{"id":36535,"date":"2016-06-21T01:52:49","date_gmt":"2016-06-21T06:52:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cualquier-reforma-debe-respetar-los-derechos-humanos\/"},"modified":"2016-06-21T01:52:49","modified_gmt":"2016-06-21T06:52:49","slug":"cualquier-reforma-debe-respetar-los-derechos-humanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cualquier-reforma-debe-respetar-los-derechos-humanos\/","title":{"rendered":"Cualquier reforma debe respetar los derechos humanos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Est\u00e1 bien que se hable de reformas, en un mundo cada d\u00eda m\u00e1s desigual, pero estos cambios trascendentales, que desde luego deben producirse de manera consensuada, han de respetar los derechos humanos. Digo esto, porque expertos de Naciones Unidas, acaban de instar a las autoridades de la Uni\u00f3n Europea a no utilizar en el futuro fondos p\u00fablicos necesarios para garantizar el bienestar de los ciudadanos en ayudas a entidades financieras. He aqu\u00ed los datos: De 2008 a 2011 los pa\u00edses europeos destinaron 4,5 billones de su presupuesto (equivalente al 37% del producto interior bruto) al rescate de las finanzas. Desde luego, estos planes contradicen las obligaciones legales de los pa\u00edses de garantizar los derechos econ\u00f3micos, sociales y culturales de la ciudadan\u00eda. Las personas que nada tienen, ni trabajo y tampoco recursos, dif\u00edcilmente pueden asumir planes de austeridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El mundo no puede vivir de los que menos tienen. Los derechos a la alimentaci\u00f3n, vivienda adecuada y trabajo justo, jam\u00e1s deben ponerse en riesgo por el tema de la econom\u00eda. La persistencia de altas tasas de desempleo o la oferta de empleo indecente, sin duda es el mayor de los fracasos mundiales de nuestros actuales l\u00edderes pol\u00edticos, incapaces de poner orden a la turbulencia financiera y a la recesi\u00f3n econ\u00f3mica. Esto pasa cuando se olvida la consideraci\u00f3n \u00e9tica de la persona y de la sociedad misma. Es bien sabido que el futuro de un pa\u00eds se ha de basar en la responsabilidad por el bien com\u00fan, evitando toda corrupci\u00f3n y fomentando la concordia, la armon\u00eda y el respeto por cualquier ser humano. En este sentido, son de alabar las iniciativas que muchos gobiernos del mundo han llevado a cabo en el \u00e1mbito de promover los derechos humanos, sobre cuestiones tan importantes como la defensa de un crecimiento equitativo y la promoci\u00f3n, a mejor vida, de familias ahogadas en la miseria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por otra parte, el mundo se ha globalizado y la coordinaci\u00f3n internacional es fundamental para estimular la creaci\u00f3n de empleo, la inversi\u00f3n energ\u00e9tica y sus sostenibilidad, la seguridad alimentaria y hasta la misma paz. Sin embargo, hoy en todo el planeta se visiona una gran p\u00e9rdida del bienestar social que impide avanzar en la calidad de la democracia. Evidentemente, la incapacidad para llevar a cabo reformas exitosamente est\u00e1 muy relacionado con el claro d\u00e9ficit democr\u00e1tico. Los indicadores en este sentido son contundentes. Los programas de protecci\u00f3n social, tan necesarios en estos momentos, ya que act\u00faan como estabilizadores para atenuar el impacto negativo de la crisis econ\u00f3mica en las familias, suelen brillar por su ausencia en multitud de naciones. A veces, da la sensaci\u00f3n que la pobreza no cuenta en estas democracias, m\u00e1s fingidas que reales, m\u00e1s del capital que de los excluidos. Resulta, pues, complicado que se produzca esa cohesi\u00f3n social que dice estimular el esp\u00edritu democr\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por desgracia, la \u00fanica reforma que se ha producido se refiere m\u00e1s a las decisiones econ\u00f3micas que a las decisiones democr\u00e1ticas. Gracias a los dict\u00e1menes financieros, el recorte de derechos y prestaciones se impone, no se propone, viene impuesto por los que m\u00e1s poder tienen, es decir, por los que m\u00e1s riqueza aglutinan. Indudablemente, esta manera de hacer y deshacer, en nombre de una ciudadan\u00eda crispada, pero a la vez temerosa, deteriora las instituciones soberanas. La ciudadan\u00eda, toda ella, tambi\u00e9n los pobres, han de participar en la toma de decisiones, de lo contrario retrocedemos en el esp\u00edritu democr\u00e1tico. Al respecto, el derecho internacional y sus instituciones son fundamentales para la aplicaci\u00f3n y observancia de estos derechos humanos de los que todos, por el hecho de ser personas, debemos disfrutar, vivamos donde vivamos. Al fin y al cabo, somos ciudadanos del mundo, miembros de una sola familia, a la que estamos unidos para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Rechazar la universalidad de los derechos humanos y, pese a todo, aceptar el poder de las finanzas como gobierno, significa la destrucci\u00f3n de la humanidad. No se puede caer m\u00e1s bajo. Necesitamos, con urgencia, poner sobre la mesa un nuevo entendimiento de la \u00e9tica de los negocios, con m\u00e1s compasi\u00f3n hacia los que menos tienen. Son muchas las necesidades que no pueden ser satisfechas por \u00a0un mercado injusto, que aumenta la especulaci\u00f3n y el poder, sin subordinaci\u00f3n alguna al bien com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dicho lo anterior, pienso que ha llegado el momento de que las entidades crediticias trabajen para financiar el desarrollo y se alejen de los especuladores. Tambi\u00e9n ha llegado el tiempo, de no perder m\u00e1s tiempo, en dejarnos someter al criterio de los operadores de los poderosos. A mi juicio, debemos mantener v\u00ednculos de solidaridad. Cualquier recurso que conlleve recorte a los derechos humanos no debe ser utilizado de ninguna manera. Tenemos que insistir en que el mundo es de todos, y por ello, hace falta colocar la igualdad en el centro de la agenda de todos los gobiernos. El derecho a un pacto global que haga germinar unas estructuras m\u00e1s participativas y transparentes son tan precisas como urgentes. Nada es un mal en s\u00ed mismo, el mal radica en su mal uso (en el del capital, en el de la pol\u00edtica). Por tanto, cancelemos ya esta \u00e9poca e inauguremos otra, sin miedo, tomando como horizonte el respeto a los derechos humanos. M\u00e1s all\u00e1 del conocimiento hagamos realidad su esp\u00edritu. Ganaremos todos en humanidad que, al momento presente, buena parte muere en la desesperaci\u00f3n m\u00e1s injusta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><strong>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><strong>corcoba@telefonica.net<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><strong>7 de octubre de 2012<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Est\u00e1 bien que se hable de reformas, en un mundo cada d\u00eda m\u00e1s desigual, pero estos cambios trascendentales, que desde luego deben producirse de manera consensuada, han de respetar los derechos humanos. 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