{"id":3809,"date":"2015-12-01T01:22:27","date_gmt":"2015-12-01T06:22:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-iglesia-ante-la-sombra-del-consumismo\/"},"modified":"2015-12-01T01:22:27","modified_gmt":"2015-12-01T06:22:27","slug":"la-iglesia-ante-la-sombra-del-consumismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-iglesia-ante-la-sombra-del-consumismo\/","title":{"rendered":"La iglesia ante la sombra del consumismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Raul Irigoyen<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Todav\u00eda recuerdo esos dos momentos, tan aparentemente sencillos y sin mayor trascendencia, uno en mi iglesia local y otro en una ciudad de un pa\u00eds sudamericano&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Todav\u00eda recuerdo esos dos momentos, tan aparentemente sencillos y sin mayor trascendencia, uno en mi iglesia local y otro en una ciudad de un pa\u00eds sudamericano:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00abPastor, nos estamos cambiando de iglesia porque en la otra congregaci\u00f3n tienen un buen programa para ni\u00f1os que est\u00e1 m\u00e1s a tono con la necesidad de nuestros hijos peque\u00f1os\u2026 y anhelamos que ellos sigan al Se\u00f1or desde su infancia\u00bb.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00abPastor, mi visi\u00f3n es que mi iglesia se convierta en la primera mega-iglesia de la ciudad y estoy trabajando en ello\u2026 ya estoy ministrando en la radio y en la televisi\u00f3n\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Me tom\u00f3 a\u00f1os darme cuenta que ambas conversaciones reflejaban, m\u00e1s que instancias aisladas, un cambio de actitud y perspectiva que comienza a tomar cada vez m\u00e1s fuerza en la Iglesia Evang\u00e9lica Latinoamericana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que parecen acciones motivadas por buenas y loables intenciones, m\u00e1s bien proyectan una nueva \u00abcomprensi\u00f3n\u00bb de lo que es ser Iglesia. Tal pareciera que estamos sucumbiendo m\u00e1s y m\u00e1s a la \u00abcultura del consumo\u00bb y a su consecuencia natural, el \u00abconsumismo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola define \u00abconsumismo\u00bb como la \u00abtendencia inmoderada a adquirir, gastar o consumir bienes, no siempre necesarios\u00bb. Pero esto, m\u00e1s bien parece enfocarse en las actitudes y pr\u00e1cticas econ\u00f3micas de la poblaci\u00f3n\u2026 \u00bfo ser\u00e1 que hay algo m\u00e1s detr\u00e1s?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quisiera enfocarme, si bien brevemente por lo limitado del espacio disponible, en las dos caras de la moneda del movimiento evang\u00e9lico de hoy: en nosotros como creyentes y como l\u00edderes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00bfQu\u00e9 mentalidad comienza a  caracterizarnos como creyentes?<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, no cabe duda que el perfil econ\u00f3mico de la Iglesia en nuestro continente ha cambiado radicalmente. Hace apenas 50 a\u00f1os, nos caracteriz\u00e1bamos por ser iglesias de gente humilde con poca preparaci\u00f3n acad\u00e9mica\u2026 hoy, por la gracia de Dios son cada vez m\u00e1s los creyentes \u2014y sus hijos\u2014 que poseen educaci\u00f3n avanzada. Eso tambi\u00e9n se ha reflejado en el aumento del ingreso del creyente promedio en nuestras iglesias. Pero, \u00bfc\u00f3mo impacta aquello en la obra del Reino?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos de nuestros creyentes han abrazado el patr\u00f3n de consumo de la sociedad en la que estamos inmersos y ahora quieren m\u00e1s y m\u00e1s de lo \u00faltimo. Nuestros j\u00f3venes, aun los m\u00e1s humildes, lucen extravagantes tel\u00e9fonos inteligentes y zapatos deportivos de marca. Nuestros hermanos en la fe luchan por agregarle a sus viviendas todo tipo de lujitos \u00abseg\u00fan sus posibilidades\u00bb. Cada vez m\u00e1s, vemos autos m\u00e1s grandes y nuevos en el estacionamiento o en las \u00e1reas adyacentes al templo. Si bien no siempre nuestros hermanos cuentan con los recursos para adquirir dichos bienes y los servicios resultantes, recurren con frecuencia a las opciones de cr\u00e9dito cada vez m\u00e1s asequibles. Pareci\u00e9ramos ser v\u00edctimas de las mismas campa\u00f1as publicitarias de los medios de comunicaci\u00f3n que afectan al resto de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, como los recursos que cada creyente posee son, en \u00faltima instancia, limitados, entre m\u00e1s gastamos en satisfacer los deseos del coraz\u00f3n, menos quedar\u00e1 disponible para invertir en la obra del Reino. Las ofrendas para misiones y proyectos evangel\u00edsticos parecieran languidecer, al mismo tiempo que mejora la vestimenta y el estatus econ\u00f3mico de nuestra membres\u00eda. Por favor, no me malentienda, no es que nuestra gente haya dejado de dar, sino que dar para el Reino no es prioritario, y mucho menos para una causa que demande sacrificio e incomodidad, como lo fue para nuestros hermanos macedonios del primer siglo (2 Corintios 8.1-4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez pensemos que esto solo aplica al creyente com\u00fan, pero no es as\u00ed. Hace unos a\u00f1os, mientras participaba de una reuni\u00f3n de pastores, el predicador invitado comparti\u00f3 un poderoso mensaje prof\u00e9tico en el que nos animaba a pedirle a Dios lo que a\u00f1oraba nuestro coraz\u00f3n. El m\u00edo se quebrant\u00f3 al escuchar el clamor de mis colegas del ministerio levantar oraciones como: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa sabes que necesito un auto nuevo\u2026\u00bb, \u00abSe\u00f1or, siempre te he pedido una casita propia para mi familia\u2026\u00bb, etc. En un momento en que el Esp\u00edritu Santo se estaba moviendo, no hubo quien llorase y pidiese por su comunidad y sus flagelos, por la salvaci\u00f3n de familiares, vecinos y amigos, por la restauraci\u00f3n de quienes se hab\u00edan apartado, etc. Todo se centr\u00f3 en nosotros mismos y en nuestras propias necesidades del momento. No me malinterprete, todas eran peticiones v\u00e1lidas\u2026 \u00a1pero cu\u00e1n distintas fueron las del joven rey al que Dios le dio la misma oportunidad (2 Cr\u00f3nicas 1.7-10)!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claro est\u00e1 que la definici\u00f3n de \u00abconsumismo\u00bb del diccionario siempre enfrentar\u00e1 el problema: lo que para algunos es un gasto innecesario, para otros es de suma importancia\u2026 es un asunto de perspectiva relativa. Y tal vez ese sea el problema, que hemos dejado de fundamentar nuestras decisiones en los valores eternos de la Palabra de Dios y simplemente lo hacemos en base a nuestra opini\u00f3n. \u00a1Y todos sabemos que nuestra \u201copini\u00f3n\u201d puede cambiar muy f\u00e1cilmente\u2026 tan solo basta que cambien las circunstancias que nos rodean! Pero creo que el problema que enfrentamos como creyentes trasciende lo econ\u00f3mico. Tiene que ver con la actitud resultante de darle demasiada importancia a adquirir y poseer aquello que sentimos que \u00abagrega valor\u00bb a nuestras vidas y a la de nuestras familias. Esto me lleva a la primera conversaci\u00f3n citada al principio del escrito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 mejor actitud que la de unos padres que se preocupan por la salud espiritual de sus hijos? \u00bfPor qu\u00e9 no buscar lo mejor \u2014el mejor programa, los mejores maestros, las mejores instalaciones\u2014 para ellos? Bueno, tal vez esto nos lleve precisamente a concluir que buscamos y examinamos a las iglesias locales con el mismo lente con que examinamos las vitrinas y escaparates de las tiendas por departamento, para encontrar el producto que mejor nos luzca. Si bien la iglesia local tiene la responsabilidad de servir a la comunidad de fe, no es menos cierto que dicho servicio trasciende en mucho la relaci\u00f3n proveedor-cliente del mundo comercial. La iglesia y su liderazgo no est\u00e1n para satisfacer nuestros deseos y anhelos, ni siquiera para respaldar de manera indiscriminada nuestros sue\u00f1os y aspiraciones. Est\u00e1n para promover la causa del Reino de los cielos, para \u00abperfeccionarnos a todos nosotros para la obra del ministerio\u00bb (Efesios 4.11-12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto implica que nos incorporamos a una iglesia local para aprender a ser m\u00e1s como Cristo y servir a la comunidad por la que derram\u00f3 su sangre, de la manera en que \u00c9l nos dirija a hacerlo. Lo sencillo y pr\u00e1ctico de la demanda divina encuentra su mejor expresi\u00f3n en las palabras del Maestro: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llaman \u201cSe\u00f1or\u201d y no hacen lo que les digo?\u00bb (Lucas 6.46, parafraseado).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al enfrentar este problema, como creyentes necesitamos \u00abponernos la mano en el coraz\u00f3n\u00bb y preguntarnos si no ser\u00e1 que nosotros, como pastores y l\u00edderes, hemos propiciado \u2014si bien con las mejores intenciones\u2014 el afianzamiento de esa mentalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00bfQu\u00e9 mentalidad pudiera estar influyendo en nosotros como pastores y l\u00edderes?<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mentalidad de \u00absociedad de consumo\u00bb que comienza a caracterizar a la Iglesia Latinoamericana depende necesariamente de un liderazgo que la alimente y propicie. Y es que, al comenzar a dar un \u00e9nfasis desmedido al crecimiento de nuestras congregaciones \u2014y con esto hago referencia a la segunda conversaci\u00f3n citada al inicio del escrito\u2014 dejamos de lado un genuino enfoque en el Reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que en medio de una cultura que busca la excelencia como medio para promover su producto por encima de los dem\u00e1s, la iglesia local comienza a caer en la trampa de igualarse con su contraparte comercial. Buscamos brindar a la congregaci\u00f3n el programa m\u00e1s excelente posible, acompa\u00f1ado por los mejores m\u00fasicos, cantantes e instrumentos; los mejores predicadores y maestros; las mejores y m\u00e1s c\u00f3modas instalaciones, etc. Si bien nada de esto es malo en s\u00ed mismo, jam\u00e1s reemplazar\u00e1 el claro objetivo de toda iglesia local: formar hombres y mujeres para seguir y servir a Dios donde \u00c9l les coloque, en empresas, instituciones y comunidades. No es extra\u00f1o ver a una iglesia cambiar su equipo de sonido por uno m\u00e1s costoso, remodelar el templo para hacerlo m\u00e1s atractivo y ponerle aire acondicionado o calefacci\u00f3n (seg\u00fan sea el caso), para brindar el mejor ambiente posible. El problema es que todo eso requiere que se priorice el uso de fondos limitados de la iglesia local. Algo se sacrifica cuando invertimos m\u00e1s de la cuenta en mantener a la congregaci\u00f3n con nosotros y en atraer a los creyentes de otras congregaciones a la nuestra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy seguro de que ning\u00fan pastor o l\u00edder pensar\u00eda conscientemente en perjudicar a otras iglesias hermanas; pero tambi\u00e9n creo que pocos nos preguntamos por qu\u00e9 hacemos lo que hacemos. La reflexi\u00f3n honesta delante de Dios abre la puerta para que el Esp\u00edritu Santo nos confronte con nuestras verdaderas motivaciones, ante lo enga\u00f1oso de nuestro coraz\u00f3n (Jerem\u00edas 17.9-10). Lo que generalmente comienza con una sincera carga por llegar a la comunidad de los no alcanzados, no tarda en sucumbir ante las presiones de una comunidad que cada vez m\u00e1s coloca todo en el altar del \u00e9xito \u2014entendiendo por \u00e9ste una iglesia grande, con recursos y visibilidad en la co\u00acmunidad, con su secuela de beneficios tangibles para su liderazgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, tal vez hoy la norma \u2014promovida sin mala intenci\u00f3n por los medios de comunicaci\u00f3n\u2014 sea la de una iglesia que brinda los mejores servicios a su membres\u00eda. Aquello se nos muestra en la televisi\u00f3n o lo escuchamos en la radio cristiana. Todos, como pastores, queremos brindar lo mejor a nuestros feligreses, especialmente ante el temor \u2014a veces inconsciente\u2014 de perderlos y que busquen otra congregaci\u00f3n que s\u00ed lo ofrezca. Pero tanto unos como otros hemos dejado de lado nuestra verdadera vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese ambiente de competencia por mantener miembros que buscan la mejor \u00abiglesia local\u00bb, nos desvivimos por ofrecerles m\u00e1s por menos. Les brindamos genuinos espect\u00e1culos de alabanza y adoraci\u00f3n excelente; y les damos ense\u00f1anzas de calidad en el m\u00ednimo tiempo posible, para evitar cansarlos o interferir con el resto de su d\u00eda. La contraparte de este enfoque es que abraza tambi\u00e9n una mentalidad de especializaci\u00f3n de la mano de una dotaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n superiores. Eso convierte a la mayor\u00eda de nuestra membres\u00eda en meros espectadores y cr\u00edticos consumados del culto evang\u00e9lico. Y por ende, cada vez m\u00e1s surgen comparaciones entre iglesias locales, entre equipos de alabanza y entre predicadores. \u00a1Y por supuesto que ninguno de nosotros quiere quedar del lado menos favorecido!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00bfQu\u00e9 hacer al respecto?<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy convencido de que la soluci\u00f3n al problema planteado no es ni complicada ni dif\u00edcil si optamos por preferir la agenda de Dios. Se trata de volver la mirada a la Iglesia Primitiva y a la que ha perdurado por m\u00e1s de dos mil a\u00f1os sobre la Tierra enfrentando todo tipo de persecuciones y desastres \u2014de adentro y de fuera. \u00bfQu\u00e9 tal si consideramos los siguientes pasos?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ense\u00f1emos todo el consejo de Dios a la congregaci\u00f3n \u2014como lo hiciera el ap\u00f3stol (Hechos 20.26-28)\u2014 y no tan solo los temas que nos gustan m\u00e1s a nosotros como l\u00edderes o que promueven la agenda del momento de la iglesia local, o animen a la gente a ofrendar m\u00e1s.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Enfaticemos lo que est\u00e1 en el coraz\u00f3n del evangelio (lo vital) y no sus periferias (lo secundario): la salvaci\u00f3n del no creyente (Marcos 16.15), el discipulado y la formaci\u00f3n del creyente (Mateo 28.19-20) para la obra del ministerio que, necesariamente, implica ganar a otros para Cristo y no tan s\u00f3lo servir en los confines del templo.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ense\u00f1emos que solo somos mayordomos, y no due\u00f1os de los bienes y recursos que Dios ha puesto en nuestras manos con prop\u00f3sito eterno: \u00a1que sean de bendici\u00f3n a la comunidad en la que fuimos implantados por Dios\u2026 y m\u00e1s all\u00e1! Esto implicar\u00e1 dar generosamente y aun de manera sacrificial para la obra de Dios (2 Corintios 9.6-8), pero nos corresponder\u00e1 a nosotros, como pastores y l\u00edderes, asegurar que tales ofrendas sean invertidas en expandir el Reino y no en \u00abmantener\u00bb a los creyentes dentro de la comunidad o mejorar la calidad de vida del liderazgo.<\/li>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Asegur\u00e9monos de modelar en nosotros, como pastores y l\u00edderes, una actitud ense\u00f1able ante la Palabra de Dios, permiti\u00e9ndole corregirnos; y estemos dispuestos a compartir tales correcciones con la congregaci\u00f3n a medida que crecemos en ella. Oremos para que podamos ser genuinos ejemplos de hombres y mujeres que colocan la expansi\u00f3n del Reino \u2014y no el crecimiento num\u00e9rico o financiero de nuestra congregaci\u00f3n\u2014 como primera prioridad; y atrev\u00e1monos a convertirnos en los principales dadores de la congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Adelante y que el Se\u00f1or les bendiga!<\/p>\n<p> &#160;\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional, 2013.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Raul Irigoyen Todav\u00eda recuerdo esos dos momentos, tan aparentemente sencillos y sin mayor trascendencia, uno en mi iglesia local y otro en una ciudad de un pa\u00eds sudamericano&#8230; Todav\u00eda recuerdo esos dos momentos, tan aparentemente sencillos y sin mayor trascendencia, uno en mi iglesia local y otro en una ciudad de un pa\u00eds sudamericano: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-iglesia-ante-la-sombra-del-consumismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa iglesia ante la sombra del consumismo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3809","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3809","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3809"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3809\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3809"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3809"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3809"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}