{"id":36532,"date":"2016-06-21T01:52:30","date_gmt":"2016-06-21T06:52:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/isabel-casada-con-fernando-de-aragon-es-proclamada-reina-de-castilla\/"},"modified":"2016-06-21T01:52:30","modified_gmt":"2016-06-21T06:52:30","slug":"isabel-casada-con-fernando-de-aragon-es-proclamada-reina-de-castilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/isabel-casada-con-fernando-de-aragon-es-proclamada-reina-de-castilla\/","title":{"rendered":"Isabel, casada con Fernando de Arag\u00f3n, es proclamada Reina de Castilla"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ante la serie televisa, <em>Isabel,<\/em> que la primera de TVE da los lunes por la noche y que tantos espectadores tiene, quiero resaltar en este art\u00edculo las dificultades, vicisitudes y problemas por los que ella pas\u00f3 para poder unirse en matrimonio con el Fernando de Arag\u00f3n, ser proclamada reina de Castilla en Segovia y vencer a los partidarios de Juana, Beltraneja, que le disputaba su trono real, con la finalidad de hacer justicia, poner orden y seguridad en su reino donde reinaba la codicia y ambici\u00f3n de los nobles y se\u00f1ores feudales y la anarqu\u00eda del pueblo y promover la unidad de los reinos de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 El rey Juan II de Castilla tuvo a su hijo Enrique IV de su primera esposa y prima carnal, Mar\u00eda de Arag\u00f3n, hija de Fernando de Antequera, rey de Arag\u00f3n; y de su segunda esposa, Isabel de Portugal, tuvo a sus hijos, Alfonso e Isabel, naciendo ella en Madrigal de las Torres en el a\u00f1o 1451. A la muerte de su padre, Enrique IV hereda el reino de Castilla y casa con la princesa Isabel de Portugal, de la que nace una ni\u00f1a, llamada Juana, cuya paternidad atribuyen a Beltr\u00e1n de la Cueva, paje y valido del rey, dado que al parecer era persona impotente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Determinados magnates castellanos nobles y eclesi\u00e1sticos al frente de los cuales se hallaba Alonso Carrillo, arzobispo de Toledo, se oponen a que Juana, llamada la Beltraneja, sea reina de Castilla, y nombran rey al pr\u00edncipe Alfonso, medio hermano del rey Enrique\u00a0 IV. Ello da\u00a0 lugar a lucha civil entre los partidarios de Juana, al frente de los cuales se hallaba Beltr\u00e1n de la Cueva, y los partidarios del pr\u00edncipe Alonso que muere envenenado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En 1468, el rey Enrique IV de Castilla ante la oposici\u00f3n terminante de dichos magnates castellanos de oponerse a que Juana fuese la reina de Castilla, por considerarla no hija suya, sino de su esposa la reina Isabel y de Beltr\u00e1n de la Cueva, acuerda por el pacto de Guisando dejar heredera de dicho reino a su media hermana Isabel, bajo la\u00a0 condici\u00f3n de que no se case sin su consentimiento. Quer\u00eda casarla con el rey Alfonso V de Portugal, el Africano, pero ella no acept\u00f3 dicha propuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aconsejada por Alonso Carrillo, arzobispo de Toledo, concierta su uni\u00f3n matrimonial con Fernando, nacido en 1452, en Sos Zaragoza, e hijo del rey Juan II\u00a0 de Arag\u00f3n, Navarra,\u00a0 Sicilia, Cerde\u00f1a y N\u00e1poles, y de su segunda esposa Juana Enr\u00edquez, hija del condestable de Castilla. Dicho concierto matrimonial se celebra en Madrigal de las Altas Torres, donde se hallaba su madre. Ella contaba 18 a\u00f1os y \u00e9l 17. Ambos eran primos segundos oriundos de la dinast\u00eda y familia de Trastamara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Enterado el rey Enrique IV de que Isabel se hallaba en negociaciones con su primo infante Fernando de Arag\u00f3n sin su consentimiento, da \u00f3rdenes que para que la aprisionen, dado que se hallaba enemistado con su padre, el rey Juan II de Arag\u00f3n. Las tropas del arzobispo Alonso Carrillo y las del condestable Fradique Enr\u00edquez, abuelo materno del infante Fernando, salvan esta situaci\u00f3n llevando a Isabel a Valladolid para proseguir las conversaciones de dicho matrimonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Entre tanto, Gutierre de C\u00e1rdenas y Alfonso de Palencia, incondicionales emisarios de Isabel, viajan a Sicilia corriendo mil peligros, donde se hallaba Fernando en calidad de virrey para que viniese a Valladolid a unirse en matrimonio con su prima Isabel. \u00a0Fernando, disfrazado de mozo de mulas y acompa\u00f1ado de caballeros vestidos de mercaderes, llega con riesgo de su vida a Due\u00f1as.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El 14 de octubre de 1469 tiene lugar su primera entrevista con Isabel en las casas de Juan de Vivero en Valladolid. El 18 de este mes y a\u00f1o pactan las capitalizaciones de su matrimonio y se celebra solemnemente al d\u00eda siguiente en esta citada ciudad. Como eran primos segundos necesitaba la dispensa papal del impedimento de consaguinidad para ser v\u00e1lido su matrimonio, pero como era larga y dif\u00edcil de conseguirla por la oposici\u00f3n de los embajadores, en Roma, del rey Enrique IV de Castilla y el tiempo a premiaba, cuentan, que los negociadores del matrimonio, al parecer, falsifican una bula firmada por el papa Calixto III por la cual otorgaba dicha dispensa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey Enrique IV informado del enlace matrimonial de Isabel y Fernando, revoca el pacto de Guisando, rehabilita a su esposa Isabel, a pesar de sus amores\u00a0 con Pedro de Castilla, y reconoce, bajo juramento suyo y de su esposa Isabel, a la infanta Juana como hija suya y heredera del reino de Castilla. Desde esta fecha hay en el reino de Castilla un enorme desconcierto y confusi\u00f3n, dando lugar a dos cortes, la del rey Enrique IV, asistido por su valido Pedro Pacheco, marqu\u00e9s de Villena, y la de Isabel y Fernando reconocida por ciertas ciudades, cuyo m\u00e1ximo defensor era Alonso Carrillo, arzobispo de Toledo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mes de enero 1474, aprovechando la ocasi\u00f3n de que Fernando de Arag\u00f3n se hallaba en Catalu\u00f1a\u00a0 luchando al lado de su padre, el rey Juan II, contra los catalanes partidarios de la independencia catalana, Andr\u00e9s Cabrera, alcalde de Segovia, casado con Beatriz de Bobadilla, \u00edntima amiga de Isabel, consigue por mediaci\u00f3n de la familia jud\u00eda, de apellido Coronel, reconciliar al rey Enrique IV con su media hermana Isabel. El rey se hallaba amargado por la conducta desenfrenada de su esposa Isabel, a la tuvo que apartar de su lado por su deshonesto vivir con Pedro de Castilla del que tuvo un hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fernando avisado por Isabel de su reconciliaci\u00f3n con su medio hermano, el rey Enrique IV, viene a Segovia y come con el rey Enrique IV e Isabel con gran alegr\u00eda de la ciudad y en contra de la voluntad de Juan Pecho que tramaba apoderarse de ellos falleciendo\u00a0 en octubre de 1474 y sinti\u00e9ndolo mucho el rey Enrique IV. Dos meses despu\u00e9s del fallecimiento de Pedro Pacheco, el 11 de diciembre de 1474, fallece tambi\u00e9n el rey Enrique IV a los casi 50 a\u00f1os de edad, a causa de una enfermedad que hac\u00eda meses ven\u00eda padeciendo y que \u00faltimamente se le hab\u00eda agravado. Era muy aficionado a la caza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus restos mortales fueron sepultados en monasterio de Guadalupe, junto a su madre Mar\u00eda de Arag\u00f3n. Su corte se hallaba rodeada de musulmanes, siendo \u00e9sta una de\u00a0 las acusaciones que le hicieron los nobles castellanos en \u00c1vila. En su reinado, los jud\u00edos y conversos florecieron y los gitanos llegaron a Castilla, estableci\u00e9ndose en Ja\u00e9n, el 22 de noviembre de 1462, protegidos por dicho rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 13 de diciembre de 1474, Isabel es proclamada\u00a0 reina de Castilla en el p\u00f3rtico de la antigua iglesia de San Miguel de Segovia al grito: \u201cCastilla, Castilla, Castilla por rey don Fernando y por la reina do\u00f1a Isabel\u201d. Ella ten\u00eda\u00a0 23 a\u00f1os y \u00e9l 22 a\u00f1os. La reina besa el estandarte de Castilla que llevaba Gutierre de C\u00e1rdenas, y entra en la iglesia de San Miguel donde permanece orando un tiempo. El alcalde de Segovia le entrega el alc\u00e1zar con todos los tesoros que conten\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Seg\u00fan Colmenares: \u201cIsabel era de hermosa y real presencia, de estatura mediana, bien compuesta, de color blanco y rubio, ojos entre verdes y azules, de alegre y severo movimiento, todas las facciones del rostro de hermosura proporci\u00f3n, en habla y acciones de natural agrado y br\u00edo majestuoso\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los magnates del reino de Castilla acuden a Segovia a rendirle honor y obediencia, en primer lugar, el cardenal Pedro Gonz\u00e1lez de Mendoza, despu\u00e9s el condestable Pedro Fern\u00e1ndez de Velasco y a continuaci\u00f3n\u00a0 Garc\u00eda \u00c1lvarez de Toledo, conde de Alba,\u00a0 Rodrigo Alonso Pimentel, conde Benavente, Beltr\u00e1n de la Cueva, duque de Alburquerque, de quien se cre\u00eda era el padre de Juana, la Beltraneja y el arzobispo Alonso Carrillo de Toledo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fernando\u00a0 pretend\u00eda ser rey de Castilla por ser sobrino segundo del rey Enrique IV de Castilla, pero se aviene a que el cardenal Pedro Gonz\u00e1lez de Mendoza y el arzobispo Alonso Carrillo de Toledo redacten un dictamen por el cual, \u00e9l aceptaba las capitulaciones matrimoniales que hab\u00eda suscrito en el d\u00eda de su matrimonio, por cuales el reino de Castilla pertenec\u00eda a Isabel, pero \u00e9l como rey y ella como reina gobernar\u00edan juntos. Dicho documento una vez redactado es llamado la <em>Concordia de Segovia,<\/em> siendo publicado el 15 de enero de este 1475.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Hernando P\u00e9rez del Pulgar entre las cualidades y virtudes de la reina Isabel sobresal\u00eda: \u201cSu religiosidad, su amor a su marido Fernando, su pasi\u00f3n por la justicia y la autoridad, su tenacidad en sus prop\u00f3sitos. Era parca en mercedes, despreciaba las vanidades del lujo cortesano y amaba la liturgia de las ceremonias\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Sobre el rey Fernando dice: \u201cEra hombre de mediana estatura, bien proporcionado en sus miembros, en las facciones de su rostro bien compuesto, los ojos rientes, los cabellos prietos y llanos, grande su soltura para la guerra y para el deporte. Era todo equilibrio, prudencia y estrategia\u201d. Isabel y Fernando se entender\u00e1n admirablemente porque sus personalidades y cualidades, aunque diversas, eran complementarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El grupo inicial de colaboradores de Isabel y Fernando fueron: Beatriz de Bobadilla, amiga de la reina desde su ni\u00f1ez, su marido Andr\u00e9s Cabrera, alcalde de Segovia, Gutierre de C\u00e1rdenas, maestresala de la reina, el cronista Palencia, Gonzalo Chac\u00f3n, fray Mortero, obispo de Palencia, y el cardenal Pedro Gonz\u00e1lez Mendoza, quien prestar\u00e1 un grand\u00edsimo servicio a la reina Isabel introduciendo en su corte la ciencia, la diplomacia, el amor a las artes y el esp\u00edritu del Renacimiento. As\u00ed mismo debemos mencionar como fieles colaboradores suyos a Alonso de Quintana, Rodrigo Pimentel, conde de Benavente, Fernando Alvarez de Toledo, conde\u00a0 de Alba,\u00a0 Juan Coloma y Alfonso Fonseca arzobispo de Sevilla y luego de Santiago de Compostela y Miguel P\u00e9rez de Almaz\u00e1n, entre otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las primeras cosas que los reyes Isabel y Fernando hicieron en Castilla fue enfrentarse a la ambici\u00f3n insaciable de los grandes magnates, due\u00f1os se\u00f1oriales de castillos, villas, obispados, abad\u00edas y prioratos y a la anarqu\u00eda del pueblo surgida a ra\u00edz de la tr\u00e1gica muerte del condestable \u00c1lvaro de Luna en tiempos del reinado del rey Juan II, padre de la reina Isabel. Cada uno ten\u00eda a su alrededor un sinf\u00edn de parientes, caballeros y escuderos a su \u00f3rdenes para mantener su poder y patrimonio en constantes guerras y amenazas con sus semejantes. El 28 de abril de 1475, Isabel y Fernando concedieron un perd\u00f3n general para todos delitos y excesos pasados, en Medina del Campo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre estos magnates se encontraban Diego L\u00f3pez Pacheco, marqu\u00e9s de Villena, hijo de Juan Pacheco, y Alonso Carrillo, arzobispo de Toledo. El primero reclamaba el maestrazgo de la Orden Militar de Santiago a cambio de entregar la infanta Juana la Beltraneja que se hallaba en su poder, a lo que Isabel y Fernando se niegan. El segundo deja de apoyarles por celos que sent\u00eda ante el poder del cardenal Mendoza con la reina Isabel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 Ambos grandes magnates se pasan al bando de Juana, la Beltraneja y gestionan su matrimonio con el rey de Portugal, Alfonso V, el Africano, que acepta encantado, cas\u00e1ndose con ella para poder ser rey de Castilla. Este intima al rey Fernando para que\u00a0 abandone el reino de Castilla. Lo invade con un importante ej\u00e9rcito por Extremadura en mayo de 1475, al que se une Diego L\u00f3pez Pacheco, marqu\u00e9s de Villena, en Plasencia, y proclaman reina de Castilla a Juana la Beltraneja que era una ni\u00f1a y fijan su corte real en Ar\u00e9valo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 Isabel y Fernando hacen frente a dicha invasi\u00f3n militar y combaten a la nobleza que le apoyaba. El reino de Castilla estaba dividido. Las ciudades de Zamora, Toro y Salamanca y\u00a0 determinadas villas y castillos estaban con Juana la Beltraneja, mientras que las ciudades de Segovia y \u00c1vila y ciertas villas y castillos estaban con Isabel y Fernando. Se combat\u00eda en Galic\u00eda, Le\u00f3n, Castilla la Nueva y Extremadura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En agosto de 1475, la reina Isabel re\u00fane las Cortes de Castilla en Medina del Campo, y por consejo de Alonso de Quintanilla pide al clero la mitad de la plata de todas las iglesias, respondiendo con generosidad. Embarazada recorre a caballo ciudades y villas buscando apoyo para su causa y sufriendo un aborto en el camino de Toledo a Tordesillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El rey Fernando\u00a0 consigue reunir un numeroso ej\u00e9rcito en Valladolid, aunque mal equipado, y acompa\u00f1ado del condestable Enr\u00edquez y de Rodrigo Pimentel, conde de Benavente, se presenta en Zamora, donde se hallaba el rey Alfonso V de Portugal, quien sinti\u00e9ndose inseguro se retira a Toro con la infanta Juana la Beltraneja, desde donde reclama la ayuda de su hijo heredero Juan, que se viene en auxilio de su padre con un poderoso ej\u00e9rcito en febrero de 1476.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey Fernando con su ej\u00e9rcito, de noche, sit\u00eda al ciudad de Toro.\u00a0 El principe heredero portugu\u00e9s Juan huye con la infanta Juana y se refugian en Portugal, y el rey Alfonso V de Portugal se refugia en un lugar de Castilla en espera de acontecimientos. El castillo de Zamora, la plaza de Ar\u00e9valo y las fortalezas de Madrid, Huete y Atienza se rinden a las tropas de Isabel y Fernando. El rey Alfonso V regresa a Portugal. Toro se rinde el 19 de septiembre de 1476.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un poco despu\u00e9s, el castillo que manten\u00edan Juan de Ulloa y su mujer Mar\u00eda Sarmiento en Burgos, la plaza de Trujillo y los castillos de Castilnuevo y Madrigalejo en Extremadura se rinden a la reina Isabel. El arzobispo Alonso Carrillo de Toledo y Diego L\u00f3pez de Pacheco, marqu\u00e9s de Villena, se someten a Isabel y Fernando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1476, Isabel y Fernando establecen la<em> Santa Hermandad<\/em> y las <em>Ordenanzas de Montalvo<\/em> para pacificar el reino de Castilla garantizando la seguridad personal de sus ciudadanos y para limpiar los caminos de malhechores, persiguiendo y castigando a los delincuentes de todas las clases. La <em>Santa Hermandad<\/em> era una instituci\u00f3n real jur\u00eddico-militar de car\u00e1cter social permanente que prestaba sus servicios en cuadrillas o grupos de cuatro hombres, llamados <em>cuadrilleros,<\/em> mandada por el hermano de rey Fernando, Alonso de Arag\u00f3n, duque de Villahermosa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los miembros de esta instituci\u00f3n ten\u00edan el poder legal de perseguir y castigar los delitos contra las personas cometidos en el campo y en el poblado, y de someter a los nobles feudales injustos y revoltosos en Castilla, Extremadura, sobre todo, en Galicia, donde, la lucha entre se\u00f1ores feudales de castillos y\u00a0 pazos era verdaderamente salvaje, y la opresi\u00f3n injusta de \u00e9stos sobre foreros campesinos\u00a0 era\u00a0 lamentable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El 19 de enero 1479, el rey Fernando consorte de reino de Castilla heredera el reino de Arag\u00f3n por fallecimiento en Barcelona de su padre, el rey Juan II de Arag\u00f3n, llamado el Grande, haci\u00e9ndole dicha ciudad grandes exequias en el palacio de Tinell y siendo sus restos mortales trasladados y sepultados en el monasterio cisterciense de Poblet. Recibe la noticia estando en Guadalupe. El rey Fernando preocupado por una posible invasi\u00f3n portuguesa al reino de Castilla, no pudo trasladarse a Zaragoza para jurar el nombramiento de rey de Arag\u00f3n hasta junio de este citado a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En marzo de 1479, la reina Isabel de Castilla y su t\u00eda la infanta Beatriz de Portugal, reunidas en Alc\u00e1ntara, llegan a un acuerdo para solucionar este conflicto din\u00e1stico y militar bajo las siguientes cl\u00e1usulas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a01\u00ba- Juana la Beltraneja, de 17 a\u00f1os, casar\u00eda con el ni\u00f1o Juan, hijo de los reyes Isabel y Fernando, nacido el 30 de junio de 1478, y don Alfonso, hijo primog\u00e9nito de infante Juan, heredero del rey de Portugal, casar\u00eda con la infanta Isabel, primog\u00e9nita de Isabel y Fernando, reyes de Castilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a02\u00ba- Los nobles y caballeros castellanos partidarios de Juana la Beltraneja y seguidores del rey Alfonso V de Portugal son perdonados por los reyes Isabel y Fernando de Castilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3\u00ba- Los reyes de Portugal quedan libres para continuar sus empresas y conquistas militares en Marruecos y en la \u00c1frica occidental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El rey Alfonso V de Portugal muere en Cintra en agosto de 1481. Juana, la Beltraneja, su esposa, no acepta el matrimonio con Juan e ingresa voluntariamente en el convento de Clarisas de Coimbra donde vivi\u00f3, consider\u00e1ndose reina de Castilla hasta su muerte acaecida en 1530.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Barros Guede<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Coru\u00f1a, 9 de octubre del 2012<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante la serie televisa, Isabel, que la primera de TVE da los lunes por la noche y que tantos espectadores tiene, quiero resaltar en este art\u00edculo las dificultades, vicisitudes y problemas por los que ella pas\u00f3 para poder unirse en matrimonio con el Fernando de Arag\u00f3n, ser proclamada reina de Castilla en Segovia y vencer &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/isabel-casada-con-fernando-de-aragon-es-proclamada-reina-de-castilla\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIsabel, casada con Fernando de Arag\u00f3n, es proclamada Reina de Castilla\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36532","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36532","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36532"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36532\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36532"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36532"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36532"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}