{"id":37042,"date":"2016-06-21T10:59:11","date_gmt":"2016-06-21T15:59:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-principales-tareas-del-teologo-son-discernir-y-reflexionar-en-el-aqui-y-ahora-el-papa-a-la-uca\/"},"modified":"2016-06-21T10:59:11","modified_gmt":"2016-06-21T15:59:11","slug":"las-principales-tareas-del-teologo-son-discernir-y-reflexionar-en-el-aqui-y-ahora-el-papa-a-la-uca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-principales-tareas-del-teologo-son-discernir-y-reflexionar-en-el-aqui-y-ahora-el-papa-a-la-uca\/","title":{"rendered":"&#8220;Las principales tareas del te\u00f3logo son discernir y reflexionar en el aqu\u00ed y ahora\u201d, el Papa a la UCA"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>La desafiante vocaci\u00f3n del te\u00f3logo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Videomensaje del Papa Francisco al Congreso Internacional de Teolog\u00eda celebrado con ocasi\u00f3n del centenario de la Facultad de Teolog\u00eda de la Universidad Cat\u00f3lica Argentina (UCA) (4-9-2015)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Me alegra poder comunicarme con ustedes en este acontecimiento tan importante para nuestra Iglesia en Argentina. Gracias por darme esta oportunidad de unirme en esta acci\u00f3n de gracias al celebrar los 100 a\u00f1os de la Facultad de Teolog\u00eda de la UCA vincul\u00e1ndolos con los 50 a\u00f1os del Concilio Vaticano II.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La pregunta del Concilio sobre la Iglesia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes estuvieron reunidos tres d\u00edas haciendo de esta fiesta una oportunidad para hacer memoria, para recuperar la memoria del paso de Dios por nuestra vida eclesial y hacer de este paso un motivo de agradecimiento. La memoria nos permite recordar de d\u00f3nde venimos, y, de esta manera, nos unimos a tantos que fueron tejiendo esta historia, esta vida eclesial en sus m\u00faltiples avatares, \u00a1y vaya que no han sido pocos! Memoria que nos mueve a descubrir, en medio del caminar, que el Pueblo fiel de Dios no ha estado solo. Este pueblo en camino ha contado siempre con el Esp\u00edritu que lo guiaba, sosten\u00eda, impulsaba desde dentro de s\u00ed mismo y desde fuera. Esta memoria agradecida, que hoy se vuelve reflexi\u00f3n, anima nuestro coraz\u00f3n. Vuelve a encender nuestra esperanza para provocar hoy la pregunta que nuestros padres se hicieron ayer: Iglesia, \u00bfqu\u00e9 dices de ti misma?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No celebramos y reflexionamos dos acontecimientos menores, sino [que] estamos frente a dos momentos de fuerte conciencia eclesial. Los a\u00f1os de la Facultad de Teolog\u00eda es celebrar el proceso de maduraci\u00f3n de una Iglesia particular. Es celebrar la vida, la historia, la fe del Pueblo de Dios que camina en esa tierra y que ha buscado \u00abentenderse\u00bb y \u00abdecirse\u00bb desde las propias coordenadas. Es celebrar los 100 a\u00f1os de una fe que intenta reflexionar de cara a las peculiaridades del Pueblo de Dios que vive, cree, espera y ama en suelo argentino. Una fe que busca enraizarse, encarnarse, representarse, interpretarse de cara a la vida de su pueblo y no al margen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me parece de gran importancia y l\u00facida acentuaci\u00f3n unir este acontecimiento con los 50 a\u00f1os de la clausura del Vaticano II. No existe una Iglesia particular aislada, que pueda decirse sola, como pretendiendo ser due\u00f1a y \u00fanica interprete de la realidad y de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu. No existe una comunidad que tenga el monopolio de la interpretaci\u00f3n o de la inculturaci\u00f3n. Como, por el contrario, no existe una Iglesia universal que d\u00e9 la espalda, ignore, se desentienda de la realidad local. La catolicidad exige, pide esa polaridad tensional entre lo particular y lo universal, entre lo uno y lo m\u00faltiple, entre lo simple y lo complejo. Aniquilar esta tensi\u00f3n va contra la vida del Esp\u00edritu. Todo intento, toda b\u00fasqueda de reducir la comunicaci\u00f3n, de romper la relaci\u00f3n entre la Tradici\u00f3n recibida y la realidad concreta, pone en riesgo la fe del Pueblo de Dios. Considerar insignificante una de las dos instancias es meternos en un laberinto que no ser\u00e1 portador de vida para nuestra gente. Romper esta comunicaci\u00f3n nos llevar\u00e1 f\u00e1cilmente a hacer de nuestra mirada, de nuestra teolog\u00eda, una ideolog\u00eda. Por lo que me alegra que celebrar los 100 a\u00f1os de la Facultad de Teolog\u00eda vaya de la mano de la celebraci\u00f3n de los 50 a\u00f1os del Concilio. Lo local y lo universal se encuentran para nutrirse, para estimularse en el car\u00e1cter prof\u00e9tico de la cual es portadora toda Facultad de Teolog\u00eda. Recordemos las palabras del Papa Juan a un mes de comenzar el Concilio: \u00abPor primera vez en la historia los padres del Concilio pertenecer\u00e1n realmente a todos los pueblos y naciones, y cada uno de ellos aportar\u00e1 la contribuci\u00f3n de su inteligencia y de su experiencia para curar y sanar las cicatrices de los dos grandes conflictos que han cambiado profundamente la faz de todas las naciones\u00bb. Y luego, subraya que uno de los principales aportes de los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo en este contexto universal seria la visi\u00f3n de Iglesia que ellos traen; y contin\u00faa as\u00ed: \u00abLa Iglesia se presenta como es y como quiere ser, como Iglesia de todos, en particular como la Iglesia de los pobres\u00bb (Juan XIII, Discorsi-Messaggi-Colloqui del Santo Padre Giovanni XXIII, AAS 54 (1962) 520-528).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una imagen propuesta por Benedicto XVI que me gusta mucho. Refiri\u00e9ndose a la Tradici\u00f3n de la Iglesia afirma que \u00abno es una transmisi\u00f3n de cosas o de las palabras, una colecci\u00f3n de cosas muertas [sino que] es el r\u00edo vivo que se remonta a los or\u00edgenes, el r\u00edo en el que los or\u00edgenes est\u00e1n siempre presentes\u00bb (Benedicto XVI, Audiencia general, 26-4-2006). Este r\u00edo va regando diversas tierras, va alimentando diversas geograf\u00edas, haciendo germinar lo mejor de esa tierra, lo mejor de esa cultura. De esta manera, el Evangelio se sigue encarnando en todos los rincones del mundo de manera siempre nueva (cf. Evangelii gaudium, n. 115: ecclesia 3.704-05 [2013\/II], p\u00e1g. 1835).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y esto nos lleva a reflexionar que no se es cristiano de la misma manera en la Argentina de hoy que en la Argentina de hace 100 a\u00f1os. No se es cristiano de la misma manera en la India, en Canad\u00e1, que en Roma. Por lo que una de las principales tareas del te\u00f3logo es discernir, reflexionar: \u00bfQu\u00e9 significa ser cristiano hoy, \u00aben el aqu\u00ed y ahora\u00bb?\u00a0 \u00bfC\u00f3mo ese r\u00edo de los or\u00edgenes logra regar hoy estas tierras y hacerse visible y vivible? \u00bfC\u00f3mo hacer viva la prieta expresi\u00f3n de san Vicente de Lerins: \u00abUt annis consolidetur, dilatetur tempore, sublimetur \u00e6tate\u00bb (San Vicente de Lerins, Commonitorio primo, cap. XXIII)?<br \/>\nEn esta Argentina, de cara a los m\u00faltiples desaf\u00edos y situaciones que nos presenta la multidiversidad existente, la interculturalidad y los efectos de una globalizaci\u00f3n uniformante que relativiza la dignidad de las personas volvi\u00e9ndola un bien de cambio; e esta Argentina, se nos pide repensar c\u00f3mo el cristianismo se hace carne; c\u00f3mo el r\u00edo vivo del Evangelio contin\u00faa haci\u00e9ndose presente para saciar la sed de nuestro pueblo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Superar el divorcio entre teolog\u00eda y pastoral<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Y para encarar este desaf\u00edo, hemos de superar dos posibles tentaciones: condenarlo todo. Acu\u00f1ando la ya conocida frase \u00abtodo pasado fue mejor\u00bb,\u00a0 refugi\u00e1ndonos en conservadurismos o fundamentalismos; o, por el contrario, consagrarlo todo, desautorizando todo lo que no tenga \u00absabor a novedad\u00bb, relativizando toda la sabidur\u00eda acu\u00f1ada por el rico patrimonio eclesial.<br \/>\nPara superar estas tentaciones, el camino es la reflexi\u00f3n, el discernimiento, tomar muy en serio la Tradici\u00f3n eclesial y muy en serio la realidad, poni\u00e9ndolas a dialogar.<br \/>\nEn este contexto pienso que el estudio de la teolog\u00eda adquiere un valor de suma importancia. Un servicio insustituible en la vida eclesial.<br \/>\nNo son pocas las veces que se genera una oposici\u00f3n entre teolog\u00eda y pastoral, como si fuesen dos realidades opuestas, separadas, que nada tuvieran que ver una con la otra. No son pocas las veces que identificamos lo doctrinal con conservador, retr\u00f3grado; y por el contrario, pensamos la pastoral desde la adaptaci\u00f3n, reducci\u00f3n, acomodaci\u00f3n. Como si nada tuviesen que ver entre s\u00ed. Se genera de este modo una falsa oposici\u00f3n entre los as\u00ed llamados \u00abpastoralistas\u00bb y [los] \u00abacademicistas\u00bb:\u00a0 los que est\u00e1n al lado del pueblo y los que est\u00e1n al lado de la doctrina. Se genera una falsa oposici\u00f3n entre la teolog\u00eda y la pastoral; entre la reflexi\u00f3n creyente y la vida creyente; la vida, entonces, no tiene espacio para la reflexi\u00f3n y la reflexi\u00f3n no encuentra espacio en la vida. Los grandes padres de la Iglesia \u2014Ireneo, Agust\u00edn, Basilio, Ambrosio, por nombrar algunos\u2014 fueron grandes te\u00f3logos porque fueron grandes pastores.<br \/>\nBuscar superar este divorcio entre teolog\u00eda y pastoral, entre fe y vida, ha sido precisamente uno de los principales aportes del Concilio Vaticano II. Me animo a decir que ha revolucionado en cierta medida el estatuto de la teolog\u00eda, la manera de hacer y del pensar creyente.<br \/>\nNo puedo olvidar la palabras de Juan XXIII en el discurso de apertura del Concilio, cuando dec\u00eda: \u00abUna cosa es la substancia de la antigua doctrina, del \u201cdepositum fidei\u201d, y otra la manera de formular su expresi\u00f3n\u00bb.<br \/>\nDebemos tomarnos el trabajo, el arduo trabajo, de distinguir el mensaje de Vida de su forma de transmisi\u00f3n, de sus elementos culturales en los que en un tiempo fue codificado. Una teolog\u00eda \u00abresponde a los interrogantes de un tiempo y nunca lo hace de otra manera que en los mismos t\u00e9rminos, ya que son los que viven y hablan los hombres de una sociedad\u00bb (M. de Certeau, La debilidad del creer, 51).<br \/>\nNo hacer este ejercicio de discernimiento lleva \u2014s\u00ed o s\u00ed\u2014 a traicionar el contenido del mensaje. Hace que la Buena Nueva deje de ser nueva y especialmente buena, volvi\u00e9ndose una palabra est\u00e9ril, vac\u00eda de toda su fuerza creadora, sanadora, resucitadora, poniendo as\u00ed en peligro la fe de las personas de nuestro tiempo. La falta de este ejercicio teol\u00f3gico eclesial es una mutilaci\u00f3n de la misi\u00f3n que estamos invitados a realizar. La doctrina no es un sistema cerrado, privado de din\u00e1micas capaces de generar interrogantes, dudas, cuestionamientos. Por el contrario, la doctrina cristiana tiene rostro, tiene cuerpo, tiene carne: se llama Jesucristo, y es su Vida la que es ofrecida de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a todos los hombres y en todos los rincones. Custodiar la doctrina exige fidelidad a lo recibido y \u2014a la vez\u2014 tener en cuenta al interlocutor, su destinatario, conocerlo y amarlo.<br \/>\nEste encuentro entre doctrina y pastoral no es opcional; es constitutivo de una teolog\u00eda que pretenda ser eclesial.<br \/>\nLas preguntas de nuestro pueblo, sus angustias, sus peleas, sus sue\u00f1os, sus luchas, sus preocupaciones, poseen valor hermen\u00e9utico que no podemos ignorar, si queremos tomar en serio el principio de encarnaci\u00f3n. Sus preguntas nos ayudan a preguntarnos, sus cuestionamientos nos cuestionan. Todo esto nos ayuda a profundizar en el misterio de la Palabra de Dios, Palabra que exige y pide dialogar, entrar en comunicaci\u00f3n. De ah\u00ed que no podamos ignorar a nuestra gente a la hora de realizar teolog\u00eda. Nuestro Dios ha elegido este camino. \u00c9l se ha encarnado en este mundo, atravesado por conflictos, injusticias, violencias; atravesado por esperanzas y sue\u00f1os. Por lo que no nos queda otro lugar para buscarlo que este mundo concreto, esta Argentina concreta, en sus calles, en sus barrios, en su gente. Ah\u00ed \u00e9l ya est\u00e1 salvando.<br \/>\nNuestras formulaciones de fe han nacido en el di\u00e1logo, en el encuentro, en la confrontaci\u00f3n, en el contacto con las diversas culturas, comunidades, naciones, situaciones que ped\u00edan una mayor reflexi\u00f3n de frente a lo no explicitado antes. De ah\u00ed que los acontecimientos pastorales tengan un valor relevante. Y nuestras formulaciones de fe son expresi\u00f3n de una vida vivida y reflexionada eclesialmente.<br \/>\nEn [el] cristiano, algo se vuelve sospechoso cuando deja de admitir la necesidad de ser criticado por otros interlocutores. Las personas y sus distintas conflictividades, las periferias, no son opcionales, sino necesarias para una mayor comprensi\u00f3n de la fe. Por eso es importante preguntar: \u00bfPara qui\u00e9n estamos pensando cuando hacemos teolog\u00eda? \u00bfA qu\u00e9 personas tenemos delante? Sin ese encuentro con la familia, con el Pueblo de Dios, es cuando la teolog\u00eda corre el gran riesgo de volverse ideolog\u00eda. No nos olvidemos: el Esp\u00edritu Santo en el pueblo orante es el sujeto de la teolog\u00eda. Una teolog\u00eda que no nazca en su seno, tiene ese tufillo de una propuesta que puede ser bella, pero no real.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Tres rasgos de la identidad del te\u00f3logo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Esto nos revela lo desafiante de la vocaci\u00f3n del te\u00f3logo. Lo estimulante que es el estudio de la teolog\u00eda y la gran responsabilidad que se tiene al hacerlo. Al respecto me permito explicitar tres rasgos de la identidad del te\u00f3logo:<\/p>\n<p align=\"justify\">1. El te\u00f3logo es, en primera instancia, un hijo de su pueblo. No puede y no quiere desentenderse de los suyos. Conoce su gente, su lengua, sus ra\u00edces, sus historias, su tradici\u00f3n. Es el hombre que aprende a valorar lo recibido como signo de la presencia de Dio,s ya que sabe que la fe no le pertenece. La recibi\u00f3 gratuitamente de la Tradici\u00f3n de la Iglesia, gracias al testimonio, la catequesis y la generosidad de tantos. Esto lo lleva a reconocer que el Pueblo creyente en el que ha nacido tiene un sentido teol\u00f3gico que no puede ignorar. Se sabe \u00abinjerto\u00bb en una conciencia eclesial y bucea en esas aguas.<\/p>\n<p align=\"justify\">2. El te\u00f3logo es un creyente. El te\u00f3logo es alguien que ha hecho experiencia de Jesucristo, y descubri\u00f3 que sin \u00e9l ya no puede vivir. Sabe que Dios se hace presente como palabra, como silencio, como herida, como sanaci\u00f3n, como muerte y como resurrecci\u00f3n. El te\u00f3logo es aquel que sabe que su vida est\u00e1 marcada por esa huella, esa marca que ha dejado abierta su sed, su ansiedad, su curiosidad, su vivir. El te\u00f3logo es aquel que sabe que no puede vivir sin el objeto\/sujeto de su amor y consagra su vida para poder compartirlo con sus hermanos. No es te\u00f3logo quien no pueda decir: \u00abNo puedo vivir sin Cristo\u00bb, y, por lo tanto, quien no quiera, intente desarrollar en s\u00ed mismo los mismos sentimientos del Hijo.<\/p>\n<p align=\"justify\">3. El te\u00f3logo es un profeta. Uno de los grandes desaf\u00edos planteados en el mundo contempor\u00e1neo no es solo la facilidad con que se puede prescindir de Dios, sino que socialmente se ha dado un paso m\u00e1s. La crisis actual se centra en la incapacidad que tienen las personas de creer en cualquier cosa m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismas. La conciencia individual se ha vuelto la medida de todas las cosas. Esto genera una fisura en las identidades personales y sociales. Esta nueva realidad provoca todo un proceso de alienaci\u00f3n debido a la carencia de pasado y, por lo tanto, de futuro. Por eso el te\u00f3logo es el profeta: porque mantiene viva la conciencia de pasado y la invitaci\u00f3n que viene del futuro. Es el hombre capaz de denunciar toda forma alienante porque intuye, reflexiona en el r\u00edo de la Tradici\u00f3n que ha recibido de la Iglesia, la esperanza a la que estamos llamados. Y desde esa mirada invita a despertar la conciencia adormecida. No es el hombre que se conforma, que se acostumbra. Por el contrario, es el hombre atento a todo aquello que puede da\u00f1ar y destruir a los suyos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por eso, hay una sola forma de hacer teolog\u00eda: de rodillas. No es solamente un acto piadoso de oraci\u00f3n para luego pensar la teolog\u00eda. Se trata de una realidad din\u00e1mica entre pensamiento y oraci\u00f3n. Una teolog\u00eda de rodillas es animarse a pensar rezando y rezar pensando. Entra\u00f1a un juego entre el pasado y el presente, entre el presente y el futuro. Entre el ya y el todav\u00eda no. Es una reciprocidad entre la Pascua y tantas vidas no realizadas que se preguntan: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios?<br \/>\nEs santidad de pensamiento y lucidez orante. Es, por sobre todo, humildad que nos permite poner nuestro coraz\u00f3n, nuestra mente en sinton\u00eda con el \u00abDeus semper maior\u00bb. No tengamos miedo de ponernos de rodillas en el altar de la reflexi\u00f3n y hacerlo con \u00ablos gozos y las alegr\u00edas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de todos los afligidos\u00bb (Gaudium et spes, n. 1) ante la mirada de aquel que hace nuevas todas las cosas (Ap. 21, 5).<br \/>\nEntonces nos insertaremos cada vez m\u00e1s en ese pueblo creyente que profetiza, pueblo creyente que anuncia la belleza del Evangelio, pueblo creyente que \u00abno maldice sino que es acogedor y sabe realizar la vida bendici\u00e9ndola. As\u00ed busca una correspondencia creadora con los problemas de nuestra \u00e9poca\u00bb (O. Cl\u00e9ment, Un ensayo de lectura ortodoxa de la Constituci\u00f3n, 651).<\/p>\n<p align=\"justify\">(Original espa\u00f1ol procedente del archivo inform\u00e1tico de la Santa Sede; edici\u00f3n de ECCLESIA)<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La desafiante vocaci\u00f3n del te\u00f3logo Videomensaje del Papa Francisco al Congreso Internacional de Teolog\u00eda celebrado con ocasi\u00f3n del centenario de la Facultad de Teolog\u00eda de la Universidad Cat\u00f3lica Argentina (UCA) (4-9-2015) Me alegra poder comunicarme con ustedes en este acontecimiento tan importante para nuestra Iglesia en Argentina. 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