{"id":3730,"date":"2015-12-01T01:20:56","date_gmt":"2015-12-01T06:20:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/abraham-adorador-de-dios\/"},"modified":"2015-12-01T01:20:56","modified_gmt":"2015-12-01T06:20:56","slug":"abraham-adorador-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/abraham-adorador-de-dios\/","title":{"rendered":"Abraham, adorador de Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Esteban Donato<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La adoraci\u00f3n es mucho m\u00e1s que las actividades que realizamos juntos en nuestras reuniones semanales<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <b id=\"internal-source-marker_0.5805683436337858\" style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; font-weight: normal;\">Introducci\u00f3nCuando solemos comentar si nos gust\u00f3 o no una reuni\u00f3n revelamos cu\u00e1nto desconocemos sobre lo que es la adoraci\u00f3n. Pocos cristianos parecen entender lo que es adorar. Asistimos a reuniones, pero no adoramos. Cantamos canciones, pero no adoramos. Escuchamos mensajes, pero no adoramos. Todas estas actividades podemos usarlas en la adoraci\u00f3n, pero no constituyen la adoraci\u00f3n en s\u00ed misma. Esto quiere decir que pudimos haber participado en todas estas actividades sin haber, en ning\u00fan momento, adorado al Se\u00f1or. Muchas veces confundimos los medios de la adoraci\u00f3n con la adoraci\u00f3n misma. La pregunta que deber\u00edamos plantearnos, luego de cada encuentro, es si a Dios le agrad\u00f3 lo que le ofrecimos.El contextoLa palabra adoraci\u00f3n se menciona por primera vez en la Biblia en el texto de hoy. Abraham esper\u00f3 noventa y nueve a\u00f1os para engendrar a este hijo. Imaginamos que la llegada de Isaac fue una de las alegr\u00edas m\u00e1s profundas que experiment\u00f3. No obstante, unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, ocurri\u00f3 algo absolutamente impensado: el Se\u00f1or le pidi\u00f3 al anciano patriarca que le ofreciera a su hijo en holocausto. A pesar de la confusi\u00f3n que puede haber experimentado, Abraham se dispuso a obedecer el pedido de Dios. Camin\u00f3 tres d\u00edas hasta el lugar que el Se\u00f1or hab\u00eda designado. All\u00ed dej\u00f3 a los criados que le hab\u00edan acompa\u00f1ado, orden\u00e1ndoles: \u00abQu\u00e9dense aqu\u00ed con el asno. Yo y el muchacho iremos hasta all\u00e1, adoraremos y volveremos a ustedes\u00bb (v. 5). Observemos, entonces, los ingredientes presentes en este intenso acto de adoraci\u00f3n.Desarrollo<\/p>\n<li dir=\"ltr\" style=\"list-style-type: upper-alpha; font-size: 15px; font-family: Arial; background-color: transparent; vertical-align: baseline;\">Revelaci\u00f3n<\/li>\n<p>Este incidente en la vida del patriarca comienza con la revelaci\u00f3n de Dios; el Se\u00f1or mismo habla con \u00e9l. La verdadera adoraci\u00f3n siempre encuentra sus or\u00edgenes en la revelaci\u00f3n de Dios. No se basa en mis gustos o disgustos, ni tampoco en mis preferencias o prioridades. El libro en el que, con m\u00e1s claridad, observamos este principio es Salmos. En \u00e9l, cada declaraci\u00f3n acerca de la grandeza o intervenci\u00f3n de Dios siempre se ve acompa\u00f1ada de exhortaciones a responder a esta revelaci\u00f3n.\u00bfPor qu\u00e9 resulta tan importante que la adoraci\u00f3n encuentre sus ra\u00edces en la verdad? La adoraci\u00f3n termina afectando lo que somos, pues nos volvemos parecidos a aquello que adoramos. Cuando dirigimos nuestra adoraci\u00f3n hacia un objeto que no es Dios, aquello termina cautivando nuestro coraz\u00f3n y desviando nuestra vida de la fe a la que se nos ha llamado.<\/p>\n<li dir=\"ltr\" style=\"list-style-type: upper-alpha; font-size: 15px; font-family: Arial; background-color: transparent; vertical-align: baseline;\">Preparaci\u00f3n<\/li>\n<p>La revelaci\u00f3n que recibi\u00f3 Abraham le result\u00f3 muy dura. Sin embargo, el patriarca inmediatamente se dispuso a alistar los preparativos necesarios para obedecer. Junto a sus criados, cort\u00f3 la le\u00f1a, ensill\u00f3 el asno, tom\u00f3 a su hijo y parti\u00f3 por el camino se\u00f1alado.Al igual que Abraham, la verdadera adoraci\u00f3n requiere de una preparaci\u00f3n previa. Cuando los jugadores de futbol se preparan para entrar a la cancha, pasan por un tiempo de preparaci\u00f3n en la que mental y f\u00edsicamente se disponen para enfrentar el desaf\u00edo que tienen por delante. La falta de preparaci\u00f3n puede resultar en lesiones f\u00edsicas o en una dura derrota en el \u00e1nimo. Para los creyentes nos resulta mucho m\u00e1s f\u00e1cil prepararnos para una reuni\u00f3n que para la adoraci\u00f3n. Nos vestimos apropiadamente, tomamos nuestras Biblias y estamos listos para la reuni\u00f3n. Pero la adoraci\u00f3n requiere de una preparaci\u00f3n interna, una atenci\u00f3n al estado de nuestros corazones y nuestras mentes, de manera que evitemos ejecutar los movimientos f\u00edsicos de la adoraci\u00f3n sin que los acompa\u00f1e el esp\u00edritu.<\/p>\n<li dir=\"ltr\" style=\"list-style-type: upper-alpha; font-size: 15px; font-family: Arial; background-color: transparent; vertical-align: baseline;\">Separaci\u00f3n<\/li>\n<p>En cierto momento del viaje Abraham dej\u00f3 atr\u00e1s a sus criados. Es muy probable que hubieran intervenido para evitar lo que hab\u00eda decidido cumplir con su hijo, y Abraham no estaba dispuesto a permitir que ning\u00fan estorbo le impidiera adorar a Dios.Nosotros tambi\u00e9n necesitamos separarnos de todo aquello que nos distrae del llamado a entrar en la presencia de Dios. No me refiero aqu\u00ed a asuntos de pecado, sino a asuntos que pertenecen a la vida normal y cotidiana, tales como la familia, el trabajo, las finanzas y los compromisos. Son factores que sencillamente no deber\u00edamos eliminar de nuestra vida, pero s\u00ed estamos urgidos a tomar los pasos importantes para que no atrapen nuestra mente a la hora de conectarnos con Dios. Incluso, debemos asegurarnos de que los m\u00fasicos, el predicador, la gente de la congregaci\u00f3n o los ni\u00f1os tampoco se vuelvan fuente de distracci\u00f3n. El desaf\u00edo es mantener los ojos fijos en el Se\u00f1or, separ\u00e1ndonos de todo lo que est\u00e1 ocurriendo alrededor de nosotros.<\/p>\n<li dir=\"ltr\" style=\"list-style-type: upper-alpha; font-size: 15px; font-family: Arial; background-color: transparent; vertical-align: baseline;\">Dedicaci\u00f3n<\/li>\n<p>Abraham dedic\u00f3 su hijo al Se\u00f1or. No es como si tuviera doce hijos. Isaac era su \u00fanico hijo, el que Dios le hab\u00eda prometido casi treinta a\u00f1os antes de que naciera. Isaac era su \u00fanico heredero. No obstante, Abraham hab\u00eda entregado a Dios su posesi\u00f3n completa, incluyendo su propia vida. Se sinti\u00f3 capaz de levantar el cuchillo contra su propio hijo porque \u00e9l ya hab\u00eda muerto a los intereses de este mundo. La verdadera adoraci\u00f3n siempre conlleva un costo. Requiere de la disposici\u00f3n de entregar a Dios lo mejor de nuestras posesiones. Muchas veces, sin embargo, le entregamos al Se\u00f1or lo que tenemos a mano. Repetimos la letra de una canci\u00f3n, pero nuestro coraz\u00f3n no participa. Damos una ofrenda de dinero, pero es el fruto de haber escogido el primer billete que vimos en la billetera. Agachamos la cabeza para orar, pero nuestras frases carecen de significado porque ya las hemos repetido demasiadas veces. Para adorar verdaderamente al Se\u00f1or resulta impresindible un sacrificio. Es precisamente por esto que la Palabra usa la intrigante frase \u00absacrificio de alabanza\u00bb. El costo de la adoraci\u00f3n que Cristo ofreci\u00f3 al Padre fue tan inmenso que perdi\u00f3 su propia vida.<\/p>\n<li dir=\"ltr\" style=\"list-style-type: upper-alpha; font-size: 15px; font-family: Arial; background-color: transparent; vertical-align: baseline;\">Proclamaci\u00f3n<\/li>\n<p>Abraham nombr\u00f3 al lugar de su sacrificio Jehov\u00e1 Jir\u00e9 (el Se\u00f1or proveer\u00e1). Con este nombre proclamaba la naturaleza de su relaci\u00f3n con Dios. Declaraba lo que el Se\u00f1or es y hace. En esta combinaci\u00f3n encontramos los dos elementos de una verdadera entrega. La alabanza se basa en proclamar lo que Dios ha hecho, mientras que la adoraci\u00f3n gira en torno a lo que el Se\u00f1or es. La verdadera adoraci\u00f3n debe contener tambi\u00e9n la oportunidad de proclamar las grandezas de las obras que Dios ha cumplido a favor de los suyos. Recordar c\u00f3mo, vez tras vez, ha intervenido en nuestra vida para salvarnos de situaciones, que bien podr\u00edan habernos conducido hacia la ruina, despierta en nosotros un esp\u00edritu de gratitud.Conclusi\u00f3n\u00bfC\u00f3mo podremos saber que verdaderamente hemos adorado a nuestro Dios? El Se\u00f1or restituy\u00f3 a Isaac a Abraham. Del mismo modo, la adoraci\u00f3n restaura en nosotros lo que el enemigo ha da\u00f1ado o estropeado. La adoraci\u00f3n tambi\u00e9n trae confirmaci\u00f3n de bendici\u00f3n, pues Abraham recibi\u00f3 aprobaci\u00f3n por su adoraci\u00f3n. En la vida del adorador, la adoraci\u00f3n siempre repercute en bendici\u00f3n. De esta manera, la adoraci\u00f3n engrandece la vida de quienes la practican, a la vez que alegra el coraz\u00f3n de Dios.Publicado en Apuntes Pastorales Vol. XXIX-6, edici\u00f3n de julio-agosto de 2012.<\/b>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Esteban Donato La adoraci\u00f3n es mucho m\u00e1s que las actividades que realizamos juntos en nuestras reuniones semanales Introducci\u00f3nCuando solemos comentar si nos gust\u00f3 o no una reuni\u00f3n revelamos cu\u00e1nto desconocemos sobre lo que es la adoraci\u00f3n. Pocos cristianos parecen entender lo que es adorar. Asistimos a reuniones, pero no adoramos. 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