{"id":36949,"date":"2016-06-21T10:42:46","date_gmt":"2016-06-21T15:42:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/papa-en-santa-marta-dios-no-condena-porque-nos-ama-con-ternura-esta-es-nuestra-victoria\/"},"modified":"2016-06-21T10:42:46","modified_gmt":"2016-06-21T15:42:46","slug":"papa-en-santa-marta-dios-no-condena-porque-nos-ama-con-ternura-esta-es-nuestra-victoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/papa-en-santa-marta-dios-no-condena-porque-nos-ama-con-ternura-esta-es-nuestra-victoria\/","title":{"rendered":"Papa en Santa Marta: &#8220;Dios no condena porque nos ama con ternura, \u00e9sta es nuestra victoria&#8221;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Papa Francico en la homil\u00eda en Santa Marta, 29-10-2015: &#8220;Dios no condena porque nos ama con ternura, \u00e9sta es nuestra victoria&#8221;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0(RV).- \u00abNada podr\u00e1 separarnos nunca del amor de Dios, en Cristo Jes\u00fas Nuestro Se\u00f1or\u00bb, reiter\u00f3 el Papa Francisco en su homil\u00eda, en la Misa de la ma\u00f1ana, en la Casa de Santa Marta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong>Nuestra victoria es el amor inexplicable de Dios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la primera lectura de San Pablo que explica que los cristianos son vencedores porque \u00abSi Dios est\u00e1 con nosotros, \u00bfqui\u00e9n estar\u00e1 contra nosotros?\u00bb, el Santo Padre hizo hincapi\u00e9 en que si Dios nos salva \u00bfqui\u00e9n nos condenar\u00e1? Y se\u00f1al\u00f3 que lo \u00fanico que nos hace vencedores es el amor de Dios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo es que nosotros somos vencedores contra nuestros enemigos, contra el pecado \u00a1No! Nosotros estamos tan enlazados al amor de Dios, que ninguna persona, ninguna potencia, ninguna cosa nos podr\u00e1 separar de este amor. Pablo ha visto en el don, ha visto m\u00e1s, lo que da el don: es el don de la recreaci\u00f3n, es el don de la regeneraci\u00f3n en Cristo Jes\u00fas. Ha visto el amor de Dios. Un amor que no se puede explicar\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0La impotencia de Dios es su incapacidad de no amar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00abCada hombre, cada mujer puede rechazar el don y preferir su vanidad, su orgullo, su pecado. Pero el don est\u00e1\u00bb:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl don es el amor de Dios, un Dios que no puede separarse de nosotros. Esa es la impotencia de Dios. Nosotros decimos: \u2018\u00a1Dios es poderoso, lo puede todo! Menos una cosa: \u00a1separarse de nosotros! En el Evangelio esa imagen de Jes\u00fas que llora sobre Jerusal\u00e9n, nos hace comprender algo de este amor. \u00a1Jes\u00fas ha llorado! Ha llorado sobre Jerusal\u00e9n y en ese llanto est\u00e1 toda la impotencia de Dios: su incapacidad de no amar, de no separarse de nosotros\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios nos dice a\u00fan hoy que nos ama con su ternura de pap\u00e1, en Cristo Se\u00f1or Nuestro, que es nuestra seguridad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00abJes\u00fas llor\u00f3 sobre Jerusal\u00e9n que mata a sus profetas, aquellos que anuncian la salvaci\u00f3n. Y Dios le dice a Jerusal\u00e9n y nos lo dice a todos: \u00a1Cu\u00e1ntas veces quise reunir a tus hijos como una clueca hace con sus polluelos bajo sus alas y ustedes no han querido! Es una imagen de ternura\u00bb, reiter\u00f3 el Papa Francisco, evocando una vez m\u00e1s las palabras de Jes\u00fas: \u00a1Cu\u00e1ntas veces quise sentir esta ternura, este amor, como la clueca con sus polluelos y ustedes lo han rechazado\u00bb. Por ello San Pablo comprende y puede decir que est\u00e1 convencido de que \u00abni muerte, ni vida, ni \u00e1ngeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podr\u00e1 apartarnos del amor\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00ab\u00a1Dios no puede no amar! \u00c9sta es nuestra seguridad. Yo puedo rechazar ese amor, puedo rechazar como rechaz\u00f3 el buen ladr\u00f3n, hasta el final de su vida. Pero, all\u00ed lo esperaba ese amor. El m\u00e1s malo, el m\u00e1s blasfemador es amado por Dios, con una ternura de padre, de pap\u00e1. Y, como dice Pablo, como dice el Evangelio, como dice Jes\u00fas: \u2018Como una clueca con sus polluelos\u2019. Y Dios el Poderoso, el Creador puede hacer todo: \u00a1Dios llora! En este llanto de Jes\u00fas sobre Jerusal\u00e9n, en esas l\u00e1grimas, est\u00e1 todo el amor de Dios. Dios llora por m\u00ed, cuando me alejo; Dios llora por cada uno de nosotros; Dios llora por los malvados, que hacen tantas cosas feas, tanto mal a la humanidad\u2026 Espera, no condena, llora. \u00bfPor qu\u00e9? \u00a1Porque ama!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0(CdM &#8211; RV)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Foto: El Papa en la capilla de la Casa de Santa Marta &#8211; OSS_ROM (29-10-2015<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francico en la homil\u00eda en Santa Marta, 29-10-2015: &#8220;Dios no condena porque nos ama con ternura, \u00e9sta es nuestra victoria&#8221; \u00a0(RV).- \u00abNada podr\u00e1 separarnos nunca del amor de Dios, en Cristo Jes\u00fas Nuestro Se\u00f1or\u00bb, reiter\u00f3 el Papa Francisco en su homil\u00eda, en la Misa de la ma\u00f1ana, en la Casa de Santa Marta. \u00a0Nuestra &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/papa-en-santa-marta-dios-no-condena-porque-nos-ama-con-ternura-esta-es-nuestra-victoria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPapa en Santa Marta: &#8220;Dios no condena porque nos ama con ternura, \u00e9sta es nuestra victoria&#8221;\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36949","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36949"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36949\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}