{"id":37515,"date":"2016-06-21T14:04:04","date_gmt":"2016-06-21T19:04:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-papa-recibe-en-visita-ad-limina-a-los-obispos-de-republica-democratica-del-congo\/"},"modified":"2016-06-21T14:04:04","modified_gmt":"2016-06-21T19:04:04","slug":"el-papa-recibe-en-visita-ad-limina-a-los-obispos-de-republica-democratica-del-congo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-papa-recibe-en-visita-ad-limina-a-los-obispos-de-republica-democratica-del-congo\/","title":{"rendered":"El Papa recibe en visita ad Limina a los obispos de Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\u0014<strong>Una Iglesia joven y de j\u00f3venes<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Discurso del Papa Francisco a los obispos de la Conferencia Episcopal de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo con ocasi\u00f3n de su visita \u00abad limina Apostolorum\u00bb (12-9-2014)<\/em><\/p>\n<p id=\"eb378be4-b686-7b3b-1a66-5412e8430934\">\n<p align=\"justify\">Queridos hermanos en el episcopado: Con gran alegr\u00eda dirijo al cardenal Laurent Monsegwo Pasinya y a cada uno de vosotros mi fraternal saludo, con ocasi\u00f3n de vuestra visita ad limina Apostolorum. Doy las gracias a monse\u00f1or Nicolas Djomo Lola, presidente de vuestra Conferencia Episcopal, quien, junto con vuestros sentimientos, ha presentado algunos rasgos de la vida de la Iglesia en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo. Vuestra peregrinaci\u00f3n a las tumbas de los ap\u00f3stoles Pedro y Pablo, unidos en el testimonio de Cristo muerto y resucitado hasta el sacrificio supremo, estrecha vuestros v\u00ednculos de comuni\u00f3n con la Sede Apost\u00f3lica, pero tambi\u00e9n entre vosotros y con los obispos del mundo entero.<\/p>\n<p align=\"justify\">A mi vez, al tiempo que os manifiesto mi vivo aprecio por vuestra entrega y por vuestro celo en el anuncio del Evangelio, quisiera tambi\u00e9n saludar y animar a los sacerdotes, a las personas consagradas, a los dem\u00e1s operadores pastorales que colaboran con vosotros y a todos los fieles laicos de vuestras di\u00f3cesis. Junto con vosotros, doy gracias al Se\u00f1or por los numerosos dones que ha concedido a la Iglesia que est\u00e1 en vuestro pa\u00eds, familia de Dios que camina hacia el Reino y que est\u00e1 formada por comunidades vivas cuyos miembros participan activamente en las celebraciones lit\u00fargicas y dan un testimonio valiente de caridad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Seg\u00fan la hermosa f\u00f3rmula del Salmista, el Se\u00f1or dar\u00e1 sus beneficios, y nuestra tierra dar\u00e1 su fruto (cf. Sal 85, 13). La fidelidad al Evangelio implica que el obispo gu\u00ede y gobierne con sabidur\u00eda a la grey que tiene encomendada. El buen pastor conoce a sus ovejas, y sus ovejas lo conocen (cf. Jn 10, 14). La presencia, la cercan\u00eda y la estabilidad del obispo en su di\u00f3cesis son necesarias para infundir seguridad a los sacerdotes y a los candidatos al sacerdocio, as\u00ed como para que todos los fieles se sientan acompa\u00f1ados, seguidos y amados.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una caracter\u00edstica principal de la Iglesia que est\u00e1 en vuestro pa\u00eds es que se halla en pleno crecimiento. \u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda da comprobar que hay comunidades cristianas que crecen! Pero vosotros sab\u00e9is que lo esencial, para la Iglesia, no es, ante todo, cuesti\u00f3n de n\u00famero, sino una adhesi\u00f3n total y sin reservas al Dios que se revel\u00f3 en Jesucristo. La calidad de la fe en Cristo muerto y resucitado y la comuni\u00f3n \u00edntima con \u00e9l est\u00e1n en la base de la solidez de la Iglesia. De ah\u00ed la importancia vital de evangelizar en profundidad. La fidelidad al Evangelio, la fidelidad a la Tradici\u00f3n y la fidelidad al Magisterio constituyen otras tantas referencias s\u00f3lidas que garantizan la pureza de la fuente hacia la que conduc\u00eds al Pueblo de Dios (cf. Carta enc. Lumen fidei, n. 36: ecclesia 3.684 [2013\/II], p\u00e1g. 1091). La Iglesia que est\u00e1 en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo \u2013algunas de cuyas di\u00f3cesis han celebrado recientemente el primer centenario de su evangelizaci\u00f3n\u2013 es una Iglesia joven; pero es tambi\u00e9n una Iglesia de j\u00f3venes. Principalmente los ni\u00f1os y los adolescentes necesitan la fuerza de Dios para resistir a las numerosas tentaciones debidas a la precariedad de su vida, a la imposibilidad de proseguir sus estudios o a la de encontrar trabajo. Soy sensible a su dif\u00edcil situaci\u00f3n, y s\u00e9 que compart\u00eds sus penas, sus alegr\u00edas y sus esperanzas. \u00a1Me sobrecoge, particularmente, pensar en los ni\u00f1os y en los j\u00f3venes alistados a la fuerza en milicias y obligados a matar a sus propios compatriotas! Os animo, por lo tanto, a ahondar en la pastoral juvenil. Proporcionando a los j\u00f3venes toda la ayuda posible, sobre todo mediante la creaci\u00f3n de espacios de formaci\u00f3n humana, espiritual y profesional, pod\u00e9is revelarles su vocaci\u00f3n profunda, que los predispone para encontrarse con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p align=\"justify\">El medio m\u00e1s eficaz para vencer a la violencia, a la desigualdad y a las divisiones \u00e9tnicas consiste en dotar a los j\u00f3venes de un esp\u00edritu cr\u00edtico y en proponerles un itinerario de maduraci\u00f3n en los valores evang\u00e9licos (cf. Evangelii gaudium, n. 64: ecclesia 3.704-05 [2013\/II], p\u00e1g. 1827). Habr\u00eda tambi\u00e9n que reforzar la pastoral en las universidades y en las escuelas cat\u00f3licas y p\u00fablicas, conjugando la correspondiente tarea educativa con el anuncio expl\u00edcito del Evangelio (cf. Evangelii gaudium, nn. 132-134: ecclesia, cit., p\u00e1g. 1838).<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos hermanos en el episcopado: Os invito a ser en vuestras di\u00f3cesis ap\u00f3stoles de la juventud. Con este mismo esp\u00edritu, ante la disgregaci\u00f3n familiar, provocada de especial manera por la guerra y por la pobreza, resulta indispensable valorizar y alentar toda iniciativa destinada a consolidar la familia, fuente de toda fraternidad, fundamento y camino primordial para la paz (Mensaje para la XLVII Jornada Mundial de la Paz de 2014, n. 1: ecclesia 3.707 [2013\/II], p\u00e1g. 1944). La fidelidad al Evangelio implica tambi\u00e9n que la Iglesia participe en la construcci\u00f3n de la ciudad. Una de las contribuciones m\u00e1s valiosas que la Iglesia local puede aportar a vuestro pa\u00eds consiste en ayudar a las personas a redescubrir el papel que ha de desempe\u00f1ar la fe en la vida diaria y la necesidad de promover el bien com\u00fan. An\u00e1logamente, los responsables de la naci\u00f3n, al verse iluminados por los pastores y en el respeto de las competencias correspondientes, pueden tambi\u00e9n ser ayudados a integrar la ense\u00f1anza cristiana en su vida personal y en el ejercicio de su funci\u00f3n al servicio del Estado y de la sociedad. En este sentido, el magisterio de la Iglesia \u2013particularmente la Enc\u00edclica Caritas in veritate, la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica postsinodal Afric\u00e6 munus y la reciente Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium\u2013 constituye una valiosa ayuda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos hermanos en el episcopado: Os invito a trabajar sin tregua por la instauraci\u00f3n de una paz duradera y justa, mediante una pastoral del di\u00e1logo y de la reconciliaci\u00f3n entre los diferentes sectores de la sociedad, apoyando el proceso de desarme y fomentando una colaboraci\u00f3n eficaz con las dem\u00e1s confesiones religiosas. Ahora que a vuestro pa\u00eds lo aguardan citas pol\u00edticas importantes para su porvenir, es preciso que la Iglesia aporte su contribuci\u00f3n, evitando sustituirse a las instituciones pol\u00edticas y a las realidades temporales, que conservan su propia autonom\u00eda (cf. Const. past. Gaudium et spes, n. 36). Los pastores han de guardarse, en especial, de ocupar el lugar que corresponde de pleno derecho a los fieles laicos, quienes justamente tienen la misi\u00f3n de testimoniar a Cristo y el Evangelio en la pol\u00edtica y en todos los dem\u00e1s campos de sus actividades (Decr. Conc. Apostolicam actuositatem, nn. 4 y 7). Resulta, pues, esencial que los laicos sean formados consecuentemente y que no dej\u00e9is de apoyarlos, de orientarlos y de difundir criterios de discernimiento para iluminarlos.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este sentido, no dudo de que seguir\u00e9is trabajando con vistas a sensibilizar a las autoridades p\u00fablicas al objeto de concluir las negociaciones para la firma de un Acuerdo con la Santa Sede. Ser\u00eda de desear que, en un esp\u00edritu de solidaridad y de compartici\u00f3n, se impulsara una colaboraci\u00f3n m\u00e1s estrecha con todos los operadores pastorales que trabajan en los diferentes campos de apostolado y de pastoral social, particularmente en la educaci\u00f3n, en la sanidad y en la asistencia caritativa. Muchos esperan de vosotros vigilancia y diligencia en la defensa de los valores espirituales y sociales: est\u00e1is llamados a proponer orientaciones y soluciones para la promoci\u00f3n de una sociedad basada en el respeto a la dignidad de la persona humana. En este campo, la atenci\u00f3n a los pobres y a los necesitados \u2013como es el caso de las personas ancianas, enfermas o discapacitadas\u2013 deber\u00eda ser objeto de una pastoral adecuada, revisada incesantemente. Y es que la Iglesia est\u00e1 llamada a preocuparse por el bien de esas personas y a llamar la atenci\u00f3n de la sociedad y de las autoridades p\u00fablicas sobre su situaci\u00f3n. Aplaudo y aliento la labor de todos los misioneros, de los sacerdotes, de los religiosos, de las religiosas y de los dem\u00e1s operadores pastorales que se dedican al servicio de los heridos por la vida y de las v\u00edctimas de la violencia, sobre todo en las regiones m\u00e1s aisladas y remotas del pa\u00eds. Al tocar este tema, pienso de manera especial en los refugiados internos y en el gran n\u00famero de los que proceden de pa\u00edses cercanos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos hermanos en el episcopado: Quisiera, para terminar, reiteraros todo mi afecto y mi aliento. \u00a1Perseverad en vuestro generoso compromiso al servicio del Evangelio! \u00a1Sed hombres de esperanza para vuestro pueblo! \u00a1Que el testimonio luminoso de la beata Marie-Cl\u00e9mentine Anuarite Nengapeta y del beato Isidore Bakanuja no deje de inspiraros! Mientras os encomiendo a la intercesi\u00f3n maternal de la Virgen Mar\u00eda, Reina de los Ap\u00f3stoles, os imparto de todo coraz\u00f3n la bendici\u00f3n apost\u00f3lica, que extiendo muy de buen grado a vuestros colaboradores \u2013sacerdotes, religiosos o laicos\u2013 y a cada una de vuestras di\u00f3cesis.<\/p>\n<p align=\"justify\">(Original franc\u00e9s procedente del archivo inform\u00e1tico de la Santa Sede; traducci\u00f3n de ECCLESIA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u0014Una Iglesia joven y de j\u00f3venes Discurso del Papa Francisco a los obispos de la Conferencia Episcopal de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo con ocasi\u00f3n de su visita \u00abad limina Apostolorum\u00bb (12-9-2014) Queridos hermanos en el episcopado: Con gran alegr\u00eda dirijo al cardenal Laurent Monsegwo Pasinya y a cada uno de vosotros mi fraternal saludo, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-papa-recibe-en-visita-ad-limina-a-los-obispos-de-republica-democratica-del-congo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Papa recibe en visita ad Limina a los obispos de Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-37515","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37515"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37515\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}