{"id":37400,"date":"2016-06-21T13:53:44","date_gmt":"2016-06-21T18:53:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-del-papa-francisco-en-la-festividad-de-la-virgen-de-guadalupe-patrona-de-america-latina\/"},"modified":"2016-06-21T13:53:44","modified_gmt":"2016-06-21T18:53:44","slug":"homilia-del-papa-francisco-en-la-festividad-de-la-virgen-de-guadalupe-patrona-de-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-del-papa-francisco-en-la-festividad-de-la-virgen-de-guadalupe-patrona-de-america-latina\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda del Papa Francisco en la festividad de la Virgen de Guadalupe, patrona de Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Homil\u00eda del Papa Francisco en la festividad de la Virgen de Guadalupe, patrona de Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abQue te alaben, Se\u00f1or, todos los pueblos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ten piedad de nosotros y bend\u00edcenos;<\/p>\n<p align=\"justify\">Vuelve, Se\u00f1or, tus ojos a nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las naciones con j\u00fabilo te canten,<\/p>\n<p align=\"justify\">Porque juzgas al mundo con justicia (\u2026)\u00bb (Sal 66).<\/p>\n<p align=\"justify\">La plegaria del salmista, de s\u00faplica de perd\u00f3n y bendici\u00f3n de pueblos y naciones y, a la vez, de jubilosa alabanza, ayuda a expresar el sentido espiritual de esta celebraci\u00f3n Eucar\u00edstica. Son los pueblos y naciones de nuestra Patria Grande latinoamericana, Patria Grande latinoamericana, los que hoy conmemoran con gratitud y alegr\u00eda la festividad de su \u201cpatrona\u201d, Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, cuya devoci\u00f3n se extiende desde Alaska a la Patagonia. Y con Gabriel Arc\u00e1ngel y santa Isabel hasta nosotros, se eleva nuestra oraci\u00f3n filial: \u00abDios te salve, Mar\u00eda, llena eres de gracia, el Se\u00f1or es contigo&#8230;\u00bb (Lc 1,28).<\/p>\n<p align=\"justify\">En esta festividad de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, hacemos, en primer lugar, memoria agradecida de su visitaci\u00f3n y compa\u00f1\u00eda materna; cantaremos con Ella su \u201cmagnificat\u201d; y le confiamos la vida de nuestros pueblos y la misi\u00f3n continental de la Iglesia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando se apareci\u00f3 a San Juan Diego en el Tepeyac, se present\u00f3 como \u201cla perfecta siempre Virgen Santa Mar\u00eda, Madre del verdadero Dios\u201d (Nican Mopohua); y dio lugar a una nueva visitaci\u00f3n. Corri\u00f3 premurosa a abrazar tambi\u00e9n a los nuevos pueblos americanos, en dram\u00e1tica gestaci\u00f3n. Fue como una \u00abgran se\u00f1al aparecida en el cielo \u2026 una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies\u00bb (Ap 12,1), que asume en s\u00ed la simbolog\u00eda cultural y religiosa de los pueblos originarios, anuncia y dona a su Hijo a los nuevos pueblos de mestizaje desgarrado. Tantos saltaron de gozo y esperanza ante su visita y ante el don de su Hijo y la m\u00e1s perfecta disc\u00edpula del Se\u00f1or se convirti\u00f3 en la \u00abgran misionera que trajo el Evangelio a nuestra Am\u00e9rica\u00bb (Aparecida, 269). El Hijo de Mar\u00eda Sant\u00edsima, Inmaculada encinta, se revela as\u00ed desde los or\u00edgenes de la historia de los nuevos pueblos como \u201cel verdader\u00edsimo Dios por quien se vive\u201d, buena nueva de la dignidad filial de todos sus habitantes. Ya nadie m\u00e1s es siervo sino todos somos hijos de un mismo Padre, hermanos entre nosotros, y siervos en el siervo.<\/p>\n<p align=\"justify\">La Santa Madre de Dios visit\u00f3 a estos pueblos y quiso quedarse con ellos. Dej\u00f3 estampada misteriosamente su sagrada imagen en la \u201ctilma\u201d de su mensajero para que la tuvi\u00e9ramos bien presente, convirti\u00e9ndose en s\u00edmbolo de la alianza de Mar\u00eda con estas gentes, a quienes confiere alma y ternura. Por su intercesi\u00f3n, la fe cristiana fue convirti\u00e9ndose en el m\u00e1s rico tesoro del alma de los pueblos americanos, cuya perla preciosa es Jesucristo: un patrimonio que se transmite y manifiesta hasta hoy en el bautismo de multitudes de personas, en la fe, esperanza y caridad de muchos, en la preciosidad de la piedad popular y tambi\u00e9n en ese ethos americano que se muestra en la conciencia de dignidad de la persona humana, en la pasi\u00f3n por la justicia, en la solidaridad con los m\u00e1s pobres y sufrientes, en la esperanza a veces contra toda esperanza.<\/p>\n<p align=\"justify\">De ah\u00ed que nosotros, hoy aqu\u00ed, podemos continuar alabando a Dios por las maravillas que ha obrado en la vida de los pueblos latinoamericanos. Dios, seg\u00fan su estilo, \u201cha ocultado estas cosas a sabios y entendidos, d\u00e1ndolas a conocer a los peque\u00f1os, a los humildes, a los sencillos de coraz\u00f3n\u201d (cf. Mt 11,21). En las maravillas que ha realizado el Se\u00f1or en Mar\u00eda, Ella reconoce el estilo y modo de actuar de su Hijo en la historia de la salvaci\u00f3n. Trastocando los juicios mundanos, destruyendo los \u00eddolos del poder, de la riqueza, del \u00e9xito a todo precio, denunciando la autosuficiencia, la soberbia y los mesianismos secularizados que alejan de Dios, el c\u00e1ntico mariano confiesa que Dios se complace en subvertir las ideolog\u00edas y jerarqu\u00edas mundanas. Enaltece a los humildes, viene en auxilio de los pobres y peque\u00f1os, colma de bienes, bendiciones y esperanzas a los que conf\u00edan en su misericordia de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, mientras derriba de sus tronos a los ricos, potentes y dominadores. El \u201cMagnificat\u201d, as\u00ed nos introduce en las \u201cbienaventuranzas\u201d, s\u00edntesis y ley primordial del mensaje evang\u00e9lico. A su luz, nos sentimos movidos a pedir una gracia, la gracia tan cristiana de que el futuro de Am\u00e9rica Latina sea forjado por los pobres y los que sufren, por los humildes, por los que tienen hambre y sed de justicia, por los compasivos, por los de coraz\u00f3n limpio, por los que trabajan por la paz, por los perseguidos a causa del nombre de Cristo, \u201cporque de ellos es el Reino de los cielos\u201d (cf. Mt 5,1-11).<\/p>\n<p align=\"justify\">Sea la gracia de ser forzados por ellos a los cuales hoy d\u00eda el sistema idol\u00e1trico de la cultura del descarte, los relega a la categor\u00eda de esclavos, de objetos, de aprovechamiento, o simplemente de desperdicio.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y hacemos esta petici\u00f3n porque Am\u00e9rica Latina es el \u201ccontinente de la esperanza\u201d!, porque de ella se esperan nuevos modelos de desarrollo que conjuguen tradici\u00f3n cristiana y progreso civil, justicia y equidad con reconciliaci\u00f3n, desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico con sabidur\u00eda humana, sufrimiento fecundo con alegr\u00eda esperanzadora. S\u00f3lo es posible custodiar esa esperanza con grandes dosis de verdad y amor, fundamentos de toda la realidad, motores revolucionarios de aut\u00e9ntica vida nueva.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ponemos estas realidades y estos deseos en la mesa del altar, como ofrenda agradable a Dios. Suplicando su perd\u00f3n y confiando en su misericordia, celebramos el sacrificio y victoria pascual de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo. El es el \u00fanico Se\u00f1or, el \u201clibertador\u201d de todas nuestras esclavitudes y miserias derivadas del pecado. \u00c9l es la piedra angular de la historia y fue el gran descartado. \u00c9l nos llama a vivir la verdadera vida, una vida m\u00e1s humana, una convivencia de hijos y hermanos, abiertas ya las puertas de la \u00abnueva tierra y los nuevos cielos\u00bb (Ap 21,1). Suplicamos a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, en su advocaci\u00f3n guadalupana \u2013a la Madre de Dios, a la Reina, a la Se\u00f1ora m\u00eda, a mi jovencita, a mi peque\u00f1a, como la llam\u00f3 San Juan Diego, y con todos los apelativos cari\u00f1osos con que se dirigen a Ella en la piedad popular\u2013 le suplicamos, que contin\u00fae acompa\u00f1ando, auxiliando y protegiendo a nuestros pueblos. Y que conduzca de la mano a todos los hijos que peregrinan en estas tierras al encuentro de su Hijo, Jesucristo, Nuestro Se\u00f1or, presente en la Iglesia, en su sacramentalidad, y especialmente en la Eucarist\u00eda, presente en el tesoro de su Palabra y ense\u00f1anzas, presente en el santo pueblo fiel de Dios, en los que sufren y en los humildes de coraz\u00f3n. Y si este programa tan audaz nos asusta o la pusilanimidad mundana nos amenaza, que ella nos vuelva a hablar al coraz\u00f3n y nos haga sentir su voz de Madre, de Madrecita, de Madraza. \u00bfPor qu\u00e9 tienes miedo, acaso no estoy yo aqu\u00ed que soy tu Madre?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda del Papa Francisco en la festividad de la Virgen de Guadalupe, patrona de Am\u00e9rica Latina \u00abQue te alaben, Se\u00f1or, todos los pueblos. Ten piedad de nosotros y bend\u00edcenos; Vuelve, Se\u00f1or, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. 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