{"id":37311,"date":"2016-06-21T13:45:55","date_gmt":"2016-06-21T18:45:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mensaje-en-espanol-de-la-jornada-mundial-de-la-juventud-2015\/"},"modified":"2016-06-21T13:45:55","modified_gmt":"2016-06-21T18:45:55","slug":"mensaje-en-espanol-de-la-jornada-mundial-de-la-juventud-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mensaje-en-espanol-de-la-jornada-mundial-de-la-juventud-2015\/","title":{"rendered":"Mensaje en espa\u00f1ol de la Jornada Mundial de la Juventud 2015"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO<br \/>\nPARA LA XXX JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD <\/b><b>2015<\/b><\/p>\n<p align=\"center\">\u00abBienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb (Mt 5,8)<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos j\u00f3venes:<\/p>\n<p align=\"justify\">Seguimos avanzando en nuestra peregrinaci\u00f3n espiritual a Cracovia, donde tendr\u00e1 lugar la pr\u00f3xima edici\u00f3n internacional de la Jornada Mundial de la Juventud, en julio de 2016. Como gu\u00eda en nuestro camino, hemos elegido el texto evang\u00e9lico de las Bienaventuranzas. El a\u00f1o pasado reflexionamos sobre la bienaventuranza de los pobres de esp\u00edritu, situ\u00e1ndola en el contexto m\u00e1s amplio del \u201cserm\u00f3n de la monta\u00f1a\u201d. Descubrimos el significado revolucionario de las Bienaventuranzas y el fuerte llamamiento de Jes\u00fas a lanzarnos decididamente a la aventura de la b\u00fasqueda de la felicidad. Este a\u00f1o reflexionaremos sobre la sexta Bienaventuranza: \u00abBienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb (Mt 5,8).<\/p>\n<p align=\"justify\">1. El deseo de felicidad<\/p>\n<p align=\"justify\">La palabra bienaventurados (felices), aparece nueve veces en esta primera gran predicaci\u00f3n de Jes\u00fas (cf. Mt 5,1-12). Es como un estribillo que nos recuerda la llamada del Se\u00f1or a recorrer con \u00c9l un camino que, a pesar de todas las dificultades, conduce a la verdadera felicidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos j\u00f3venes, todas las personas de todos los tiempos y de cualquier edad buscan la felicidad. Dios ha puesto en el coraz\u00f3n del hombre y de la mujer un profundo anhelo de felicidad, de plenitud. \u00bfNo not\u00e1is que vuestros corazones est\u00e1n inquietos y en continua b\u00fasqueda de un bien que pueda saciar su sed de infinito?<\/p>\n<p align=\"justify\">Los primeros cap\u00edtulos del libro del G\u00e9nesis nos presentan la espl\u00e9ndida bienaventuranza a la que estamos llamados y que consiste en la comuni\u00f3n perfecta con Dios, con los otros, con la naturaleza, con nosotros mismos. El libre acceso a Dios, a su presencia e intimidad, formaba parte de su proyecto sobre la humanidad desde los or\u00edgenes y hac\u00eda que la luz divina permease de verdad y trasparencia todas las relaciones humanas. En este estado de pureza original, no hab\u00eda \u201cm\u00e1scaras\u201d, subterfugios, ni motivos para esconderse unos de otros. Todo era limpio y claro.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando el hombre y la mujer ceden a la tentaci\u00f3n y rompen la relaci\u00f3n de comuni\u00f3n y confianza con Dios, el pecado entra en la historia humana (cf. Gn 3). Las consecuencias se hacen notar enseguida en las relaciones consigo mismos, de los unos con los otros, con la naturaleza. Y son dram\u00e1ticas. La pureza de los or\u00edgenes queda como contaminada. Desde ese momento, el acceso directo a la presencia de Dios ya no es posible. Aparece la tendencia a esconderse, el hombre y la mujer tienen que cubrir su desnudez. Sin la luz que proviene de la visi\u00f3n del Se\u00f1or, ven la realidad que los rodea de manera distorsionada, miope. La \u201cbr\u00fajula\u201d interior que los guiaba en la b\u00fasqueda de la felicidad pierde su punto de orientaci\u00f3n y la tentaci\u00f3n del poder, del tener y el deseo del placer a toda costa los lleva al abismo de la tristeza y de la angustia.<\/p>\n<p align=\"justify\">En los Salmos encontramos el grito de la humanidad que, desde lo hondo de su alma, clama a Dios: \u00ab\u00bfQui\u00e9n nos har\u00e1 ver la dicha si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?\u00bb (Sal 4,7). El Padre, en su bondad infinita, responde a esta s\u00faplica enviando a su Hijo. En Jes\u00fas, Dios asume un rostro humano. Con su encarnaci\u00f3n, vida, muerte y resurrecci\u00f3n, nos redime del pecado y nos descubre nuevos horizontes, impensables hasta entonces.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y as\u00ed, en Cristo, queridos j\u00f3venes, encontrar\u00e1n el pleno cumplimiento de sus sue\u00f1os de bondad y felicidad. S\u00f3lo \u00c9l puede satisfacer sus expectativas, muchas veces frustradas por las falsas promesas mundanas. Como dijo san Juan Pablo II: \u00abEs \u00c9l la belleza que tanto les atrae; es \u00c9l quien les provoca con esa sed de radicalidad que no les permite dejarse llevar del conformismo; es \u00c9l quien les empuja a dejar las m\u00e1scaras que falsean la vida; es \u00c9l quien les lee en el coraz\u00f3n las decisiones m\u00e1s aut\u00e9nticas que otros querr\u00edan sofocar. Es Jes\u00fas el que suscita en ustedes el deseo de hacer de su vida algo grande\u00bb (Vigilia de oraci\u00f3n en Tor Vergata, 19 agosto 2000).<\/p>\n<p align=\"justify\">2. Bienaventurados los limpios de coraz\u00f3n\u2026<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora intentemos profundizar en por qu\u00e9 esta bienaventuranza pasa a trav\u00e9s de la pureza del coraz\u00f3n. Antes que nada, hay que comprender el significado b\u00edblico de la palabra coraz\u00f3n. Para la cultura semita el coraz\u00f3n es el centro de los sentimientos, de los pensamientos y de las intenciones de la persona humana. Si la Biblia nos ense\u00f1a que Dios no mira las apariencias, sino al coraz\u00f3n (cf. 1 Sam 16,7), tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que es desde nuestro coraz\u00f3n desde donde podemos ver a Dios. Esto es as\u00ed porque nuestro coraz\u00f3n concentra al ser humano en su totalidad y unidad de cuerpo y alma, su capacidad de amar y ser amado.<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto a la definici\u00f3n de limpio, la palabra griega utilizada por el evangelista Mateo es katharos, que significa fundamentalmente puro, libre de sustancias contaminantes. En el Evangelio, vemos que Jes\u00fas rechaza una determinada concepci\u00f3n de pureza ritual ligada a la exterioridad, que proh\u00edbe el contacto con cosas y personas (entre ellas, los leprosos y los extranjeros) consideradas impuras. A los fariseos que, como otros muchos jud\u00edos de entonces, no com\u00edan sin haber hecho las abluciones y observaban muchas tradiciones sobre la limpieza de los objetos, Jes\u00fas les dijo categ\u00f3ricamente: \u00abNada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del coraz\u00f3n del hombre, salen los malos prop\u00f3sitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamaci\u00f3n, orgullo, frivolidad\u00bb (Mc 7,15.21-22).<\/p>\n<p align=\"justify\">Por tanto, \u00bfen qu\u00e9 consiste la felicidad que sale de un coraz\u00f3n puro? Por la lista que hace Jes\u00fas de los males que vuelven al hombre impuro, vemos que se trata sobre todo de algo que tiene que ver con el campo de nuestras relaciones. Cada uno tiene que aprender a descubrir lo que puede \u201ccontaminar\u201d su coraz\u00f3n, formarse una conciencia recta y sensible, capaz de \u00abdiscernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que agrada, lo perfecto\u00bb (Rm 12,2). Si hemos de estar atentos y cuidar adecuadamente la creaci\u00f3n, para que el aire, el agua, los alimentos no est\u00e9n contaminados, mucho m\u00e1s tenemos que cuidar la pureza de lo m\u00e1s precioso que tenemos: nuestros corazones y nuestras relaciones. Esta \u201cecolog\u00eda humana\u201d nos ayudar\u00e1 a respirar el aire puro que proviene de las cosas bellas, del amor verdadero, de la santidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una vez les pregunt\u00e9: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 su tesoro? \u00bfen qu\u00e9 descansa su coraz\u00f3n? (cf. Entrevista con algunos j\u00f3venes de B\u00e9lgica,31 marzo 2014). S\u00ed, nuestros corazones pueden apegarse a tesoros verdaderos o falsos, en los que pueden encontrar aut\u00e9ntico reposo o adormecerse, haci\u00e9ndose perezosos e insensibles. El bien m\u00e1s precioso que podemos tener en la vida es nuestra relaci\u00f3n con Dios. \u00bfLo creen as\u00ed de verdad? \u00bfSon conscientes del valor inestimable que tienen a los ojos de Dios? \u00bfSaben que \u00c9l los valora y los ama incondicionalmente? Cuando esta convicci\u00f3n desaparece, el ser humano se convierte en un enigma incomprensible, porque precisamente lo que da sentido a nuestra vida es sabernos amados incondicionalmente por Dios. \u00bfRecuerdan el di\u00e1logo de Jes\u00fas con el joven rico (cf. Mc 10,17-22)? El evangelista Marcos dice que Jes\u00fas lo mir\u00f3 con cari\u00f1o (cf. v. 21), y despu\u00e9s lo invit\u00f3 a seguirle para encontrar el verdadero tesoro. Les deseo, queridos j\u00f3venes, que esta mirada de Cristo, llena de amor, les acompa\u00f1e durante toda su vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">Durante la juventud, emerge la gran riqueza afectiva que hay en sus corazones, el deseo profundo de un amor verdadero, maravilloso, grande. \u00a1Cu\u00e1nta energ\u00eda hay en esta capacidad de amar y ser amado! No permitan que este valor tan precioso sea falseado, destruido o menoscabado. Esto sucede cuando nuestras relaciones est\u00e1n marcadas por la instrumentalizaci\u00f3n del pr\u00f3jimo para los propios fines ego\u00edstas, en ocasiones como mero objeto de placer. El coraz\u00f3n queda herido y triste tras esas experiencias negativas. Se lo ruego: no tengan miedo al amor verdadero, aquel que nos ense\u00f1a Jes\u00fas y que San Pablo describe as\u00ed: \u00abEl amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engr\u00ede; no es mal educado ni ego\u00edsta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin l\u00edmites, cree sin l\u00edmites, espera sin l\u00edmites, aguanta sin l\u00edmites. El amor no pasa nunca\u00bb (1 Co 13,4-8).<\/p>\n<p align=\"justify\">Al mismo tiempo que les invito a descubrir la belleza de la vocaci\u00f3n humana al amor, les pido que se rebelen contra esa tendencia tan extendida de banalizar el amor, sobre todo cuando se intenta reducirlo solamente al aspecto sexual, priv\u00e1ndolo as\u00ed de sus caracter\u00edsticas esenciales de belleza, comuni\u00f3n, fidelidad y responsabilidad. Queridos j\u00f3venes, \u00aben la cultura de lo provisional, de lo relativo, muchos predican que lo importante es \u201cdisfrutar\u201d el momento, que no vale la pena comprometerse para toda la vida, hacer opciones definitivas, \u201cpara siempre\u201d, porque no se sabe lo que pasar\u00e1 ma\u00f1ana. Yo, en cambio, les pido que sean revolucionarios, les pido que vayan contracorriente; s\u00ed, en esto les pido que se rebelen contra esta cultura de lo provisional, que, en el fondo, cree que ustedes no son capaces de asumir responsabilidades, cree que ustedes no son capaces de amar verdaderamente. Yo tengo confianza en ustedes, j\u00f3venes, y pido por ustedes. Atr\u00e9vanse a \u201cir contracorriente\u201d. Y atr\u00e9vanse tambi\u00e9n a ser felices\u00bb (Encuentro con los voluntarios de la JMJ de R\u00edo de Janeiro, 28 julio 2013).<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes, j\u00f3venes, son expertos exploradores. Si se deciden a descubrir el rico magisterio de la Iglesia en este campo, ver\u00e1n que el cristianismo no consiste en una serie de prohibiciones que apagan sus ansias de felicidad, sino en un proyecto de vida capaz de atraer nuestros corazones.<\/p>\n<p align=\"justify\">3. &#8230; porque ver\u00e1n a Dios<\/p>\n<p align=\"justify\">En el coraz\u00f3n de todo hombre y mujer, resuena continuamente la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or: \u00abBusquen mi rostro\u00bb (Sal 27,8). Al mismo tiempo, tenemos que confrontarnos siempre con nuestra pobre condici\u00f3n de pecadores. Es lo que leemos, por ejemplo, en el Libro de los Salmos: \u00ab\u00bfQui\u00e9n puede subir al monte del Se\u00f1or? \u00bfQui\u00e9n puede estar en el recinto sacro? El hombre de manos inocentes y puro coraz\u00f3n\u00bb (Sal 24,3-4). Pero no tengamos miedo ni nos desanimemos: en la Biblia y en la historia de cada uno de nosotros vemos que Dios siempre da el primer paso. \u00c9l es quien nos purifica para que seamos dignos de estar en su presencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">El profeta Isa\u00edas, cuando recibi\u00f3 la llamada del Se\u00f1or para que hablase en su nombre, se asust\u00f3: \u00ab\u00a1Ay de m\u00ed, estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros!\u00bb (Is 6,5). Pero el Se\u00f1or lo purific\u00f3 por medio de un \u00e1ngel que le toc\u00f3 la boca y le dijo: \u00abHa desaparecido tu culpa, est\u00e1 perdonado tu pecado\u00bb (v. 7). En el Nuevo Testamento, cuando Jes\u00fas llam\u00f3 a sus primeros disc\u00edpulos en el lago de Genesaret y realiz\u00f3 el prodigio de la pesca milagrosa, Sim\u00f3n Pedro se ech\u00f3 a sus pies diciendo: \u00abAp\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, que soy un pecador\u00bb (Lc 5,8). La respuesta no se hizo esperar: \u00abNo temas; desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres\u00bb (v. 10). Y cuando uno de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas le pregunt\u00f3: \u00abSe\u00f1or, mu\u00e9stranos al Padre y nos basta\u00bb, el Maestro respondi\u00f3: \u00abQuien me ha visto a m\u00ed, ha visto al Padre\u00bb (Jn 14,8-9).<\/p>\n<p align=\"justify\">La invitaci\u00f3n del Se\u00f1or a encontrarse con \u00c9l se dirige a cada uno de ustedes, en cualquier lugar o situaci\u00f3n en que se encuentre. Basta \u00abtomar la decisi\u00f3n de dejarse encontrar por \u00c9l, de intentarlo cada d\u00eda sin descanso. No hay raz\u00f3n para que alguien piense que esta invitaci\u00f3n no es para \u00e9l \u00bb (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 3). Todos somos pecadores, necesitados de ser purificados por el Se\u00f1or. Pero basta dar un peque\u00f1o paso hacia Jes\u00fas para descubrir que \u00c9l nos espera siempre con los brazos abiertos, sobre todo en el Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n, ocasi\u00f3n privilegiada para encontrar la misericordia divina que purifica y recrea nuestros corazones.<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed, queridos j\u00f3venes, el Se\u00f1or quiere encontrarse con nosotros, quiere dejarnos \u201cver\u201d su rostro. Me preguntar\u00e1n: \u201cPero, \u00bfc\u00f3mo?\u201d. Tambi\u00e9n Santa Teresa de \u00c1vila, que naci\u00f3 hace ahora precisamente 500 a\u00f1os en Espa\u00f1a, desde peque\u00f1a dec\u00eda a sus padres: \u00abQuiero ver a Dios\u00bb. Despu\u00e9s descubri\u00f3 el camino de la oraci\u00f3n, que describi\u00f3 como \u00abtratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama\u00bb (Libro de la vida, 8, 5). Por eso, les pregunto: \u00bfrezan? \u00bfsaben que pueden hablar con Jes\u00fas, con el Padre, con el Esp\u00edritu Santo, como se habla con un amigo? Y no un amigo cualquiera, sino el mejor amigo, el amigo de m\u00e1s confianza. Prueben a hacerlo, con sencillez. Descubrir\u00e1n lo que un campesino de Ars dec\u00eda a su santo Cura: Cuando estoy rezando ante el Sagrario, \u00abyo le miro y \u00c9l me mira\u00bb (Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2715).<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n les invito a encontrarse con el Se\u00f1or leyendo frecuentemente la Sagrada Escritura. Si no est\u00e1n acostumbrados todav\u00eda, comiencen por los Evangelios. Lean cada d\u00eda un pasaje. Dejen que la Palabra de Dios hable a sus corazones, que sea luz para sus pasos (cf. Sal 119,105). Descubran que se puede \u201cver\u201d a Dios tambi\u00e9n en el rostro de los hermanos,especialmente de los m\u00e1s olvidados: los pobres, los hambrientos, los sedientos, los extranjeros, los encarcelados (cf. Mt25,31-46). \u00bfHan tenido alguna experiencia? Queridos j\u00f3venes, para entrar en la l\u00f3gica del Reino de Dios es necesario reconocerse pobre con los pobres. Un coraz\u00f3n puro es necesariamente tambi\u00e9n un coraz\u00f3n despojado, que sabe abajarse y compartir la vida con los m\u00e1s necesitados.<\/p>\n<p align=\"justify\">El encuentro con Dios en la oraci\u00f3n, mediante la lectura de la Biblia y en la vida fraterna les ayudar\u00e1 a conocer mejor al Se\u00f1or y a ustedes mismos. Como les sucedi\u00f3 a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas (cf. Lc 24,13-35), la voz de Jes\u00fas har\u00e1 arder su coraz\u00f3n y les abrir\u00e1 los ojos para reconocer su presencia en la historia personal de cada uno de ustedes, descubriendo as\u00ed el proyecto de amor que tiene para sus vidas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos de ustedes sienten o sentir\u00e1n la llamada del Se\u00f1or al matrimonio, a formar una familia. Hoy muchos piensan que esta vocaci\u00f3n est\u00e1 \u201cpasada de moda\u201d, pero no es verdad. Precisamente por eso, toda la Comunidad eclesial est\u00e1 viviendo un per\u00edodo especial de reflexi\u00f3n sobre la vocaci\u00f3n y la misi\u00f3n de la familia en la Iglesia y en el mundo contempor\u00e1neo. Adem\u00e1s, les invito a considerar la llamada a la vida consagrada y al sacerdocio. Qu\u00e9 maravilla ver j\u00f3venes que abrazan la vocaci\u00f3n de entregarse plenamente a Cristo y al servicio de su Iglesia. H\u00e1ganse la pregunta con coraz\u00f3n limpio y no tengan miedo a lo que Dios les pida. A partir de su \u201cs\u00ed\u201d a la llamada del Se\u00f1or se convertir\u00e1n en nuevas semillas de esperanza en la Iglesia y en la sociedad. No lo olviden: La voluntad de Dios es nuestra felicidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">4. En camino a Cracovia<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abBienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb (Mt 5,8). Queridos j\u00f3venes, como ven, esta Bienaventuranza toca muy de cerca su vida y es una garant\u00eda de su felicidad. Por eso, se lo repito una vez m\u00e1s: atr\u00e9vanse a ser felices.<\/p>\n<p align=\"justify\">Con la Jornada Mundial de la Juventud de este a\u00f1o comienza la \u00faltima etapa del camino de preparaci\u00f3n de la pr\u00f3xima gran cita mundial de los j\u00f3venes en Cracovia, en 2016. Se cumplen ahora 30 a\u00f1os desde que san Juan Pablo II instituy\u00f3 en la Iglesia las Jornadas Mundiales de la Juventud. Esta peregrinaci\u00f3n juvenil a trav\u00e9s de los continentes, bajo la gu\u00eda del Sucesor de Pedro, ha sido verdaderamente una iniciativa providencial y prof\u00e9tica. Demos gracias al Se\u00f1or por los abundantes frutos que ha dado en la vida de muchos j\u00f3venes en todo el mundo. Cu\u00e1ntos descubrimientos importantes, sobre todo el de Cristo Camino, Verdad y Vida, y de la Iglesia como una familia grande y acogedora. Cu\u00e1ntos cambios de vida, cu\u00e1ntas decisiones vocacionales han tenido lugar en estos encuentros. Que el santo Pont\u00edfice, Patrono de la JMJ, interceda por nuestra peregrinaci\u00f3n a su querida Cracovia. Y que la mirada maternal de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda, la llena de gracia, toda belleza y toda pureza, nos acompa\u00f1e en este camino.<\/p>\n<p align=\"justify\">Vaticano, 31 de enero de 2015<br \/>\nMemoria de San Juan Bosco<\/p>\n<p align=\"center\"><b>FRANCISCUS<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA XXX JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2015 \u00abBienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb (Mt 5,8) &nbsp; Queridos j\u00f3venes: Seguimos avanzando en nuestra peregrinaci\u00f3n espiritual a Cracovia, donde tendr\u00e1 lugar la pr\u00f3xima edici\u00f3n internacional de la Jornada Mundial de la Juventud, en julio de 2016. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mensaje-en-espanol-de-la-jornada-mundial-de-la-juventud-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMensaje en espa\u00f1ol de la Jornada Mundial de la Juventud 2015\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-37311","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37311","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37311"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37311\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37311"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37311"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37311"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}