{"id":38450,"date":"2016-06-21T17:53:43","date_gmt":"2016-06-21T22:53:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-del-papa-benedicto-xvi-en-las-visperas-ecumenicas-de-san-pablo-extramuros-de-roma\/"},"modified":"2016-06-21T17:53:43","modified_gmt":"2016-06-21T22:53:43","slug":"homilia-del-papa-benedicto-xvi-en-las-visperas-ecumenicas-de-san-pablo-extramuros-de-roma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-del-papa-benedicto-xvi-en-las-visperas-ecumenicas-de-san-pablo-extramuros-de-roma\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda del Papa Benedicto XVI en las v\u00edsperas ecum\u00e9nicas de San Pablo Extramuros de Roma"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Es siempre una alegr\u00eda y una gracia especial el que nos volvamos a encontrar reunidos, en torno a la tumba del Ap\u00f3stol Pablo, para concluir la Semana de Oraci\u00f3n por la Unidad de los Cristianos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Saludo con afecto a los se\u00f1ores Cardenales presentes, en primer lugar al Cardenal Harvey, Arcipreste de esta Bas\u00edlica, y con \u00e9l al Abad y a la Comunidad de monjes que nos acogen. Saludo al Cardenal Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Promoci\u00f3n de la Unidad de los Cristianos, y a todos los colaboradores del Dicasterio.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dirijo mi saludo cordial y fraterno a Su Eminencia el Metropolita Gennadios, representante del Patriarcado Ecum\u00e9nico de Constantinopla, al Reverendo Can\u00f3nigo Richardson, representante personal en Roma del Arzobispo de Canterbury, y a todos los representantes de las diversas Iglesias y Comunidades eclesiales, reunidos aqu\u00ed esta tarde. Adem\u00e1s, me complace especialmente saludar a los miembros de la Comisi\u00f3n mixta para el di\u00e1logo teol\u00f3gico entre la Iglesia cat\u00f3lica y las Iglesias ortodoxas orientales, a quienes deseo un trabajo fruct\u00edfero para la sesi\u00f3n plenaria que se celebra estos d\u00edas en Roma, as\u00ed como a los alumnos del Instituto Ecum\u00e9nico de Bossey, que visitan Roma para profundizar en su conocimiento de la Iglesia cat\u00f3lica, y los j\u00f3venes ortodoxos y ortodoxos orientales que estudian aqu\u00ed.\u00a0Saludo en fin a todos los presentes que han acudido para orar por la unidad de todos los disc\u00edpulos de Cristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta celebraci\u00f3n se inserta en el A\u00f1o de la Fe, que comenz\u00f3 el pasado 11 de octubre, quincuag\u00e9simo aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II. La comuni\u00f3n en la misma fe es la base para el ecumenismo. En efecto, la unidad es donada por Dios como inseparable de la fe; lo expresa eficazmente San Pablo: &#8220;Hay un solo Cuerpo y un solo Esp\u00edritu, as\u00ed como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocaci\u00f3n recibida. Hay un solo Se\u00f1or, una sola fe, un solo bautismo. Hay un solo Dios y Padre de todos, que est\u00e1 sobre todos, lo penetra todo y est\u00e1 en todos.&#8221;(Efesios 4, 4-6). La profesi\u00f3n de la fe bautismal en Dios, Padre y Creador, que se ha revelado en su Hijo Jesucristo, derramando el Esp\u00edritu que vivifica y santifica, ya une a los cristianos. Sin la fe &#8211; que es ante todo un don de Dios, pero tambi\u00e9n respuesta del hombre \u2013 todo el movimiento ecum\u00e9nico quedar\u00eda reducido a una forma de &#8220;contrato&#8221;, al que se adhieren por un inter\u00e9s com\u00fan. El Concilio Vaticano II recuerda que los cristianos &#8220;cuanto m\u00e1s se unan en estrecha comuni\u00f3n con el Padre, con el Verbo y con el Esp\u00edritu, tanto m\u00e1s \u00edntima y f\u00e1cilmente podr\u00e1n acrecentar la mutua hermandad. (Decreto Unitatis redintegratio, 7). Las cuestiones doctrinales que a\u00fan nos dividen no deben ser descuidadas o minimizadas. M\u00e1s bien, deben ser afrontadas con valent\u00eda, en un esp\u00edritu de fraternidad y de respeto mutuo. El di\u00e1logo, cuando refleja la prioridad de la fe, permite abrirse a la acci\u00f3n de Dios con la firme confianza en que nosotros solos no podemos construir la unidad, sino que es el Esp\u00edritu Santo el que nos gu\u00eda hacia la comuni\u00f3n plena, y hace percibir la riqueza espiritual presente en las diversas Iglesias y Comunidades eclesiales.<\/p>\n<p align=\"justify\">En la sociedad actual, parece que el mensaje cristiano incide cada vez menos en la vida personal y comunitaria; y ello representa un desaf\u00edo para todas las Iglesias y Comunidades eclesiales. La unidad es en s\u00ed misma un supuesto privilegiado &#8211; casi un requisito previo &#8211; para anunciar de forma m\u00e1s cre\u00edble la fe a los que todav\u00eda no conocen al Salvador, o que, aun habiendo recibido el anuncio del Evangelio, casi se han olvidado de este don precioso.<\/p>\n<p align=\"justify\">El esc\u00e1ndalo de la divisi\u00f3n que afectaba la actividad misionera fue el impulso que dio comienzo al movimiento ecum\u00e9nico que conocemos hoy en d\u00eda. La comuni\u00f3n plena y visible entre los cristianos ha de entenderse, de hecho, como una caracter\u00edstica fundamental para un testimonio a\u00fan m\u00e1s claro. Mientras estamos en camino hacia la unidad plena, es necesario perseguir una colaboraci\u00f3n concreta entre los disc\u00edpulos de Cristo, en favor de la transmisi\u00f3n de la fe al mundo contempor\u00e1neo. Hoy en d\u00eda existe una gran necesidad de reconciliaci\u00f3n, de di\u00e1logo y de comprensi\u00f3n mutua, en una perspectiva no moralista, sino en nombre de la autenticidad cristiana para una presencia m\u00e1s incisiva en la realidad de nuestro tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Asimismo, la verdadera fe en Dios es inseparable de la santidad personal, as\u00ed como de la b\u00fasqueda de la justicia. En la Semana de Oraci\u00f3n por la Unidad de los Cristianos, que concluye hoy, el tema ofrecido a nuestra meditaci\u00f3n era: &#8220;Lo que el Se\u00f1or exige de nosotros&#8221;, inspirado en las palabras del profeta Miqueas (cf. 6,6-8). Ha sido propuesto por el Movimiento Estudiantil Cristiano de la India, en colaboraci\u00f3n con la Federaci\u00f3n Universitaria Cat\u00f3lica de la India y el Consejo Nacional de Iglesias de la India, que han preparado tambi\u00e9n los subsidios para la reflexi\u00f3n y la oraci\u00f3n. A todos los que han colaborado les quiero expresar mi profunda gratitud y con gran afecto, aseguro mi oraci\u00f3n a todos los cristianos de la India, que a veces est\u00e1n llamados a dar testimonio de su fe en condiciones dif\u00edciles.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;Camina humildemente con Dios&#8221; significa, en primer lugar, caminar en la radicalidad de la fe, como Abraham, confiando en Dios, aun m\u00e1s encomend\u00e1ndole a \u00c9l todas nuestras esperanzas y aspiraciones, pero tambi\u00e9n significa caminar m\u00e1s all\u00e1 de las barreras, m\u00e1s all\u00e1 del odio, el racismo y la discriminaci\u00f3n social y religiosa, que dividen y perjudican a toda la sociedad en su conjunto. Como afirma San Pablo, los cristianos deben ser los primeros en brindar un luminoso ejemplo en la b\u00fasqueda de la reconciliaci\u00f3n y de la comuni\u00f3n en Cristo, que supere todo tipo de divisi\u00f3n. En la Carta a los G\u00e1latas, el Ap\u00f3stol de los gentiles, afirma: &#8220;Todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jes\u00fas, ya que todos ustedes, que fueron bautizados en Cristo, han sido revestidos de Cristo. Por lo tanto, ya no hay jud\u00edo ni pagano, esclavo ni hombre libre, var\u00f3n ni mujer, porque todos ustedes no son m\u00e1s que uno en Cristo Jes\u00fas. &#8220;(Ga 3,27-28).<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestra b\u00fasqueda de la unidad en la verdad y en el amor, en fin, nunca debe perder de vista la percepci\u00f3n de que la unidad de los cristianos es obra y don del Esp\u00edritu Santo, y va mucho m\u00e1s all\u00e1 de nuestros propios esfuerzos. Por lo tanto, el ecumenismo espiritual, especialmente la oraci\u00f3n es el coraz\u00f3n del movimiento ecum\u00e9nico (cf. Decr. UR, 8). Sin embargo, el ecumenismo no dar\u00e1 frutos duraderos si no se acompa\u00f1a de gestos concretos de conversi\u00f3n, que muevan las conciencias y favorezcan la sanaci\u00f3n de los recuerdos y de las relaciones. Como afirma el Decreto sobre el ecumenismo del Concilio Vaticano II, &#8220;no hay verdadero ecumenismo sin conversi\u00f3n interior&#8221; (n. 7). Una conversi\u00f3n aut\u00e9ntica, como la que sugiere el profeta Miqueas y de la que el ap\u00f3stol Pablo es un ejemplo significativo, nos acercar\u00e1 a Dios, al centro de nuestras vidas, de forma que nos acerquemos cada vez m\u00e1s tambi\u00e9n los unos a los otros. \u00c9ste es un elemento fundamental de nuestro compromiso ecum\u00e9nico. La renovaci\u00f3n de la vida interior de nuestro coraz\u00f3n y de nuestra mente, que se refleja en la vida cotidiana, es crucial en cualquier proceso de di\u00e1logo y de reconciliaci\u00f3n, haciendo que el ecumenismo sea un compromiso mutuo de comprensi\u00f3n, respeto y amor, &#8220;para que el mundo crea&#8221; (Jn 17:21).<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos hermanos y hermanas, invoquemos con confianza a la Virgen Mar\u00eda, modelo incomparable de evangelizaci\u00f3n, para que la Iglesia &#8220;sea signo e instrumento de la uni\u00f3n \u00edntima con Dios y de la unidad de todo el g\u00e9nero humano&#8221; (Lumen gentium, 1), anuncie con franqueza, tambi\u00e9n en nuestro tiempo, a Cristo Salvador. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es siempre una alegr\u00eda y una gracia especial el que nos volvamos a encontrar reunidos, en torno a la tumba del Ap\u00f3stol Pablo, para concluir la Semana de Oraci\u00f3n por la Unidad de los Cristianos. 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