{"id":36767,"date":"2016-06-21T10:26:54","date_gmt":"2016-06-21T15:26:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-voz-del-papa-francisco-y-de-la-iglesia-ante-la-fao-2\/"},"modified":"2016-06-21T10:26:54","modified_gmt":"2016-06-21T15:26:54","slug":"la-voz-del-papa-francisco-y-de-la-iglesia-ante-la-fao-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-voz-del-papa-francisco-y-de-la-iglesia-ante-la-fao-2\/","title":{"rendered":"La voz del Papa Francisco y de la Iglesia ante la FAO"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em><strong>Intervenci\u00f3n de Monse\u00f1or Fernando Chica Arellano,<\/strong><strong>Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO,\u00a0<\/strong><strong>Jefe de la Delegaci\u00f3n de la Santa Sede,\u00a0<\/strong><strong>34\u00aa Conferencia Regional de la FAO para Am\u00e9rica Latina y el Caribe,\u00a0<\/strong><strong>M\u00e9xico, D.F., 2 de marzo de 2016<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Se\u00f1or Presidente:<\/p>\n<li>Le agradezco vivamente el haberme concedido el uso de la palabra y me alegro de que haya sido elegido para dirigir los trabajos de esta importante Conferencia Regional. En su persona, deseo dar las gracias al Gobierno mejicano por la deferencia y exquisita hospitalidad con que alberga este significativo encuentro, que congrega a Representantes de los pa\u00edses miembros de la FAO pertenecientes a la regi\u00f3n latinoamericana y del Caribe.<\/li>\n<p align=\"justify\">La garant\u00eda de la seguridad alimentaria es un tema esencial para esta Conferencia, conocedora de las particularidades agr\u00edcolas y alimentarias que caracterizan a esta regi\u00f3n. Se perciben signos positivos, lo que demuestra la eficacia de las medidas que en esta parte del mundo se est\u00e1n tomando para favorecer el desarrollo rural, pol\u00edticas de reforma agraria e iniciativas encaminadas a erradicar el hambre y la malnutrici\u00f3n. Esto ha sido posible gracias a la sinergia de los Gobiernos de estas tierras y la FAO, lo cual ha dado como resultado que esta regi\u00f3n en su conjunto presente un nivel de inseguridad alimentaria menos preocupante que otras \u00e1reas del planeta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, en este momento, a nadie se le escapa lo imperioso que es no bajar la guardia, para que lo alcanzado hasta ahora no se deteriore por intereses sesgados o por las nocivas consecuencias provocadas por fen\u00f3menos clim\u00e1ticos tan calamitosos como <em>El Ni\u00f1o<\/em>, que afectan sobre todo a las zonas centrales de este continente. Las previsiones sobre la duraci\u00f3n y los estragos que de aqu\u00ed puedan derivarse est\u00e1n requiriendo, una vez m\u00e1s, altura de miras, incremento de generosidad y una cooperaci\u00f3n arm\u00f3nica para la salvaguardia de las poblaciones m\u00e1s pobres y vulnerables, que son las que mayormente est\u00e1n expuestas al flagelo del hambre.<\/p>\n<li>Siguiendo el curso de los trabajos, la Delegaci\u00f3n de la Santa Sede desea ofrecer su contribuci\u00f3n a los objetivos de esta Conferencia evidenciando que los hodiernos desaf\u00edos son de tal envergadura que es imprescindible cambiar de rumbo, de modo que las leg\u00edtimas diferencias no signifiquen contraposici\u00f3n sino suma de ideas. M\u00e1s que distancia o tensiones, la diversidad ha de impulsar la construcci\u00f3n de puentes, convirti\u00e9ndose en una riqueza que procure y vigorice lo que a todos beneficie. Trabajar juntos por el bien com\u00fan ser\u00e1, pues, la mejor forma de luchar contra lo que oscurece el futuro del hombre y menoscaba la tutela de la casa com\u00fan que a todos nos acoge.<\/li>\n<p align=\"justify\">Ahora bien, no habr\u00e1 aut\u00e9ntica cooperaci\u00f3n si hay voces que no se escuchan, si se parte de prejuicios o de an\u00e1lisis parciales, o si las comunidades locales no se ven implicadas en la toma de decisiones o en aquellas opciones que conciernan al desarrollo agr\u00edcola. Si l<em>o que a todos ata\u00f1e<\/em> no es <em>por todos decidido, las metas que se logren, por esperanzadoras que parezcan,<\/em> no ser\u00e1n fruto de elecciones responsables ni de una real y genuina solidaridad. M\u00e1s todav\u00eda, si hay personas que se descartan o colectivos que se sienten desfavorecidos, los resultados alcanzados, aun siendo brillantes, a la postre ser\u00e1n limitados, sobre todo all\u00ed donde el subdesarrollo, la desnutrici\u00f3n o la degradaci\u00f3n ambiental est\u00e9n a la orden del d\u00eda. En cambio, la complejidad de la hora presente, las contrariedades que puedan surgir o las ya existentes son factores que reclaman reforzar el mutuo apoyo, favorecer la inclusi\u00f3n y batallar concordemente para derrotar la desigualdad. Se acabar\u00e1, de este modo, con lacras perdurables en las zonas m\u00e1s pobres, donde \u201calgunos grupos gozan de un tipo de superdesarrollo derrochador y consumista, que contrasta de modo inaceptable con situaciones persistentes de miseria deshumanizadora. Se sigue produciendo \u00abel esc\u00e1ndalo de las disparidades hirientes\u00bb\u201d (Benedicto XVI, Carta enc. <em>Caritas in veritate<\/em>, n. 22).<\/p>\n<li>Actualmente, en esta regi\u00f3n, las exigencias del mundo rural est\u00e1n vinculadas a tres retos que tienen que ver con las prioridades contenidas en la <em>Agenda<\/em><em> 2030 para el desarrollo sostenible<\/em>.<\/li>\n<p align=\"justify\">En primer lugar, me refiero al papel fundamental que ha de tener la agricultura en la actividad econ\u00f3mica y a su aportaci\u00f3n determinante para respaldar una seguridad alimentaria y nutricional verdaderamente sostenible. Esto se ve entorpecido por intrincados y variados dinamismos, en particular por t\u00e1cticas y decisiones que no agradan a todos sino que privilegian sistem\u00e1ticamente a determinados sectores. A este prop\u00f3sito, perm\u00edtaseme traer a colaci\u00f3n las palabras que recientemente pronunci\u00f3 Su Santidad en M\u00e9xico: \u201cCada sector tiene la obligaci\u00f3n de velar por el bien del todo; todos estamos en el mismo barco [\u2026]. Esta actitud no solo genera una mejora inmediata, sino que a la larga va transform\u00e1ndose en una cultura capaz de promover espacios dignos para todos. Esta cultura, nacida muchas veces de tensiones, va gestando un nuevo estilo de relaciones\u201d (Francisco, <em>Discurso en el encuentro con el mundo del trabajo<\/em>. Ciudad Ju\u00e1rez. 17 de febrero de 2016). Postergar esta visi\u00f3n unitaria y ben\u00e9fica ha llevado a dar exagerada preponderancia a fr\u00edos c\u00e1lculos y perspectivas meramente cremat\u00edsticas que han desterrado del centro del progreso a la persona humana. En cambio, a la hora de luchar contra el hambre, una s\u00edntesis humanista, un acercamiento antropol\u00f3gico, permitir\u00e1 salir de la tendencia imperante que solamente se rige por las estad\u00edsticas, por cifras manipulables que atenazan la grandeza del ser humano o lo sacrifican en nombre de intereses espurios o inadecuados para afrontar la malnutrici\u00f3n, el deterioro ambiental o el aumento de la pobreza. Ayudar\u00e1 tambi\u00e9n a no caer en la tentaci\u00f3n de dejar que las pantallas y el plasma del mundo digital aten\u00faen los gritos de los necesitados y hambrientos, como si solo fueran parte de una realidad virtual de la que podemos prescindir porque se vuelve molesta. Por el contrario, los pobres existen en verdad y piden que los acompa\u00f1emos y no nos desentendamos de su suerte adormeciendo nuestras conciencias con discursos evanescentes.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un segundo reto se relaciona con la protecci\u00f3n de los ecosistemas agr\u00edcolas y forestales, que est\u00e1n vi\u00e9ndose desgraciadamente afectados y condicionados por la variabilidad y los cambios clim\u00e1ticos, que tantos y tan crueles desastres naturales provocan, con los consabidos perjuicios a zonas y poblaciones que hasta ahora no se hab\u00edan visto afectadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">La FAO conoce detalladamente todas estas situaciones y propone los remedios necesarios, pero a menudo surgen nuevos y grandes intereses que retrasan o debilitan la actuaci\u00f3n. No podemos olvidar que una mayor inclusi\u00f3n social y econ\u00f3mica de los campesinos, de los pescadores artesanales, de los pastores, de los peque\u00f1os ganaderos y de los trabajadores forestales, as\u00ed como su participaci\u00f3n efectiva en el trazado de estrategias y proyectos es v\u00eda obligatoria para proteger el medio ambiente y sus recursos. Como dijo Su Santidad el Papa Francisco: \u201cEl cuidado de los ecosistemas supone una mirada que vaya m\u00e1s all\u00e1 de lo inmediato, porque cuando solo se busca un r\u00e9dito econ\u00f3mico r\u00e1pido y f\u00e1cil, a nadie le interesa realmente su preservaci\u00f3n. Pero el costo de los da\u00f1os que se ocasionan por el descuido ego\u00edsta es much\u00edsimo m\u00e1s alto que el beneficio econ\u00f3mico que se pueda obtener\u201d (Carta enc. <em>Laudato s\u00ec<\/em>, n. 36).<\/p>\n<p align=\"justify\">En tercer lugar, es menester considerar que el uso y fomento de las nuevas tecnolog\u00edas en el \u00e1mbito agr\u00edcola no puede quedar ligado solamente a los equilibrios del mercado. Hay que encauzarlas m\u00e1s bien hacia una correcta prevenci\u00f3n de los riesgos de las personas y los ecosistemas, a la protecci\u00f3n de la biodiversidad y a plantarle cara a cuanto est\u00e1 estropeando nuestro entorno. Esto significa orientar la investigaci\u00f3n al fortalecimiento de la producci\u00f3n agr\u00edcola, sabiendo que la demanda de alimentos va aumentando y los recursos naturales no pueden explotarse sin l\u00edmite. Recordemos al respecto al Papa Francisco cuando, recibiendo a los participantes en la 39 Conferencia de la FAO, el pasado 11 de junio de 2015, afirm\u00f3: \u201cEn lugar de dejarse impresionar ante los datos, modifiquemos nuestra relaci\u00f3n de hoy con los recursos naturales, el uso del suelo; modifiquemos el consumo, sin caer en la esclavitud del consumismo; eliminemos el derroche y as\u00ed venceremos el hambre\u201d (n. 4).<\/p>\n<li>Se\u00f1or Presidente, la Delegaci\u00f3n de la Santa Sede mira con agrado la atenci\u00f3n que esta Conferencia otorga a la familia rural y a su funci\u00f3n de sujeto econ\u00f3mico. Esto no puede quedar restringido a un mero enunciado, carente de realismo. Diversos indicios, tanto estad\u00edsticos como estructurales, se\u00f1alan la desintegraci\u00f3n familiar como el punto de partida de todo un abanico de males sociales. Hay que dotar, por consiguiente, a la familia rural de peso en la formulaci\u00f3n de estrategias o a la hora de tomar decisiones en aquellos \u00e1mbitos que tienen que ver con ella. No puede ser de otra manera, ya que la familia es c\u00e9lula fundamental para la sociedad porque en ella se adquiere el sentido de la solidaridad, se aprende a compartir y renunciar, se pone de manifiesto la relevancia de la generosidad y cu\u00e1n preciso es vencer el ego\u00edsmo; en la familia se valora el sacrificio por los m\u00e1s d\u00e9biles y se cultiva el agradecimiento, la gratuidad y la sobriedad, aut\u00e9nticos motores de esperanza y civilizaci\u00f3n. Estos principios son quicios s\u00f3lidos en los que asentar una convivencia sana y pac\u00edfica, en la que no haya lugar para el hambre ni para una econom\u00eda sin rostro, que tanta pobreza y exclusi\u00f3n generan. Si en vez de estar al alza el relativismo, el pragmatismo y el individualismo atroz, se abriera paso por doquier el amor social, los hambrientos formar\u00edan parte de una categor\u00eda que solamente se encontrar\u00eda en las p\u00e1ginas de una historia pasada y remota, sin tener cabida en el presente y mucho menos en el porvenir.<\/li>\n<p align=\"justify\">El hoy que vivimos y el ma\u00f1ana que se vislumbra sirvan de aliento a los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y el Caribe para que sus prioridades coincidan con las definidas por la FAO y sus programas, sabiendo que esta es la manera de prestar la debida atenci\u00f3n a las exigencias de quienes tristemente sufren el hambre y la malnutrici\u00f3n, as\u00ed como de cuantos han hecho de la agricultura, la pesca y la conservaci\u00f3n de los bosques su ocupaci\u00f3n y sustento cotidiano.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mi Delegaci\u00f3n quiere reafirmar la total disponibilidad de la Iglesia cat\u00f3lica para concurrir a consolidar los esfuerzos que se vienen haciendo para contrarrestar la miseria en sus diversas formas y trabajar para asegurar pol\u00edticas de desarrollo y cooperaci\u00f3n capaces de descubrir horizontes de dignidad a quienes malviven en las periferias, a los que han perdido la confianza y a cuantos experimentan que la vida se les apaga porque carecen de comida y alimentos suficientes. No olvidemos que cuando la\u00a0 pobreza es omnipresente, la desesperaci\u00f3n se convierte en epidemia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Consideremos a su lado en esta noble acci\u00f3n de servicio a la humanidad, para que las generaciones actuales y las que vengan detr\u00e1s puedan beneficiarse con la necesaria responsabilidad de los frutos de la tierra y as\u00ed ya no haya nadie que llore, sobre todo ni\u00f1os, porque no tengan nada que llevarse a la boca.<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n de Monse\u00f1or Fernando Chica Arellano,Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO,\u00a0Jefe de la Delegaci\u00f3n de la Santa Sede,\u00a034\u00aa Conferencia Regional de la FAO para Am\u00e9rica Latina y el Caribe,\u00a0M\u00e9xico, D.F., 2 de marzo de 2016 &nbsp; Se\u00f1or Presidente: Le agradezco vivamente el haberme concedido el uso de la palabra y me alegro &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-voz-del-papa-francisco-y-de-la-iglesia-ante-la-fao-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa voz del Papa Francisco y de la Iglesia ante la FAO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36767","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36767","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36767"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36767\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36767"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36767"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36767"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}