{"id":3769,"date":"2015-12-01T01:21:40","date_gmt":"2015-12-01T06:21:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-semillas-del-evangelio-primera-parte\/"},"modified":"2015-12-01T01:21:40","modified_gmt":"2015-12-01T06:21:40","slug":"las-semillas-del-evangelio-primera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-semillas-del-evangelio-primera-parte\/","title":{"rendered":"Las semillas del evangelio (Primera parte)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Paul Thigpen<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Peque\u00f1as y eficaces formas de compartir su fe.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    &#160;Cuando era ni\u00f1o, viv\u00ed en una casa estilo sure\u00f1a, algo vieja pero imponente con sus columnas blancas y amplia terraza. Mis abuelos hab\u00edan vivido ah\u00ed durante a\u00f1os antes de que nosotros nos mud\u00e1ramos. Uno de sus pasatiempos favoritos era la jardiner\u00eda. Ellos hab\u00edan cultivado muchas variedades de frutas, flores, y nueces. Plantaron \u00e1rboles de melocot\u00f3n y de nogal, rosas y gardenias, glicina y cerezo silvestre, una vid e incluso un peque\u00f1o \u00e1rbol de lim\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Mi favorito, sin embargo, era la majestuosa higuera que pod\u00edamos contemplar desde la ventana del comedor. La higuera era una maravilla natural cuyo origen y desarrollo yo \u2014cuando era peque\u00f1o\u2014 lo daba como espont\u00e1neo. Pero cuando crec\u00ed lo suficiente como para darme cuenta del esfuerzo que mis abuelos hab\u00edan invertido en ese gran \u00e1rbol, llegu\u00e9 a apreciar profundamente su disposici\u00f3n para trabajar duro a fin de que otros pudi\u00e9ramos disfrutar su cosecha. Mi abuelo lo hab\u00eda plantado, mi abuela lo hab\u00eda regado. Mi madre lo hab\u00eda cosechado y \u00a1yo com\u00eda las conservas de higos!<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Los higos crecen en todo Israel. No me extra\u00f1ar\u00eda si esa era la imagen que el ap\u00f3stol Pablo ten\u00eda en mente cuando les escribi\u00f3 a los corintios: \u00abYo plant\u00e9, Apolos reg\u00f3, pero Dios ha dado el crecimiento\u00bb (1Co 3.6). Ambos hombres tuvieron su parte en el proceso por el cual los corintios creyeron (v. 5). Pero \u00abel Se\u00f1or dio oportunidad a cada uno\u00bb (v. 5) para que ninguno de los dos se gloriara en haber cumplido por s\u00ed solo la obra completa de evangelizaci\u00f3n. Al igual que mi abuelo cuando plant\u00f3 esa higuera, Pablo hab\u00eda empezado el proceso de cultivar con la seguridad de que alguien m\u00e1s ver\u00eda el fruto.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Debido a que a veces nos concentramos tanto en los \u00abBilly Grahams\u00bb del mundo, tendemos a asumir que la tarea evangelizadora normalmente se lleva a cabo a gran escala. O quiz\u00e1 creemos que incluso cuando trabajamos \u00abuno a uno\u00bb, un \u00abverdadero\u00bb evangelista est\u00e1 tan bien capacitado, tan ungido del poder de Dios, que todo el proceso deber\u00eda completarse en cuesti\u00f3n de minutos, empezando con un tratado y terminando con la oraci\u00f3n del pecador.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Obviamente, evangelizar se lleva a cabo algunas veces en estos escenarios. Sin embargo, preg\u00fantele a cualquier cristiano c\u00f3mo lleg\u00f3 a la fe, y probablemente descubrir\u00e1 que otras personas tuvieron algo que ver. As\u00ed fue como me ocurri\u00f3 a m\u00ed.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Generalmente, evangelizar es un proceso. Por eso, muchos de nosotros influiremos en otros a trav\u00e9s de lo que yo llamo \u00absemillas del evangelio\u00bb. Algunas veces llegamos a participar de la alegr\u00eda de la cosecha.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">A menudo, debemos simplemente suplir la necesidad del momento de una forma peque\u00f1a casi imperceptible \u2014confiando que alg\u00fan d\u00eda, Dios mismo dar\u00e1 \u00abel crecimiento\u00bb.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">\u00bfCu\u00e1les son esos peque\u00f1os actos, esos \u00abmini-ministerios\u00bb, que pueden producir una cosecha? Sin duda son tan variados como las personas que los necesitan. No obstante, podemos cultivar una conciencia de los tipos m\u00e1s comunes de \u00absemillas y oportunidades\u00bb que nos ayudan a plantar o a regar la buena semilla del evangelio.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p>  Responda  <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Algunas veces, el m\u00e1s grande obst\u00e1culo para la conversi\u00f3n es una pregunta sin respuesta. Puede relacionarse a un simple malentendido acerca de la fe que f\u00e1cilmente podemos corregir: \u00abSi rindo mi vida a Dios, \u00bftengo que renunciar a mi trabajo y convertirme en predicador o misionero?\u00bb. Por otro lado, puede revelar una preocupaci\u00f3n m\u00e1s profunda sobre la naturaleza de la vida: \u00abSi Dios es tan bueno y tan poderoso, \u00bfpor qu\u00e9 hay maldad en el mundo?\u00bb<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">De hecho, cierto d\u00eda esa pregunta me brind\u00f3 la oportunidad de plantar una semilla, ya hace muchos a\u00f1os mientras recorr\u00eda Grecia como mochilero junto a un joven agn\u00f3stico que conoc\u00ed en Atenas. Cuando se dio cuenta de que yo era cristiano, con lo primero que me desafi\u00f3 fue con la pregunta sobre la maldad. Puedo asegurarle que mi compa\u00f1ero no utilizaba esto como una simple excusa para no creer. Para \u00e9l, este tema era una barrera genuina que ten\u00eda que superar para lograr ir m\u00e1s all\u00e1 en su b\u00fasqueda de la verdad.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Una noche hablamos hasta tarde acerca de la naturaleza del amor y del libre albedr\u00edo, acerca de c\u00f3mo las criaturas que pueden amar y escoger tambi\u00e9n pueden rebelarse en contra de Dios \u2014trayendo la maldad al mundo. En ese momento no se convirti\u00f3; ten\u00eda muchos otros asuntos con los que todav\u00eda seguir\u00eda luchando. Al d\u00eda siguiente tomamos caminos diferentes, pero supe que hab\u00eda sembrado una semilla.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p>  Pregunte  <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">A menudo nuestra funci\u00f3n en el proceso de evangelizaci\u00f3n no es tanto responder una pregunta sino formular una. En una oportunidad conoc\u00ed a un hombre que no era creyente, pero s\u00ed lo bastante arrogante como para confesarle a su amigo cristiano en un momento de descuido: \u00abCreo que sencillamente soy demasiado orgulloso como para pensar que necesito una religi\u00f3n.\u00bb Su amigo simplemente le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 te sientes tan orgulloso?\u00bb<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Esta pregunta, planteada cort\u00e9smente y sin ning\u00fan reproche, impact\u00f3 hasta las entra\u00f1as de este hombre. No consegu\u00eda pensar en ninguna respuesta que no sonara rid\u00edcula. Tiempo despu\u00e9s, ya convertido, confes\u00f3 c\u00f3mo esa peque\u00f1a pregunta hab\u00eda abierto un surco en su coraz\u00f3n para que la semilla del evangelio fuera plantada.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Una vez en la universidad, tuve que escuchar a un profesor izquierdista afirmar que la fe religiosa manten\u00eda a las personas en una \u00abesclavitud\u00bb intelectual. \u00c9l cre\u00eda que el cristianismo deb\u00eda dejarse de lado para darle campo a las ideas \u00abliberadoras\u00bb del marxismo. Finalmente, levant\u00e9 mi mano y le pregunt\u00e9: \u00ab\u00bfPuede nombrar tan solo una naci\u00f3n que haya adoptado el marxismo sin haber establecido una dictadura autoritaria? Los gobiernos marxistas niegan la libertad de expresi\u00f3n, de prensa y de religi\u00f3n, y mandan a las personas que critican a la sociedad \u2014gente como usted\u2014 a la c\u00e1rcel.\u00bb<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">La clase estall\u00f3 en violentos argumentos. M\u00e1s tarde ese d\u00eda, un joven estudiante africano se me acerc\u00f3 en el pasillo. \u00abSabes \u2014me dijo con una mirada aguda\u2014 hasta esta ma\u00f1ana, hab\u00eda estado de acuerdo con lo que el profesor expresaba en clase. So\u00f1aba con una nueva sociedad marxista para mi pueblo. Pero tu pregunta rompi\u00f3 con mi pensamiento. Esta noche cuando regrese a mi cuarto, quiero examinar la Biblia de nuevo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p>  Recomiende un libro  <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">De adolescente, fui ateo. Empec\u00e9 a perder mi fe infantil cuando en s\u00e9ptimo grado una profesora me dio un libro escrito por el iluminado y esc\u00e9ptico Voltaire. Su venenosa ret\u00f3rica anticristiana plant\u00f3 en m\u00ed dudas como mala hierba en el terreno de mi alma.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Ir\u00f3nicamente, tambi\u00e9n fue un libro que otra profesora me dio lo que me ayud\u00f3 a regresar al camino verdadero. Mi profesora de ingl\u00e9s, una radiante cristiana que se preocup\u00f3 profundamente de que regresara al Se\u00f1or, me recomend\u00f3 que leyera Cartas a un diablo novato1 de C. S. Lewis para ayudarme a ordenar mi confusi\u00f3n acerca del entendimiento cristiano sobre la maldad. Ese peque\u00f1o volumen de \u00abcartas\u00bb de un brillante apologista cristiano trajo luz a mi oscuridad y despert\u00f3 en m\u00ed hambre por leer m\u00e1s de lo que \u00e9l hab\u00eda escrito. En menos de tres meses, me convert\u00ed.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Para otros cristianos que conozco, el libro decisivo fue Mero cristianismo de C. S. Lewis2, El hombre eterno de G. K. Chesterton3, o Las confesiones de San Agust\u00edn. Si algo que ha le\u00eddo dice exactamente lo que usted le gustar\u00eda decir a una persona que no es creyente, \u00a1pr\u00e9stele u obs\u00e9quiele ese libro!<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p>  Comparta una experiencia significativa que haya tenido con Dios  <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Para algunas personas, una experiencia concreta pesa m\u00e1s que una idea abstracta. Algunas veces lo que m\u00e1s necesita una persona es alguna experiencia interesante de su propia vida. Por ejemplo, cuando un conocido cuestiona la existencia de Dios debido al sufrimiento humano, algunas veces hablo de lo que mis seres queridos y yo hemos aprendido y ganado de nuestro propio sufrimiento. Les cuento c\u00f3mo Dios us\u00f3 una enfermedad en los huesos que contraje siendo ni\u00f1o para moldear mi vocaci\u00f3n. Describo c\u00f3mo la lucha de mi padre contra el c\u00e1ncer pulmonar al final lo purific\u00f3 antes de morir, y c\u00f3mo \u00e9l us\u00f3 dicha enfermedad como una oportunidad para hablar con las personas que lo visitaban acerca de lo que es importante en la vida.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\">Cuando contamos dichas experiencias personales, ayudamos a colocar las luchas de la otra persona en un contexto de fe marcando paralelos entre la vida de ella y la nuestra. Esa persona, entonces, puede echar un vistazo de c\u00f3mo su vida empezar\u00eda a cobrar sentido a la luz de la verdad b\u00edblica y la realidad del amor de Dios. Otra semilla, otra oportunidad.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">1 Es una serie de cartas que un supuesto diablo con mucha experiencia escribe a su sobrino, un diablo principiante con la responsabilidad de enga\u00f1ar a un joven para desviarlo del camino del bien. Entre los muchos consejos que el diablo experimentado le da a su sobrino, repite este: \u00abNo permitas que el joven se d\u00e9 cuenta de que existes y que aquello que le insin\u00faas procede de ti.\u00bb El prop\u00f3sito del famoso escritor irland\u00e9s era mostrar la realidad del mal y de los esp\u00edritus del mal en un mundo secularizado donde se duda no solo de la existencia de Satan\u00e1s y sus huestes, sino tambi\u00e9n de la existencia de Dios mismo.<\/p>\n<p class=\"MsoEndnoteText\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">2 C. S. Lewis, profesor de Literatura en Oxford de 1925 a 1952, se convirti\u00f3 al cristianismo tras unas charlas dictadas por J. R. R. Tolkien que le llevaron a pensar que el mito de Cristo era sospechosamente parecido a todos los mitos literarios de dioses que mueren y resucitan, con una salvedad&#8230; que en este caso hab\u00eda sucedido de verdad. A partir de este momento se convirti\u00f3 en un defensor y pedagogo del cristianismo mediante libros, charlas radiof\u00f3nicas y conferencias. <\/p>\n<p class=\"MsoEndnoteText\">En Mero cristianismo sintetiz\u00f3 su pensamiento global sobre el cristianismo con su estilo caracter\u00edstico: agudo, incisivo, muy pedag\u00f3gico, lleno de comparaciones claras y punzantes, siempre ameno e intenso. Es un buen libro para agn\u00f3sticos, gente que duda, cristianos que no saben dar raz\u00f3n&#8230; Parte del hecho de que toda la gente hablamos de que \u00abtal cosa est\u00e1 bien o mal\u00bb y que nos indignamos ante una injusticia de la que somos objeto, lo cual muestra que todos creemos en que existe el bien y el mal, algo inscrito en nuestra naturaleza. Tras la ley hay un Legislador, y el Legislador adem\u00e1s har\u00e1 un juicio. Ya estamos en mero cristianismo. Explica luego asuntos de la fe con un estilo de \u00absentido com\u00fan\u00bb de la modo que los vuelve muy asequible a cualquier lector, es decir, a casi todo el mundo).<\/p>\n<p class=\"MsoEndnoteText\">3 La iron\u00eda y la hondura que caracterizan al estilo de Chesterton lo convirtieron en uno de los autores m\u00e1s destacados de la literatura inglesa del siglo XX y el m\u00e1s conocido fuera de las fronteras del Reino Unido. Chesterton aborda en este libro una reflexi\u00f3n hist\u00f3rica sobre la naturaleza del ser humano. Comienza por plantear su singularidad, que distingue al hombre de los animales. Y luego recorre la historia de la humanidad para subrayar que el cristianismo, lejos de anular los impulsos humanos m\u00e1s nobles, ha sido capaz de depurarlos de las adherencias culturales que los contaminaban en las diferentes etapas del progreso. De esta suerte, Chesterton desemboca en la figura de Cristo, como modelo ejemplar del ser humano, que comprend\u00eda en s\u00ed las mejores actitudes y aspiraciones del paganismo. El hombre eterno desempe\u00f1a un papel capital en la corriente apolog\u00e9tica brit\u00e1nica que ofreci\u00f3 tan brillantes contribuciones al pensamiento cat\u00f3lico de la primera mitad del siglo XX. El lector encontrar\u00e1 en esta obra abundancia de consideraciones llenas de buen sentido, de un juicio agudo y colmadas de belleza. Nos encontramos ante un libro imprescindible para los amantes de Chesterton y, en general, para los interesados en la literatura de lengua inglesa.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Busque la segunda parte de este art\u00edculo en el pr\u00f3ximo n\u00famero de Apuntes Pastorales, edici\u00f3n de noviembre-diciembre de 2012<\/p>\n<p>.<\/p>\n<p>Dr. Paul Thigpen es el editor de la revista internacional The Catholic Answer [La respuesta cat\u00f3lica] que se publica en forma bimensual. Adem\u00e1s, es el director ejecutivo de The Stella Maris Center for Faith and Culture [El Centro Mar\u00eda Estela para la fe y la cultura] en Savannah, Georgia, Estados Unidos.<br \/>\nSe tom\u00f3 de Discipleship Journal, Tema 103. Copyright 1998 por Paul Thigpen. Se usa con permiso del autor. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Paul Thigpen Peque\u00f1as y eficaces formas de compartir su fe. &#160;Cuando era ni\u00f1o, viv\u00ed en una casa estilo sure\u00f1a, algo vieja pero imponente con sus columnas blancas y amplia terraza. Mis abuelos hab\u00edan vivido ah\u00ed durante a\u00f1os antes de que nosotros nos mud\u00e1ramos. Uno de sus pasatiempos favoritos era la jardiner\u00eda. 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