{"id":36875,"date":"2016-06-21T10:36:21","date_gmt":"2016-06-21T15:36:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/discurso-del-papa-a-la-curia-romana-13-actitudes-para-vivir-la-misericordia\/"},"modified":"2016-06-21T10:36:21","modified_gmt":"2016-06-21T15:36:21","slug":"discurso-del-papa-a-la-curia-romana-13-actitudes-para-vivir-la-misericordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/discurso-del-papa-a-la-curia-romana-13-actitudes-para-vivir-la-misericordia\/","title":{"rendered":"Discurso del Papa a la Curia Romana: 13 actitudes para vivir la misericordia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Discurso del Papa a la Curia Romana: 13 actitudes para vivir la misericordia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Felicitaciones navide\u00f1as del Papa a la Curia Romana<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Tal como estaba previsto, el tercer lunes de diciembre el Papa Francisco celebr\u00f3 un encuentro con los miembros de la Curia Romana para el tradicional intercambio de felicitaciones ante la inminente Navidad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dirigi\u00e9ndose a los queridos hermanos y hermanas presentes en la Sala Clementina del Palacio Apost\u00f3lico del Vaticano, el Pont\u00edfice pidi\u00f3 disculpas por no poder hablarles estando de pie, puesto que \u201cdesde hace algunos d\u00edas \u2013 les dijo \u2013 estoy con gripe y no me siento muy fuerte\u201d. De modo que \u201ccon su permiso \u2013 a\u00f1adi\u00f3 el Santo Padre \u2013 les hablo sentado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El Papa Francisco manifest\u00f3 su alegr\u00eda por encontrarse con todos ellos para intercambiar las felicitaciones navide\u00f1as y por un feliz A\u00f1o Nuevo, que extendi\u00f3 tambi\u00e9n a todos los colaboradores, a los Representantes Pontificios y, de modo particular, a quienes durante el a\u00f1o pasado, han concluido su servicio al alcanzar los l\u00edmites de edad. Francisco tambi\u00e9n record\u00f3 a las personas que han sido llamadas a la presencia de Dios, a la vez que reiter\u00f3 a todos ellos y a sus familiares su saludo y gratitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras recordar que en su primer encuentro con ellos, en 2013, quiso poner de relieve dos aspectos importantes e inseparables del trabajo de la Curia: la profesionalidad y el servicio; mientras el a\u00f1o pasado, afront\u00f3 algunas tentaciones, mediante el \u201ccat\u00e1logo de los males curiales\u201d que podr\u00edan afectar a todo cristiano, curia, comunidad, congregaci\u00f3n, parroquia y movimiento eclesial, Francisco afirm\u00f3 que \u201calgunos de esos males se han manifestado a lo largo de este a\u00f1o, provocando mucho dolor a todo el cuerpo e hiriendo a muchas almas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0De ah\u00ed la necesidad de afirmar que esto ha sido, y lo ser\u00e1 siempre, objeto de sincera reflexi\u00f3n y decisivas medidas, puesto que la reforma seguir\u00e1 adelante con determinaci\u00f3n, lucidez y resoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo \u2013 prosigui\u00f3 el Pont\u00edfice \u2013 los males y hasta los esc\u00e1ndalos no podr\u00e1n ocultar la eficiencia de los servicios que la Curia Romana, con esfuerzo, responsabilidad, diligencia y dedicaci\u00f3n, ofrece al Papa y a toda la Iglesia, lo que representa un verdadero consuelo. Y a\u00f1adi\u00f3: \u201cSer\u00eda una gran injusticia no manifestar un profundo agradecimiento y un necesario aliento a todas las personas \u00edntegras y honestas que trabajan con dedicaci\u00f3n, devoci\u00f3n, fidelidad y profesionalidad, ofreciendo a la Iglesia y al Sucesor de Pedro el consuelo de su solidaridad y obediencia, como tambi\u00e9n su generosa oraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Santo Padre tambi\u00e9n ofreci\u00f3 una lista \u2013 explicada \u2013 desde el an\u00e1lisis acr\u00f3stico de la palabra \u201cmisericordia\u201d, como gu\u00eda y faro, invitando asimismo a los responsables de los Dicasterios y a los superiores a que la profundicen, enriquezcan y completen. A saber: \u201cMisionariedad y pastoralidad\u201d; \u201cIdoneidad y sagacidad\u201d; \u201cEspiritualidad y humanidad\u201d; \u201cEjemplaridad y fidelidad\u201d; \u201cRacionalidad y amabilidad\u201d; \u201cInocuidad y determinaci\u00f3n\u201d; \u201cCaridad y verdad\u201d; \u201cHonestidad y madurez\u201d; \u201cRespeto y humildad\u201d; \u201cDadivosidad y atenci\u00f3n\u201d; \u201cImpavidez y prontitud\u201d y \u201cAtendibilidad y sobriedad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia el final de su alocuci\u00f3n el Pont\u00edfice afirm\u00f3 que \u201cla misericordia no es un sentimiento pasajero\u201d, sino la s\u00edntesis de la Buena Noticia; es la opci\u00f3n de los que quieren tener los sentimientos del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, de quien quiere seriamente seguir al Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0(Mar\u00eda Fernanda Bernasconi &#8211; RV).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Texto completo del discurso del Papa Francisco:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Queridos hermanos y hermanas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Les pido perd\u00f3n por no hablar en pie, pero desde hace algunos d\u00edas tengo gripe y no me siento muy fuerte. Con su permiso, les hablo sentado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me complace expresarles los mejores deseos de Feliz Navidad y de pr\u00f3spero a\u00f1o nuevo, que hago extensivo tambi\u00e9n a todos los colaboradores, los Representantes Pontificios y de modo particular a aquellos que, durante el a\u00f1o pasado, han concluido su servicio al alcanzar los l\u00edmites de edad. Recordamos tambi\u00e9n a las personas que han sido llamadas a la presencia de Dios. Para todos ustedes y sus familiares, mi saludo y mi gratitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En mi primer encuentro con ustedes, en 2013, quise poner de relieve dos aspectos importantes e inseparables del trabajo de la Curia: la profesionalidad y el servicio, indicando a San Jos\u00e9 como modelo a imitar. El a\u00f1o pasado, en cambio, para prepararnos al sacramento de la Reconciliaci\u00f3n, afrontamos algunas tentaciones, males \u2014el \u00abcat\u00e1logo de los males curiales\u00bb: hoy deber\u00eda hablar de los antibi\u00f3ticos curiales\u2026\u2014 que podr\u00edan afectar a todo cristiano, curia, comunidad, congregaci\u00f3n, parroquia y movimiento eclesial: estas tentaciones, estas enfermedades. Males que exigen prevenci\u00f3n, vigilancia, cuidado y en algunos casos, por desgracia, intervenciones dolorosas y prolongadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Algunos de esos males se han manifestado a lo largo de este a\u00f1o, provocando mucho dolor a todo el cuerpo e hiriendo a muchas almas. Tambi\u00e9n con el esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es necesario afirmar que esto ha sido \u2014y lo ser\u00e1 siempre\u2014 objeto de sincera reflexi\u00f3n y decisivas medidas. La reforma seguir\u00e1 adelante con determinaci\u00f3n, lucidez y resoluci\u00f3n, porque Ecclesia semper reformanda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, los males y hasta los esc\u00e1ndalos no podr\u00e1n ocultar la eficiencia de los servicios que la Curia Romana, con esfuerzo, responsabilidad, diligencia y dedicaci\u00f3n, ofrece al Papa y a toda la Iglesia, y esto es un verdadero consuelo. San Ignacio ense\u00f1aba que \u00abes propio del mal esp\u00edritu morder (con escr\u00fapulos), entristecer y poner obst\u00e1culos, inquietando con falsas razones para que no pase adelante; y propio del buen esp\u00edritu es dar \u00e1nimo y fuerzas, dar consolaciones, l\u00e1grimas, inspiraciones y quietud, facilitando y quitando todos los impedimentos, para que siga adelante en el bien obrar\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ser\u00eda una gran injusticia no manifestar un profundo agradecimiento y un necesario aliento a todas las personas \u00edntegras y honestas que trabajan con dedicaci\u00f3n, devoci\u00f3n, fidelidad y profesionalidad, ofreciendo a la Iglesia y al Sucesor de Pedro el consuelo de su solidaridad y obediencia, como tambi\u00e9n su generosa oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es m\u00e1s, las resistencias, las fatigas y las ca\u00eddas de las personas y de los ministros representan tambi\u00e9n lecciones y ocasiones de crecimiento y nunca de abatimiento. Son oportunidades para volver a lo esencial, que significa tener en cuenta la conciencia que tenemos de nosotros mismos, de Dios, del pr\u00f3jimo, del sensus Ecclesiae y del sensus fidei.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Quisiera hablarles hoy de este volver a lo esencial, cuando estamos iniciando la peregrinaci\u00f3n del A\u00f1o Santo de la Misericordia, abierto por la Iglesia hace pocos d\u00edas, y que representa para ella y para todos nosotros una fuerte llamada a la gratitud, a la conversi\u00f3n, a la renovaci\u00f3n, a la penitencia y a la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En realidad, la Navidad es la fiesta de la infinita Misericordia de Dios, como dice san Agust\u00edn de Hipona: \u00ab\u00bfPudo haber mayor misericordia para los desdichados que la que hizo bajar del cielo al creador del cielo y revisti\u00f3 de un cuerpo terreno al creador de la tierra? Esa misericordia hizo igual a nosotros por la mortalidad al que desde la eternidad permanece igual al Padre; otorg\u00f3 forma de siervo al se\u00f1or del mundo, de modo que el pan mismo sinti\u00f3 hambre, la saciedad sed, la fortaleza se volvi\u00f3 d\u00e9bil, la salud fue herida y la vida muri\u00f3. Y todo ello para saciar nuestra hambre, regar nuestra sequedad, consolar nuestra debilidad, extinguir la iniquidad e inflamar la caridad\u00bb. Hasta aqu\u00ed, San Agust\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por tanto, en el contexto de este A\u00f1o de la Misericordia y de la preparaci\u00f3n para la Navidad, ya tan inminente, deseo presentarles un subsidio pr\u00e1ctico para poder vivir fructuosamente este tiempo de gracia. No se trata de un exhaustivo \u201ccat\u00e1logo de las virtudes necesarias\u201d para quien presta servicio en la Curia y para todos aquellos que quieren hacer f\u00e9rtil su consagraci\u00f3n o su servicio a la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Invito a los responsables de los Dicasterios y a los superiores a profundizarlo, a enriquecerlo y completarlo. Es una lista que inicia desde el an\u00e1lisis acr\u00f3stico de la palabra \u00abmisericordia\u00bb -padre Ricci en China hac\u00eda esto-, para que esta sea nuestra gu\u00eda y nuestro faro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><em>Misionariedad y pastoralidad<\/em>.<\/strong> La misionariedad es lo que hace y muestra a la curia f\u00e9rtil y fecunda; es prueba de la eficacia, la capacidad y la autenticidad de nuestro obrar. La fe es un don, pero la medida de nuestra fe se demuestra tambi\u00e9n por nuestra aptitud para comunicarla.\u00a0Todo bautizado es misionero de la Buena Noticia ante todo con su vida, su trabajo y con su gozoso y convencido testimonio. La pastoralidad sana es una virtud indispensable de modo especial para cada sacerdote. Es la b\u00fasqueda cotidiana de seguir al Buen Pastor que cuida de sus ovejas y da su vida para salvar la vida de los dem\u00e1s. Es la medida de nuestra actividad curial y sacerdotal. Sin estas dos alas nunca podremos volar ni tampoco alcanzar la bienaventuranza del \u00ab<em>siervo fiel<\/em>\u00bb (<em>Mt<\/em> 25,14-30).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<strong> <em>Idoneidad y sagacidad<\/em>.<\/strong> La idoneidad necesita el esfuerzo personal de adquirir los requisitos necesarios y exigidos para realizar del mejor modo las propias tareas y actividades, con la inteligencia y la intuici\u00f3n. Esta es contraria a las recomendaciones y los sobornos. La sagacidad es la prontitud de mente para comprender y para afrontar las situaciones con sabidur\u00eda y creatividad. Idoneidad y sagacidad representan adem\u00e1s la respuesta humana a la gracia divina, cuando cada uno de nosotros sigue aquel famoso dicho: \u00abHacer todo como si Dios no existiese y, despu\u00e9s, dejar todo a Dios como si yo no existiese\u00bb. Es la actitud del disc\u00edpulo que se dirige al Se\u00f1or todos los d\u00edas con estas palabras de la bell\u00edsima Oraci\u00f3n Universal atribuida al papa Clemente XI: \u00abGu\u00edame con tu sabidur\u00eda, sostenme con tu justicia, consu\u00e9lame con tu clemencia, prot\u00e9geme con tu poder. Te ofrezco, Dios m\u00edo, mis pensamientos para pensar en ti, mis palabras para hablar de ti, mis obras para actuar seg\u00fan tu voluntad, mis sufrimientos para padecerlos por ti\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><em>Espiritualidad y humanidad<\/em>.<\/strong> La espiritualidad es la columna vertebral de cualquier servicio en la Iglesia y en la vida cristiana. Esta alimenta todo nuestro obrar, lo corrige y lo protege de la fragilidad humana y de las tentaciones cotidianas. La humanidad es aquello que encarna la autenticidad de nuestra fe. Quien renuncia a su humanidad, renuncia a todo. La humanidad nos hace diferentes de las m\u00e1quinas y los robots, que no sienten y no se conmueven. Cuando nos resulta dif\u00edcil llorar seriamente o re\u00edr apasionadamente, -son dos signos \u00bfeh?- entonces ha iniciado nuestro deterioro y nuestro proceso de transformaci\u00f3n de \u00abhombres\u00bb a algo diferente. La humanidad es saber mostrar ternura, familiaridad y cortes\u00eda con todos (cf. <em>Flp<\/em> 4,5). Espiritualidad y humanidad, aun siendo cualidades innatas, son sin embargo potencialidades que se han de desarrollar integralmente, alcanzar continuamente y demostrar cotidianamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><em>Ejemplaridad y fidelidad<\/em>.<\/strong> El beato Pablo VI record\u00f3 a la Curia \u00absu vocaci\u00f3n a la ejemplaridad\u00bb, en el \u201963. Ejemplaridad para evitar los esc\u00e1ndalos que hieren las almas y amenazan la credibilidad de nuestro testimonio. Fidelidad a nuestra consagraci\u00f3n, a nuestra vocaci\u00f3n, recordando siempre las palabras de Cristo: \u00abEl que es fiel en lo poco, tambi\u00e9n en lo mucho es fiel; el que es injusto en lo poco, tambi\u00e9n en lo mucho es injusto\u00bb (<em>Lc<\/em> 16,10) y \u00abquien escandalice a uno de estos peque\u00f1os que creen en m\u00ed, m\u00e1s le valdr\u00eda que le colgasen una piedra de molino al cuello y lo arrojasen al fondo del mar. \u00a1Ay del mundo por los esc\u00e1ndalos! Es inevitable que sucedan esc\u00e1ndalos, \u00a1pero ay del hombre por el que viene el esc\u00e1ndalo!\u00bb (<em>Mt<\/em> 18,6-7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><em>Racionalidad y amabilidad<\/em>:<\/strong> la racionalidad sirve para evitar los excesos emotivos, y la amabilidad para evitar los excesos de la burocracia, las programaciones y las planificaciones. Son dotes necesarias para el equilibrio de la personalidad: \u00abEl enemigo y \u2013cito a San Ignacio otra vez, perd\u00f3nenme\u2026- el enemigo mira mucho si un alma es ancha o delicada de conciencia, y si es delicada procura afinarla m\u00e1s, pero ya extremosamente, para turbarla m\u00e1s y arruinarla\u00bb.\u00a0Todo exceso es indicio de alg\u00fan desequilibrio. Cada exceso es \u00edndice de alg\u00fan desequilibrio, sea el exceso de racionalidad, sea en la amabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><em>Inocuidad y determinaci\u00f3n<\/em>.<\/strong> La inocuidad, que nos hace cautos en el juicio, capaces de abstenernos de acciones impulsivas y apresuradas, es la capacidad de sacar lo mejor de nosotros mismos, de los dem\u00e1s y de las situaciones, actuando con atenci\u00f3n y comprensi\u00f3n. Es hacer a los dem\u00e1s lo que queremos que ellos hagan con nosotros (cf. <em>Mt<\/em> 7,12; <em>Lc<\/em> 6,31). La determinaci\u00f3n es la capacidad de actuar con voluntad decidida, visi\u00f3n clara y obediencia a Dios, y s\u00f3lo por la suprema ley de la <em>salus animarum <\/em>(cf. <em>CIC<\/em> can. 1725).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><em>Caridad y verdad<\/em>.<\/strong> Dos virtudes inseparables de la existencia cristiana: \u00abrealizar la verdad en la caridad y vivir la caridad en la verdad\u00bb (cf. <em>Ef<\/em> 4,15).\u00a0Hasta el punto en que la caridad sin la verdad se convierte en la ideolog\u00eda del bonach\u00f3n destructivo, y la verdad sin la caridad, en el af\u00e1n ciego de judicializarlo todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><em>Honestidad y madurez<\/em>.<\/strong> La honestidad es la rectitud, la coherencia y el actuar con sinceridad absoluta con nosotros mismos y con Dios. La persona honesta no act\u00faa con rectitud solamente bajo la mirada del vigilante o del superior; no tiene miedo de ser sorprendido porque nunca enga\u00f1a a quien conf\u00eda en \u00e9l. El honesto no es prepotente con las personas ni con las cosas que le han sido confiadas para administrarlas, como hace el \u00absiervo malvado\u00bb (<em>Mt<\/em> 24,48). La honestidad es la base sobre la que se apoyan todas las dem\u00e1s cualidades. La madurez es el esfuerzo para alcanzar una armon\u00eda entre nuestras capacidades f\u00edsicas, ps\u00edquicas y espirituales. Es la meta y el resultado de un proceso de desarrollo que no termina nunca y que no depende de la edad que tengamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><em>Respetuosidad y humildad<\/em>.<\/strong> La respetuosidad es una cualidad de las almas nobles y delicadas, de las personas que tratan siempre de demostrar respeto aut\u00e9ntico hacia los otros, a la propia misi\u00f3n, a los superiores y a los subordinados, a las pr\u00e1cticas, a los documentos, al secreto y a la discreci\u00f3n; es la capacidad de saber escuchar atentamente y hablar educadamente. La humildad, en cambio, es la virtud de los santos y de las personas llenas de Dios, que cuanto m\u00e1s crecen en importancia, m\u00e1s aumenta en ellas la conciencia de su nulidad y de no poder hacer nada sin la gracia de Dios (cf. <em>Jn<\/em> 15,8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10.\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><em>Dadivosidad <\/em><\/strong>-tengo el vicio de los neologismos \u00bfeh?- <strong><em>Dadivosidad<\/em> <em>\u00a0y atenci\u00f3n<\/em>.<\/strong> Seremos mucho m\u00e1s dadivosos de alma y m\u00e1s generosos en dar, cuanta m\u00e1s confianza tengamos en Dios y en su providencia, conscientes de que cuanto m\u00e1s damos, m\u00e1s recibimos. En realidad, ser\u00eda in\u00fatil abrir todas las puertas santas de todas las bas\u00edlicas del mundo si la puerta de nuestro coraz\u00f3n permanece cerrada al amor, si nuestras manos no son capaces de dar, si nuestras casas se cierran a la hospitalidad y nuestras iglesias a la acogida. La atenci\u00f3n consiste en cuidar los detalles y ofrecer lo mejor de nosotros mismos, y tambi\u00e9n en no bajar nunca la guardia sobre nuestros vicios y carencias. As\u00ed rezaba san Vicente de Pa\u00fal: \u00abSe\u00f1or, ay\u00fadame a darme cuenta de inmediato de quienes tengo a mi lado, de quienes est\u00e1n preocupados y desorientados, de quienes sufren sin demostrarlo, de quienes se sienten aislados sin quererlo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11.<strong> <em>Impavidez y prontitud<\/em>.<\/strong> Ser imp\u00e1vido significa no dejarse intimidar por las dificultades, como Daniel en el foso de los leones o David frente a Goliat; significa actuar con audacia y determinaci\u00f3n; sin tibieza \u00abcomo un buen soldado\u00bb (cf. 2 <em>Tm <\/em>2,3-4); significa ser capaz de dar el primer paso sin titubeos, como Abraham y como Mar\u00eda. La prontitud, en cambio, consiste en saber actuar con libertad y agilidad, sin apegarse a las ef\u00edmeras cosas materiales. Dice el salmo: \u00abAunque crezcan vuestras riquezas, no les deis el coraz\u00f3n\u00bb (<em>Sal<\/em> 61,11). Estar listos quiere decir estar siempre en marcha, sin sobrecargarse acumulando cosas in\u00fatiles y encerr\u00e1ndose en los propios proyectos, y sin dejarse dominar por la ambici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12.\u00a0\u00a0\u00a0 Y finalmente, <strong><em>atendibilidad y sobriedad<\/em>.<\/strong> El atendible es quien sabe mantener los compromisos con seriedad y fiabilidad cuando se cumplen, pero sobre todo cuando se encuentra solo; es aquel que irradia a su alrededor una sensaci\u00f3n de tranquilidad, porque nunca traiciona la confianza que se ha puesto en \u00e9l. La sobriedad \u2014la \u00faltima virtud de esta lista, aunque no por importancia\u2014 es la capacidad de renunciar a lo superfluo y resistir a la l\u00f3gica consumista dominante. La sobriedad es prudencia, sencillez, esencialidad, equilibrio y moderaci\u00f3n. La sobriedad es mirar el mundo con los ojos de Dios y con la mirada de los pobres y desde la parte de los pobres. La sobriedad es <em>un estilo de vida\u00a0<\/em>que indica el primado del otro como principio jer\u00e1rquico, y expresa la existencia como la atenci\u00f3n y servicio a los dem\u00e1s. Quien es sobrio es una persona coherente y esencial en todo, porque sabe reducir, recuperar, reciclar, reparar y vivir con un sentido de la proporci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos, la misericordia no es un sentimiento pasajero, sino la s\u00edntesis de la <em>Buena Noticia<\/em>; es la opci\u00f3n de los que quieren tener los sentimientos del <em>Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/em>,\u00a0de quien quiere seriamente seguir al Se\u00f1or, que nos pide: \u00abSean misericordiosos como su Padre\u00bb (<em>Mt<\/em> 5,48; <em>Lc<\/em> 6,36). El Padre Hermes Ronchi dice: \u00abMisericordia: esc\u00e1ndalo para la justicia, locura para la inteligencia, consuelo para nosotros, los deudores. La deuda de existir, la deuda de ser amados, s\u00f3lo se paga con la misericordia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, que sea la misericordia la que gu\u00ede nuestros pasos, la que inspire nuestras reformas, la que ilumine nuestras decisiones. Que sea el soporte maestro de nuestro trabajo. Que sea la que nos ense\u00f1e cu\u00e1ndo hemos de ir adelante y cu\u00e1ndo debemos dar un paso atr\u00e1s. Que sea la que nos haga ver la peque\u00f1ez de nuestros actos en el gran plan de salvaci\u00f3n de Dios y en la majestuosidad y el misterio de su obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ayudarnos a entender esto, dej\u00e9monos asombrar por la bella oraci\u00f3n, com\u00fanmente atribuida al beato Oscar Arnulfo Romero, pero que fue pronunciada por primera vez por el Cardenal John Dearden:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>De vez en cuando, dar un paso atr\u00e1s nos ayuda<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>a tomar una perspectiva mejor.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El Reino no s\u00f3lo est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de nuestros esfuerzos,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>sino incluso m\u00e1s all\u00e1 de nuestra visi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Durante nuestra vida, s\u00f3lo realizamos una min\u00fascula parte<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>de esa magn\u00edfica empresa que es la obra de Dios.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Nada de lo que hacemos est\u00e1 acabado,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>lo que significa que el Reino est\u00e1 siempre ante nosotros.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ninguna declaraci\u00f3n dice todo lo que podr\u00eda decirse.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ninguna oraci\u00f3n puede expresar plenamente nuestra fe.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ninguna confesi\u00f3n trae la perfecci\u00f3n, ninguna visita pastoral trae la integridad.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ning\u00fan programa realiza la misi\u00f3n de la Iglesia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>En ning\u00fan esquema de metas y objetivos se incluye todo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Esto es lo que intentamos hacer:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>plantamos semillas que un d\u00eda crecer\u00e1n;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>regamos semillas ya plantadas,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>sabiendo que son promesa de futuro.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Sentamos bases que necesitar\u00e1n un mayor desarrollo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Los efectos de la levadura que proporcionamos<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>van m\u00e1s all\u00e1 de nuestras posibilidades.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>No podemos hacerlo todo y, al darnos cuenta de ello, sentimos una cierta liberaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ella nos capacita a hacer algo, y a hacerlo muy bien.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Puede que sea incompleto, pero es un principio,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>un paso en el camino,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>una ocasi\u00f3n para que entre la gracia del Se\u00f1or y haga el resto.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Es posible que no veamos nunca los resultados finales,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>pero esa es la diferencia entre el jefe de obras y el alba\u00f1il.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Somos alba\u00f1iles, no jefes de obra, ministros, no el Mes\u00edas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Somos profetas de un futuro que no es nuestro.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Y con estos pensamientos, con estos sentimientos, les deseo una buena y santa Navidad y les pido de rezar por m\u00ed. Gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>(Mercedes De La Torre \u2013 Radio Vaticano).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Foto: Tradicional audiencia del Papa Francisco a la Curia Romana para el intercambio de saludos navide\u00f1os &#8211; ANSA21\/12\/2015 11:59<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Radio Vaticana<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso del Papa a la Curia Romana: 13 actitudes para vivir la misericordia \u00a0Felicitaciones navide\u00f1as del Papa a la Curia Romana \u00a0Tal como estaba previsto, el tercer lunes de diciembre el Papa Francisco celebr\u00f3 un encuentro con los miembros de la Curia Romana para el tradicional intercambio de felicitaciones ante la inminente Navidad. Dirigi\u00e9ndose a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/discurso-del-papa-a-la-curia-romana-13-actitudes-para-vivir-la-misericordia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDiscurso del Papa a la Curia Romana: 13 actitudes para vivir la misericordia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36875","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36875","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36875"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36875\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}