{"id":3790,"date":"2015-12-01T01:22:05","date_gmt":"2015-12-01T06:22:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sal-de-la-cueva\/"},"modified":"2015-12-01T01:22:05","modified_gmt":"2015-12-01T06:22:05","slug":"sal-de-la-cueva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sal-de-la-cueva\/","title":{"rendered":"\u00a1Sal de la cueva!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Roberto Vilaseca<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En ocasiones, pareciera que los disgustos del ministerio nos llevaran, como a El\u00edas, a buscar refugio en la cueva del des\u00e1nimo<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    &#160;A veces me asalta la tentaci\u00f3n de esconderme, tan solo una noche, en la misma cueva de El\u00edas. Quiero sentarme a su lado para llorar juntos por la incomprensi\u00f3n de los hombres, para preguntarme de qu\u00e9 sirvi\u00f3 tanto esfuerzo, y para lamentarme por mis heridas. Son d\u00edas en que, cansado y frustrado, veo todo negro, in\u00fatil. \u00abSe\u00f1or, te he servido con gran celo todos estos a\u00f1os, pero no veo el fruto de tanto trabajo\u00bb, rezongo como el anciano profeta. Es entonces cuando me imagino a Dios esperando que termine de quejarme para preguntarme lo mismo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed?\u00bb.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>Sal fuera<\/b><b><\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Dios le orden\u00f3 a El\u00edas: \u00abSal fuera\u00bb, porque es dif\u00edcil escuchar a Dios bajo el techo del des\u00e1nimo. Le pas\u00f3 a Abraham cuando dudaba de que llegara el Isaac de la promesa, y Dios tuvo que llevarlo afuera de su tienda para que viera las estrellas. Es lejos de cualquier techo que limite la visi\u00f3n, es acallando los argumentos del alma, d\u00f3nde y c\u00f3mo alcanzamos a levantar la vista al cielo y nuestros ojos consiguen volver a enfocarse en Dios. Entonces volvemos a creer que con \u00e9l, todo es posible.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El amor de Dios es tan maravilloso que se manifiesta a cada uno conforme a su necesidad. En aquella oportunidad, descripta en 1 Reyes 19.11, su persona no estaba en el viento poderoso, ni en el terremoto, ni en el fuego, como cuando se manifest\u00f3 a Mois\u00e9s en el Sina\u00ed, sino en un \u00absilbo apacible y delicado\u00bb; un suave susurro, una presencia tierna que, lejos de intimidar, invit\u00f3 a El\u00edas a intimar con, y a derramar su coraz\u00f3n ante el Padre de misericordia. Dios sabe tratar con los desalentados, de eso puedo dar fe.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>\u00ab\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed?\u00bb<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La segunda pregunta del Se\u00f1or buscaba que el profeta reaccionara, pero El\u00edas, todav\u00eda ensimismado en sus lamentos y sus argumentos mentirosos, sigue compadeci\u00e9ndose de s\u00ed mismo. El cansancio f\u00edsico y las expectativas no satisfechas cegaron su visi\u00f3n, y la turbaci\u00f3n dio paso al temor. Dios lo trata con ternura y paciencia, pero le muestra el camino a la restauraci\u00f3n. \u00abY le dijo Jehov\u00e1: Ve, vu\u00e9lvete por tu camino\u00bb (v. 15 \u2013 rvr1960).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La libertad del desaliento comienza regresando al camino, volviendo en s\u00ed. El arrepentimiento es el primer paso para recuperar el \u00e1nimo y la iniciativa. \u00abUna noche de l\u00e1grimas es suficiente\u00bb, me se\u00f1al\u00f3 una vez el se\u00f1or, \u00abpero luego s\u00e9calas, vuelve a levantarte y enfoca la mirada en la meta\u00bb. \u00abPor la noche durar\u00e1 el lloro, y a la ma\u00f1ana vendr\u00e1 la alegr\u00eda\u00bb, escribi\u00f3 el salmista. Hay que dejar atr\u00e1s el dolor, desatarse de cualquier opresi\u00f3n, echar fuera el abatimiento, y volver a encender el esp\u00edritu. La cueva debe dejar paso a la acci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>A trabajar<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El\u00edas escucha la palabra directiva del Se\u00f1or que vuelve a colocarlo en la carrera. Deb\u00eda ungir a un nuevo rey, Jeh\u00fa, y levantar a un nuevo profeta, Eliseo, que lo acompa\u00f1ar\u00edan para completar la tarea. Ellos representaban la autoridad y el poder para acabar la obra. Dios nunca nos deja sin provisi\u00f3n para cumplir con la misi\u00f3n que nos ha encomendado. \u00abEl que escapare de la espada de Hazael, Jeh\u00fa lo matar\u00e1; y el que escapare de la espada de Jeh\u00fa, Eliseo lo matar\u00e1\u00bb (v. 17) \u00a1Eso es trabajar en equipo! El\u00edas ten\u00eda que saber que Dios no lo dejar\u00eda solo, como tampoco lo estamos nosotros para llevar adelante el ministerio que nos ha encomendado.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00abY yo har\u00e9 que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal\u00bb (v. 18) El\u00edas ten\u00eda que recuperar la memoria y recordar al Dios que serv\u00eda. Un Dios que se r\u00ede de los dioses de este mundo, que pone y derriba a los reyes, y que gobierna la historia.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b>No est\u00e1s solo<\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Recuerda hermano, eres parte de un gran pueblo, cuya historia no comienza ni termina con tu iglesia local. La iglesia est\u00e1 m\u00e1s firme que nunca y avanza hacia su destino de gloria.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Cuando me siento solo y d\u00e9bil, me hace bien leer Hebreos 11 y saber que existieron otros, antes que yo, que se sobrepusieron a tantas adversidades y llegaron a la meta. Qu\u00e9 alentador es saber que existe una nube de testigos que por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon boca de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batalla, y pusieron en fuga ej\u00e9rcitos extranjeros. Y la galer\u00eda de h\u00e9roes de la fe sigue llen\u00e1ndose en estos d\u00edas con santos que muestran a trav\u00e9s de su vida que s\u00ed es posible \u00a1S\u00ed, se\u00f1or! Es posible encarnar una visi\u00f3n y completar la misi\u00f3n, finalizando la carrera y reteniendo la fe.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Amigo, no te quedes mucho en la cueva porque tu visi\u00f3n se turbar\u00e1 y tu fuego se apagar\u00e1 \u00a1Sal fuera! Rompe tu techo, mira las estrellas, y Dios se te revelar\u00e1 en un silbo apacible y delicado. \u00c9l te confortar\u00e1, te alentar\u00e1 y te dar\u00e1 instrucciones para seguir caminado.&#160;&#160;<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Se usa con permiso del autor. Todos los derechos reservados.<\/p>\n<p>El autor (robertovilaseca@opcionestelmex.com.ar), nacido en Argentina, es Licenciado en Periodismo y Comunicaci\u00f3n Social, y ha trabajado por veinte a\u00f1os en medios gr\u00e1ficos nacionales, radio y televisi\u00f3n profesionalmente. Es, adem\u00e1s, pastor de una congregaci\u00f3n en Buenos Aires. Est\u00e1 casado con Andrea Grillo y tienen cinco hijos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Roberto Vilaseca En ocasiones, pareciera que los disgustos del ministerio nos llevaran, como a El\u00edas, a buscar refugio en la cueva del des\u00e1nimo &#160;A veces me asalta la tentaci\u00f3n de esconderme, tan solo una noche, en la misma cueva de El\u00edas. 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