{"id":37392,"date":"2016-06-21T13:53:03","date_gmt":"2016-06-21T18:53:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/enfermedades-curiales\/"},"modified":"2016-06-21T13:53:03","modified_gmt":"2016-06-21T18:53:03","slug":"enfermedades-curiales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/enfermedades-curiales\/","title":{"rendered":"Enfermedades curiales"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Enfermedades curiales<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El lunes 22 de diciembre, Francisco se mostr\u00f3 como lo que es, como un buen jesuita, maestro de vida espiritual, y en la audiencia a los miembros de la Curia Romana, desgran\u00f3 lo que \u00e9l llam\u00f3 las quince enfermedades que pueden aquejar a los que trabajan en sus organismos, partiendo del hecho de que la Iglesia es el \u00abCuerpo M\u00edstico de Cristo\u00bb, y la Curia un \u00abpeque\u00f1o modelo de Iglesia\u00bb, pero un cuerpo complejo, llamado a mejorarse, que puede enfermar como todo cuerpo humano, que puede enfermar por los pecados y errores de sus miembros, pero que en todo caso son \u00abenfermedades curables\u00bb.<br \/>\nSeg\u00fan el Papa Francisco, las principales dolencias de la Curia son:<br \/>\n1.- La falta de autocr\u00edtica, que conlleva narcismo y que se combate con conciencia de ser pecadores y siervos in\u00fatiles.<br \/>\n2.- El excesivo de activismo, que aboca al estr\u00e9s y al cansancio y que se combate sabiendo que \u00abhay un tiempo para cada cosa\u00bb.<br \/>\n3.- Dureza mental y espiritual sin la precisa sensibilidad humana para llorar con los que llora y alegrarse con los que se alegran. El ant\u00eddoto: tener sentimientos de humildad, donaci\u00f3n, olvido de si mismo, generosidad.<br \/>\n4.- El exceso de planificaci\u00f3n y de funcionalismo con la tentaci\u00f3n y tendencia a convertirse en contables o comerciales\u2026 No olvidar que el Esp\u00edritu Santo es frescura, fantas\u00eda, novedad.<br \/>\n5.- La mala coordinaci\u00f3n cuando los miembros pierden la comuni\u00f3n entre s\u00ed, y el cuerpo pierde su armoniosa funcionalidad, convirti\u00e9ndose en una orquesta desafinada, sin esp\u00edritu de equipo.<br \/>\n6.- El \u00abalzheimer espiritual\u00bb u olvido de la \u00abhistoria de la salvaci\u00f3n\u00bb. Se trata de un declive progresivo de las facultades espirituales que incapacita para desenvolver alguna actividad aut\u00f3noma. Lo vemos en los que han perdido la memoria de su encuentro con el Se\u00f1or, que dependen completamente de su presente, de sus pasiones, caprichos y man\u00edas.<br \/>\n7.- El arribismo, la rivalidad, la vanagloria, cuando la apariencia, el color de los vestidos, los honores, se convierten en objetivo primario de la vida. Esta enfermedad nos lleva a ser hombres y mujeres falsos, a vivir un falso \u00abmisticismo\u00bb.<br \/>\n8.- La esquizofrenia existencial, la enfermedad de los que viven una doble vida, fruto de la hipocres\u00eda t\u00edpica del mediocre y del progresivo vac\u00edo espiritual. Afecta a menudo a aquellos que abandonando el servicio pastoral se limitan a tareas burocr\u00e1ticas, perdiendo as\u00ed el contacto con la realidad, con las personas.<br \/>\n9.- Las murmuraciones, los chismes\u2026 Comienza, tal vez, con un par de bromas y acaba dominando a la personas hasta convertirla en \u00absembradora de ciza\u00f1a\u00bb.<br \/>\n10.- La adulaci\u00f3n o divinizaci\u00f3n de los jefes, v\u00edctimas del carrerismo y del oportunismo.Piensan en lo que deben obtener y no en lo que deben dar.<br \/>\n11.- La indiferencia hacia los otros, la falta de calor humano del que no comparte su propia experiencia al servicio de los dem\u00e1s.<br \/>\n12.- La cara funeraria, que confunde seriedad con rostro severo, que trata a los otros, en especial a los considerados inferiores, con severidad, arrogancia\u2026<br \/>\n13.- La acumulaci\u00f3n de bienes materiales para colmar el vac\u00edo existencial, no por necesidad, sino por sentirse m\u00e1s seguro. La acumulaci\u00f3n pesa y ralentiza.<br \/>\n14.- La pertenencia al grupo. Comienza con buenas intenciones pero al final esclaviza a los miembros convirti\u00e9ndolos en un c\u00e1ncer que amenaza la armon\u00eda del Cuerpo. Es el \u00abfuego amigo\u00bb de los colegas y el peligro m\u00e1s taimado.<br \/>\n15.- El provecho mundano, los exhibicionismos, cuando el ap\u00f3stol transforma su servicio en poder, y su poder en mercanc\u00eda para obtener provechos mundanos, o m\u00e1s poderes. Por ello son capaces de calumniar, difamar, desacreditar a los otros, a veces en los peri\u00f3dicos y revistas.<br \/>\nFinalmente, Francisco puntualiz\u00f3 que se trata de \u00abenfermedades\u00bb y tentaciones peligrosas no s\u00f3lo para los que trabajan en la Curia sino para todo cristiano, comunidad, congregaci\u00f3n, parroquia o movimiento eclesial. Publicaremos en ecclesia lo antes posible el texto \u00edntegro de este impresionante discurso.<\/p>\n<p align=\"justify\">Miguel \u00c1ngel Agea<br \/>\nCiudad del Vaticano<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enfermedades curiales El lunes 22 de diciembre, Francisco se mostr\u00f3 como lo que es, como un buen jesuita, maestro de vida espiritual, y en la audiencia a los miembros de la Curia Romana, desgran\u00f3 lo que \u00e9l llam\u00f3 las quince enfermedades que pueden aquejar a los que trabajan en sus organismos, partiendo del hecho de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/enfermedades-curiales\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEnfermedades curiales\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-37392","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37392"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37392\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}