{"id":37459,"date":"2016-06-21T13:59:19","date_gmt":"2016-06-21T18:59:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mensaje-de-benedicto-xvi-papa-emerito-a-la-pontificia-universidad-urbaniana-de-roma\/"},"modified":"2016-06-21T13:59:19","modified_gmt":"2016-06-21T18:59:19","slug":"mensaje-de-benedicto-xvi-papa-emerito-a-la-pontificia-universidad-urbaniana-de-roma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mensaje-de-benedicto-xvi-papa-emerito-a-la-pontificia-universidad-urbaniana-de-roma\/","title":{"rendered":"Mensaje de Benedicto XVI, papa em\u00e9rito, a la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Mensaje de Benedicto XVI, papa em\u00e9rito, a la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma<\/p>\n<p align=\"justify\">Cientos de alumnos de la Pontificia Universidad Urbaniana, escucharon con atenci\u00f3n el mensaje que el Sumo Pont\u00edfice Em\u00e9rito,\u00a0Benedicto XVI, les envi\u00f3 con ocasi\u00f3n de la inauguraci\u00f3n de un aula magna que lleva su nombre y en el que record\u00f3 que los cristianos anuncian a Jesucristo por el deber de transmitir la alegr\u00eda de la buena noticia, no para ganar miembros para la\u00a0Iglesia.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Prefecto de la Casa Pontificia y secretario personal del Papa Ratzinger, Arzobispo Georg Gaenswein, comparti\u00f3 el mensaje en la nueva \u201cAula Magna Benedicto XVI\u201d de la Urbaniana.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el texto, Benedicto XVI recuerda que <strong>\u201cno anunciamos a Jesucristo para que nuestra comunidad tenga el m\u00e1ximo de miembros posibles, y ni mucho menos por el poder. Hablamos de \u00c9l porque sentimos el deber de transmitir la alegr\u00eda que nos ha sido donada\u201d.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cCuando Andr\u00e9s encontr\u00f3 a Cristo, no pudo hacer otra cosa que decirle a su hermano: \u2018Hemos encontrado al Mes\u00edas\u2019. Y Felipe, al cual se le don\u00f3 el mismo encuentro, no pudo hacer otra cosa que decir a Bartolom\u00e9 que hab\u00eda encontrado a aqu\u00e9l sobre el cual hab\u00edan escrito Mois\u00e9s y los profetas\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde el monasterio\u00a0<em>Mater Ecclesiae<\/em><em>\u00a0<\/em>del Vaticano, donde se dedica a la oraci\u00f3n desde su renuncia a la Sede de Pedro en febrero de 2013, Benedicto XVI record\u00f3 que \u201cla alegr\u00eda exige ser comunicada. El amor exige ser comunicado. La verdad exige ser comunicada. Quien ha recibido una gran alegr\u00eda, no puede guard\u00e1rsela solo para s\u00ed mismo, debe transmitirla. Lo mismo vale para el don del amor, para el don del reconocimiento de la verdad que se manifiesta\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Benedicto XVI se\u00f1al\u00f3 que \u201cseremos anunciadores cre\u00edbles de Jesucristo cuando lo encontremos realmente en lo profundo de nuestra existencia, cuando, a trav\u00e9s del encuentro con \u00c9l, nos sea donada la gran experiencia de la verdad, del amor y de la alegr\u00eda\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cHemos conocido y cre\u00eddo el amor\u2019: esta frase expresa la aut\u00e9ntica naturaleza del cristianismo. El amor, que se realiza y se refleja de muchas maneras en los santos de todos los tiempos, es la aut\u00e9ntica prueba de la verdad del cristianismo\u201d, concluy\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta es la tercera vez que se conoce una declaraci\u00f3n del Sumo Pont\u00edfice Em\u00e9rito luego de su renuncia al pontificado, pero es la primera vez que el texto se lee en p\u00fablico. Las dos primeras ocasiones fueron la carta que envi\u00f3 a un periodista del diario italiano La Repubblica y la entrevista que concedi\u00f3 para un libro sobre SanJuan Pablo II.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>Este es el texto completo del mensaje de Benedicto XVI a los estudiantes de la Pontificia Universidad Urbaniana<\/strong><\/em>:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abMensaje de Benedicto XVI, Papa Em\u00e9rito:<\/p>\n<p align=\"justify\">Quisiera en primer lugar expresar mi cordial agradecimiento al Rector Magn\u00edfico y a las autoridades acad\u00e9micas de la Pontificia Universidad Urbaniana, a los oficiales mayores, y a los representantes de los estudiantes por su propuesta de titular en mi nombre el Aula Magna reestructurada. Quisiera agradecer de modo particular al Gran Canciller de la Universidad, el Cardenal Fernando Filoni, por haber acogido esta iniciativa. Es motivo de gran alegr\u00eda para m\u00ed poder estar siempre as\u00ed presente en el trabajo de la Pontificia Universidad Urbaniana.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el curso de las diversas visitas que he podido hacer como Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, siempre me ha impresionado la atmosfera de la universalidad que se respira en esta universidad, en la cual j\u00f3venes provenientes pr\u00e1cticamente de todos los pa\u00edses de la tierra se preparan para el servicio al Evangelio en el mundo de hoy. Tambi\u00e9n hoy veo interiormente ante m\u00ed, en este aula, una comunidad formada por muchos j\u00f3venes que nos hacen percibir de modo vivo la estupenda realidad de la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cCat\u00f3lica\u201d: Esta definici\u00f3n de la Iglesia, que pertenece a la profesi\u00f3n de fe desde los tiempos antiguos, lleva consigo algo del Pentecost\u00e9s. Nos recuerda que la Iglesia de Jesucristo no mir\u00f3 a un solo pueblo o a una sola cultura, sino que estaba destinada a la entera humanidad. Las ultimas palabras que Jes\u00fas dice a sus disc\u00edpulos fueron: \u2018Id y haced disc\u00edpulos a todos los pueblos\u2019. Y en el momento del Pentecost\u00e9s los ap\u00f3stoles hablaron en todas las lenguas, manifestando por la fuerza del Esp\u00edritu Santo, toda la amplitud de su fe.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde entonces la Iglesia ha crecido realmente en todos los continentes. Vuestra presencia, queridos estudiantes, refleja el rostro universal de la Iglesia. El profeta Zacar\u00edas anunci\u00f3 un reino mesi\u00e1nico que habr\u00eda ido de mar a mar y ser\u00eda un reino de paz. Y en efecto, all\u00e1 donde es celebrada la Eucarist\u00eda y los hombres, a partir del Se\u00f1or, se convierten entre ellos un solo cuerpo, se hace presente algo de aquella paz que Jesucristo hab\u00eda prometido dar a sus disc\u00edpulos. Vosotros, queridos amigos, sed cooperadores de esta paz que, en un mundo rasgado y violento, hace cada vez m\u00e1s urgente edificar y custodiar. Por eso es tan importante el trabajo de vuestra universidad, en la cual quer\u00e9is aprender a conocer m\u00e1s de cerca de Jesucristo para poder convertiros en sus testigos.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Se\u00f1or Resucitado encarg\u00f3 a sus disc\u00edpulos, y a trav\u00e9s de ellos a los disc\u00edpulos de todos los tiempos, que llevaran su palabra hasta los confines de la tierra y que hicieran a los hombres sus disc\u00edpulos. El\u00a0Concilio Vaticano II, retomando en el decreto\u00a0<em>Ad Gentes<\/em><em>\u00a0<\/em>una tradici\u00f3n constante, sac\u00f3 a la luz las profundas razones de esta tarea misionera y la confi\u00f3 con fuerza renovada a la Iglesia de hoy.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfPero todav\u00eda sirve? Se preguntan muchos hoy dentro y fuera de la Iglesia \u00bfde verdad la misi\u00f3n sigue siendo algo de actualidad? \u00bfNo ser\u00eda m\u00e1s apropiado encontrarse en el di\u00e1logo entre las religiones y servir junto las causa de la paz en el mundo? La contra-pregunta es: \u00bfEl di\u00e1logo puede sustituir a la misi\u00f3n? Hoy muchos, en efecto, son de la idea de que las religiones deber\u00edan respetarse y, en el di\u00e1logo entre ellos, hacerse una fuerza com\u00fan de paz. En este modo de pensar, la mayor\u00eda de las veces se presupone que las distintas religiones sean una variante de una \u00fanica y misma realidad, que \u2018religi\u00f3n\u2019 sea un g\u00e9nero com\u00fan que asume formas diferentes seg\u00fan las diferentes culturas, pero que expresa una misma realidad. La cuesti\u00f3n de la verdad, esa que en un principio movi\u00f3 a los cristianos m\u00e1s que a nadie, viene puesta entre par\u00e9ntesis. Se presupone que la aut\u00e9ntica verdad de Dios, en un \u00faltimo an\u00e1lisis es alcanzable y que en su mayor\u00eda se pueda hacer presente lo que no se puede explicar con las palabras y la variedad de los s\u00edmbolos. Esta renuncia a la verdad parece real y \u00fatil para la paz entre las religiones del mundo. Y a\u00fan as\u00ed sigue siendo letal para la fe.<\/p>\n<p align=\"justify\">En efecto, la fe pierde su car\u00e1cter vinculante y su seriedad si todo se reduce a s\u00edmbolos en el fondo intercambiables, capaces de posponer solo de lejos al inaccesible misterio divino.<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, veis que la cuesti\u00f3n de la misi\u00f3n nos pone no solamente frente a las preguntas fundamentales de la fe, sino tambi\u00e9n frente a la pregunta de qu\u00e9 es el hombre. En el \u00e1mbito de un breve saludo, evidentemente no puedo intentar analizar de modo exhaustivo esta problem\u00e1tica que hoy se refiere a todos nosotros. Quisiera al menos hacer menci\u00f3n a la direcci\u00f3n que deber\u00eda invocar nuestro pensamiento. Lo hago desde dos puntos de partida.<\/p>\n<p align=\"justify\">PRIMER PUNTO DE PARTIDA<\/p>\n<li>La opini\u00f3n com\u00fan es que las religiones est\u00e9n por as\u00ed decirlo, una junto a otra, como los continentes y los pa\u00edses en el mapa geogr\u00e1fico. Todav\u00eda esto no es exacto. Las religiones est\u00e1n en movimiento a nivel hist\u00f3rico, as\u00ed como est\u00e1n en movimiento los pueblos y las culturas. Existen religiones que esperan. Las religiones tribales son de este tipo: tienen su momento hist\u00f3rico y todav\u00eda est\u00e1n esperando un encuentro mayor que les lleve a la plenitud.<\/li>\n<p align=\"justify\">Nosotros como cristianos, estamos convencidos que, en el silencio, estas esperan el encuentro con Jesucristo, la luz que viene de \u00c9l, que sola puede conducirles completamente a su verdad. Y Cristo les espera. El encuentro con \u00c9l no es la irrupci\u00f3n de un extra\u00f1o que destruye su propia cultura o su historia. Es, en cambio, el ingreso en algo m\u00e1s grande, hacia el que est\u00e1n en camino. Por eso, este encuentro es siempre, al mismo tiempo, purificaci\u00f3n y maduraci\u00f3n. Por otro lado, el encuentro es siempre rec\u00edproco. Cristo espera su historia, su sabidur\u00eda, su visi\u00f3n de las cosas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy vemos cada vez m\u00e1s n\u00edtido otro aspecto: mientras en los pa\u00edses de su gran historia, el cristianismo se convirti\u00f3 en algo cansado y algunas ramas del gran \u00e1rbol nacido del grano de mostaza del Evangelio se secan y caen a la tierra, del encuentro con Cristo de las religiones en espera brota nueva\u00a0vida. Donde antes solo hab\u00eda cansancio, se manifiestan y llevan alegr\u00eda las nuevas dimensiones de la fe.<\/p>\n<li>La religiones en s\u00ed mismas no son un fen\u00f3meno unitario. En ellas siempre van distintas dimensiones. Por un lado est\u00e1 la grandeza del sobresalir, m\u00e1s all\u00e1 del mundo, hacia Dios eterno. Pero por otro lado, en esta se encuentran elementos surgidos de la historia de los hombres y de la pr\u00e1ctica de las religiones. Donde pueden volver sin lugar a dudas cosas hermosas y nobles, pero tambi\u00e9n bajas y destructivas, all\u00ed donde el ego\u00edsmo del hombre se ha apoderado de la religi\u00f3n y, en lugar de estar en apertura, la ha transformado en un encerrarse en el propio espacio.<\/li>\n<p align=\"justify\">Por eso, la religi\u00f3n nunca es un simple fen\u00f3meno solo positivo o solo negativo: en ella los dos aspectos se mezclan. En sus inicios, la misi\u00f3n cristina percibi\u00f3 de modo muy fuerte sobretodo los elementos negativos de las religiones paganas que encontr\u00f3. Por esta raz\u00f3n, el anuncio cristiano fue en un primer momento estrechamente critico con las religiones. Solo superando sus tradiciones que en parte consideraba tambi\u00e9n demon\u00edacas, la fe pudo desarrollar su fuerza renovadora. En base a elementos de este tipo, el te\u00f3logo evang\u00e9lico Karl Barth puso en contraposici\u00f3n religi\u00f3n y fe, juzgando la primera en modo absolutamente negativo como comportamiento arbitrario del hombre que trata, a partir de s\u00ed mismo, de apoderarse de Dios. Dietrich Bonhoeffer retom\u00f3 esta impostaci\u00f3n pronunci\u00e1ndose a favor de un cristianismo sin religi\u00f3n. Se trata sin duda de una visi\u00f3n unilateral que no puede aceptarse. Y todav\u00eda es correcto afirmar que cada religi\u00f3n, para permanecer en el sitio debido, al mismo tiempo debe tambi\u00e9n ser siempre cr\u00edtica de la religi\u00f3n. Claramente esto vale, desde sus or\u00edgenes y en base a su naturaleza, para la fe cristiana, que, por un lado mira con gran respeto a la profunda espera y la profunda riqueza de las religiones, pero, por otro lado, ve en modo cr\u00edtico tambi\u00e9n lo que es negativo. Sin decir que la fe cristiana debe siempre desarrollar de nuevo esta fuerza cr\u00edtica respecto a su propia historia religiosa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para nosotros los cristianos, Jesucristo es el Logos de Dios, la luz que nos ayuda a distinguir entre la naturaleza de las religiones y su distorsi\u00f3n.<\/p>\n<li>En nuestro tiempo se hace cada vez m\u00e1s fuerte la voz de los que quieren convencernos de que la religi\u00f3n como tal est\u00e1 superada. Solo la raz\u00f3n cr\u00edtica deber\u00eda orientar el actuar del hombre. Detr\u00e1s de s\u00edmiles concepciones est\u00e1 la convicci\u00f3n de que con el pensamiento positivista la raz\u00f3n en toda su pureza se ha apoderado del dominio. En realidad, tambi\u00e9n este modo de pensar y de vivir est\u00e1 hist\u00f3ricamente condicionado y ligado a determinadas culturas hist\u00f3ricas. Considerarlo como el \u00fanico v\u00e1lido disminuir\u00eda al hombre, sustray\u00e9ndole dimensiones esenciales de su existencia. El hombre se hace m\u00e1s peque\u00f1o, no m\u00e1s grande, cuando no hay espacio para un<em>ethos<\/em>que, en base a su naturaleza aut\u00e9ntica retorna m\u00e1s all\u00e1 del pragmatismo, cuando no hay espacio para la mirada dirigida a Dios. El lugar de la raz\u00f3n positivista est\u00e1 en los grandes campos de acci\u00f3n de la t\u00e9cnica y de la econom\u00eda, y todav\u00eda esta no llega a todo lo humano. As\u00ed, nos toca a nosotros que creamos abrir de nuevo las puertas que, m\u00e1s all\u00e1 de la mera t\u00e9cnica y el puro pragmatismo, conducen a toda la grandeza de nuestra existencia, al encuentro con Dios vivo.<\/li>\n<p align=\"justify\">SEGUNDO PUNTO DE PARTIDA<\/p>\n<li>Estas reflexiones, quiz\u00e1 un poco dif\u00edciles, deber\u00edan mostrar que hoy, en un modo profundamente mutuo, sigue siendo razonable el deber de comunicar a los otros el Evangelio de Jesucristo.<\/li>\n<p align=\"justify\">Todav\u00eda hay un segundo modo, m\u00e1s simple, para justificar hoy esta tarea. La alegr\u00eda exige ser comunicada. El amor exige ser comunicado. La verdad exige ser comunicada. Quien ha recibido una gran alegr\u00eda, no puede guard\u00e1rsela solo para s\u00ed mismo, debe transmitirla. Lo mismo vale para el don del amor, para el don del reconocimiento de la verdad que se manifiesta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Andr\u00e9s encontr\u00f3 a Cristo, no pudo hacer otra cosa que decirle a su hermano: \u2018Hemos encontrado al Mes\u00edas\u2019. Y Felipe, al cual se le don\u00f3 el mismo encuentro, no pudo hacer otra cosa que decir a Bartolom\u00e9 que hab\u00eda encontrado a aqu\u00e9l sobre el cual hab\u00edan escrito Mois\u00e9s y los profetas. No anunciamos a Jesucristo para que nuestra comunidad tenga el m\u00e1ximo de miembros posibles, y mucho menos por el poder. Hablamos de \u00c9l porque sentimos el deber de transmitir la alegr\u00eda que nos ha sido donada.<\/p>\n<p align=\"justify\">Seremos anunciadores cre\u00edbles de Jesucristo cuando lo encontremos realmente en lo profundo de nuestra existencia, cuando, a trav\u00e9s del encuentro con \u00c9l, nos sea donada la gran experiencia de la verdad, del amor y de la alegr\u00eda.<\/p>\n<li>Forma parte de la naturaleza de la religi\u00f3n la profunda tensi\u00f3n entre la ofrenda m\u00edstica de Dios, en la que se nos entrega totalmente a \u00c9l, y la responsabilidad para el pr\u00f3jimo y para el mundo por \u00c9l creado. Marta y Mar\u00eda son siempre inseparables, tambi\u00e9n si, de vez en cuando, el acento puede recaer sobre la una o la otra. El punto de encuentro entre los dos polos es el amor con el cual tocamos al mismo tiempo a Dios y a sus Criaturas. \u2018Hemos conocido y cre\u00eddo al amor\u2019: esta frase expresa la aut\u00e9ntica naturaleza del cristianismo. El amor, que se realiza y se refleja de muchas maneras en los santos de todos los tiempos, es la aut\u00e9ntica prueba de la verdad del cristianismo.<\/li>\n<p align=\"justify\">Benedicto XVI\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">Fuente: www.aciprensa.com\/noticias\/primer-mensaje-leido-en-publico-de-benedicto-xvi-la-iglesia-busca-anunciar-a-cristo-no-ganar-miembros-52844\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje de Benedicto XVI, papa em\u00e9rito, a la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma Cientos de alumnos de la Pontificia Universidad Urbaniana, escucharon con atenci\u00f3n el mensaje que el Sumo Pont\u00edfice Em\u00e9rito,\u00a0Benedicto XVI, les envi\u00f3 con ocasi\u00f3n de la inauguraci\u00f3n de un aula magna que lleva su nombre y en el que record\u00f3 que los cristianos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mensaje-de-benedicto-xvi-papa-emerito-a-la-pontificia-universidad-urbaniana-de-roma\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMensaje de Benedicto XVI, papa em\u00e9rito, a la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-37459","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37459"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37459\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}