{"id":38399,"date":"2016-06-21T17:49:51","date_gmt":"2016-06-21T22:49:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/discurso-del-papa-a-la-soberana-orden-miliar-de-malta\/"},"modified":"2016-06-21T17:49:51","modified_gmt":"2016-06-21T22:49:51","slug":"discurso-del-papa-a-la-soberana-orden-miliar-de-malta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/discurso-del-papa-a-la-soberana-orden-miliar-de-malta\/","title":{"rendered":"Discurso del Papa a la Soberana Orden Miliar de Malta"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Queridos hermanos y hermanas<\/p>\n<p align=\"justify\">Me es grato recibirles y saludarles a todos, Caballeros y Damas, Capellanes y voluntarios de la Soberana y Militar Orden de Malta. Saludo de modo especial al Gran Maestro, Su Alteza Eminent\u00edsima Fray Matthew Festing, agradeciendo las amables palabras que me ha dirigido en nombre de todos vosotros; muchas gracias tambi\u00e9n por el donativo que me hab\u00e9is ofrecido, y que he destinado a una obra de caridad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Deseo expresar mi afecto a los Cardenales y a los Hermanos en el episcopado y en el presbiterado, en particular a mi Secretario de Estado, que hace poco ha presidido la Eucarist\u00eda, as\u00ed como al cardenal Paolo Sardi, patrono de la Orden, y al cual agradezco la solicitud con que se dedica a consolidar el v\u00ednculo especial que os une a la Iglesia Cat\u00f3lica, y de una manera particular a la Santa Sede. Saludo con reconocimiento a vuestro Prelado, el Se\u00f1or Arzobispo Mons. Angelo Acerbi. Saludo, en fin, a los diplom\u00e1ticos, y tambi\u00e9n a las altas personalidades y autoridades que est\u00e1n presentes.<\/p>\n<p align=\"justify\">El motivo de este encuentro lo ofrece el IX centenario del solemne privilegio\u00a0Pie postulatio voluntatis, del 15 de febrero de 1113, con el cual el Papa Pascual II puso a la reci\u00e9n nacida \u00abhermandad hospitalaria\u00bb de Jerusal\u00e9n, con el t\u00edtulo de San Juan Bautista, bajo la tutela de la Iglesia, haci\u00e9ndola soberana, constituy\u00e9ndola como una Orden de derecho eclesial, con el derecho a elegir libremente a sus superiores sin interferencia por parte de otras autoridades laicas o religiosas. Esta importante conmemoraci\u00f3n adquiere un especial significado en el contexto del\u00a0A\u00f1o de la fe, durante el cual la Iglesia est\u00e1 llamada a renovar la alegr\u00eda y el compromiso de creer en Jesucristo, \u00fanico Salvador del mundo. En este sentido, tambi\u00e9n vosotros est\u00e1is llamados a acoger este tiempo de gracia para profundizar en el conocimiento del Se\u00f1or y para hacer resplandecer la verdad y la belleza de la fe, mediante el testimonio de vuestra vida y vuestro servicio en el hoy de nuestro tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde sus comienzos, vuestra Orden se ha distinguido por la fidelidad a la Iglesia y al Sucesor de Pedro, as\u00ed como por su irrenunciable perfil espiritual, caracterizado por el elevado ideal religioso. Seguid avanzado por este camino, dando testimonio de manera concreta de la fuerza transformadora de la fe. Por la fe, los Ap\u00f3stoles dejaron todo para seguir a Jes\u00fas, y despu\u00e9s fueron por el mundo entero, cumpliendo con el mandato de llevar el evangelio a toda criatura; anunciaron a todos sin temor la fuerza de la cruz y la alegr\u00eda de la resurrecci\u00f3n de Cristo, de la cual fueron testigos directos. Por la fe, los m\u00e1rtires dieron su vida, mostrando la verdad del evangelio que les hab\u00eda transformado y hecho capaces de llegar hasta la entrega m\u00e1s grande, fruto del amor, perdonando a sus propios perseguidores. Y por la fe, a trav\u00e9s de los siglos, los miembros de vuestra Orden se han prodigado primero en asistir a los enfermos en Jerusal\u00e9n, y despu\u00e9s en socorrer a los peregrinos en Tierra Santa, expuestos a graves peligros, escribiendo as\u00ed p\u00e1ginas brillantes de caridad cristiana y defensa del cristianismo. En el siglo XIX, la Orden se abri\u00f3 a nuevos y m\u00e1s amplios campos de actividad en el \u00e1mbito asistencial y de servicio a los enfermos y los pobres, pero sin renunciar nunca a los ideales originarios, especialmente el de la intensa vida espiritual de cada uno de sus miembros. En esta direcci\u00f3n debe continuar vuestro compromiso, con una atenci\u00f3n muy especial a la consagraci\u00f3n religiosa \u2014la de los profesos\u2014 que constituye el coraz\u00f3n de la Orden. Nunca deb\u00e9is olvidar vuestras ra\u00edces, cuando el Beato Gerardo y sus compa\u00f1eros se consagraron con los votos para el servicio a los pobres, y el privilegio\u00a0Pie postulatio voluntatis\u00a0corrobor\u00f3 su vocaci\u00f3n. Los miembros de la instituci\u00f3n reci\u00e9n constituida se configuraban as\u00ed con los rasgos de la vida religiosa: el compromiso de alcanzar la perfecci\u00f3n cristiana mediante la profesi\u00f3n de los tres votos, el carisma al que se consagran y la fraternidad entre los miembros. La vocaci\u00f3n del profeso debe ser objeto de gran atenci\u00f3n tambi\u00e9n hoy, unida al cuidado de la vida espiritual de todos.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este sentido, respecto a otras organizaciones comprometidas en el \u00e1mbito internacional en la asistencia a los enfermos, en la solidaridad y la promoci\u00f3n humana, vuestra Orden se distingue por la inspiraci\u00f3n cristiana que debe orientar constantemente el compromiso social de sus miembros. Conservad y cultivad este rasgo caracter\u00edstico, y actuad con renovado ardor apost\u00f3lico, siempre con una actitud de profunda sinton\u00eda con el Magisterio de la Iglesia. Vuestra preciosa obra ben\u00e9fica, articulada en varios campos, y que se lleva a cabo en diversas partes del mundo, concentrada principalmente en el servicio al enfermo con estructuras hospitalarias y sanitarias, no es simple filantrop\u00eda, sino la expresi\u00f3n eficaz y el testimonio vivo del amor evang\u00e9lico.<\/p>\n<p align=\"justify\">En la Sagrada Escritura, la llamada al amor del pr\u00f3jimo est\u00e1 unida al mandamiento de amar a Dios con todo el coraz\u00f3n, con toda el alma y con todas las fuerzas (cf.\u00a0Mc\u00a012,29-31). Por consiguiente, el amor al pr\u00f3jimo responde al mandato y al ejemplo de Cristo si se funda en un verdadero amor a Dios. As\u00ed es posible para el cristiano hacer experimentar a los dem\u00e1s a trav\u00e9s de su entrega la ternura providente del Padre celestial, gracias a una configuraci\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda con Cristo. Para dar amor a los hermanos, es necesario tomarlo del fuego de la caridad divina, mediante la oraci\u00f3n, la escucha asidua de la Palabra de Dios y una vida centrada en la Eucarist\u00eda. Vuestra vida cotidiana ha de estar impregnada de la presencia de Jes\u00fas, ante cuya mirada est\u00e1is llamados a poner tambi\u00e9n el sufrimiento de los enfermos, la soledad de los ancianos o las dificultades de las personas con discapacidad. Saliendo al encuentro de estas personas, serv\u00eds a Cristo: \u00abOs aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de \u00e9stos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis\u00bb (Mt\u00a025,40), dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, seguid actuando en la sociedad y en el mundo por las v\u00edas maestras indicadas por el evangelio: la fe y la caridad, para reavivar la esperanza. La fe, como el testimonio de adhesi\u00f3n a Cristo y de compromiso con la misi\u00f3n evang\u00e9lica, que os impulsa a una presencia cada vez m\u00e1s viva en la comunidad eclesial y a una pertenencia m\u00e1s consciente al Pueblo de Dios; la caridad, como expresi\u00f3n de fraternidad en Cristo, mediante las obras de misericordia con los enfermos, los pobres, los necesitados de amor, de consuelo y ayuda, con los afligidos por la soledad, la desorientaci\u00f3n y las nuevas formas de pobreza material y espiritual. Estos ideales est\u00e1n bien expresados en vuestro lema: \u00abTuitio fidei et Obsequium pauperum\u00bb. Son palabras que sintetizan bien el carisma de vuestra Orden, la cual, como sujeto de derecho internacional, no aspira a ejercer poder e influencia de car\u00e1cter humano, sino que desea desarrollar con plena libertad su propia misi\u00f3n para el bien integral del hombre, cuerpo y alma, con la atenci\u00f3n puesta tanto en cada persona como en la comunidad, y sobre todo en quienes est\u00e1n m\u00e1s necesitados de esperanza y de amor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Que la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda \u2014la bienaventurada Virgen de Filermo\u2014 sustente con su materna protecci\u00f3n vuestros prop\u00f3sitos y proyectos; que vuestro celestial protector, san Juan Bautista, as\u00ed como el beato Gerardo y los Santos y Beatos de la Orden, os acompa\u00f1en con su intercesi\u00f3n. Por mi parte, os aseguro mis oraciones por los que est\u00e1is aqu\u00ed, por todos los miembros de la Orden, as\u00ed como por los numerosos y benem\u00e9ritos voluntarios, incluido el nutrido grupo de ni\u00f1os, y por cuantos os apoyan en vuestras actividades, a la vez que os imparto con afecto una especial Bendici\u00f3n Apost\u00f3lica, que complacido hago extensiva a vuestras familias.<\/p>\n<p align=\"justify\">Gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos hermanos y hermanas Me es grato recibirles y saludarles a todos, Caballeros y Damas, Capellanes y voluntarios de la Soberana y Militar Orden de Malta. 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