{"id":38334,"date":"2016-06-21T17:44:32","date_gmt":"2016-06-21T22:44:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-del-padre-cantalamesa-en-los-oficios-del-viernes-santo-en-el-vaticano\/"},"modified":"2016-06-21T17:44:32","modified_gmt":"2016-06-21T22:44:32","slug":"homilia-del-padre-cantalamesa-en-los-oficios-del-viernes-santo-en-el-vaticano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-del-padre-cantalamesa-en-los-oficios-del-viernes-santo-en-el-vaticano\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda del padre Cantalamesa en los Oficios del Viernes Santo en el Vaticano"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Homil\u00eda del padre Cantalamesa en los Oficios del Viernes Santo en el Vaticano, presididos por el Papa Francisco<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Todos han pecado y est\u00e1n privados de la gloria de Dios, pero son justificados gratuitamente por su gracia, en virtud de la redenci\u00f3n cumplida en Cristo Jes\u00fas. \u00c9l fue puesto por Dios como instrumento de propiciaci\u00f3n por su propia sangre&#8230; De esa manera, Dios ha querido mostrar su justicia: en el tiempo presente, siendo justo y justificando a los que creen en Jes\u00fas.\u00a0(Rom 3, 23-26).<\/p>\n<p align=\"justify\">Hemos llegado al culmen del A\u00f1o de la fe y a su momento resolutivo. \u00a1Esta es la fe que salva, &#8220;la fe que vence al mundo&#8221;\u00a0(1 Jn 5,5)! La fe \u2013 apropiaci\u00f3n por la cual hacemos nuestra, la salvaci\u00f3n obrada por medio de Cristo, y nos revestimos con el manto de su justicia. Por una parte est\u00e1 la mano extendida de Dios que ofrece al hombre su gracia; por la otra, la mano del hombre que se extiende para acogerla mediante la fe. La &#8220;nueva y eterna alianza&#8221; est\u00e1 sellada con un apret\u00f3n de mano entre Dios y el hombre.<br \/>\nTenemos la posibilidad de tomar, en este d\u00eda, la decisi\u00f3n m\u00e1s importante de la vida, aquella que nos abre las puertas de la eternidad: \u00a1creer! \u00a1Creer en que &#8220;Jes\u00fas muri\u00f3 por nuestros pecados y ha resucitado para nuestra justificaci\u00f3n&#8221; (Rom 4, 25)! En una homil\u00eda pascual del siglo IV, un obispo pronunciaba estas palabras excepcionalmente modernas y existenciales: &#8220;Para cada hombre, el principio de la vida es aquel, a partir del cual Cristo ha sido inmolado por \u00e9l. Pero Cristo es inmolado por el en el momento en el cual reconoce la gracia y se hace consciente de la vida que le ha sido procurada por aquella&#8221; (Homil\u00eda pascual del a\u00f1o 387, en SCh 36, p. 59 s.).<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Qu\u00e9 extraordinario! Este Viernes Santo, celebrado en el A\u00f1o de la fe y ante la presencia del nuevo sucesor de Pedro, podr\u00eda ser, si lo queremos, el principio de una nueva vida. El obispo Hilario de Poitiers, convertido al cristianismo en edad adulta, repensando en su vida pasada, dec\u00eda: &#8220;Antes de conocerte, yo no exist\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aquello que se requiere es solamente que no nos escondamos como Ad\u00e1n despu\u00e9s de la culpa, que reconozcamos tener necesidad de ser justificados; que no nos auto-justifiquemos. El publicano de la par\u00e1bola subi\u00f3 al templo e hizo una breve oraci\u00f3n: &#8220;Oh Dios, ten piedad de m\u00ed, pecador&#8221;. Y Jes\u00fas dice que aquel hombre regres\u00f3 a casa &#8220;justificado&#8221;, es decir, hecho justo, perdonado, hecho criatura nueva; creo que cantando alegremente en su coraz\u00f3n (Lc 18,14). \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda hecho de extraordinario? Nada, se hab\u00eda puesto en la verdad ante Dios, y es lo \u00fanico que Dios necesita para actuar.<\/p>\n<p align=\"justify\">***<br \/>\nComo quien, en la escalada de una pared alpina, habiendo superado un paso peligroso, se detiene un momento para recuperar el aliento y admirar el nuevo panorama que se ha abierto ante \u00e9l, as\u00ed hace tambi\u00e9n el ap\u00f3stol Pablo al inicio del cap\u00edtulo 5 de la Carta a los Romanos, despu\u00e9s de haber proclamado la justificaci\u00f3n mediante la fe:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cJustificados, entonces, por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Por \u00e9l hemos alcanzado, mediante la fe, la gracia en la que estamos afianzados, y por \u00e9l nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. M\u00e1s a\u00fan, nos gloriamos hasta de las mismas tribulaciones, porque sabemos que la tribulaci\u00f3n produce la constancia; la constancia, la virtud probada; la virtud probada, la esperanza. Y la esperanza no quedar\u00e1 defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo, que nos ha sido dado\u201d.<br \/>\n(Rom 5, 1-15).<\/p>\n<p align=\"justify\">Son efectuadas hoy, desde los sat\u00e9lites artificiales, fotograf\u00edas a rayos infrarrojos de enteras regiones de la tierra y del entero planeta. \u00a1C\u00f3mo aparece diferente el panorama visto desde lo alto, a la luz de aquellos rayos, en comparaci\u00f3n con aquello que vemos con la luz natural y estando dentro! Recuerdo una de las primeras fotos satelitales difundidas en el mundo; reproduc\u00eda la entera pen\u00ednsula del Sina\u00ed. Muy diferentes eran los colores, m\u00e1s evidentes los relieves y las depresiones. Es un s\u00edmbolo. Tambi\u00e9n la vida humana, vista a los rayos infrarrojos de la fe, desde las alturas del Calvario, es diferente de lo que se ve \u201ca simple vista\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo \u2013 dijo el sabio del Antiguo Testamento \u2013 sucede igual, del justo hasta el imp\u00edo&#8230; \u201cYo he visto algo m\u00e1s bajo el sol: en lugar del derecho, la maldad y en lugar de la justicia, la iniquidad\u201d. (Ecl 3, 16, 9, 2). Y en efecto, en todos los tiempos se ha visto la iniquidad triunfante y a la inocencia humillada. Pero para que no se crea que en el mundo hay algo fijo y seguro, he aqu\u00ed, nota Bossuet, que a veces se ve lo contrario, es decir la inocencia sobre el trono y la iniquidad sobre el pat\u00edbulo. \u00bfPero qu\u00e9 conclu\u00eda Qoelet? Entonces me dije a m\u00ed mismo: Dios juzgar\u00e1 al justo y al malvado, porque all\u00e1 hay un tiempo para cada cosa y para cada acci\u00f3n\u201d. (Ecl 3, 17). Encontr\u00f3 el punto de vista que nuevamente pone el alma en paz.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aquello que el Qoelet no pod\u00eda saber y que nosotros m\u00e1s bien s\u00ed sabemos es que este juicio ya se ha dado: &#8220;Ahora dice Jes\u00fas \u2013 caminando hacia su pasi\u00f3n\u2013, ha llegado el juicio de este mundo, ahora ser\u00e1 echado fuera el pr\u00edncipe de este mundo, y cuando yo sea levantado en alto sobre la tierra, atraer\u00e9 a todos hacia m\u00ed &#8220;(Jn 12, 31-32).<\/p>\n<p align=\"justify\">En Cristo muerto y resucitado, el mundo alcanz\u00f3 su meta final. El progreso de la humanidad avanza hoy a un ritmo vertiginoso, y la humanidad ve abrir ante s\u00ed nuevos e inesperados horizontes fruto de sus descubrimientos. Y tambi\u00e9n, se puede decir que ya ha llegado el final de los tiempos, porque en Cristo, subido a la derecha del Padre, la humanidad ha alcanzado a su meta final. Ya comenzaron los cielos nuevos y la tierra nueva.<\/p>\n<p align=\"justify\">A pesar de todas las miserias, las injusticias y las monstruosidades existentes sobre la tierra, en \u00e9l ya se inaugur\u00f3 el orden definitivo del mundo. Lo que vemos con nuestros ojos puede sugerirnos lo contrario, pero el mal y la muerte realmente est\u00e1n vencidos para siempre. Sus fuentes se han secado; la realidad es que Jes\u00fas es el Se\u00f1or del mundo. El mal ha sido radicalmente vencido por la redenci\u00f3n por \u00e9l obrada. El mundo nuevo ya ha comenzado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una cosa sobretodo aparece diversa, vista con los ojos de la fe: \u00a1la muerte! Cristo entr\u00f3 en la muerte como se entra en una prisi\u00f3n oscura; pero sali\u00f3 de ella por la pared opuesta. No ha regresado de donde hab\u00eda venido, como L\u00e1zaro que vuelve a la vida para morir de nuevo. Abri\u00f3 una brecha hacia la vida que nadie podr\u00e1 cerrar jam\u00e1s, y por la cual todos pueden seguirlo. La muerte no es m\u00e1s un muro contra el que se estrella toda esperanza humana; se ha convertido en un puente hacia la eternidad. Un &#8220;puente de los suspiros&#8221;, tal vez porque a nadie le gusta morir, pero un puente, ya no m\u00e1s un abismo que todo lo traga. &#8220;El amor es fuerte como la muerte&#8221;, dice el Cantar de los Cantares (8,6). \u00a1En Cristo ha sido m\u00e1s fuerte que la muerte!<br \/>\nEn su &#8220;Historia eclesi\u00e1stica del pueblo ingl\u00e9s&#8221;, Beda el Venerable narra c\u00f3mo la fe cristiana hizo su ingreso en el norte de Inglaterra. Cuando los misioneros venidos de Roma llegaron a Northumberland, el rey del lugar convoc\u00f3 al consejo de dignatarios para decidir si se les deb\u00eda permitir o no, difundir el nuevo mensaje. Algunos de los presentes se mostraron a favor, otros en contra. Era invierno y afuera hab\u00eda nieve y ventisca, pero la habitaci\u00f3n estaba iluminada y c\u00e1lida. En cierto momento, un p\u00e1jaro sali\u00f3 de un agujero de la pared, sobrevol\u00f3 asustado un rato por la sala, y luego desapareci\u00f3 por un agujero en la pared opuesta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces se levant\u00f3 uno de los presentes y dijo: \u201cOh rey, nuestra vida en este mundo es como ese p\u00e1jaro. No sabemos de d\u00f3nde venimos, por un poco de tiempo gozamos de la luz y del calor de este mundo, y luego desaparecemos de nuevo en la oscuridad, sin saber a d\u00f3nde vamos. Si estos hombres son capaces de revelarnos algo del misterio de nuestras vidas, debemos escucharlos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">La fe cristiana podr\u00eda retornar a nuestro continente y en el mundo secularizado por la misma raz\u00f3n por la que hizo su entrada: como la \u00fanica que tiene una respuesta segura que dar a los grandes interrogantes de la vida y de la muerte.<\/p>\n<p align=\"justify\">***<\/p>\n<p align=\"justify\">La cruz separa a los creyentes de los no creyentes, porque para unos es un esc\u00e1ndalo y una locura, y para otros es el poder de Dios y la sabidur\u00eda de Dios (cf. 1 Cor 1, 23-24); pero en un sentido m\u00e1s profundo, \u00e9sta une a todos las hombres, creyentes y no creyentes. \u201cJes\u00fas ten\u00eda que morir [&#8230;] no solo por una naci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n para reunir a todos los hijos de Dios que estaban dispersos\u201d (Jn 11, 51 s.). Los nuevos cielos y la tierra nueva pertenecen de derecho a todos y son para todos: porque Cristo muri\u00f3 por todos.<\/p>\n<p align=\"justify\">La urgencia que nace de todo aquello es evangelizar: &#8220;El amor de Cristo nos impulsa, al pensar que uno muri\u00f3 por todos&#8221; (2 Cor 5,14). \u00a1Nos impulsa a la evangelizaci\u00f3n! Anunciamos al mundo la buena nueva de que &#8220;ya no hay condenaci\u00f3n para aquellos que viven unidos a Cristo Jes\u00fas. Porque la ley del Esp\u00edritu, que da la Vida, me libr\u00f3, en Cristo Jes\u00fas, de la ley del pecado y de la muerte&#8221; (Rom 8, 1-2).<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay una narraci\u00f3n del jud\u00edo Franz Kafka que es un fuerte s\u00edmbolo religioso y adquiere un significado nuevo, casi prof\u00e9tico, escuchado el Viernes Santo. Se titula &#8220;Un mensaje imperial&#8221;. Habla de un rey que, en su lecho de muerte, llama junto a s\u00ed a un s\u00fabdito y le susurra un mensaje al o\u00eddo. Es tan importante aquel mensaje que se lo hace repetir, a su vez, al o\u00eddo. Luego despide con un gesto al mensajero que se pone en camino. Pero oigamos directamente del autor lo que sigue de la historia, marcada por el tono on\u00edrico y casi de pesadilla t\u00edpico de este escritor:<br \/>\n&#8220;Extendiendo primero un brazo, luego el otro, se abre paso a trav\u00e9s de la multitud como ninguno. Pero la multitud es muy grande; sus alojamientos son infinitos. \u00a1Si ante \u00e9l se abriera el campo libre, c\u00f3mo volar\u00eda! En cambio, qu\u00e9 vanos son sus esfuerzos; todav\u00eda est\u00e1 abri\u00e9ndose paso a trav\u00e9s de las c\u00e1maras del palacio interno, de las cuales no saldr\u00e1 nunca. Y aunque lo lograra, no significar\u00eda nada: todav\u00eda tendr\u00eda que esforzarse para descender las escaleras. Y si esto lo consiguiera, no habr\u00eda adelantado nada: tendr\u00eda que cruzar los patios; y despu\u00e9s de los patios el segundo palacio circundante. Y cuando finalmente atravesara la \u00faltima puerta &#8211;aunque esto nunca, nunca podr\u00eda suceder&#8211;, todav\u00eda le faltar\u00eda cruzar la ciudad imperial, el centro del mundo, donde se amontonan monta\u00f1as de su escoria. All\u00ed en medio, nadie puede abrirse paso a trav\u00e9s de ella, y menos a\u00fan con el mensaje de un muerto. T\u00fa, mientras tanto, te sientas junto a tu ventana y te imaginas tal mensaje, cuando cae la noche&#8221;.<br \/>\nDesde su lecho de muerte, Cristo confi\u00f3 a su Iglesia un mensaje: &#8220;Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura&#8221; (Mc 16, 15). Todav\u00eda hay muchos hombres que est\u00e1n de pie junto a la ventana y sue\u00f1an, sin saberlo, con un mensaje como el suyo. Juan, acabamos de o\u00edrlo, dice que el soldado traspas\u00f3 el costado de Cristo en la cruz &#8220;para que se cumpliese la Escritura que dice: \u00abMirar\u00e1n al que traspasaron\u00bb&#8221; (Jn. 19, 37). En el Apocalipsis a\u00f1ade: &#8220;He aqu\u00ed que viene entre las nubes, y todo ojo le ver\u00e1, a\u00fan aquellos que le traspasaron; y por \u00e9l todos los linajes de la tierra har\u00e1n lamentaci\u00f3n&#8221; (Ap 1,7).<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta profec\u00eda no anuncia la venida final de Cristo, cuando ya no ser\u00e1 el momento de la conversi\u00f3n, sino del juicio. En su lugar describe la realidad de la evangelizaci\u00f3n de los pueblos. En ella se verifica una misteriosa, pero real venida del Se\u00f1or que les trae la salvaci\u00f3n. Lo suyo no ser\u00e1 un grito de desesperaci\u00f3n, sino de arrepentimiento y de consuelo. Es este el significado de la escritura prof\u00e9tica que Juan ve realizada en el costado traspasado de Cristo, es decir de Zacar\u00edas 12, 10: &#8220;Y derramar\u00e9 sobre la casa de David y sobre los moradores de Jerusal\u00e9n, un esp\u00edritu de gracia y de s\u00faplica; y mirar\u00e1n hacia m\u00ed, al que ellos traspasaron&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">La evangelizaci\u00f3n tiene un origen m\u00edstico; es un don que viene de la cruz de Cristo, de aquel costado abierto, de aquella sangre y de aquella agua. El amor de Cristo, como aquel trinitario, del que es la manifestaci\u00f3n hist\u00f3rica, es\u00a0&#8220;diffusivum sui&#8221;, tiende a expandirse y alcanzar a todas las criaturas &#8220;especialmente a las m\u00e1s necesitadas de su misericordia&#8221;. La evangelizaci\u00f3n cristiana no es conquista, no es propaganda; es el don de Dios para el mundo en su Hijo Jes\u00fas. Es dar a la Cabeza la alegr\u00eda de sentir fluir la vida desde su coraz\u00f3n hacia su cuerpo, hasta vivificar sus miembros m\u00e1s alejados.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tenemos que hacer todo lo posible para que la Iglesia no se convierta nunca en aquel castillo complicado y atestado descrito por Kafka, y para que el mensaje pueda salir de ella libre y feliz como cuando inici\u00f3 su recorrido. Sabemos cu\u00e1les son los impedimentos que puedan retener al mensajero: los muros divisorios, empezando por aquellos que separan a las varias iglesias cristianas entre ellas, el exceso de burocracia, las partes de ceremoniales, leyes y controversias pasadas, convertidas en escombros.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el Apocalipsis, Jes\u00fas dice que \u00c9l est\u00e1 a la puerta y llama (Ap 3,20). A veces, como se\u00f1al\u00f3 nuestro Papa Francisco, no llama para entrar, sino que llama desde dentro para salir. Salir hacia las &#8220;periferias existenciales del pecado, del sufrimiento, de la injusticia, de la ignorancia y de la indiferencia religiosa, y de cada forma de miseria&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sucede como con algunos edificios antiguos. A trav\u00e9s de los siglos, y para adaptarse a las exigencias del momento, se les ha llenado de tabiques, escalinatas, de cuartos y cuartitos. Llega un momento en que nos damos cuenta de que todas estas adaptaciones ya no responden a las exigencias actuales, es m\u00e1s, \u00e9stas son un obst\u00e1culo, y entonces se hace necesario tener el valor de derribarlas y reportar el edificio a la simplicidad y linealidad de sus or\u00edgenes. Esta fue la misi\u00f3n que recibi\u00f3 un d\u00eda un hombre que estaba orando ante el crucifijo de San Dami\u00e1n: &#8220;Ve, Francisco, y repara mi Iglesia&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;\u00bfY qui\u00e9n es capaz de cumplir semejante tarea?&#8221;, se preguntaba aterrorizado el Ap\u00f3stol frente a la tarea sobrehumana de ser en el mundo &#8220;el perfume de Cristo&#8221;, y he aqu\u00ed su respuesta que vale tambi\u00e9n hoy: &#8220;no porque podamos atribuirnos algo que venga de nosotros mismos, ya que toda nuestra capacidad viene de Dios. \u00c9l nos ha capacitado para que seamos los ministros de una Nueva Alianza, que no reside en la letra, sino en el Esp\u00edritu; porque la letra mata, pero el Esp\u00edritu da vida\u201d. (2 Cor 2, 16; 3, 5-6).<br \/>\nQue el Esp\u00edritu Santo, en este momento en cual se abre para la Iglesia un tiempo nuevo, pleno de esperanza, despierte en los hombres que est\u00e1n en la ventana la espera del mensaje, y en los mensajeros, la voluntad de hacerlo llegar a ellos, tambi\u00e9n al precio de la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda del padre Cantalamesa en los Oficios del Viernes Santo en el Vaticano, presididos por el Papa Francisco Todos han pecado y est\u00e1n privados de la gloria de Dios, pero son justificados gratuitamente por su gracia, en virtud de la redenci\u00f3n cumplida en Cristo Jes\u00fas. \u00c9l fue puesto por Dios como instrumento de propiciaci\u00f3n por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-del-padre-cantalamesa-en-los-oficios-del-viernes-santo-en-el-vaticano\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHomil\u00eda del padre Cantalamesa en los Oficios del Viernes Santo en el Vaticano\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-38334","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38334","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38334"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38334\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38334"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38334"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38334"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}