{"id":37530,"date":"2016-06-21T14:05:16","date_gmt":"2016-06-21T19:05:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/carta-del-papa-francisco-al-presidente-de-la-conferencia-episcopal-de-cuba\/"},"modified":"2016-06-21T14:05:16","modified_gmt":"2016-06-21T19:05:16","slug":"carta-del-papa-francisco-al-presidente-de-la-conferencia-episcopal-de-cuba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/carta-del-papa-francisco-al-presidente-de-la-conferencia-episcopal-de-cuba\/","title":{"rendered":"Carta del Papa Francisco al Presidente de la Conferencia Episcopal de Cuba"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Carta del Papa Francisco al Presidente de la Conferencia Episcopal de Cuba<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Al Excmo. Mons. Dionisio Guillermo Garc\u00eda Ib\u00e1\u00f1ez<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Arzobispo metropolitano de Santiago de Cuba<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Presidente de la Conferencia de Obispos cat\u00f3licos de Cuba<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Vaticano, 8 de septiembre de 2014<\/p>\n<p align=\"justify\">Querido Hermano:<\/p>\n<p align=\"justify\">Hace pocos d\u00edas, la Venerada Imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre fue colocada en los Jardines Vaticanos. Su presencia constituye un recuerdo evocador del afecto y la vitalidad de la Iglesia que peregrina en esas luminosas tierras del Caribe, que, desde hace m\u00e1s de cuatro siglos, se dirige a la Madre de Dios con ese hermoso t\u00edtulo. Desde las monta\u00f1as de El Cobre, y ahora desde la Sede de Pedro, esa peque\u00f1a y bendita figura de Mar\u00eda, engrandece el alma de quienes la invocan con devoci\u00f3n, pues Ella nos conduce a Jes\u00fas, su divino Hijo. Hoy que se celebra con fervor la fiesta de Mar\u00eda Sant\u00edsima, la Virgen Mambisa, me uno a todos los cubanos, que ponen sus ojos en su Inmaculado Coraz\u00f3n, para pedirle favores, encomendarle a sus seres queridos e imitarla en su humildad y entrega a Cristo, de quien fue la primera y mejor de sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cada vez que leo la Escritura Santa, en los pasajes en que se habla de Nuestra Se\u00f1ora, me llaman la atenci\u00f3n tres verbos. Quisiera detenerme en ellos, con el prop\u00f3sito de invitar a los pastores y fieles de Cuba a ponerlos en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p align=\"justify\">El primero es <em>alegrarse<\/em>. Fue la primera palabra que el arc\u00e1ngel Gabriel dirigi\u00f3 a la Virgen: \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb (<em>Lc <\/em>1,28). La vida del que ha descubierto a Jes\u00fas se llena de un gozo interior tan grande, que nada ni nadie puede rob\u00e1rselo. Cristo da a los suyos la fuerza necesaria para no estar tristes ni agobiarse, pensando que los problemas no tienen soluci\u00f3n. Apoyado en esta verdad, el cristiano no duda que aquello que se hace con amor, engendra una serena alegr\u00eda, hermana de esa esperanza que rompe la barrera del miedo y abre las puertas a un futuro prometedor. \u00abYo soy la Virgen de la Caridad\u00bb, fue lo que leyeron lo tres Juanes en la tablilla que flotaba en la Bah\u00eda de Nipe. Qu\u00e9 lindo ser\u00eda si todo cubano, especialmente la gente joven, pudiera decir lo mismo: \u00abYo soy un hombre de la caridad\u00bb: vivo para amar de veras, y as\u00ed no quedar atrapado en la espiral nociva del ojo por ojo, diente por diente. Qu\u00e9 alegr\u00eda siente el que ama aut\u00e9nticamente, con hechos diarios, y no es de los que abunda en palabras vac\u00edas, que se lleva el viento.<\/p>\n<p align=\"justify\">El segundo verbo es <em>levantarse<\/em>. Con Jes\u00fas en su seno, dice san Lucas que Mar\u00eda se levant\u00f3 y con prontitud fue a servir a su prima Isabel, que en su ancianidad iba a ser madre (cf. <em>Lc <\/em>1,39- 45). Ella cumpli\u00f3 la voluntad de Dios poni\u00e9ndose a disposici\u00f3n de quien lo necesitaba. No pens\u00f3 en s\u00ed misma, se sobrepuso a las contrariedades y se dio a los dem\u00e1s. La victoria es de aquellos que se levantan una y otra vez, sin desanimarse. Si imitamos a Mar\u00eda, no podemos quedarnos de brazos ca\u00eddos, lament\u00e1ndonos solamente, o tal vez escurriendo el bulto para que otros hagan lo que es responsabilidad propia. No se trata de grandes cosas, sino de hacerlo todo con ternura y misericordia. Mar\u00eda siempre estuvo con su pueblo en favor de los peque\u00f1os. Ella conoci\u00f3 la soledad, la pobreza y el exilio, y aprendi\u00f3 a crear fraternidad y hacer de cualquier lugar en donde germine el bien la propia casa. A Ella le suplicamos que nos d\u00e9 un alma de pobre que no tenga soberbia, un coraz\u00f3n puro que vea a Dios en el rostro de los desfavorecidos, una paciencia fuerte que no se arredre ante las dificultades de la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">El tercer verbo es <em>perseverar<\/em>. Mar\u00eda, que hab\u00eda experimentado la bondad de Dios, proclam\u00f3 las grandezas que \u00e9l hab\u00eda hecho con Ella (cf. <em>Lc <\/em>1,46-55). Ella no confi\u00f3 en sus propias fuerzas, sino en Dios, cuyo amor no tiene fin. Por eso permaneci\u00f3 junto a su Hijo, al que todos hab\u00edan abandonado; rez\u00f3 sin desfallecer junto a los ap\u00f3stoles y dem\u00e1s disc\u00edpulos, para que no perdieran el \u00e1nimo (cf. <em>Hch <\/em>1,14). Tambi\u00e9n nosotros estamos llamados a permanecer en el amor de Dios y a permanecer amando a los dem\u00e1s. En este mundo, en el que se desechan los valores imperecederos y todo es mudable, en donde triunfa el usar y tirar, en el que parece que se tiene miedo a los compromisos de por vida, la Virgen nos alienta a ser hombres y mujeres constantes en el buen obrar, que mantienen su palabra, que son siempre fieles. Y esto porque confiamos en Dios y ponemos en \u00c9l el centro de nuestra vida y la de aquellos a quienes queremos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tener alegr\u00eda y compartirla con los que nos rodean. Levantar el coraz\u00f3n y no sucumbir ante las adversidades, permanecer en el camino del bien, ayudando infatigablemente a los que est\u00e1n oprimidos por penas y aflicciones: he aqu\u00ed las lecciones importantes que nos ense\u00f1a la Virgen de la Caridad del Cobre, \u00fatiles para el hoy y el ma\u00f1ana. En sus maternas manos pongo a los pastores, comunidades religiosas y fieles de Cuba, para que Ella aliente su compromiso evangelizador y su voluntad de hacer del amor el cimiento de la sociedad. As\u00ed no faltar\u00e1 alegr\u00eda para vivir, \u00e1nimo para servir y perseverancia en las buenas obras.<\/p>\n<p align=\"justify\">A los hijos de la Iglesia en Cuba les pido, por favor, que recen por m\u00ed pues lo necesito.<\/p>\n<p align=\"justify\">Que Jes\u00fas los bendiga y la Virgen Santa los cuide siempre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Fraternalmente,<\/p>\n<p align=\"justify\">FRANCISCO PP.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta del Papa Francisco al Presidente de la Conferencia Episcopal de Cuba Al Excmo. Mons. 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