{"id":36757,"date":"2016-06-21T10:26:04","date_gmt":"2016-06-21T15:26:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/completa-la-quinta-predicacion-de-cuaresma-del-padre-raneiro-cantalamessa\/"},"modified":"2016-06-21T10:26:04","modified_gmt":"2016-06-21T15:26:04","slug":"completa-la-quinta-predicacion-de-cuaresma-del-padre-raneiro-cantalamessa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/completa-la-quinta-predicacion-de-cuaresma-del-padre-raneiro-cantalamessa\/","title":{"rendered":"Completa la quinta Predicaci\u00f3n de Cuaresma del padre Raneiro Cantalamessa"},"content":{"rendered":"<p class=\"thumb-description\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El camino hacia la unidad de los cristianos Reflexi\u00f3n sobre la \u201cUnitatis Redintegratio\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n sobre la \u201cUnitatis Redintegratio\u201d<\/p>\n<li>El camino ecum\u00e9nico despu\u00e9s del Vaticano II<\/li>\n<p style=\"text-align: justify;\">La moderna ciencia hermen\u00e9utica ha vuelto familiar el principio de Gadamer de la \u201chistoria de los efectos\u201d (<em>Wirkungsgeschichte<\/em>). Seg\u00fan este m\u00e9todo, para entender un texto es necesario tener en cuenta los efectos que este ha producido en la historia, pasando a formar parte de la historia y dialogando con ella\u00a0[1].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este principio resulta de gran utilidad aplicado a la interpretaci\u00f3n de la Escritura. Nos dice que no se puede entender completamente el Antiguo Testamento, si no es a la luz del cumplimiento del Nuevo y no se puede entender el Nuevo Testamento si no es a la luz de los frutos que ha producido en la vida de la Iglesia. No basta por tanto el habitual estudio hist\u00f3rico-filol\u00f3gico de las \u201cfuentes\u201d, es decir de las influencias sufridas por un texto; es necesario tener en cuenta tambi\u00e9n las influencias ejercidas por este mismo. Es la regla que Jes\u00fas hab\u00eda formulado mucho tiempo antes, diciendo que cada \u00e1rbol se conoce por sus frutos (cf. Lc 6, 44).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la debida proporci\u00f3n, este principio \u2013lo hemos visto en las meditaciones precedentes\u2013 se aplica tambi\u00e9n a los textos del Vaticano II. Hoy quisiera mostrar c\u00f3mo esto se aplica en particular al decreto del ecumenismo,\u00a0<em>Unitatis redintegratio<\/em>, que es el tema de esta meditaci\u00f3n. Cincuenta a\u00f1os de camino y de progresos en el ecumenismo demuestran la virtualidad encerrada en ese texto. Despu\u00e9s de haber recordado las razones profundas que inducen a los cristianos a buscar la unidad entre ellos, y despu\u00e9s de tomar nota del difundirse entre los creyentes de las distintas Iglesias de una nueva actitud al respecto, los Padres conciliares as\u00ed expresan el intento del documento:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cConsiderando, pues, este Sacrosanto Concilio con grato \u00e1nimo todos estos problemas, una vez expuesta la doctrina sobre la Iglesia, impulsado por el deseo de restablecer la unidad entre todos los disc\u00edpulos de Cristo, quiere proponer a todos los cat\u00f3licos los medios, los caminos y las formas por las que puedan responder a este divina vocaci\u00f3n y gracia\u201d\u00a0[2]. Las relaciones, o los frutos, de este documento han sido de dos formas. En el plano doctrinal e institucional, ha sido constituido el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos; iniciaron otros di\u00e1logos bilaterales con casi todas las confesiones cristianas, con el fin de promover un mejor conocimiento rec\u00edproco, un debate de las posiciones y la superaci\u00f3n de prejuicios\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las realizaciones y los frutos de este documento han sido de dos especies. En el plano doctrinal y institucional ha sido creado el Pontificio consejo para la unidad de los cristianos y se han iniciados di\u00e1logos bilaterales para con la mayor\u00eda de las iglesias cristianas af\u00edn de promover un mejor conocimiento rec\u00edproco y superar los prejuicios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto a este ecumenismo oficial y doctrinal, se ha desarrollado desde el principio un ecumenismo del encuentro y de la reconciliaci\u00f3n de los corazones. En este \u00e1mbito destacan algunos encuentros c\u00e9lebres que han marcado el camino del ecumenismo en estos 50 a\u00f1os: el de Pablo VI con el Patriarca Aten\u00e1goras, los innumerables encuentros de Juan Pablo II y de Benedicto XVI con los jefes de distintas iglesias cristianas, del papa Francisco con el patriarca Bartolom\u00e9 en el 2004, y, por \u00faltimo, con el Patriarca de Mosc\u00fa Kirill en Cuba que ha abierto un horizonte nuevo en el camino ecum\u00e9nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A este mismo ecumenismo espiritual, pertenecen tambi\u00e9n las muchas iniciativas en las cuales los creyentes de distintas Iglesias se encuentran para rezar y proclamar juntos el Evangelio, sin intenciones de proselitismo y en plena fidelidad cada uno a su propia Iglesia. He tenido la gracia de participar en muchos de estos encuentros. Uno de ellos permanece particularmente vivo en mi memoria porque fue como una profec\u00eda visual de resultado al qu\u00e9 deber\u00eda llevarnos al movimiento ecum\u00e9nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2009 se celebr\u00f3 en Estocolmo una gran manifestaci\u00f3n de denominada \u201cJesus manifestation\u201d, \u201cUna manifestaci\u00f3n por Jes\u00fas\u201d. En el \u00faltimo d\u00eda, los creyentes de las distintas Iglesias, cada uno por una calle diferente, caminaban en procesi\u00f3n hacia el centro de la ciudad. Tambi\u00e9n el peque\u00f1o grupo de cat\u00f3licos, con el obispo local a la cabeza, \u00edbamos por nuestro camino rezando. Al llegar al centro, las filas se romp\u00edan y era una \u00fanica multitud la que proclamaba el se\u00f1or\u00edo de Cristo frente a una multitud de 18 mil j\u00f3venes y de transe\u00fantes at\u00f3nitos. La que pretend\u00eda ser una manifestaci\u00f3n \u201cpor\u201d Jes\u00fas, se convirti\u00f3 en una poderosa manifestaci\u00f3n \u201cde\u201d Jes\u00fas. Su presencia se pod\u00eda casi tocar con la mano en un pa\u00eds que no est\u00e1 acostumbrado a manifestaciones religiosas de este tipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n estos desarrollos del documento sobre ecumenismo son un fruto del Esp\u00edritu Santo, un signo del invocado nuevo Pentecost\u00e9s. \u00bfC\u00f3mo hizo el Resucitado para convencer a los ap\u00f3stoles a abrirse a los gentiles y a recibirles tambi\u00e9n a ellos en la comunidad cristiana? Condujo a Pedro en la casa del centuri\u00f3n Cornelio, le hizo asistir a la venida del Esp\u00edritu sobre los presentes, con las mismas manifestaciones que los ap\u00f3stoles hab\u00edan experimentado en Pentecost\u00e9s: hablar en lenguas, glorificar a Dios en voz alta. A Pedro no le qued\u00f3 otra opci\u00f3n que llegar a la conclusi\u00f3n: \u201cSi Dios les dio a ellos la misma gracia que a nosotros, por haber cre\u00eddo en el Se\u00f1or Jesucristo, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda yo oponerme a Dios?\u201d (Hch 11, 17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or resucitado est\u00e1 haciendo lo mismo hoy. Env\u00eda su Esp\u00edritu y sus carismas sobre los creyentes de las distintas Iglesias, tambi\u00e9n de las que cre\u00edamos m\u00e1s distantes de nosotros, a menudo con id\u00e9nticas manifestaciones visibles. \u00bfC\u00f3mo no ver en eso un signo que nos empuja a aceptarnos y reconocernos rec\u00edprocamente como hermanos, aunque a\u00fan en el camino hacia una unidad m\u00e1s plena en el plano visible?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en todo caso lo que me ha convertido a mi a tener amor a la unidad de los cristianos, acostumbrado por mis estudios preconciliares a ver a los ortodoxos y protestantes solo como \u201cadversarios\u201d para confutar en nuestras tesis de teolog\u00eda.<\/p>\n<li>A un a\u00f1o del V Centenario de la reforma protestante (1517)<\/li>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Cuaresma del a\u00f1o pasado, trat\u00e9 de mostrar los resultados a los que ha llegado, a nivel teol\u00f3gico, el di\u00e1logo ecum\u00e9nico con el oriente ortodoxo. Al libro que recoge tales meditaciones di el t\u00edtulo \u201cDos pulmones, una \u00fanica respiraci\u00f3n\u201d el cual dice por s\u00ed solo a lo que tendemos y que en gran parte ya se ha realizado[3].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ocasi\u00f3n quisiera dirigir la atenci\u00f3n a las relaciones con el otro gran interlocutor del di\u00e1logo ecum\u00e9nico que es el mundo protestante, sin entrar en cuestiones hist\u00f3ricas y doctrinales, pero para mostrar c\u00f3mo todo nos empuja a ir adelante en el esfuerzo de recomponer la unidad del occidente cristiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una circunstancia hace este esfuerzo particularmente actual. El mundo cristiano nos prepara a celebrar el quinto centenario de la Reforma en el 2017. Es vital para el futuro de la Iglesia no perder esta ocasi\u00f3n, permaneciendo prisioneros del pasado, o limit\u00e1ndose a usar un tono m\u00e1s conciliador en el establecimiento de los aciertos y errores en ambos lados. Es el momento de hacer, creo, un salto de calidad, como cuando una barca llega a la compuerta de un r\u00edo o de un canal que le permite proseguir la navegaci\u00f3n a un nivel superior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n ha cambiado profundamente en estos quinientos a\u00f1os, pero como siempre, es dif\u00edcil tomar pronto conciencia de lo que es nuevo. Las cuestiones que provocaron la separaci\u00f3n entre la Iglesia de Roma y la Reforma en el siglo XVI fueron sobre todo las indulgencias y la forma en la que sucede la justificaci\u00f3n del pecador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00bfpodemos decir que estos son problemas con los cuales se mantiene o cae la fe del hombre de hoy? En una conferencia celebrada en el Centro \u201cPro unione\u201d de Roma, el cardenal Walter Kasper explicaba que mientras para Lutero el problema existencial n\u00famero uno era c\u00f3mo superar el sentido de la culpa y obtener un Dios ben\u00e9volo, hoy el problema es m\u00e1s bien el contrario: como dar de nuevo al hombre de hoy el verdadero sentido del pecado que se ha perdido del todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que todas las discusiones seculares entre cat\u00f3licos y protestantes acerca de la fe y las obras han terminado por hacer perder de vista el punto principal del mensaje paulino. Lo que el ap\u00f3stol quiere afirmar, sobre todo en Romanos 3, no es que somos justificados por la fe, sino que somos justificados por la fe en Cristo; no es tanto que somos justificados por la gracia, sino que somos justificados por la gracia de Cristo. La persona de Cristo es el coraz\u00f3n del mensaje, incluso antes de la gracia y la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de haber presentado a la humanidad en su estado universal de pecado y de perdici\u00f3n en los dos cap\u00edtulos anteriores de la Carta, el ap\u00f3stol tiene el incre\u00edble valor de proclamar que esta situaci\u00f3n ha cambiado radicalmente, \u201cen virtud de la redenci\u00f3n cumplida en Cristo Jes\u00fas\u201d, \u201cpor la obediencia de uno solo\u201d(Rm 3, 24; 5, 19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La afirmaci\u00f3n de que esta salvaci\u00f3n se recibe por fe, y no por obras, est\u00e1 presente en el texto y era lo m\u00e1s urgente donde arrojar luz en los tiempos de Lutero, cuando era claro, al menos en Europa, que se trataba de la fe en Cristo y de la gracia de Cristo. Pero esa viene en segundo lugar, no en el primero. Cometimos el error de reducir a un problema de escuelas, a\u00a0 lo interior del cristianismo, lo que era para el ap\u00f3stol una afirmaci\u00f3n mucho m\u00e1s amplia y universal. Hoy estamos llamados a redescubrir y proclamar juntos el fondo del mensaje paulino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la descripci\u00f3n de las batallas medievales siempre hay un momento en el que, superados los arqueros, caballer\u00eda y todo lo dem\u00e1s, la lucha se concentraba alrededor del rey. All\u00ed se decid\u00eda el \u00e9xito final de la batalla. Tambi\u00e9n para nosotros la batalla de hoy est\u00e1 alrededor del rey\u2026 La persona de Jesucristo es el verdadero juego. Tenemos que volver, desde el punto de vista de la evangelizaci\u00f3n, al tiempo de los ap\u00f3stoles. Hay una similitud entre nuestro tiempo y el de ellos. Ellos estaban frente a un mundo pre-cristiano; en Occidente, nosotros tenemos delante un mundo en gran parte post-cristiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el ap\u00f3stol Pablo quiere resumir en una frase la esencia del mensaje cristiano no dice: \u201cAnunciamos esta o esa doctrina\u201d; dice: \u201cNosotros predicamos a Cristo crucificado\u201d (1 Cor 1, 23), y otra vez: \u201cNosotros predicamos a Cristo Jes\u00fas el Se\u00f1or\u201d (2 Cor 4, 5). Esto es el verdadero \u201carticulus stantis cadentis et Ecclesiae\u201d, el art\u00edculo por el cual la Iglesia se mantiene o cae.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto no significa ignorar todo lo que la Reforma protestante produjo de nuevo y v\u00e1lido, tanto en la teolog\u00eda y como en la de la espiritualidad, especialmente con la reafirmaci\u00f3n de la primac\u00eda de la Palabra de Dios. Significa m\u00e1s bien permitir que toda la Iglesia se beneficie de sus logros positivos, una vez liberados de ciertos excesos y refuerzos debidos a la atm\u00f3sfera recalentada del momento, a la interferencia de la pol\u00edtica y a las controversias posteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un paso importante en este sentido fue la \u201cDeclaraci\u00f3n Conjunta sobre la Doctrina de la Justificaci\u00f3n\u201d, firmada el 31 de de octubre de 1999, entre la Iglesia cat\u00f3lica y la Federaci\u00f3n Mundial de Iglesias Luteranas\u201d\u00a0[4]. En su conclusi\u00f3n, que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa comprensi\u00f3n de la doctrina de la justificaci\u00f3n expuesta en esta Declaraci\u00f3n muestra la existencia de un consenso entre luteranos y cat\u00f3licos sobre los puntos fundamentales de la doctrina de la justificaci\u00f3n. A la luz de este acuerdo son aceptables las diferencias que existen con respecto al lenguaje, los desarrollos teol\u00f3gicos, y los \u00e9nfasis particulares que ha tomado la comprensi\u00f3n de la justificaci\u00f3n. [\u2026] Por esta raz\u00f3n, la elaboraci\u00f3n luterana y la cat\u00f3lica de la fe en la justificaci\u00f3n , en sus diferencias, est\u00e1n abiertas la una a la otra de tal forma que no invalida de nuevo el consenso alcanzado sobre verdades fundamentales\u201d\u00a0[5].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo estaba presente cuando el acuerdo fue proclamado en San Pedro durante unas v\u00edsperas solemnes presididas por el Papa Juan Pablo II y el arzobispo de Uppsala, Bertil Werkstr\u00f6m. Me impresion\u00f3 una observaci\u00f3n que el Papa hizo en la homil\u00eda. Expresaba, si no recuerdo mal, este pensamiento: ha llegado el momento de dejar de hacer de esta doctrina de la justificaci\u00f3n por la fe un tema de lucha y disputas entre los te\u00f3logos, y tratar, en cambio, de ayudar a todos los bautizados a hacer, de esta verdad, una la experiencia personal y libertadora. Desde ese d\u00eda, no he parado, cada vez que he tenido la oportunidad en mi predicaci\u00f3n, de exhortar a los hermanos a tener esta experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La justificaci\u00f3n mediante la fe en Cristo deber\u00eda ser predicada por toda la Iglesia y con mayor vigor que nunca. Ya no, sin embargo, en contraposici\u00f3n a las \u201cbuenas obras\u201d, que es un asunto superado y resuelto, sino en oposici\u00f3n, en todo caso, a la pretensi\u00f3n del mundo secularizado de poder salvarse solo, con su ciencia, la tecnolog\u00eda o las t\u00e9cnicas espirituales de su invenci\u00f3n. Estoy convencido de que si estuvieran vivos hoy en d\u00eda, esta ser\u00eda la forma en la que Lutero, Calvino y otros reformadores \u00a1predicar\u00edan la justificaci\u00f3n gratuita mediante por la fe!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLas sociedades modernas \u2013 leemos en un libro que ha hecho historia \u2013 son construidas sobre la ciencia. Le deben su riqueza, su poder y la certeza de que una riquezas y poderes a\u00fan mayores ser\u00e1n accesibles al hombre el d\u00eda de ma\u00f1ana si \u00e9l quiere [\u2026]. Provistos de todo el poder, con todas las riquezas que la ciencia les ofrece, nuestras sociedades todav\u00eda tratan de vivir y ense\u00f1ar sistemas de valores, ya socavados en la base por esta misma ciencia\u201d\u00a0[6].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u201csistemas de valores obsoletos\u201d son, por supuesto, para el autor, los sistemas religiosos. Jean-Paul Sartre llega a la misma conclusi\u00f3n desde un punto de vista filos\u00f3fico. \u00c9l hace decir a uno de sus personajes: \u201cYo mismo hoy me acuso y solo yo me puedo absolver tambi\u00e9n, yo el hombre. Si Dios existe, el hombre no es nada\u201d\u00a0[7].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es a este tipo de desaf\u00edos lanzados por el cientificismo ateo y el secularismo que deben responder los cristianos de hoy en d\u00eda con la doctrina de que \u201cel hombre no es justificado por las obras de la Ley, sino por la fe en Jesucristo\u201d (cf. Gal 2, 16).<\/p>\n<li>M\u00e1s all\u00e1 de las f\u00f3rmulas<\/li>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy convencido de que en el di\u00e1logo ecum\u00e9nico con las Iglesias protestantes pesa mucho el rol de frenado de las f\u00f3rmulas. Me explico. Las formulaciones doctrinales y dogm\u00e1ticas, que en sus inicios fueron el resultado de procesos vitales y reflejaban el camino coral de la comunidad y la verdad alcanzada con fatiga, con el paso del tiempo tienden a endurecerse para convertirse en \u201cconsignas\u201d, etiquetas que indican una pertenencia. La fe ya no termina en la realidad de la cosa, sino en su formulaci\u00f3n. Estamos en las ant\u00edpodas de lo que deber\u00eda ser, seg\u00fan la famosa afirmaci\u00f3n de Tom\u00e1s de Aquino: \u201cFides non terminatur ad enuntiabile, sed ad rem\u201d: la fe no termina en su formulaci\u00f3n, sino la cosa en s\u00ed misma\u00a0[8].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el fen\u00f3meno del formalismo ya en la antig\u00fcedad, una vez terminada la fase creativa de los grandes dogmas\u00a0[9]. S\u00f3lo recientemente se dieron cuenta, por ejemplo, que las divisiones dentro del Oriente cristiano, entre Iglesias calcedonianas y las llamadas monifisistas o nestorianas, estaban basados, en muchos casos, en f\u00f3rmulas y el sentido diferente dado, en ellas a los t\u00e9rminos ousia y hypostasis, que no tocaban la sustancia de la doctrina. Se ha podido restablecer, as\u00ed, la comuni\u00f3n entre y con diferentes Iglesias orientales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este obst\u00e1culo es particularmente visible en las relaciones con las Iglesias de la Reforma. Fe y obras, Escritura y tradici\u00f3n: son contraposiciones comprensibles y en parte justificadas en su nacimiento, pero llevan al enga\u00f1o si son repetidas y mantenidas en pie, como si nada hubiera cambiado en quinientos a\u00f1os de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomemos la contraposici\u00f3n entre fe y obras. Esta tiene sentido si por buenas obras se entiende principalmente (como lamentablemente suced\u00eda en la \u00e9poca de Lutero) indulgencias, peregrinaciones, ayunos, limosnas, velas votivas, y todo lo dem\u00e1s. En cambio lleva fuera del camino si por buenas obras se entiende las obras de caridad y de misericordia. Jes\u00fas en el Evangelio reprende que sin esas no se entra en el Reino de los Cielos y \u00c9l se ver\u00e1 obligado a decir: \u201cLejos de m\u00ed\u201d. No se es justificado por las buenas obras, pero no nos salvamos sin las buenas obras. La justificaci\u00f3n es sin condiciones de la parte de Dios, pero no es sin consecuencias. Esto lo creemos todos, cat\u00f3licos y protestantes y lo dec\u00eda ya el Concilio de Trento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo hay que decir de la contraposici\u00f3n entre Escritura y tradici\u00f3n. Esta surge apenas se toca el problema de la revelaci\u00f3n, como si los protestantes tuvieran solamente la Escritura y los cat\u00f3licos la Escritura y la tradici\u00f3n juntas. Cuando en realidad todas las Iglesia tienen una propia tradici\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es lo que explica la existencia de tantas denominaciones diversas dentro del protestantismo, si no el modo diverso que tiene cada una de interpretar las Escrituras? \u00bfY qu\u00e9 es la tradici\u00f3n en su contenido m\u00e1s verdadero si no justamente, la Escritura le\u00edda en la Iglesia y por la Iglesia?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni siquiera la f\u00f3rmula luterana \u201cSimul iustus et peccator\u201d, \u201cjusto y pecador al mismo tiempo\u201d, es un obst\u00e1culo insuperable a la comuni\u00f3n. Forma parte de la tradici\u00f3n cat\u00f3lica desde el tiempo de los Padres, la definici\u00f3n de la Iglesia como \u201ccasta meretriz\u201d (casta meretrix), como santa y que siempre necesita ser reformada\u201d\u00a0[10]. Lo que se dice de la Iglesia en su conjunto como cuerpo de Cristo, \u00bfno se deber\u00eda aplicar tambi\u00e9n a cada uno de sus miembros?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que puede ser objeto de una explicaci\u00f3n diversa y complementaria es el modo con el cual se entiende esta presencia simult\u00e1nea de santidad y de pecado en el hombre redimido. En el adjunto a la Declaraci\u00f3n conjunta sobre la justificaci\u00f3n hay una explicaci\u00f3n de la f\u00f3rmula \u201csimul iustus et peccator\u201d que no es incompatible con la doctrina cat\u00f3lica. Se afirma que la justificaci\u00f3n opera una renovaci\u00f3n real en la vida del bautizado, incluso si esto no se vuelve nunca una posesi\u00f3n adquirida, sobre la cual el hombre pueda apoyarse delante a Dios, mas que queda siempre dependiente de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1974 hubo una noticia que asombr\u00f3 y divirti\u00f3 al mundo entero. Un soldado japon\u00e9s, enviado durante la \u00faltima Guerra Mundial a una isla de Filipinas para infiltrarse entre el enemigo y recoger informaci\u00f3n, hab\u00eda vivido treinta a\u00f1os escondi\u00e9ndose en la jungla y aliment\u00e1ndose de ra\u00edces, frutos y alguna presa, convencido de que a\u00fan hab\u00eda guerra y \u00e9l segu\u00eda en su misi\u00f3n. Cuando lo encontraron fue dif\u00edcil convencerlo de que la guerra hab\u00eda terminado y que pod\u00eda volver a su pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo creo que sucede algo similar entre los cristianos. Hay cristianos a los que es necesario convencerles, en ambas formaciones, que la guerra ha terminado, las guerras de religi\u00f3n entre cat\u00f3licos y protestantes han terminado. \u00a1Tenemos otras cosas que hacer que la guerra uno al otro! El mundo ha olvidado o no ha conocido nunca\u00a0 a su Salvador, a aquel que es la luz del mundo, el camino, la verdad y la vida \u00bfY perdemos el tiempo discutiendo entre nosotros?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4- Unidad en la caridad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, no es suficiente este motivo pr\u00e1ctico para realizar la unidad de los cristianos. No es suficiente encontrarse unidos en el frente de la evangelizaci\u00f3n y de la acci\u00f3n caritativa. Este es un camino que el movimiento ecum\u00e9nico ha experimentado en sus inicios con el movimiento \u2018Vida y acci\u00f3n\u2019 (Life and Work), pero que se ha revelado insuficiente. Si la unidad de los disc\u00edpulos tiene que ser un reflejo de la unidad entre el Padre y el Hijo, esta tiene que ser en primer lugar una unidad de amor, porque tal es la unidad que reina en la Trinidad. Las tres divinas personas no est\u00e1n unidas por el hecho de que realizan conjuntamente la creaci\u00f3n y todas las otras obras ad extra; los son en su mismo ser. La Escritura nos exhorta a \u201chacer la verdad en la caridad \u2013\u00a0<em>veritatem facientes in caritate<\/em>\u201d(Ef 4, 15). Y san Agust\u00edn afirma que \u201cno se entra en la verdad si no a trav\u00e9s de la caridad \u2013\u00a0<em>non intratur in veritatem nisi per caritatem<\/em>\u00bb\u00a0[11].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cosa extraordinaria, sobre este camino hacia la unidad basada en el amor, es que esta se encuentra ya enteramente abierta delante de nosotros. No podemos \u201cquemar las etapas\u201d sobre la doctrina, porque las diferencias son y se resuelven con paciencia en los lugares correspondientes. Podemos en cambio quemar las etapas en la caridad, y estar plenamente unidos desde ahora. El signo verdadero y seguro de la venida del Esp\u00edritu no es, escribe nuevamente san Agust\u00edn, el hablar en lenguas, sino el amor por la unidad: \u201cSepan que tendr\u00e1n el Esp\u00edritu Santo cuando consientan que vuestro coraz\u00f3n adhiera a la unidad a trav\u00e9s de una sincera caridad\u201d\u00a0[12].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Releemos el himno a la caridad de san Pablo. Cada una de sus frases toma un significado actual y nuevo, si se aplica al amor entre los miembros de las diversas Iglesias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa caridad es paciente\u2026<br \/>\nLa caridad no es envidiosa\u2026<br \/>\nNo busca solo su inter\u00e9s (o solo el inter\u00e9s de la propia Iglesia).<br \/>\nNo toma en cuenta el mal recibido (sino m\u00e1s bien el mal hecho a los dem\u00e1s).<br \/>\nNo goza de la injusticia, sino que se complace por la verdad (no goza de las dificultades de las otras Iglesias, sino que se alegra de sus \u00e9xitos espirituales).<br \/>\nTodo cree y todo soporta\u201d (1 Cor 13,4 ss).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAmarse\u201d se ha dicho \u201cno significa mirarse uno al otro, sino mirar hacia la misma direcci\u00f3n\u201d. Tambi\u00e9n entre los cristianos, amarse significa mirar juntos hacia la misma direcci\u00f3n que es Cristo. \u201c\u00c9l es nuestra paz\u201d (Ef 2, 14). Si nos convertiremos a Cristo e iremos juntos hacia \u00c9l, nosotros cristianos nos acercaremos tambi\u00e9n entre nosotros, hasta volvernos, como \u00e9l ha querido, \u201cuna sola cosa con \u00e9l y con el Padre\u201d (cf. Jn 17, 21). Sucede como con los radios de una rueda. Parten desde puntos distantes de una circunferencia, pero a medida que se acercan al centro se acercan tambi\u00e9n entre ellos, hasta formar un punto solo. Sucede como aquel d\u00eda en Estocolmo\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos preparamos a celebrar la Pascua. En la Cruz, Jes\u00fas \u201cha abatido el muro de separaci\u00f3n que exist\u00eda entre nosotros, o sea la enemistad (\u2026). Por medio del \u00c9l podemos presentarnos, los unos a los otros al Padre en un solo Esp\u00edritu\u201d\u00a0 (Ef 2, 14.18). No dejemos de hacerlo para la alegr\u00eda del Coraz\u00f3n de Cristo y para el bien del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducci\u00f3n de Zenit<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1]\u00a0\u00a0Cf H.G. Gadamer,\u00a0<em>Wahrheit und Methode<\/em>, T\u00fcbingen 1960.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2]\u00a0UR, 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3]\u00a0<em>Due polmoni, un unico respiro.<\/em>\u00a0<em>Oriente e Occidente di fronte ai grandi misteri della fede<\/em>. Libreria Editrice Vaticana 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4]\u00a0El texto de la Declaraci\u00f3n se encuentra en el Enchiridion Vaticanum (EV) 17,744-817.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5]\u00a0Ib, nr. 40.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6]\u00a0J. Monod,\u00a0<em>Il caso e la necessit\u00e0<\/em>, Mondadori, Milano 1970, 136s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7]\u00a0J.-P. Sartre,\u00a0<em>Il diavolo e il buon Dio,\u00a0<\/em>X, 4, Gallimard, Parigi 1951, p. 267 s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8]\u00a0S.Tommaso d\u2019Aquino,\u00a0<em>Somma teologica<\/em>, II-IIae\u00a0, q. 1,a.2,ad 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9]\u00a0\u00a0G. L. Prestige,\u00a0<em>God in Patristic Thought<\/em>, London 1952, chap. XIII; ed. Italiana\u00a0\u00a0<em>Dio nel pensiero dei Padri<\/em>, Bologna, Il Mulino, 1969, pp. 273 ss. (El triunfo del formalismo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10]\u00a0Cf. H.U. von Balthasar, \u201cCasta meretrix, in \u00a0<em>Sponsa Chnristi<\/em>, Morcelliana, Brescia, 1969.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11]\u00a0Agostino,\u00a0<em>Contra Faustum<\/em>, 32, 18 (CCL 321, p. 779).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12]\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Agostino,\u00a0<em>Discursos<\/em>, 269, 3-4 (PL 38, 1236 s).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Foto: Raniero Cantalamessa, ofmcap<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El camino hacia la unidad de los cristianos Reflexi\u00f3n sobre la \u201cUnitatis Redintegratio\u201d Reflexi\u00f3n sobre la \u201cUnitatis Redintegratio\u201d El camino ecum\u00e9nico despu\u00e9s del Vaticano II La moderna ciencia hermen\u00e9utica ha vuelto familiar el principio de Gadamer de la \u201chistoria de los efectos\u201d (Wirkungsgeschichte). Seg\u00fan este m\u00e9todo, para entender un texto es necesario tener en cuenta &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/completa-la-quinta-predicacion-de-cuaresma-del-padre-raneiro-cantalamessa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCompleta la quinta Predicaci\u00f3n de Cuaresma del padre Raneiro Cantalamessa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36757","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36757","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36757"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36757\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36757"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36757"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36757"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}