{"id":37039,"date":"2016-06-21T10:58:55","date_gmt":"2016-06-21T15:58:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/obispos-de-portugal-en-visita-ad-limina-con-el-papa-francisco\/"},"modified":"2016-06-21T10:58:55","modified_gmt":"2016-06-21T15:58:55","slug":"obispos-de-portugal-en-visita-ad-limina-con-el-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/obispos-de-portugal-en-visita-ad-limina-con-el-papa-francisco\/","title":{"rendered":"Obispos de Portugal en visita ad Limina con el Papa Francisco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfD\u00f3nde escondemos al Jes\u00fas que est\u00e1 siempre con nosotros?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Discurso del Papa Francisco a los obispos de la Conferencia Episcopal Portuguesa con ocasi\u00f3n de su visita \u00abad limina Apostolorum\u00bb (7-9-2015)<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Venerado Cardenal Patriarca, queridos hermanos en el episcopado:<\/em> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con fraternal alegr\u00eda os recibo y saludo en este vuestro encuentro colegial\u00a0 con el Sucesor de Pedro, pidi\u00e9ndoos que traslad\u00e9is a todos los miembros de vuestras circunscripciones eclesi\u00e1sticas mis m\u00e1s cordiales saludos, junto con mis deseos de gran serenidad y confianza en el Se\u00f1or. Cuando las dificultades parecen\u00a0 ofuscar las perspectivas de un futuro mejor; cuando experimentamos el fracaso y el vac\u00edo a nuestro alrededor, es el momento de la esperanza cristiana, basada en el Se\u00f1or resucitado y acompa\u00f1ada de un amplio esfuerzo caritativo en favor de los m\u00e1s necesitados. Me alegra mucho ver que la Iglesia que est\u00e1 en Portugal es solidaria y sol\u00edcita con la suerte de su pueblo, como, por cierto, acaba de referir vuestro presidente, el cardenal Manuel Clemente, en las amables palabras de saludo que me ha dirigido y que le agradezco, invit\u00e1ndoos por mi parte a perseverar juntos en el camino del anuncio de la salvaci\u00f3n de Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veo con esperanza crecer la sinodalidad como opci\u00f3n de vida pastoral en vuestras Iglesias particulares, y que procur\u00e1is implicar al mayor n\u00famero posible de sus miembros en la obra incesante de evangelizaci\u00f3n y de santificaci\u00f3n de los hombres. Deseo expresaros mi aprecio por el celo pastoral y por las numerosas iniciativas que hab\u00e9is emprendido, tanto individualmente como en calidad de Conferencia, durante los a\u00f1os transcurridos desde la Visita <em>ad Limina<\/em> de 2007; a\u00f1os que tuvieron un momento culminante en la acogida que reservasteis al Papa Benedicto XVI en mayo de 2010. De gran utilidad por su realismo interpelador se revel\u00f3 el sucesivo sondeo general sobre la fe y las creencias de vuestro pueblo, que tuvo una primera respuesta\u00a0 general en vuestra Nota pastoral titulada Promover la renovaci\u00f3n de la pastoral de la Iglesia en Portugal (abril de 2013)\u00a0 con los \u00abcaminos \u2014son vuestras palabras\u2014\u00a0 que ahora nos proponemos recorrer para saber llevar mejor a Cristo hasta nuestros hermanos y a nuestros hermanos hasta Cristo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una Iglesia serena y guiada por el sentido com\u00fan<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De vuestros informes quinquenales he podido deducir, con verdadera satisfacci\u00f3n, que las luces superan las sombras: la Iglesia que vive en Portugal es una Iglesia serena, guiada por el sentido com\u00fan, escuchada por la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n y por las instituciones nacionales, aun cuando no siempre se siga su voz; el pueblo portugu\u00e9s es bueno, hospitalario, generoso y religioso; ama la paz y quiere la justicia; cuenta con un episcopado fraternalmente unido; tiene sacerdotes, preparados espiritual y culturalmente, que desean dar un testimonio cada vez m\u00e1s coherente de una vida interior vivida de manera evang\u00e9lica, al estar enraizada en la oraci\u00f3n y en la caridad; dispone de consagrados y consagradas que, fieles al carisma de sus respectivos fundadores, manifiestan a la sociedad contempor\u00e1nea el valor perenne de su entrega total a Dios mediante los consejos evang\u00e9licos de pobreza, castidad y obediencia, y colaboran en la pastoral de conjunto de cada una de las Iglesias particulares, siguiendo las directrices del documento Mutu\u00e6 relationes; tiene laicos que expresan, con su vida en el mundo, la presencia eficaz de la Iglesia con vistas a una aut\u00e9ntica promoci\u00f3n humana y social de la naci\u00f3n, recordando la siguiente indicaci\u00f3n del Concilio Vaticano II: \u00abEl apostolado en el medio social, es decir, el esfuerzo por llenar de esp\u00edritu cristiano el pensamiento y las costumbres, las leyes, y las estructuras de la comunidad en que uno vive, hasta tal punto es deber y carga de los laicos, que nunca lo pueden realizar convenientemente otros. En este campo, los laicos pueden ejercer perfectamente el apostolado de igual a igual. En \u00e9l cumplen el testimonio de la vida por el testimonio de la palabra. En el campo del trabajo, o de la profesi\u00f3n, o del estudio, o de la vivienda, o del descanso, o de la convivencia son muy aptos los laicos para ayudar a los hermanos\u00bb (Apostolicam actuositatem, n. 13). En semejante consonancia de intentos por vivir la comuni\u00f3n en la Iglesia y por contribuir a la presencia de esta en el mundo, se abren muchos espacios para iniciativas adecuadas, particularmente para cuantos desean vivir la experiencia del voluntariado en los \u00e1mbitos de la catequesis, de la cultura y de la asistencia amorosa a sus propios hermanos pobres, marginados, discapacitados, ancianos.<br \/>\nMientras me congratulo profundamente por todo esto, os exhorto a proseguir en el empe\u00f1o de una evangelizaci\u00f3n constante y met\u00f3dica, firmemente convencidos de que una formaci\u00f3n aut\u00e9nticamente cristiana de la conciencia constituye una ayuda inmensa e indispensable tambi\u00e9n para la maduraci\u00f3n social y para un bienestar aut\u00e9ntico y equilibrado en Portugal. Confiando vivamente en Dios, no os desanim\u00e9is ante situaciones que suscitan perplejidad y os causan amargura, tales como ciertas parroquias estancadas y necesitadas de reavivar la fe bautismal que despierte en el individuo y en la comunidad un aut\u00e9ntico esp\u00edritu de misi\u00f3n; parroquias\u00a0 en ocasiones centradas y cerradas en \u00absu\u00bb p\u00e1rroco, a las que la falta de sacerdotes, adem\u00e1s, impone una apertura a una l\u00f3gica m\u00e1s din\u00e1mica y eclesial en la comuni\u00f3n; algunos sacerdotes que, tentados por el activismo pastoral, no cultivan la oraci\u00f3n y la profundidad espiritual, factores esenciales para la evangelizaci\u00f3n; un gran n\u00famero de adolescentes y de j\u00f3venes que abandonan la pr\u00e1ctica cristiana una vez recibido el sacramento de la confirmaci\u00f3n; un vac\u00edo en la oferta parroquial de una formaci\u00f3n cristiana juvenil posconfirmaci\u00f3n, formaci\u00f3n que podr\u00eda impedir en gran medida futuras situaciones familiares irregulares; por \u00faltimo, la necesidad de conversi\u00f3n personal y pastoral de pastores y fieles, hasta que todos puedan decir con verdad y alegr\u00eda: \u00abLa Iglesia es nuestra casa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Jes\u00fas camina con el joven<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis queridos hermanos: No puede dejar de preocuparnos toda esta desbandada de la juventud, que tiene lugar precisamente en la edad en la que le es dado tomar las riendas de su propia vida. Pregunt\u00e9monos: \u00bfLa juventud abandona porque as\u00ed lo decide? \u00bfAs\u00ed lo decide porque no le interesa la oferta recibida? \u00bfNo le interesa la oferta porque esta no da respuesta a las cuestiones y a los interrogantes que hoy la inquietan? \u00bfO no ser\u00e1, simplemente, porque hace mucho que el traje de la primera comuni\u00f3n dej\u00f3 de servirle y se mud\u00f3 de ropa? \u00bfEs posible que la comunidad cristiana\u00a0 insista en vestirla? Su amigo de aquel entonces, Jes\u00fas, tambi\u00e9n creci\u00f3, tom\u00f3 la vida en sus propias manos \u2014no sin alguna incomprensi\u00f3n por parte de sus padres (cf. Lc 2, 48-52)\u2014 y abraz\u00f3 los designios del cielo sobre s\u00ed, llev\u00e1ndolos a cabo con un abandono completo en manos del Padre (cf. Lc 23, 46). Recuerdo que, en un momento de crisis y vacilaci\u00f3n por el que atravesaron sus amigos y seguidores, muchos de los cuales acabaron desertando, Jes\u00fas pregunt\u00f3 a los Doce: \u00ab\u201c\u00bfTambi\u00e9n vosotros quer\u00e9is marcharos?\u201d. Sim\u00f3n Pedro le contest\u00f3: \u201cSe\u00f1or, \u00bfa qui\u00e9n vamos a acudir? T\u00fa tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que t\u00fa eres el Santo de Dios\u201d\u00bb (Jn 6, 67-69). La propuesta de Jes\u00fas los convenci\u00f3; hoy, nuestra propuesta de Jes\u00fas no convence. Creo que, en los guiones preparados para los sucesivos a\u00f1os de catequesis, la figura y la vida de Jes\u00fas est\u00e1n bien presentadas; lo que tal vez se revela m\u00e1s dif\u00edcil es encontrarlo a \u00e9l en el testimonio de vida del catequista y en el de la comunidad entera que lo env\u00eda y apoya, fundamentada en las palabras de Jes\u00fas: \u00abSabed que yo estoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el final de los tiempos\u00bb (Mt 28, 20). De que \u00e9l est\u00e1 con nosotros, ninguna duda cabe; pero \u00bfd\u00f3nde lo escondemos? Porque, si la propuesta es Jesucristo crucificado y redivivo en el catequista y en la comunidad; si este Jes\u00fas se pone a caminar con el joven y habla a su coraz\u00f3n, este, con toda seguridad, se enardece (cf. Lc 22, 15. 32).<br \/>\nJes\u00fas camina con el joven&#8230; Por desgracia, al pensamiento dominante actual, que considera al ser humano como aprendiz de creador de s\u00ed mismo y totalmente ebrio de libertad, le resulta dif\u00edcil\u00a0 aceptar el concepto de vocaci\u00f3n, en su sentido elevado de una llamada que llega a la persona de parte del Creador de su propio ser y de su propia vida. La verdad es, sin embargo, que Dios, al crearnos indudablemente libres en nuestra existencia, predispone, en cierto sentido, nuestra esencia, al pensarla y dotarla de las capacidades requeridas para una misi\u00f3n concreta al servicio de esta humanidad a la que ama. Y nos ama demasiado como para abandonarnos al azar y a la ausencia de bien. De este modo, nuestra felicidad queda absolutamente supeditada a que individuemos y sigamos el llamamiento con vistas a dicha misi\u00f3n.\u00a0 Semejante libertad de lo m\u00e1s \u00edntimo de nuestro ser, predispuesta para un determinado bien, el mundo la define como una contradicci\u00f3n, y, con arreglo a su c\u00e1lculo de probabilidades, no vislumbra posibilidad alguna de que recalemos en el lugar exacto que un ser infinito nos habr\u00eda asignado. Pero el mundo se enga\u00f1a, ya que \u00abel Se\u00f1or mira la humildad de su esclava [&#8230;] y ha hecho obras grandes en [ella]\u00bb. Estas palabras traducen la certeza de una joven bienaventurada, pero que ve\u00eda que la misma misericordia que Dios\u00a0 hab\u00eda tenido con ella \u00abllega a sus fieles de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u00bb (cf. Lc 1, 48-50).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pasar del modelo escolar al catecumenal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no hay motivo alguno para que una persona, fuere quien fuere, se excluya a s\u00ed misma de esta tierna mirada de Dios sobre su humilde criatura. \u00ab\u00bfPuede una madre olvidar al ni\u00f1o que amamanta, no tener compasi\u00f3n del hijo de sus entra\u00f1as? Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidar\u00e9\u00bb (Is 49, 15). Jes\u00fas camina con el joven&#8230; Al catequista y a la comunidad se les pide pasar del modelo escolar al catecumenal: no solo conocimientos cerebrales, sino encuentro personal con Jesucristo, vivido en una din\u00e1mica vocacional seg\u00fan la cual Dios llama y el ser humano responde: \u00abEl Se\u00f1or me llam\u00f3 desde el vientre materno [&#8230;] como siervo suyo, para que le devolviese a Jacob, para que le reuniera a Israel: he sido glorificado a los ojos de Dios. Y mi Dios era mi fuerza\u00bb (Is 49, 15). La Iglesia que est\u00e1 en Portugal necesita j\u00f3venes capaces de responder a Dios que los llama, para que haya de nuevo familias cristianas estables y fecundas, para que haya de nuevo consagrados y consagradas que lo den todo a cambio del tesoro del Reino de Dios, para que haya de nuevo sacerdotes que se inmolen con Cristo por sus hermanos y hermanas. Tenemos a tantos j\u00f3venes desempleados y el Reino de los cielos carece de operarios y servidores&#8230; Dios no puede querer eso. \u00bfQu\u00e9 sucede, pues? \u00abNadie nos ha contratado\u00bb (Mt 20, 7). Necesitamos dar dimensi\u00f3n vocacional a un itinerario catequ\u00e9tico global capaz de cubrir las diferentes edades del ser humano, de forma que todas ellas constituyan una respuesta al buen Dios que llama: ya en el vientre materno, nos llam\u00f3 a la vida y nuestro ser se asom\u00f3 a ella, y, al terminar su etapa terrenal, ha de responder con todo su ser a esta llamada: \u00abSiervo bueno y fiel; [&#8230;] entra en el gozo de tu Se\u00f1or\u00bb (Mt 25, 21).<br \/>\nNo os faltan, queridos hermanos, celo apost\u00f3lico ni esp\u00edritu de iniciativa para alcanzar este objetivo, mediante el empleo del esfuerzo humano unido a la eficacia del auxilio divino. Dice Jes\u00fas: \u00abEl que cree en m\u00ed, tambi\u00e9n \u00e9l har\u00e1 las obras que yo hago\u00bb (Jn 14, 12) \u2014no obstante nuestra total indignidad y a pesar de nuestra debilidad humana\u2014. Tambi\u00e9n los Ap\u00f3stoles eran hombres d\u00e9biles. Tambi\u00e9n Pedro era un hombre d\u00e9bil. Sea este, pues, un esfuerzo de colaboraci\u00f3n \u2014es decir de la Iglesia entera, pues a la Iglesia asegur\u00f3 el Se\u00f1or su presencia constante y su infalible asistencia\u2014. Tras esta visita <em>ad Limina<\/em>, reanudad con compromiso renovado vuestro camino, transmitiendo a todos la certeza de mi solidaridad y empat\u00eda fraternal. Comparto vuestras ansias y vuestras esperanzas, vuestras preocupaciones y vuestras alegr\u00edas; con vosotros y por vosotros invoco a la Virgen Sant\u00edsima, hacia la cual no dejan de tender vuestros corazones con amor filial. Y no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed. Os confirmo mi afecto fraternal y os imparto la bendici\u00f3n apost\u00f3lica, con la que tambi\u00e9n pretendo abrazar a los fieles encomendados a vuestros desvelos pastorales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Original portugu\u00e9s procedente del archivo inform\u00e1tico de la Santa Sede; traducci\u00f3n de ECCLESIA)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfD\u00f3nde escondemos al Jes\u00fas que est\u00e1 siempre con nosotros? Discurso del Papa Francisco a los obispos de la Conferencia Episcopal Portuguesa con ocasi\u00f3n de su visita \u00abad limina Apostolorum\u00bb (7-9-2015) Venerado Cardenal Patriarca, queridos hermanos en el episcopado: Con fraternal alegr\u00eda os recibo y saludo en este vuestro encuentro colegial\u00a0 con el Sucesor de Pedro, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/obispos-de-portugal-en-visita-ad-limina-con-el-papa-francisco\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abObispos de Portugal en visita ad Limina con el Papa Francisco\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-37039","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37039","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37039"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37039\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37039"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37039"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37039"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}