{"id":36604,"date":"2016-06-21T01:58:14","date_gmt":"2016-06-21T06:58:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ecologia-y-contemplacion-articulo-de-jose-roman-flecha-andres-en-diario-de-leon-21-7-2012\/"},"modified":"2016-06-21T01:58:14","modified_gmt":"2016-06-21T06:58:14","slug":"ecologia-y-contemplacion-articulo-de-jose-roman-flecha-andres-en-diario-de-leon-21-7-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ecologia-y-contemplacion-articulo-de-jose-roman-flecha-andres-en-diario-de-leon-21-7-2012\/","title":{"rendered":"Ecolog\u00eda y contemplaci\u00f3n, art\u00edculo de Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha Andr\u00e9s en \u201cDiario de L\u00e9on\u201d (21-7- 2012)"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Tenemos la suerte de vivir en una casa muy hermosa, pero con frecuencia no estimamos suficientemente su belleza. Ya se sabe que la costumbre nos vuelve insensibles. Y que s\u00f3lo valoramos lo que perdemos.<\/p>\n<p align=\"justify\">No hemos aprendido a contemplar la armon\u00eda de nuestra casa ni a descubrir gozosamente el encanto de cada uno de sus detalles. Es m\u00e1s, con demasiada frecuencia nos dedicamos a destrozarla.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo malo es que muchos de nuestros amigos y vecinos act\u00faan como nosotros. Como en tantas otras ocasiones, tambi\u00e9n aqu\u00ed el ejemplo es contagioso. A decir verdad, hemos establecido una especie de competici\u00f3n en esta carrera de desprestigio de nuestra propia casa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Evidentemente, no se trata en este caso de nuestro peque\u00f1o hogar, sino de la casa c\u00f3smica. De la habitaci\u00f3n natural del hombre, com\u00fan a todos los vivientes. Se trata de esta naturaleza que nos cobija, nos sostiene y nos alimenta.<\/p>\n<p align=\"justify\">No olvidemos que en griego la\u00a0 &#8220;casa&#8221; se llama &#8220;oik\u00f3s&#8221;. De ah\u00ed proviene la palabra \u201cecolog\u00eda\u201d. La &#8220;ecolog\u00eda&#8221; es el estudio de nuestra casa. El estudio de\u00a0 la armon\u00eda de la naturaleza y de sus posibilidades de supervivencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestra casa com\u00fan ha sido maltratada y expoliada. Hemos establecido un criterio de utilidad que ya se revela como nefasto. Una econom\u00eda proyectada a corto plazo nos lleva a despojar a la tierra de sus bienes.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por eso, junto a la ecolog\u00eda hay que invocar a la \u201ceco\u00e9tica\u201d, es decir a la responsabilidad humana en el uso de los frutos de la tierra. Se impone una mayor racionalidad y sobriedad a la hora de explotar los recursos del planeta, tanto los renovables como los no renovables.<\/p>\n<p align=\"justify\">La eco\u00e9tica no est\u00e1 lejos de la justicia social. Las ofensas contra la tierra son siempre ofensas a sus habitantes. Es preciso tener en cuenta que el despojo de la naturaleza termina siempre por agravar la suerte de los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p align=\"justify\">El papa Benedicto XVI ha hablado de una responsabilidad intrageneracional y de una responsabilidad intergeneracional. Con eso se nos recuerda que cada una de nuestras decisiones repercute en todos los que hoy conviven en el planeta. Pero tambi\u00e9n tiene consecuencias decisivas para todos los que nos han de suceder.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todav\u00eda hemos de dar un paso m\u00e1s. Para los cristianos, la eco\u00e9tica puede fundamentarse en una especie de \u201cecom\u00edstica\u201d. El respeto a la naturaleza viene exigido por nuestra fe. Bien sabemos que la naturaleza, por s\u00ed misma, no puede aportarnos la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">No hay salvaci\u00f3n sin un Salvador. Creemos en un Dios creador del cielo y de la tierra. No podemos adorar a la naturaleza. Pero podemos y debemos ver en ella la obra de Dios. La creaci\u00f3n nos remite al Creador.<\/p>\n<p align=\"justify\">Observar el ambiente con una mirada contemplativa no esconde, ni mucho menos, una tentaci\u00f3n evasiva. Al contrario, ver en la naturaleza el don de Dios nos lleva a comprometernos en su custodia. Y a preservarla con amor para los que nos han de suceder en la tierra.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha Andr\u00e9s<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tenemos la suerte de vivir en una casa muy hermosa, pero con frecuencia no estimamos suficientemente su belleza. Ya se sabe que la costumbre nos vuelve insensibles. Y que s\u00f3lo valoramos lo que perdemos. 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