{"id":3778,"date":"2015-12-01T01:21:52","date_gmt":"2015-12-01T06:21:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/desde-las-entranas-primera-parte\/"},"modified":"2015-12-01T01:21:52","modified_gmt":"2015-12-01T06:21:52","slug":"desde-las-entranas-primera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/desde-las-entranas-primera-parte\/","title":{"rendered":"Desde las entra\u00f1as (Primera parte)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por David Hansen<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La compasi\u00f3n es una reacci\u00f3n corporal que puede estimularse por medio de acciones f\u00edsicas.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    &#160;Era joven cuando comenc\u00e9 a pastorear mi primera congregaci\u00f3n, entonces conoc\u00ed a una familia que cuidaba a una abuela que agonizaba. No los visit\u00e9. No fue por holgaz\u00e1n, sino porque me paralizaba el miedo. No sab\u00eda qu\u00e9 hacer. No entend\u00eda entonces que \u00abhacer algo\u00bb era exactamente lo que no necesitaba hacer; todo lo que deb\u00eda hacer era\u2026 estar all\u00ed.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Cuando la mujer falleci\u00f3 me sent\u00ed muy avergonzado de que nunca hubiera visitado a la familia. Ni siquiera los hab\u00eda llamado por tel\u00e9fono. No me pidieron que oficiara el funeral. La familia nunca mencion\u00f3 la situaci\u00f3n. Seg\u00fan pude notar, nunca me guardaron rencor por ello. Sab\u00edan que era un jovencito falto de entendimiento.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Ahora entiendo por qu\u00e9 fall\u00e9, pero no consigo olvidar mi error. \u00a1Gracias a Dios! Cuando pienso en evadir una visita al hospital recuerdo esa experiencia \u2014y otras similares\u2014 y al instante me levanto y \u00a1corro al hospital!<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent:36.0pt\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Por obligaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Debo confesar algo: muchas veces visito a los enfermos porque es mi trabajo, y no porque sienta compasi\u00f3n por ellos. Visitar a alguien postrado en una cama solo para cumplir con lo que debo hacer no revela de mi parte un alto compromiso pastoral con la gente, pero me ahorra problemas. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Pedir perd\u00f3n nunca es agradable, aunque una gran mayor\u00eda de personas saben perdonar. El gran problema que enfrento cuando no visito a alguien, sin embargo, es enfrentar mi propia conciencia. Ella me carga con sentimientos de culpa. Me resulta mucho m\u00e1s dif\u00edcil aliviar la culpa que arregl\u00e1rmelas con un hermano ofendido. Los fieles en mi iglesia perdonan y olvidan, \u00a1pero mi conciencia no padece Alzheimer! Visitar a los enfermos para acallar la conciencia es un ejemplo pastoral bastante tr\u00e1gico. Si pensamos que al proceder as\u00ed seguimos a Jes\u00fas, nos equivocamos; s\u00ed combatimos a la desobediencia, pero nunca escaparemos de la tibieza, que, si la dejamos actuar, se congela y se transforma en una apat\u00eda sin sentimiento. Tomando en cuenta lo pat\u00e9tico que resulta cumplir de esta manera las visitas pastorales, \u00bfdeber\u00eda visitar con semejante motivaci\u00f3n?<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Los hermanos asumen que voy a verlos motivado por amor. \u00bfDeber\u00eda ser honesto con ellos y confesarles que en realidad voy a visitarlos para evitar la incomodidad de una consciencia culpable? No puedo hacer eso. La persona empeorar\u00eda si lo hiciera. Mi conciencia es implacable, pero tambi\u00e9n es inteligente; me obliga a visitar, no porque ella me convenza de que poco entusiasmo es mejor que nada, sino porque sabe que Dios crea de la nada. Visito por fe, no porque me sienta motivado a hacerlo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent:36.0pt\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Sorprendente transformaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Cuando llego al lugar de sufrimiento, el amor toma el mando. Mi coraz\u00f3n comienza a latir m\u00e1s r\u00e1pido, mi conciencia se agudiza y mis entra\u00f1as se desestabilizan. Brota la compasi\u00f3n. Lo que comenz\u00f3 como una molestia termina con una muy animada disposici\u00f3n de mi parte. La bondad humana encendida por una chispa espiritual nos lleva a una oraci\u00f3n espiritual para suplicar sanidad. \u00a1Qu\u00e9 tremendo cambio! Entro refunfu\u00f1ando a la habitaci\u00f3n del hospital porque me estoy perdiendo la final de un partido de f\u00fatbol, y salgo sinti\u00e9ndome como la Madre Teresa. Muy rara vez falla el resultado.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00bfSoy hip\u00f3crita? Solamente si consideramos que nuestra humanidad ocasionalmente nos ubica a todos en la condici\u00f3n de hip\u00f3critas. Es caracter\u00edstico de los seres humanos que sintamos compasi\u00f3n, pero tambi\u00e9n es verdad que a la distancia esta sensaci\u00f3n es m\u00e1s d\u00e9bil que cuando estamos en presencia del que sufre. Incluso, ocurri\u00f3 as\u00ed con el mismo Jes\u00fas. Se registran varios ejemplos en los evangelios en los que Jes\u00fas fue movido a compasi\u00f3n cuando se encontr\u00f3 cara a cara con una persona necesitada. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent:36.0pt\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Una realidad f\u00edsica<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En cierta ocasi\u00f3n un leproso se acerc\u00f3 a Jes\u00fas: \u00abUn leproso vino rogando a Jes\u00fas, y arrodill\u00e1ndose, Le dijo: \u201cSi quieres, puedes limpiarme.\u201d Movido a compasi\u00f3n, extendiendo Jes\u00fas la mano, lo toc\u00f3 y le dijo: \u201cQuiero; s\u00e9 limpio.\u201d\u00bb (Mr 1.40\u201341 \u2013 nblh)<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Al Hijo de Dios, la vida en la Tierra lo llev\u00f3 a sentir compasi\u00f3n por nuestras luchas contra la tentaci\u00f3n. \u00abPorque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino Uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado\u00bb (He 4.15). El amor insistente de Dios produce la Encarnaci\u00f3n. Como un resultado de la encarnaci\u00f3n Jes\u00fas vivi\u00f3 la experiencia f\u00edsica inmediata del sufrimiento humano, y eso engendr\u00f3 en \u00e9l la compasi\u00f3n. La compasi\u00f3n germina en la carne; las principales palabras para la compasi\u00f3n en los dos testamentos est\u00e1n vinculadas a la carne.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent:36.0pt\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Splaxna: entra\u00f1as temblorosas<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La gran palabra utilizada para la compasi\u00f3n en el Nuevo Testamento es splaxna. De este t\u00e9rmino obtenemos la palabra espa\u00f1ola \u00abbazo\u00bb. En la literatura griega splaxna se utiliza mucho para los \u00f3rganos vitales, y significa algo as\u00ed como \u00abentra\u00f1as\u00bb. Splaxna es la sensaci\u00f3n que sentimos en nuestro est\u00f3mago cuando entramos en contacto con el sufrimiento.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La compasi\u00f3n es el amor que m\u00e1s aprovecha la uni\u00f3n del cuerpo y del alma. La compasi\u00f3n se da cuando nuestra alma turbada vierte su porci\u00f3n de amor en el cuerpo. De esta manera, la experiencia de la compasi\u00f3n es profundamente espiritual en su g\u00e9nesis y profundamente f\u00edsica en su revelaci\u00f3n, aun en la persona de Jes\u00fas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La compasi\u00f3n es amor encarnado: \u00abEl Verbo (la Palabra) se hizo carne, y habit\u00f3 entre nosotros\u00bb (Jn 1.14). La compasi\u00f3n es el movimiento f\u00edsico en la presencia del sufrimiento y el movimiento espiritual en el vac\u00edo creado por el sentido de abandono que trae el sufrimiento.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent:36.0pt\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Racham: Amor del vientre materno<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En el Antiguo Testamento, la palabra empleada por Dios para compasi\u00f3n es racham. Tambi\u00e9n se utiliza para describir el \u00abvientre materno\u00bb. La compasi\u00f3n de Dios hacia nosotros es como la compasi\u00f3n nacida en una madre hacia el hijo que lleva en su vientre. El modelo perfecto es Mar\u00eda, que con compasi\u00f3n y fidelidad tom\u00f3 la compasi\u00f3n de Dios encarnado en su vientre.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La fusi\u00f3n del amor divino, del amor de padre y del amor pastoral quiz\u00e1s se pronuncia con m\u00e1s intensidad en la compasi\u00f3n que en cualquier otra clase de amor. La identidad de los tres est\u00e1 presente en la designaci\u00f3n tradicional del pastor como \u00abpadre\u00bb. El ap\u00f3stol Pablo comparaba su amor pastoral con la tarea paternal: \u00abM\u00e1s bien demostramos ser benignos entre ustedes, como una madre que cr\u00eda con ternura a sus propios hijos\u00bb (1Ts 2.7).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En esto, tambi\u00e9n Dios es el modelo: \u00abComo un padre se compadece de sus hijos, As\u00ed se compadece el Se\u00f1or de los que Le temen.&#160;Porque El sabe de qu\u00e9 estamos hechos, Se acuerda de que s\u00f3lo somos polvo\u00bb (Sal 103.13\u201314).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Dios se compadece de nuestra vida vulnerable. Los padres sienten compasi\u00f3n hacia sus hijos vulnerables. Y los pastores deben ser compasivos ante la vulnerabilidad en la vida de las personas a quienes sirven. Cuando entro a la habitaci\u00f3n de alguien que sufre, con gran frecuencia sus ojos me miran con una profunda impotencia, como si quisieran decirme:<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin-left:18.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1\">\u00b7&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; \u00ab\u00bfC\u00f3mo llegu\u00e9 hasta aqu\u00ed?\u00bb<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin-left:18.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1\">\u00b7&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; \u00abEstoy perdido\u00bb<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin-left:18.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1\">\u00b7&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; \u00abNo puedo seguir adelante\u00bb<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin-left:18.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1\">\u00b7&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; \u00ab\u00bfPuedes ayudarme?\u00bb<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La vulnerabilidad es precisamente algo muy dif\u00edcil de resolver. Desaf\u00eda la endeble naturaleza de nuestra existencia. El objetivo de la compasi\u00f3n es llegar a la vulnerabilidad de los dem\u00e1s, identificarnos con ella y permitir que nos mueva y nos toque.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Ingrediente necesario<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Afirmar que la compasi\u00f3n nace de manera natural no significa que sea f\u00e1cil. Incluso los padres ocasionalmente se ocupan de la vulnerabilidad de sus hijos por obligaci\u00f3n. Siempre vale la pena, pero nunca es f\u00e1cil. Cada oportunidad en la que somos movidos a compasi\u00f3n hacia nuestra familia, hacia la iglesia o hacia las personas de la calle hemos tomado la decisi\u00f3n de vivir el dolor.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Mi objetivo no es separar la compasi\u00f3n de la pasi\u00f3n, sino asegurar la compasi\u00f3n como una caracter\u00edstica permanente y confiable de nuestro ministerio mediante una correcta comprensi\u00f3n de la misma. La compasi\u00f3n es casual, pero no se da al azar. La compasi\u00f3n requiere que nos dispongamos a sentirla una vez que estemos all\u00ed, frente al dolor. A veces la decisi\u00f3n de estar dispuestos es pura elecci\u00f3n. Relegar la compasi\u00f3n a una decisi\u00f3n racional puede parecer descorazonado, pero nos obliga a trabajar en algo que es en extremo dif\u00edcil.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Preguntas para estudiar el texto en grupo<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Desde las entra\u00f1as (primera parte)<\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpFirst\" style=\"margin-top:0cm;margin-right:0cm;\nmargin-bottom:0cm;margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;mso-add-space:auto;\ntext-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2\">1.&#160;&#160;&#160;&#160; Seg\u00fan el autor, \u00bfqu\u00e9 es lo que realmente nos mueve a compasi\u00f3n?; \u00bfen qu\u00e9 basa \u00e9l su propuesta?<\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" style=\"margin-top:0cm;margin-right:0cm;\nmargin-bottom:0cm;margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;mso-add-space:auto;\ntext-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2\">2.&#160;&#160;&#160;&#160; \u00bfEn d\u00f3nde germina la compasi\u00f3n?; \u00bfcu\u00e1les son las palabras que utiliza el autor para respaldar esta declaraci\u00f3n?<\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" style=\"margin-top:0cm;margin-right:0cm;\nmargin-bottom:0cm;margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;mso-add-space:auto;\ntext-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2\">3.&#160;&#160;&#160;&#160; \u00bfC\u00f3mo define el autor la compasi\u00f3n?<\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" style=\"margin-top:0cm;margin-right:0cm;\nmargin-bottom:0cm;margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;mso-add-space:auto;\ntext-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2\">4.&#160;&#160;&#160;&#160; Comparada con la paternidad, \u00bfc\u00f3mo deber\u00eda ejercitarse la compasi\u00f3n en el pastorado?<\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpLast\" style=\"margin-top:0cm;margin-right:0cm;\nmargin-bottom:0cm;margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;mso-add-space:auto;\ntext-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2\">5.&#160;&#160;&#160;&#160; \u00bfA qu\u00e9 nos obliga el entender la compasi\u00f3n como una pura elecci\u00f3n?; \u00bfqu\u00e9 condujo al autor a pensar as\u00ed del ejercicio de la compaci\u00f3n? En cuanto a usted, \u00bfresultar\u00eda esta din\u00e1mica en su ministerio? \u00bfDe qu\u00e9 manera podr\u00eda permitir que su ministerio est\u00e9 caracterizado por la compaci\u00f3n?<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">\n<p>Se tom\u00f3 de The Power of Loving your Church, 1998. Christianity Today. Se publica con permiso. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por David Hansen La compasi\u00f3n es una reacci\u00f3n corporal que puede estimularse por medio de acciones f\u00edsicas. &#160;Era joven cuando comenc\u00e9 a pastorear mi primera congregaci\u00f3n, entonces conoc\u00ed a una familia que cuidaba a una abuela que agonizaba. No los visit\u00e9. No fue por holgaz\u00e1n, sino porque me paralizaba el miedo. No sab\u00eda qu\u00e9 hacer. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/desde-las-entranas-primera-parte\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDesde las entra\u00f1as (Primera parte)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3778","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3778","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3778"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3778\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3778"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3778"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3778"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}