{"id":36561,"date":"2016-06-21T01:54:52","date_gmt":"2016-06-21T06:54:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-evangelio-de-la-paz-segun-benedicto-xvi-en-libano\/"},"modified":"2016-06-21T01:54:52","modified_gmt":"2016-06-21T06:54:52","slug":"el-evangelio-de-la-paz-segun-benedicto-xvi-en-libano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-evangelio-de-la-paz-segun-benedicto-xvi-en-libano\/","title":{"rendered":"El evangelio de la paz, seg\u00fan Benedicto XVI en L\u00edbano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La frase \u00a0de Jesucristo \u201cla paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. Que no tiemble vuestro coraz\u00f3n ni se acobarde\u201d \u00a0(Jn 14,27) \u00a0ha sido no solo el lema del viaje de Benedicto XVI a L\u00edbano -y desde L\u00edbano a todo Oriente Medio-, sino su verdadero hilo conductor, su proclama m\u00e1s reiterada, suplicada y explicitada.\u00a0 Y en dos d\u00edas y medio agotadores y repletos de fieles, en una decena de extraordinarios discursos en seis lugares distintos de este peque\u00f1o y emblem\u00e1tico pa\u00eds, el Papa de la palabra ha sido tambi\u00e9n el Papa de la paz, de la paz aut\u00e9ntica, verdadera, duradera y definitiva: la paz de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue, sobre todo, en el discurso de la ma\u00f1ana del s\u00e1bado 15 de septiembre, en el palacio presidencial de Baabda, cuando Benedicto XVI traz\u00f3 lo que podr\u00edamos denominar un tratado program\u00e1tico sobre lo que es la paz cristiana, don de los dones de lo Alto, compendio, en suma, del mensaje de Jesucristo, revelaci\u00f3n, pues, del plan de Dios para la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La paz es mucho m\u00e1s que lo que su opuesto o ant\u00f3nimo significan. Es mucho m\u00e1s que \u201cla p\u00fablica tranquilidad y quietud de los Estados, en contraposici\u00f3n a la guerra o a la turbulencia\u201d. O \u2013en otra definici\u00f3n tradicional del vocablo paz-\u00a0 \u201cel tratado o convenio que se concuerda entre los gobernantes para poner fin a una guerra\u201d. \u00a1Tantas veces la historia pasada y reciente \u2013y m\u00e1s a\u00fan en el lacerado Oriente Medio- nos demuestra la fragilidad de esta paz, de estas paces!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La paz, la paz aut\u00e9ntica, la paz de Cristo, es honradez, es sinceridad, es rectitud de intenci\u00f3n, es conciencia limpia, es armon\u00eda, es concordia, es convivencia, es solidaridad, es fraternidad, es unidad y pluralidad ensambladas para el bien, es el respeto y la aceptaci\u00f3n \u00a0del otro y de las diferencias. Es uni\u00f3n con Dios. La paz cristiana es justicia, es libertad, es tolerancia, es compartir, es di\u00e1logo, es escucha, es perd\u00f3n, es reconciliaci\u00f3n. La paz es vencer el mal con el bien. La paz es don y camino del amor. Y esta paz, claro, exige de la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n. La paz de Cristo es la siembra y, a la vez, el fruto de la revoluci\u00f3n del amor, la \u00fanica revoluci\u00f3n que transforma siempre para bien y para el bien y construye una humanidad mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPara edificar y consolidar la paz -afirm\u00f3 Benedicto XVI en su citado discurso a las autoridades civiles y religiosas, diplom\u00e1ticos y \u00a0gentes de la cultura-, hay que volver incansablemente a los fundamentos del ser humano. La dignidad del hombre es inseparable del car\u00e1cter sagrado de la vida que el Creador nos ha dado&#8230; Si queremos la paz, defendamos la vida\u201d, a\u00f1adi\u00f3 el Papa m\u00e1s adelante. Y ello significa que hay que desterrar toda violencia f\u00edsica o verbal, que jam\u00e1s se puede utilizar la religi\u00f3n como pretexto de la violencia en cualquiera de sus expresiones, que ninguna, tierra, lugar, tradici\u00f3n y cultura es exclusivamente de nadie, que el derecho a la libertad religiosa es sagrado y que el respeto y la promoci\u00f3n de toda vida humana y a que toda persona pueda vivir pac\u00edficamente y con dignidad es un ineludible e imprescindible deber.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y fue con este tan hermoso como necesario Evangelio de la Paz como Benedicto XVI\u00a0 -\u201cperegrino de la paz, amigo de Dios y amigo de los hombres\u201d, se present\u00f3 en Beirut el viernes 14 de septiembre- a recordarlo y a testimoniarlo a L\u00edbano, pa\u00eds ejemplo de convivencia interreligiosa y estrat\u00e9gico enclave en el coraz\u00f3n del atribulado Oriente Medio. El viaje papal comenz\u00f3 adem\u00e1s dos d\u00edas despu\u00e9s de que esta regi\u00f3n se viera envuelta en nuevos episodios de violencia con el atentado mortal en el consulado norteamericano de Bengasi (Libia) como epicentro y un supuesto v\u00eddeo ofensivo al islam como detonante. Y al Papa no le tembl\u00f3 el coraz\u00f3n ni se acobard\u00f3 para que, con su caracter\u00edstico y tan admirable estilo, suscribiera en L\u00edbano y en Oriente Medio otra memorable p\u00e1gina en su ministerio petrino y en su servicio a la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa misi\u00f3n de los cristianos es la paz\u201d, afirm\u00f3 en la misa dominical en Beirut el patriarca maronita Bechara Boutros Rai. Y esta misi\u00f3n de paz, de la paz de Cristo, ha sido la siembra generosa y abundante de Benedicto XVI en L\u00edbano, su impagable profec\u00eda, testimonio y plegaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La frase \u00a0de Jesucristo \u201cla paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. 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