{"id":3813,"date":"2015-12-01T10:53:53","date_gmt":"2015-12-01T15:53:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=3813"},"modified":"2015-12-01T10:53:53","modified_gmt":"2015-12-01T15:53:53","slug":"no-se-deje-arrastrar-por-la-desesperacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-se-deje-arrastrar-por-la-desesperacion\/","title":{"rendered":"No se deje arrastrar por la desesperaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>Fernando Alexis Jim\u00e9nez<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3 mezclado con la multitud que cada d\u00eda visita la Plaza de San Pedro, en ciudad del Vaticano. Luc\u00eda expectante, como tantos peregrinos. Aunque esquivaba la mirada, pas\u00f3 inadvertido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro llevaba la angustia que por meses le carcom\u00eda: la carencia de empleo, el creciente volumen de deudas y facturas sin pagar, la crisis familiar que hab\u00eda desencadenado la escasez econ\u00f3mica y la creciente preocupaci\u00f3n por el futuro de sus tres hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que ocurri\u00f3 minutos despu\u00e9s qued\u00f3 grabado en el coraz\u00f3n de miles de personas. El hombre, a quien las autoridades simplemente identificaron como Antonini, se ba\u00f1\u00f3 con gasolina y, acto seguido, se prendi\u00f3 fuego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Literalmente qued\u00f3 convertido en una antorcha humana que iba de un lado para otro en medio de gritos lastimeros que llegaban hasta los m\u00e1s profundos rincones del lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo se dejaba asistir de nadie. Quer\u00edamos ayudarle, pero era imposible acercarnos, hasta que cay\u00f3 rendido por el dolor\u00bb, relat\u00f3 un visitante que presenci\u00f3 el intento de suicidio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre &#8211;bastante joven, por cierto&#8211;resid\u00eda en Roma. Entr\u00f3 en estado de coma. El fuego hab\u00eda causado quemaduras en la mayor parte de su cuerpo. La desesperaci\u00f3n le llev\u00f3 a encontrar la salida a sus crisis por un rumbo equivocado&#8230; Su esposa qued\u00f3 viuda y sus hijos sin un padre&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los l\u00edmites de la desesperaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando permitimos que un problema se salga de control, excede nuestra capacidad de razonamiento y rayamos en los l\u00edmites de la desesperaci\u00f3n. Es una situaci\u00f3n que afecta individual y colectivamente a las personas. Un ejemplo contempor\u00e1neo lo encontramos en Rumania.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando ese pa\u00eds enfrent\u00f3 una dura depresi\u00f3n en el 2010 que afect\u00f3 la calidad de vida de la tercera parte de sus habitantes hasta el punto que se quejaban de no poder pagar ni siquiera los productos b\u00e1sicos, y la desesperanza que llev\u00f3 a m\u00e1s del 50% de los ciudadanos a considera que su vida empeorar\u00eda en los a\u00f1os siguientes, se dispar\u00f3 el n\u00famero de suicidios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Instituto Nacional de Medicina Forense, de Rumania, revel\u00f3 que la proporci\u00f3n de suicidios aument\u00f3 desde 2008\u2014cuando la crisis econ\u00f3mica comenz\u00f3 a tocar fondo&#8211;, llegando a 14 por cada 100.000 habitantes en 2010. Igual ocurre hoy en muchas naciones de Europa. Los problemas llevan a hombres y mujeres a encontrar salida a sus dificultades pensando que el camino es quitarse la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En diciembre de ese a\u00f1o, pocos d\u00edas antes de Navidad, el t\u00e9cnico de 43 a\u00f1os, Adrian Sobaru, vinculado a la televisi\u00f3n nacional, salt\u00f3 al vac\u00edo desde un balc\u00f3n del parlamento rumano durante una sesi\u00f3n. Lo que le escucharon gritar fue: \u00ab\u00a1Ustedes mataron nuestro futuro! \u00a1Ustedes quitaron el pan de las bocas de mis hijos!\u00bb. El hombre percib\u00eda un ingreso mensual de 330 euros. Ten\u00eda dos hijos, uno de ellos con autismo. \u00a1No pod\u00eda brindarle la atenci\u00f3n m\u00e9dica adecuada!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Bucarest, frente al palacio presidencia, Petre Morjan se prendi\u00f3 fuego. El hombre, que sobrevivi\u00f3 a las quemaduras, dijo a los medios de comunicaci\u00f3n nacionales que le hab\u00edan disminuido su mesada por jubilaci\u00f3n y que sus protestas eran ignoradas. Incluso le pidieron que pagara un soborno para que le aumentaran la jubilaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1ales de alarma por alguien desesperado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sic\u00f3loga espa\u00f1ola, Trinidad Aparicio P\u00e9rez, asegura que las personas desesperadas pueden llegar a perder el control de s\u00ed mismas e incluso pueden llegar a causarse da\u00f1o, tir\u00e1ndose de los pelos o d\u00e1ndose cabezazos; en casos extremos hay serio peligro de suicidio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAnte la desesperaci\u00f3n, las personas tienden a mostrarse ansiosas, furiosas y angustiadas. Poseen la sensaci\u00f3n de haber ca\u00eddo en un pozo muy profundo, donde todo es oscuridad, no consiguen ver el camino que les saque de esa situaci\u00f3n; sin embargo, por muy justificada que est\u00e9 esa sensaci\u00f3n hay que saber actuar, saber que a pesar de todos los problemas no podemos quedarnos quietos cautivos de la tristeza y del dolor.\u00bb, explica la profesional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Identificar que una persona se encuentra en los l\u00edmites de la desesperanza y que puede llegar a los extremos, se f\u00e1cil. Por lo general, experimenta decaimiento acompa\u00f1ado de una actitud pesimista frente a la vida. En algunos casos dejan de luchar por su propia vida y por el futuro, porque consideran que la existencia no tiene sentido o que los abandonaron las fuerzas para seguir dando las batallas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una inclinaci\u00f3n muy com\u00fan es a huir. Se niegan a aceptar la situaci\u00f3n y su condici\u00f3n depresiva, que puede empeorar las cosas, les lleva a pensar que no hay salida al laberinto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las preguntas m\u00e1s frecuentes que recibo sobre este particular es, \u00bfc\u00f3mo ayudar a alguien en estado de desesperaci\u00f3n? El primer paso es identificar cu\u00e1l es el factor que conduce a la persona a ese estado; el segundo, acercarse a \u00e9l o ella, brind\u00e1ndole una voz de aliento y dej\u00e1ndole claro que cuenta con apoyo para sobreponerse a la situaci\u00f3n; el tercero, no contagiarnos porque seremos dos quienes terminemos viendo un panorama desolador; el cuatro, animarlo a tener confianza en Dios\u2014en primero lugar\u2014y en s\u00ed mismo, y el quinto lugar, identificar una serie de posibles soluciones a la condici\u00f3n desesperada por la que se encuentra atravesando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha salida para un estado de desesperaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando estamos agobiados por los problemas, pareciera que todo se nubla, las puertas se cierran y las soluciones parecen inalcanzables\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una situaci\u00f3n as\u00ed, lo menos indicado es permitir que las circunstancias gobiernen nuestra mente y nuestro coraz\u00f3n. Seguramente encontraremos un panorama ensombrecido, y no se puede pensar con claridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfLa salida? Procurar la orientaci\u00f3n de Dios. Luchar en nuestras fuerzas empeorar\u00e1 la situaci\u00f3n. En cambio, si luchamos en las fuerzas del Se\u00f1or, tenemos asegurada la victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la incertidumbre y la angustia, lo mejor es clamar a El en oraci\u00f3n, confiando en lo que dicen las Escrituras: \u00abAl pobre librar\u00e1 de su pobreza, Y en la aflicci\u00f3n despertar\u00e1 su o\u00eddo. Asimismo te apartar\u00e1 de la boca de la angustia A lugar espacioso, libre de todo apuro, Y te preparar\u00e1 mesa llena de grosura.\u00bb(Job 36:15, 16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las condiciones extremas, cuando consideramos que no hay salida a la encrucijada, es fundamental la oraci\u00f3n. Hablar con Dios. Abrirle nuestro coraz\u00f3n, como lo describe el autor cristiano, Eduardo Ca\u00f1as Estrada: \u00abOrar es tocar el cielo. Es hablar con Dios y derramar nuestra alma ante \u00c9l con un deseo profundo de alcanzar lo que pedimos; es contarle con nuestras propias palabras lo que sentimos y sufrimos, sin acudir a un lenguaje florido, sino lleno de sinceridad. Cuando aprendemos a estar a solas con el Se\u00f1or, adquirimos una profundidad espiritual y un acercamiento m\u00e1s pleno hacia \u00c9l. (Eduardo Ca\u00f1as Estrada. \u00abCuando la sal pierde su sabor\u00bb. Editorial AD. 1980. Pgs.15, 16)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si asume desde hoy la determinaci\u00f3n de permitir que el Supremo Hacedor gu\u00ede su sendero, seguramente caminar\u00e1 seguro y encontrar\u00e1 respuestas en los momentos de crisis&#8230; Puedo asegurarle que el panorama cambiar\u00e1 y hallar\u00e1 una puerta que le conduzca fuera del laberinto. \u00a1Dios lo hace posible!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que no pase este d\u00eda sin que haya recibido a Jesucristo en su coraz\u00f3n como su \u00fanico y suficiente Salvador. No deje pasar esta oportunidad. Puedo asegurarle que su vida cambiar\u00e1. \u00bfYa lo hizo?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando Alexis Jim\u00e9nez Lleg\u00f3 mezclado con la multitud que cada d\u00eda visita la Plaza de San Pedro, en ciudad del Vaticano. Luc\u00eda expectante, como tantos peregrinos. Aunque esquivaba la mirada, pas\u00f3 inadvertido. 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