{"id":3773,"date":"2015-12-01T01:21:44","date_gmt":"2015-12-01T06:21:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-rincon-del-predicador-cinco-excusas-frente-al-llamado\/"},"modified":"2015-12-01T01:21:44","modified_gmt":"2015-12-01T06:21:44","slug":"el-rincon-del-predicador-cinco-excusas-frente-al-llamado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-rincon-del-predicador-cinco-excusas-frente-al-llamado\/","title":{"rendered":"El Rinc\u00f3n del Predicador: Cinco excusas frente al llamado"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Marco A. Vega<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Argumentar con Dios es la respuesta normal del ser humano frente al llamado, pero \u00e9l no desiste de su prop\u00f3sito para nuestra vida<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p class=\"MsoNormal\">Bosquejo de serm\u00f3n<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Compartido por: <\/b>Marco Vega, pastor de Vida Abundante del Sur, San Jos\u00e9, Costa Rica<\/p>\n<p>  <b>Texto b\u00edblico:<\/b> \u00c9xodo 3 y 4&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Contexto<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Mois\u00e9s llevaba cuarenta a\u00f1os viviendo en el desierto. La vida de lujo y privilegios disfrutada en Egipto hab\u00eda quedado en el olvido. Ahora no era m\u00e1s que un simple pastor n\u00f3made, sin ambiciones ni sue\u00f1os. No obstante, el Se\u00f1or lo hab\u00eda seleccionado para que cumpliera una delicada tarea: volver a Egipto para que pidiera al hombre m\u00e1s poderoso de la tierra, el fara\u00f3n, que dejara volver al pueblo de Israel a su tierra de origen. Para comunicarle este mensaje el Se\u00f1or se le apareci\u00f3 en una zarza que ard\u00eda sin consumirse.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Introducci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Vivimos en el mundo de las excusas. Una excusa por lo general esconde una verdad que no queremos afrontar. De las cinco palabras que utiliza el Nuevo Testamento para referirse al pecado, la que m\u00e1s me llama la atenci\u00f3n es \u00abhamart\u00eda\u00bb. Significa: fallar en ser lo que nos habr\u00eda sido posible y ten\u00edamos la capacidad de ser. En la Biblia y la historia de la Iglesia encontramos decenas de ejemplos del llamado de Dios. Del mismo modo abundan las excusas que los llamados presentaron para negarse al pedido del Se\u00f1or. En este sentido, Mois\u00e9s no representa una excepci\u00f3n a lo que, por regla general, ha sido la respuesta m\u00e1s t\u00edpica del ser humano.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>1. Un llamado radical (\u00c9xodo 2.2\u20139)<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El llamado de Dios puede relacionarse con algunos de nuestros hechos del pasado y que, quiz\u00e1s, revela que \u00e9l ha inquietado nuestro coraz\u00f3n desde hace tiempo. Mois\u00e9s hab\u00eda intentado, con herramientas humanas, hacer justicia por un solo jud\u00edo. Ahora, el Se\u00f1or lo llamaba a liberar a todo un pueblo. Para lograrlo deber\u00e1 renunciar a la vida c\u00f3moda y predecible que lleva en el desierto, y a su entendimiento de lo que le falta para emprender semejante tarea; para esto, deber\u00e1 sumarse a la forma que tiene el Se\u00f1or de llevar a cabo sus obras. Esta renuncia es esencial para responder al llamado, pues el Se\u00f1or dirige solamente a aquellos que han dejado todo atr\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>2. La excusa de la insignificancia (\u00c9xodo 3.11)<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00abPero<b> <\/b>Mois\u00e9s le dijo a Dios:<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u2014\u00bfY qui\u00e9n soy yo para presentarme ante el fara\u00f3n y sacar de Egipto a los israelitas?\u00bb<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La respuesta instintiva del que recibe el llamado es a mirar lo que \u00e9l es, para ver si est\u00e1 a la altura de la tarea que se le demanda. En la mayor\u00eda de los casos de la Biblia las debilidades y los fracasos de la persona reluc\u00edan de tal manera que se ve\u00edan como poco aptos para la misi\u00f3n. Aunque Mois\u00e9s hab\u00eda pasado cuarenta a\u00f1os en el desierto, a\u00fan carec\u00eda de claridad sobre su identidad en Dios. En Egipto hab\u00eda cre\u00eddo que pose\u00eda sobradas aptitudes para liberar a sus hermanos. Ahora, hab\u00eda perdido la confianza, en parte porque hab\u00eda convertido el desierto, el medio para su transformaci\u00f3n, en el fin de su existencia. Ya no le apetec\u00eda una vida de desaf\u00edos y sobresaltos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El ap\u00f3stol Pablo afirma, en 1 Corintios, que el Se\u00f1or escoge lo vil y despreciado del mundo para glorificar su nombre. Es por esto que los Doce con frecuencia despertaban el desprecio de los l\u00edderes religiosos de su \u00e9poca, porque eran hombres sin letras ni formaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La respuesta de Dios (Ex 3.12) revela que no es la aptitud del enviado lo que importa, sino la compa\u00f1\u00eda del que env\u00eda.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>3. La excusa de la incredulidad (\u00c9xodo 3.13)<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00ab\u2014Supongamos que me presento ante los israelitas y les digo: \u201cEl Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes.\u201d \u00bfQu\u00e9 les respondo si me preguntan: \u201c\u00bfY c\u00f3mo se llama?\u201d\u00bb<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>&#160;<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En la primera excusa duda de su propia identidad. Ahora, duda de la de Dios; y no me extra\u00f1ar\u00eda que tal carencia de claridad proviniera de su falta de comuni\u00f3n \u00edntima con el Se\u00f1or. Quien ha conocido a Dios en la intimidad de la comuni\u00f3n \u2014porque Dios es todo para esa persona\u2014 no duda del poder y la majestad del Se\u00f1or cuando \u00e9l lo llama. No obstante, Mois\u00e9s entend\u00eda que esta falta de conocimiento constitu\u00eda un verdadero obst\u00e1culo para su misi\u00f3n, porque nadie puede representar a una persona que no conoce.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La respuesta de Dios est\u00e1 contenida en \u00c9xodo 3.14\u201318. El Se\u00f1or no solo revela que existe una dimensi\u00f3n eterna y que esta impone un l\u00edmite al alcance de nuestro conocimiento de \u00e9l, sino que tambi\u00e9n muestra que lo ir\u00e1 conociendo en la medida que caminen juntos. Le anticipa que la victoria que le conceder\u00e1 aunque exija trabajo, porque el fara\u00f3n no querr\u00e1 soltar al pueblo. La victoria, sin embargo, ya se la ha concedido. Los procesos por los que alcanzar\u00e1 esa victoria son apenas un detalle de la historia.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>4. La excusa del rechazo (\u00c9xodo 4.1).<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00ab\u2014\u00bfY qu\u00e9 hago si no me creen ni me hacen caso? \u00bfQu\u00e9 hago si me dicen: \u201cEl Se\u00f1or no se te ha aparecido\u201d?\u00bb<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Mois\u00e9s no ha olvidado que, en su primer intento por ayudar a los jud\u00edos, estos le dieron la espalda. Conoce el coraz\u00f3n de sus hermanos y no duda de que ahora ocurrir\u00e1 lo mismo. \u00bfCu\u00e1l es el sentido de embarcarse en una misi\u00f3n que no dar\u00e1 resultados? Pareciera que Mois\u00e9s no ha registrado que Dios le ha garantizado un desenlace exitoso para la misi\u00f3n. Las dudas que asaltan nuestra fe por lo general las motiva precisamente este error: la incapacidad de atesorar lo que Dios ha hablado a sus hijos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La respuesta de Dios en 4.2\u20139 le permite a Mois\u00e9s echar mano de algunas herramientas que le dar\u00e1n un mayor respaldo frente al pueblo. Un l\u00edder no debe olvidar nunca, sin embargo, que la mayor autoridad en su vida procede de la intensidad de su comuni\u00f3n con Dios. Tiempo m\u00e1s adelante, cuando Mois\u00e9s descend\u00eda del monte, los israelitas se llenaron de pavor porque su rostro resplandec\u00eda por haber estado en la presencia del Alt\u00edsimo (\u00c9x 33.11).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>5. La excusa de la incapacidad (\u00c9xodo 4.10).<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00ab\u2014Se\u00f1or, yo nunca me he distinguido por mi facilidad de palabra\u2014\u00bb.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Pareciera que Mois\u00e9s ignorara que habla con alguien que s\u00ed lo conoce. Se siente en la obligaci\u00f3n de explicarle que sufre una discapacidad a la hora de hablar, como si este detalle se le hubiera escapado al Se\u00f1or. La historia del pueblo de Dios abunda en personas carentes de la capacidad de llevar adelante la tarea a la que se les ha llamado. Sin duda, Mois\u00e9s conoc\u00eda la obra extraordinaria del Se\u00f1or en Abraham y Sarah, cuya esterilidad les imped\u00eda concebir hijos. Tambi\u00e9n sabr\u00eda de las experiencias de Jacob y Jos\u00e9, que arribaron a lugares de autoridad por los caminos m\u00e1s extra\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La respuesta de Dios (\u00c9x 3.11) ubica a Mois\u00e9s frente al creador de todo, como lo es tambi\u00e9n de su boca, su lengua, su paladar. El Se\u00f1or, soberano sobre todas las cosas, tambi\u00e9n decide mostrar su gloria a trav\u00e9s de un hombre que no es elocuente a la hora de hablar.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>6. La excusa de la l\u00f3gica (\u00c9x 4.13)<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00ab\u2014Se\u00f1or \u2014insisti\u00f3 Mois\u00e9s\u2014, te ruego que env\u00edes a alguna otra persona\u00bb.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Cuando Mois\u00e9s acaba de enumerar sus propias dudas sale a la luz el verdadero problema: sencillamente no quiere ir. No quiere dejar el lugar ni la vida donde est\u00e1. Todas sus excusas no eran m\u00e1s que una cortina para \u00abesconder\u00bb esta realidad que no quer\u00eda afrontar.&#160; Su \u00faltimo pretexto se basa en la l\u00f3gica y la raz\u00f3n. \u00abLa verdad, \u00a1hay gente mejor que yo, m\u00e1s santa, m\u00e1s preparada, m\u00e1s capacitada, menos pecadora, con m\u00e1s fe, con m\u00e1s experiencia!\u00bb El Se\u00f1or, sin embargo, no escoge seg\u00fan nuestros criterios de qui\u00e9n es apropiado, sino los de \u00e9l. En el fondo, es precisamente la debilidad del siervo la que permite que el poder de Dios se manifieste en toda su gloria.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Con su respuesta Dios (\u00c9x 4.14) deja en claro que su paciencia tiene un l\u00edmite. Nuestras interminables excusas pueden encender su ira.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Conclusi\u00f3n<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La voluntad de Dios prevaleci\u00f3 y Mois\u00e9s termin\u00f3 representando los intereses del Creador del universo ante el fara\u00f3n. Recorri\u00f3 un camino con muchas luchas, pero fue testigo de una de las m\u00e1s asombrosas victorias operadas por el Se\u00f1or en favor de su pueblo. Al final, porque se anim\u00f3 a creer al Se\u00f1or, se convirti\u00f3 en uno de los profetas m\u00e1s distinguidos de la historia de Israel.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Marco A. Vega Argumentar con Dios es la respuesta normal del ser humano frente al llamado, pero \u00e9l no desiste de su prop\u00f3sito para nuestra vida Bosquejo de serm\u00f3n Compartido por: Marco Vega, pastor de Vida Abundante del Sur, San Jos\u00e9, Costa Rica Texto b\u00edblico: \u00c9xodo 3 y 4&#160; Contexto Mois\u00e9s llevaba cuarenta a\u00f1os &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-rincon-del-predicador-cinco-excusas-frente-al-llamado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Rinc\u00f3n del Predicador: Cinco excusas frente al llamado\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3773","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3773","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3773"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3773\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3773"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3773"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3773"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}