modo, el a\u00f1o de la formaci\u00f3n, una formaci\u00f3n, seg\u00fan los casos, inicial, reactualizada, permanente, transversal. La fe ha de ser mostrada, propuesta sin complejos y con la fundamentaci\u00f3n e incisividad precisas para que todos sepamos dar razones de ella a un mundo descre\u00eddo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cEl cristiano \u2013escribe Benedicto XVI en la <em>Porta fidei<\/em>&#8211; no puede pensar nunca que creer es un hecho privado. La fe es decidirse a estar con el Se\u00f1or para vivir con \u00c9l\u201d. La fe, pues, ha de ser confesada y profesada en el coraz\u00f3n y en la vida, en lo privado y en lo p\u00fablico. Porque \u201clo que el mundo necesita hoy de manera especial es el testimonio cre\u00edble de los que, iluminados en la mente y el coraz\u00f3n por la Palabra del Se\u00f1or, son capaces de abrir el coraz\u00f3n y la mente de muchos al deseo de Dios y de la vida verdadera, \u00e9sa que no tiene fin\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Conocer la fe y confesar la fe lleva al creyente a celebrarla en la vida y, ante todo, en los sacramentos. El A\u00f1o de la Fe ha de ser una renovada oportunidad una celebraci\u00f3n armoniosa, frecuente y fructuosa de los sacramentos. Especial relevancia se ha de dar en este tiempo santo a los sacramentos de la infancia cristiana y a su \u00edndole y preparaci\u00f3n catecumenal y catequ\u00e9tica, ya aludidas. El A\u00f1o de la Fe ha de redescubrir el gusto, la necesidad y deber interior y del alma en la participaci\u00f3n dominical \u2013todos los domingos y fiestas de precepto- la eucarist\u00eda. Y el A\u00f1o de la Fe, con toda su carga y llamada a la conversi\u00f3n, ha de revitalizar el aprecio y la praxis del sacramento de la confesi\u00f3n o de la penitencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y solo as\u00ed, desde estas premisas b\u00e1sicas, el creyente podr\u00e1 testimoniar la fe. Una fe que crece creyendo, que se aquilata y consolida en las pruebas y que se traduce en caridad \u2013\u201cno hay fe sin caridad, no hay caridad sin fe\u201d y en misi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El A\u00f1o de la Fe 2012-2013 ya ha llegado, ya est\u00e1 aqu\u00ed. 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