{"id":38265,"date":"2016-06-21T16:34:20","date_gmt":"2016-06-21T21:34:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/discurso-integro-del-papa-francisco-al-papa-copto-twadros-ii\/"},"modified":"2016-06-21T16:34:20","modified_gmt":"2016-06-21T21:34:20","slug":"discurso-integro-del-papa-francisco-al-papa-copto-twadros-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/discurso-integro-del-papa-francisco-al-papa-copto-twadros-ii\/","title":{"rendered":"Discurso \u00edntegro del Papa Francisco al Papa copto Twadros II"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Discurso \u00edntegro del Papa Francisco al Papa copto Twadros II<\/p>\n<p align=\"justify\">El ecumenismo del sufrimiento, instrumento eficaz de unidad\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n<p align=\"justify\">Discurso del Papa Francisco a Su Santidad Tauadros II, Papa de Alejandr\u00eda y Patriarca de la Sede de San Marcos (10-5-2013)<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abJrist\u00f3s an\u00e9ste \u2013 Cristo ha resucitado\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Santidad, queridos hermanos en Cristo:<\/p>\n<p align=\"justify\">Es para m\u00ed una gran alegr\u00eda y un aut\u00e9ntico momento de gracia poder\u00a0 recibiros aqu\u00ed, al lado de la tumba del ap\u00f3stol Pedro, en el recuerdo del hist\u00f3rico encuentro que hace cuarenta a\u00f1os uni\u00f3 a nuestros antecesores, el Papa Pablo VI y el Papa Shenuda III \u2013recientemente fallecido\u2013, en un abrazo de paz y de fraternidad, tras siglos de lejan\u00eda mutua. Doy, pues, con profundo afecto mi bienvenida a Vuestra\u00a0\u00a0 Santidad y a los distinguidos miembros de vuestra Delegaci\u00f3n, y os doy las gracias por vuestras palabras. Por mediaci\u00f3n vuestra hago extensivo mi cordial saludo en el Se\u00f1or a los obispos, al clero, a los monjes y a toda la Iglesia copta ortodoxa.<\/p>\n<p align=\"justify\">La visita de hoy afianza los lazos de amistad y de hermandad que ya unen la Sede de Pedro y la Sede de Marcos, heredera de un legado inestimable de m\u00e1rtires, te\u00f3logos, santos monjes y fieles disc\u00edpulos de Cristo que durante generaciones y generaciones dieron testimonio del Evangelio, a menudo en situaciones de gran dificultad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hace cuarenta a\u00f1os, la Declaraci\u00f3n conjunta de nuestros antecesores constituy\u00f3 un hito en el camino ecum\u00e9nico, y a partir de ella se cre\u00f3 una Comisi\u00f3n de Di\u00e1logo Teol\u00f3gico entre nuestras Iglesias, que produjo buenos resultados y que prepar\u00f3 el terreno para el di\u00e1logo m\u00e1s amplio entre la Iglesia cat\u00f3lica y toda la familia de las Iglesias ortodoxas orientales; di\u00e1logo que prosigue fruct\u00edferamente hasta la fecha. En aquella Declaraci\u00f3n solemne, nuestras Iglesias reconoc\u00edan profesar, con arreglo a las tradiciones apost\u00f3licas, \u00abuna sola fe en un solo Dios Uno y Trino\u00bb y la \u00abdivinidad del \u00fanico Hijo encarnado de Dios, [&#8230;] Dios perfecto en su divinidad y hombre perfecto en su humanidad\u00bb. Reconoc\u00edan que la vida divina nos es dada y se alimenta\u00a0 a trav\u00e9s de los siete sacramentos, y se\u00a0 sent\u00edan asociadas en la veneraci\u00f3n com\u00fan a la Madre de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos alegra poder confirmar hoy lo que nuestros ilustres antecesores declararon solemnemente; nos alegra reconocernos unidos por el \u00fanico bautismo, del que es expresi\u00f3n especial nuestra oraci\u00f3n compartida, que anhela llegue el d\u00eda en que, cumpli\u00e9ndose el deseo del Se\u00f1or, podamos comulgar del \u00fanico c\u00e1liz.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ciertamente somos tambi\u00e9n conscientes de que el camino que nos aguarda tal vez a\u00fan sea largo, pero no queremos olvidar la dilatada senda que llevamos recorrida, y que se ha concretado en momentos luminosos de comuni\u00f3n, entre los que me complace recordar el encuentro, en febrero de 2000, en El Cairo, entre el Papa Shenuda III y el Beato Juan Pablo II, que peregrinaba, con ocasi\u00f3n del Gran Jubileo, a los lugares de origen de nuestra fe. Estoy seguro de que, bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo, nuestra oraci\u00f3n perseverante, nuestro di\u00e1logo y la voluntad de construir d\u00eda tras d\u00eda la comuni\u00f3n en el amor rec\u00edproco, nos permitir\u00e1n dar nuevos e importantes pasos hacia la plena unidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Santidad: Estoy enterado de los numerosos gestos de atenci\u00f3n y de caridad fraterna que hab\u00e9is reservado, desde los primeros d\u00edas de vuestro ministerio, a la Iglesia copta cat\u00f3lica, a su pastor, el patriarca Ibrahim Isaac Sidrak y a su antecesor, el cardenal Antonios Naguib. La instituci\u00f3n de un Consejo Nacional de Iglesias Cristianas intensamente deseado por Vuestra Santidad constituye un importante signo de la voluntad de todos los creyentes en Cristo de mantener en la\u00a0 vida diaria unas relaciones cada vez m\u00e1s fraternales y de ponerse al servicio de toda la sociedad egipcia, de la que forman parte integrante. Sabed, Santidad, que vuestro esfuerzo a favor de la comuni\u00f3n entre los creyentes en Cristo, as\u00ed como vuestro inter\u00e9s vigilante por los destinos de vuestro pa\u00eds y por la misi\u00f3n de las comunidades cristianas en el seno de la sociedad egipcia, hallan un eco profundo en el coraz\u00f3n del Sucesor de Pedro y en el de toda la comunidad cat\u00f3lica.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abSi un miembro sufre, todos sufren con \u00e9l; si un miembro es honrado, todos se alegran con \u00e9l\u00bb (1 Cor 12, 26). Esta es una ley de la vida cristiana, y en este sentido podemos decir que existe tambi\u00e9n un ecumenismo del sufrimiento: del mismo modo que la sangre de los m\u00e1rtires fue semilla de fuerza y de fertilidad para la Iglesia, la compartici\u00f3n de los sufrimientos diarios puede convertirse en instrumento eficaz de unidad. Y ello tambi\u00e9n es verdad, en cierto sentido, en el marco m\u00e1s amplio de la sociedad y de las relaciones entre cristianos y no cristianos: y es que del sufrimiento com\u00fan pueden germinar, con la ayuda de Dios, el perd\u00f3n, la reconciliaci\u00f3n y la paz.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mientras aseguro de todo coraz\u00f3n a Vuestra Santidad mi oraci\u00f3n para que toda la grey encomendada a vuestros desvelos pastorales pueda ser siempre fiel a la llamada del Se\u00f1or, invoco la protecci\u00f3n com\u00fan de los santos Pedro ap\u00f3stol y Marcos evangelista: ellos, que durante su vida colaboraron eficazmente a la difusi\u00f3n del Evangelio, intercedan por nosotros y acompa\u00f1en el camino de nuestras Iglesias.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">(Original italiano procedente del archivo inform\u00e1tico de la Santa Sede; traducci\u00f3n de ECCLESIA)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso \u00edntegro del Papa Francisco al Papa copto Twadros II El ecumenismo del sufrimiento, instrumento eficaz de unidad\u00a0\u00a0\u00a0 Discurso del Papa Francisco a Su Santidad Tauadros II, Papa de Alejandr\u00eda y Patriarca de la Sede de San Marcos (10-5-2013) \u00abJrist\u00f3s an\u00e9ste \u2013 Cristo ha resucitado\u00bb. Santidad, queridos hermanos en Cristo: Es para m\u00ed una gran &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/discurso-integro-del-papa-francisco-al-papa-copto-twadros-ii\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDiscurso \u00edntegro del Papa Francisco al Papa copto Twadros II\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-38265","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38265\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}