{"id":3803,"date":"2015-12-01T01:22:20","date_gmt":"2015-12-01T06:22:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-hombre-que-salvo-a-david\/"},"modified":"2015-12-01T01:22:20","modified_gmt":"2015-12-01T06:22:20","slug":"el-hombre-que-salvo-a-david","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-hombre-que-salvo-a-david\/","title":{"rendered":"El hombre que salv\u00f3 a David"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Mark Patin<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En ocasiones Dios<br \/>\nlevanta un hombre para socorrer al l\u00edder de una cat\u00e1strofe segura\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El ministerio nos presenta con situaciones que desaf\u00edan nuestra fe. En medio de ese contexto crecemos en el ejercicio de nuestro llamado y logramos ver, de primera mano, el poder de Dios desplegado a favor de la extensi\u00f3n del Reino. No obstante, en ciertas ocasiones el Se\u00f1or expone a un l\u00edder a alguna situaci\u00f3n en la que este se ve por completo desbordado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal es el caso de Mois\u00e9s, en \u00c9xodo 17, durante la batalla contra los Amalecitas. Los israelitas consegu\u00edan ganar solo mientras \u00e9l manten\u00eda los brazos en alto, pero pronto se fatig\u00f3 y requiri\u00f3 la ayuda de Hur y la de Aar\u00f3n. As\u00ed tambi\u00e9n ocurri\u00f3 con el profeta Jerem\u00edas cuando, desanimado en extremo por el trato que recib\u00eda del pueblo, mal\u00acdijo el d\u00eda en que hab\u00eda nacido (Jer 20.14\u201318). Y el ap\u00f3stol Pablo les comenta a la iglesia de Corinto que la prueba que enfrentaron en Asia Menor ha\u00acb\u00eda sido tan intensa que \u00abfuimos oprimidos y ago\u00acbiados m\u00e1s all\u00e1 de nuestra capacidad de aguantar y hasta pensamos que no saldr\u00edamos con vida. De hecho, esper\u00e1bamos morir\u00bb (2Co 1.8\u20139 &#8211; NTV).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas ocasiones Dios suple la necesidad del l\u00edder por medio de alguien que llega a socorrerlo. El aporte de estas personas posee un valor inestimable porque aseguran la continuidad de un ministerio que corr\u00eda peligro de destrucci\u00f3n. No solamente ense\u00f1a al l\u00edder a trabajar en equipo con otros, sino que tambi\u00e9n, sus seguidores, al gozar ellos la oportunidad de jugar un papel fun\u00acdamental en el desarrollo del ministerio, ganan en confianza como colaboradores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La huella del tiempo <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La derrota de Goliat a manos del joven hijo de Isa\u00ed asent\u00f3 las bases para una reputaci\u00f3n que no dej\u00f3 de crecer a lo largo de incontables conflictos  b\u00e9licos. El nombre de David lleg\u00f3 a ser sin\u00f3nimo de la invencibilidad, pues derrot\u00f3 a cu\u00e1nto enemi\u00acgo enfrent\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de sus impresionantes antecedentes, David no escap\u00f3 al inevitable proceso de debilitamiento que deja el paso de los a\u00f1os. En 2 Samuel 22 lo encontramos una vez m\u00e1s en batalla con-tra sus perennes enemigos, los filisteos. En una reiteraci\u00f3n de aquella memorable victoria sobre el gigante de Gat, el rey vuelve a enfrentarse a un coloso, Isbi-benob, que pertenec\u00eda al mismo pueblo de Goliat.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta vez la victoria no se le conceder\u00e1 a David. \u00abCuando David y sus hombres estaban en lo m\u00e1s re\u00f1ido de la pelea, a David se le acabaron las fuerzas y qued\u00f3 exhausto. Isbi-benob [\u2026] hab\u00eda acorralado a David y estaba a punto de matarlo\u00bb (2Sa 21.15, 16). El invencible guerrero de Israel est\u00e1 a punto de caer en manos de alguien que quiere vengar la muerte de Goliat.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b> Intervenci\u00f3n oportuna <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El historiador nos cuenta que uno de los fieles guerreros del rey, Abisai, lleg\u00f3 justo a tiempo para rescatarlo y mat\u00f3 al gigante. No obstante, el susto que experimentaron los oficiales que acom-pa\u00f1aban a David les sirvi\u00f3 para exhortar al rey: \u00ab\u00a1No volver\u00e1s a salir con nosotros a la batalla! \u00bfPor qu\u00e9 arriesgarnos a que se apague la luz de Israel?\u00bb (2Sa 21.17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos hombres quer\u00edan proteger a David porque entend\u00edan que su vida era extraordina\u00acriamente valiosa como para dejar que muriera en un ejercicio innecesario. Otros guerreros m\u00e1s j\u00f3venes pod\u00edan pelear por el rey, pero nadie pod\u00eda reemplazar las funciones que David ejerc\u00eda en medio de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato nos ofrece otra mirada a la grandeza de esp\u00edritu que pose\u00eda el hijo de Isa\u00ed. Era el rey y   bien pod\u00eda haberse resistido a la buena intenci\u00f3n de sus hombres. La decisi\u00f3n final estaba en manos del monarca. No obstante, David mostr\u00f3 verdadera hombr\u00eda al dejar que otros pelearan por \u00e9l en cir\u00accunstancias en las que ya no era capaz de manejar solo. A partir de ese momento no sali\u00f3 m\u00e1s a la ba\u00actalla y sus guerreros m\u00e1s valientes, Sibecai de Husa, Elhan\u00e1n, hijo de Jaare, y Jonat\u00e1n, hijo de Simea, hermano de David, derrotaron a los gigantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b> Discernimiento indispensable <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de las victorias que Dios concedi\u00f3 a Israel David enton\u00f3 un c\u00e1ntico de gratitud. En el mismo dej\u00f3 registrada la situaci\u00f3n que hab\u00eda vivido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l extendi\u00f3 la mano desde el cielo y me  rescat\u00f3;  me sac\u00f3 de aguas profundas.  Me rescat\u00f3 de mis enemigos poderosos,  de los que me odiaban y eran demasiado  fuertes para m\u00ed.  Me atacaron en un momento de angustia,  pero el Se\u00f1or me sostuvo.  Me condujo a un lugar seguro;  me rescat\u00f3 porque en m\u00ed se deleita  (2Sa 22.17\u201320).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observe la confesi\u00f3n de David: \u00ablos que me odiaban eran demasiado fuertes para m\u00ed\u00bb. Reconoce que en aquella ocasi\u00f3n se vio desbordado y que no era capaz de enfrentarla solo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El l\u00edder que se encuentra en una situaci\u00f3n similar a esta necesita de un Abisai, pero no podr\u00e1 disfrutar los beneficios que le ofrezca ese Abisai a menos que deje que lo ayude. Y para que sea socorrido est\u00e1 obligado a reconocer que solo no podr\u00e1 lograr nada, algo que pareciera contradecir los principios m\u00e1s elementales del liderazgo efectivo. La tentaci\u00f3n siempre es a mostrar que somos capaces, aun cuando en nuestro coraz\u00f3n nos damos cuenta de que estamos perdidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b> La bendici\u00f3n de Abisa\u00ed <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En algunas oportunidades nosotros ocuparemos que un \u00abAbisa\u00ed\u00bb venga a nuestro rescate. En otras\u2026 nosotros seremos el \u00abAbisa\u00ed\u00bb que rescata a otro l\u00edder de una situaci\u00f3n que lo abruma. Sea cual sea la experiencia que nos toque vivir, la tarea que  cumpla un \u00abAbisai\u00bb ser\u00e1 de valor incalculable para la continuidad del ministerio de un l\u00edder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un Abisai posee algunas herramientas que le permiten ser de particular bendici\u00f3n a los que se hallan en aflicci\u00f3n. Entre ellas, se destacan cuatro:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> 1. El rostro <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rostro de una persona es la cartelera en la que se alcanza a vislumbrar la presencia o ausencia del Se\u00f1or. Nuestro rostro alimenta en otros la esperanza o el des\u00e1nimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El elemento que hace la diferencia es la expresi\u00f3n con la que miramos a los dem\u00e1s, la cual comunicamos principalmente por medio de los ojos. Algunas miradas van llenas de ternura y compasi\u00f3n. Otras, como las de Sim\u00f3n el fariseo, se lanzan llenas de condenaci\u00f3n y juicio. Los ojos terminan revelando lo que existe en la profundidad de nuestro ser, y por eso es trascendente dejar al Se\u00f1or que trabaje nuestros corazones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> 2. La palabra <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda herramienta que posee un buen \u00abAbisai\u00bb es su palabra. El ap\u00f3stol Pablo nos exhorta: \u00abQue el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas. Ens\u00e9\u00f1ense y acons\u00e9jense unos a otros con toda la sabidur\u00eda que \u00e9l da. Canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios con un coraz\u00f3n agradecido\u00bb (Col 3.16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestras palabras pueden impactar profundamente la vida de aquellos que nos rodean. Para la persona que se halla en una crisis, las palabras pueden devolverle la esperanza y la fe. No obstante, es vital que las palabras que les dirijamos sean las que Dios nos da para hablarles. No se trata aqu\u00ed de simplemente recitarle vers\u00edculos, sino de hablar lo que inspira a vivir. Por eso, el  autor de Proverbios declara: \u00abEl consejo oportu\u00acno es precioso, como manzanas de oro en canasta de plata\u00bb (22.11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> 3. La acci\u00f3n <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Efesios 4.32 nos aconseja: \u00absean amables unos con otros, sean de buen coraz\u00f3n, y perd\u00f3nense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo\u00bb. Una actitud de misericordia y bondad se traduce en buenas obras en favor de la otra persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de David lo que necesitaba era una r\u00e1pida intervenci\u00f3n de uno de sus hombres, y Abisai no dud\u00f3 en arriesgar su vida en favor del rey. Cuando la carga es demasiado pesada existen muchas acciones que podemos llevar a cabo en favor de la persona abrumada; estos hechos proclaman nuestro cuidado y compromiso de ayudar de maneras pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> 4. Las oraciones <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo agradeci\u00f3 a los corintios sus oraciones, porque entend\u00eda que ellas hab\u00edan sido parte de la respuesta de Dios a la situaci\u00f3n apremiante que experiment\u00f3 con sus compa\u00f1eros. En Colosenses da testimonio del compromiso de Epafras, uno de sus colaboradores en el ministerio: \u00abSiempre ora con fervor por ustedes y le pide a Dios que los fortalezca y perfeccione, y les d\u00e9 la plena confianza de que est\u00e1n cumpliendo toda la voluntad de Dios. Puedo asegurarles que \u00e9l ora intensamente por ustedes y tambi\u00e9n por los creyentes en Laodi\u00accea y Hier\u00e1polis\u00bb (Col 4.12\u201313).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la clase de compromiso que hace la diferencia entre la victoria y la derrota. Jes\u00fas sab\u00eda que Pedro iba a transitar por una profunda batalla que probar\u00eda al m\u00e1ximo su fe. Se anticip\u00f3 al conflicto orando para que la fe de su disc\u00edpulo no fallara (Lc 22.31\u201332). Todo l\u00edder necesita fieles guerreros dispuestos a batallar en oraci\u00f3n en favor de su vida y ministerio.<\/p>\n<p> &#160;\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">El autor es pastor de una congregaci\u00f3n bautista en el estado de Tennessee, EE.UU., donde reside con su esposa y dos hijos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Mark Patin En ocasiones Dios levanta un hombre para socorrer al l\u00edder de una cat\u00e1strofe segura El ministerio nos presenta con situaciones que desaf\u00edan nuestra fe. 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