{"id":38496,"date":"2016-06-21T17:58:13","date_gmt":"2016-06-21T22:58:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-papa-a-los-enfermos-sois-la-imagen-viva-de-cristo\/"},"modified":"2016-06-21T17:58:13","modified_gmt":"2016-06-21T22:58:13","slug":"el-papa-a-los-enfermos-sois-la-imagen-viva-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-papa-a-los-enfermos-sois-la-imagen-viva-de-cristo\/","title":{"rendered":"El Papa a los enfermos: sois la imagen viva de Cristo"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Anda y haz t\u00fa lo mismo\u201d, es el lema elegido por el Santo Padre para su mensaje en la XXI Jornada Mundial del Enfermo que se celebra el 11 de febrero, memoria lit\u00fargica de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda de Lourdes, y este a\u00f1o tiene lugar en el santuario mariano de Alt\u00f6tting (Alemania). En el texto, el Papa escribe que \u201cesta Jornada representa para todos los enfermos, agentes sanitarios, fieles cristianos y para todas la personas de buena voluntad, \u201cun momento fuerte de oraci\u00f3n, participaci\u00f3n y ofrecimiento del sufrimiento para el bien de la Iglesia, as\u00ed como de invitaci\u00f3n a todos para que reconozcan en el rostro del hermano enfermo el santo rostro de Cristo que, sufriendo, muriendo y resucitando, realiz\u00f3 la salvaci\u00f3n de la humanidad\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEn esta ocasi\u00f3n -prosigue el pont\u00edfice- me siento especialmente cercano a cada uno de vosotros, queridos enfermos, que, en los centros de salud y de asistencia, o tambi\u00e9n en casa, viv\u00eds un dif\u00edcil momento de prueba a causa de la enfermedad y el sufrimiento. Que lleguen a todos las palabras llenas de aliento pronunciadas por los Padres del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II: \u201cNo est\u00e1is\u2026 ni abandonados ni in\u00fatiles; sois los llamados por Cristo, su viva y transparente imagen\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para acompa\u00f1ar en la peregrinaci\u00f3n espiritual que desde Lourdes, \u201clugar y s\u00edmbolo de esperanza y gracia\u201d nos conduce hacia el santuario de Alt\u00f6tting, el Papa propone la figura emblem\u00e1tica del Buen Samaritano . \u201cLa par\u00e1bola evang\u00e9lica narrada por san Luca -dice- forma parte de una serie de im\u00e1genes y narraciones extra\u00eddas de la vida cotidiana, con las que Jes\u00fas nos ense\u00f1a el amor profundo de Dios por todo ser humano, especialmente cuando experimenta la enfermedad y el dolor. Pero adem\u00e1s, con las palabras finales de la par\u00e1bola del Buen Samaritano, \u201cAnda y haz t\u00fa lo mismo\u201d , el Se\u00f1or nos se\u00f1ala cu\u00e1l es la actitud que todo disc\u00edpulo suyo ha de tener hacia los dem\u00e1s, especialmente hacia los que est\u00e1n necesitados de atenci\u00f3n. Se trata por tanto de extraer del amor infinito de Dios, a trav\u00e9s de una intensa relaci\u00f3n con \u00e9l en la oraci\u00f3n, la fuerza para vivir cada d\u00eda como el Buen Samaritano, con una atenci\u00f3n concreta hacia quien est\u00e1 herido en el cuerpo y el esp\u00edritu, hacia quien pide ayuda, aunque sea un desconocido y no tenga recursos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEsto no s\u00f3lo vale para los agentes pastorales y sanitarios, sino para todos, tambi\u00e9n para el mismo enfermo, que puede vivir su propia condici\u00f3n en una perspectiva de fe: \u201cLo que cura al hombre no es esquivar el sufrimiento y huir ante el dolor, sino la capacidad de aceptar la tribulaci\u00f3n, madurar en ella y encontrar en ella un sentido mediante la uni\u00f3n con Cristo, que ha sufrido con amor infinito\u201d, advierte Benedicto XVI, citando su enc\u00edclica \u201cSpe salvi\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Varios Padres de la Iglesia han visto en la figura del Buen Samaritano \u201cal mismo Jes\u00fas, y en el hombre ca\u00eddo en manos de los ladrones a Ad\u00e1n, a la humanidad perdida y herida por el propio pecado. Jes\u00fas es el Hijo de Dios, que hace presente el amor del Padre, amor fiel, eterno, sin barreras ni l\u00edmites\u201d. Pero Jes\u00fas es tambi\u00e9n \u201caquel que &#8216;se despoja&#8217; de su &#8216;vestidura divina&#8217;, que se rebaja de su &#8216;condici\u00f3n&#8217; divina, para asumir la forma humana y acercarse al dolor del hombre, hasta bajar a los infiernos, como recitamos en el Credo, y llevar esperanza y luz. \u00c9l no retiene con avidez el ser igual a Dios sino que se inclina, lleno de misericordia, sobre el abismo del sufrimiento humano, para derramar el aceite del consuelo y el vino de la esperanza\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">El A\u00f1o de la fe que estamos viviendo \u201cconstituye una ocasi\u00f3n propicia para intensificar la diacon\u00eda de la caridad en nuestras comunidades eclesiales, para ser cada uno buen samaritano del otro, del que est\u00e1 a nuestro lado\u201d, afirma el Papa, y propone como ejemplo y est\u00edmulo \u201calgunas de las muchas figuras que en la historia de la Iglesia han ayudado a las personas enfermas a valorar el sufrimiento desde el punto de vista humano y espiritual\u201d, como Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas y de la Santa Faz, &#8216;experta en la &#8216;scientia amoris&#8217; que supo vivir \u201cen profunda uni\u00f3n a la Pasi\u00f3n de Jes\u00fas\u201d la enfermedad que \u201cla llevar\u00eda a la muerte en medio de grandes sufrimientos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n el venerable Luigi Novarese, \u201cdel que muchos conservan todav\u00eda hoy un vivo recuerdo, advirti\u00f3 de manera particular en el ejercicio de su ministerio la importancia de la oraci\u00f3n por y con los enfermos y los que sufren, a los que acompa\u00f1aba con frecuencia a los santuarios marianos, de modo especial a la gruta de Lourdes. Movido por la caridad hacia el pr\u00f3jimo, Ra\u00fal Follereau dedic\u00f3 su vida al cuidado de las personas afectadas por el morbo de Hansen, hasta en los lugares m\u00e1s remotos del planeta, promoviendo entre otras cosas la Jornada Mundial contra la lepra. La beata Teresa de Calcuta comenzaba siempre el d\u00eda encontrando a Jes\u00fas en la Eucarist\u00eda, saliendo despu\u00e9s por las calles con el rosario en la mano para encontrar y servir al Se\u00f1or presente en los que sufren, especialmente en los que &#8216;no son queridos, ni amados, ni atendidos&#8217;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Del mismo modo santa Ana Sch\u00e4ffer de Mindelstetten \u201csupo unir de modo ejemplar sus propios sufrimientos a los de Cristo: &#8216;La habitaci\u00f3n de la enferma se transform\u00f3 en una celda conventual, y el sufrimiento en servicio misionero\u2026 Fortificada por la comuni\u00f3n cotidiana se convirti\u00f3 en una intercesora infatigable en la oraci\u00f3n, y un espejo del amor de Dios para muchas personas en b\u00fasqueda de consejo&#8217;. En el evangelio destaca la figura de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda, que sigui\u00f3 al Hijo sufriente hasta el supremo sacrifico en el G\u00f3lgota. No perdi\u00f3 nunca la esperanza en la victoria de Dios sobre el mal, el dolor y la muerte, y supo acoger con el mismo abrazo de fe y amor al Hijo de Dios nacido en la gruta de Bel\u00e9n y muerto en la cruz. Su firme confianza en la potencia divina se vio iluminada por la resurrecci\u00f3n de Cristo, que ofrece esperanza a quien se encuentra en el sufrimiento y renueva la certeza de la cercan\u00eda y el consuelo del Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Papa dirige \u201cuna palabra de profundo reconocimiento y de \u00e1nimo a las instituciones sanitarias cat\u00f3licas y a la misma sociedad civil, a las di\u00f3cesis, las comunidades cristianas, las asociaciones de agentes sanitarios y de voluntarios. Que en todos crezca la conciencia de que &#8216;en la aceptaci\u00f3n amorosa y generosa de toda vida humana, sobre todo si es d\u00e9bil o enferma, la Iglesia vive hoy un momento fundamental de su misi\u00f3n&#8217;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Benedicto XVI concluye confiando la XXI Jornada Mundial del Enfermo a la intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda de las Gracias, venerada en Alt\u00f6tting, para que \u201cacompa\u00f1e siempre a la humanidad que sufre, en b\u00fasqueda de alivio y de firme esperanza, que ayude a todos los que participan en el apostolado de la misericordia a ser buenos samaritanos para sus hermanos y hermanas que padecen la enfermedad y el sufrimiento\u201d.<\/p>\n<p align=\"right\">Ciudad del Vaticano, 8 enero 2013 (VIS).-\u201c<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Texto completo del Mensaje de Su Santidad Benedicto XVI para la Jornada Mundial del Enfermo: Mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo \u00abAnda y haz t\u00fa lo mismo\u00bb (Lc 10,37)<\/strong><br \/>\nQueridos hermanos y hermanas: 1. El 11 de febrero de 2013, memoria lit\u00fargica de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda de Lourdes, en el Santuario mariano de Alt\u00f6tting, se celebrar\u00e1 solemnemente la XXI Jornada Mundial del Enfermo. Esta Jornada representa para todos los enfermos, agentes sanitarios, fieles cristianos y para todas la personas de buena voluntad, \u00abun momento fuerte de oraci\u00f3n, participaci\u00f3n y ofrecimiento del sufrimiento para el bien de la Iglesia, as\u00ed como de invitaci\u00f3n a todos para que reconozcan en el rostro del hermano enfermo el santo rostro de Cristo que, sufriendo, muriendo y resucitando, realiz\u00f3 la salvaci\u00f3n de la humanidad\u00bb (Juan Pablo II, Carta por la que se institu\u00eda la Jornada Mundial del Enfermo, 13 mayo 1992, 3). En esta ocasi\u00f3n, me siento especialmente cercano a cada uno de vosotros, queridos enfermos, que, en los centros de salud y de asistencia, o tambi\u00e9n en casa, viv\u00eds un dif\u00edcil momento de prueba a causa de la enfermedad y el sufrimiento. Que lleguen a todos las palabras llenas de aliento pronunciadas por los Padres del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II: \u00abNo est\u00e1is\u2026 ni abandonados ni in\u00fatiles; sois los llamados por Cristo, su viva y transparente imagen\u00bb (Mensaje a los enfermos, a todos los que sufren).<br \/>\n2. Para acompa\u00f1aros en la peregrinaci\u00f3n espiritual que desde Lourdes, lugar y s\u00edmbolo de esperanza y gracia, nos conduce hacia el Santuario de Alt\u00f6tting, quisiera proponer a vuestra consideraci\u00f3n la figura emblem\u00e1tica del Buen Samaritano (cf. Lc 10,25-37). La par\u00e1bola evang\u00e9lica narrada por san Lucas forma parte de una serie de im\u00e1genes y narraciones extra\u00eddas de la vida cotidiana, con las que Jes\u00fas nos ense\u00f1a el amor profundo de Dios por todo ser humano, especialmente cuando experimenta la enfermedad y el dolor. Pero adem\u00e1s, con las palabras finales de la par\u00e1bola del Buen Samaritano, \u00abAnda y haz t\u00fa lo mismo\u00bb (Lc 10,37), el Se\u00f1or nos se\u00f1ala cu\u00e1l es la actitud que todo disc\u00edpulo suyo ha de tener hacia los dem\u00e1s, especialmente hacia los que est\u00e1n necesitados de atenci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se trata por tanto de extraer del amor infinito de Dios, a trav\u00e9s de una intensa relaci\u00f3n con \u00e9l en la oraci\u00f3n, la fuerza para vivir cada d\u00eda como el Buen Samaritano, con una atenci\u00f3n concreta hacia quien est\u00e1 herido en el cuerpo y el esp\u00edritu, hacia quien pide ayuda, aunque sea un desconocido y no tenga recursos. Esto no s\u00f3lo vale para los agentes pastorales y sanitarios, sino para todos, tambi\u00e9n para el mismo enfermo, que puede vivir su propia condici\u00f3n en una perspectiva de fe: \u00abLo que cura al hombre no es esquivar el sufrimiento y huir ante el dolor, sino la capacidad de aceptar la tribulaci\u00f3n, madurar en ella y encontrar en ella un sentido mediante la uni\u00f3n con Cristo, que ha sufrido con amor infinito\u00bb (Enc. Spe salvi, 37).<br \/>\n3. Varios Padres de la Iglesia han visto en la figura del Buen Samaritano al mismo Jes\u00fas, y en el hombre ca\u00eddo en manos de los ladrones a Ad\u00e1n, a la humanidad perdida y herida por el propio pecado (cf. Or\u00edgenes, Homil\u00eda sobre el Evangelio de Lucas XXXIV, 1-9; Ambrosio, Comentario al Evangelio de san Lucas, 71-84; Agust\u00edn, Serm\u00f3n 171). Jes\u00fas es el Hijo de Dios, que hace presente el amor del Padre, amor fiel, eterno, sin barreras ni l\u00edmites. Pero Jes\u00fas es tambi\u00e9n aquel que \u00abse despoja\u00bb de su \u00abvestidura divina\u00bb, que se rebaja de su \u00abcondici\u00f3n\u00bb divina, para asumir la forma humana (Flp 2,6-8) y acercarse al dolor del hombre, hasta bajar a los infiernos, como recitamos en el Credo, y llevar esperanza y luz. \u00c9l no retiene con avidez el ser igual a Dios (cf. Flp 6,6), sino que se inclina, lleno de misericordia, sobre el abismo del sufrimiento humano, para derramar el aceite del consuelo y el vino de la esperanza.<br \/>\n4. El A\u00f1o de la fe que estamos viviendo constituye una ocasi\u00f3n propicia para intensificar la diacon\u00eda de la caridad en nuestras comunidades eclesiales, para ser cada uno buen samaritano del otro, del que est\u00e1 a nuestro lado. En este sentido, y para que nos sirvan de ejemplo y de est\u00edmulo, quisiera llamar la atenci\u00f3n sobre algunas de las muchas figuras que en la historia de la Iglesia han ayudado a las personas enfermas a valorar el sufrimiento desde el punto de vista humano y espiritual. Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas y de la Santa Faz, \u00abexperta en la scientia amoris\u00bb (Juan Pablo II, Carta ap. Novo Millennio ineunte, 42), supo vivir \u00aben profunda uni\u00f3n a la Pasi\u00f3n de Jes\u00fas\u00bb la enfermedad que \u00abla llevar\u00eda a la muerte en medio de grandes sufrimientos\u00bb (Audiencia general, 6 abril 2011). El venerable Luigi Novarese, del que muchos conservan todav\u00eda hoy un vivo recuerdo, advirti\u00f3 de manera particular en el ejercicio de su ministerio la importancia de la oraci\u00f3n por y con los enfermos y los que sufren, a los que acompa\u00f1aba con frecuencia a los santuarios marianos, de modo especial a la gruta de Lourdes. Movido por la caridad hacia el pr\u00f3jimo, Ra\u00fal Follereau dedic\u00f3 su vida al cuidado de las personas afectadas por el morbo de Hansen, hasta en los lugares m\u00e1s remotos del planeta, promoviendo entre otras cosas la Jornada Mundial contra la lepra. La beata Teresa de Calcuta comenzaba siempre el d\u00eda encontrando a Jes\u00fas en la Eucarist\u00eda, saliendo despu\u00e9s por las calles con el rosario en la mano para encontrar y servir al Se\u00f1or presente en los que sufren, especialmente en los que \u00abno son queridos, ni amados, ni atendidos\u00bb. Tambi\u00e9n santa Ana Sch\u00e4ffer de Mindelstetten supo unir de modo ejemplar sus propios sufrimientos a los de Cristo: \u00abLa habitaci\u00f3n de la enferma se transform\u00f3 en una celda conventual, y el sufrimiento en servicio misionero\u2026 Fortificada por la comuni\u00f3n cotidiana se convirti\u00f3 en una intercesora infatigable en la oraci\u00f3n, y un espejo del amor de Dios para muchas personas en b\u00fasqueda de consejo\u00bb (Homil\u00eda para la canonizaci\u00f3n, 21 octubre 2012). En el evangelio destaca la figura de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda, que sigui\u00f3 al Hijo sufriente hasta el supremo sacrifico en el G\u00f3lgota.<\/p>\n<p align=\"justify\">No perdi\u00f3 nunca la esperanza en la victoria de Dios sobre el mal, el dolor y la muerte, y supo acoger con el mismo abrazo de fe y amor al Hijo de Dios nacido en la gruta de Bel\u00e9n y muerto en la cruz. Su firme confianza en la potencia divina se vio iluminada por la resurrecci\u00f3n de Cristo, que ofrece esperanza a quien se encuentra en el sufrimiento y renueva la certeza de la cercan\u00eda y el consuelo del Se\u00f1or.<br \/>\n5. Quisiera por \u00faltimo dirigir una palabra de profundo reconocimiento y de \u00e1nimo a las instituciones sanitarias cat\u00f3licas y a la misma sociedad civil, a las di\u00f3cesis, las comunidades cristianas, las asociaciones de agentes sanitarios y de voluntarios. Que en todos crezca la conciencia de que \u00aben la aceptaci\u00f3n amorosa y generosa de toda vida humana, sobre todo si es d\u00e9bil o enferma, la Iglesia vive hoy un momento fundamental de su misi\u00f3n\u00bb (Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Christifideles laici, 38).<br \/>\nConf\u00edo esta XXI Jornada Mundial del Enfermo a la intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda de las Gracias, venerada en Alt\u00f6tting, para que acompa\u00f1e siempre a la humanidad que sufre, en b\u00fasqueda de alivio y de firme esperanza, que ayude a todos los que participan en el apostolado de la misericordia a ser buenos samaritanos para sus hermanos y hermanas que padecen la enfermedad y el sufrimiento, a la vez que imparto de todo coraz\u00f3n la Bendici\u00f3n Apost\u00f3lica.<br \/>\nVaticano, 2 de enero de 2013<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Anda y haz t\u00fa lo mismo\u201d, es el lema elegido por el Santo Padre para su mensaje en la XXI Jornada Mundial del Enfermo que se celebra el 11 de febrero, memoria lit\u00fargica de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda de Lourdes, y este a\u00f1o tiene lugar en el santuario mariano de Alt\u00f6tting (Alemania). 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