{"id":38501,"date":"2016-06-21T17:58:43","date_gmt":"2016-06-21T22:58:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-espanol-el-discurso-del-papa-al-cuerpo-diplomatico-acreditado-ante-la-santa-sede-7-1-2013\/"},"modified":"2016-06-21T17:58:43","modified_gmt":"2016-06-21T22:58:43","slug":"en-espanol-el-discurso-del-papa-al-cuerpo-diplomatico-acreditado-ante-la-santa-sede-7-1-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-espanol-el-discurso-del-papa-al-cuerpo-diplomatico-acreditado-ante-la-santa-sede-7-1-2013\/","title":{"rendered":"En espa\u00f1ol, el discurso del Papa al Cuerpo Diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede (7-1-2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Discurso del Papa al Cuerpo Diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Excelencias, se\u00f1oras y se\u00f1ores<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como al inicio de cada nuevo a\u00f1o, me alegra recibiros, distinguidos miembros del Cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede, para expresaros mi saludo y mis deseos personales, que extiendo complacido a las amadas naciones que represent\u00e1is, a las que aseguro mi recuerdo y oraci\u00f3n constante.<\/p>\n<p align=\"justify\">Agradezco particularmente a vuestro Decano, el Embajador Alejandro Valladares Lanza, y al Vice-decano, Embajador Jean-Claude Michel, sus deferentes palabras en nombre de todos. Deseo saludar de modo especial a los que participan por primera vez en este encuentro. Su presencia es un apreciado signo revelador de las relaciones fruct\u00edferas que la Iglesia cat\u00f3lica mantiene con las autoridades civiles del mundo entero. Se trata de un di\u00e1logo que tiene como inter\u00e9s el bien integral, espiritual y material, de todo hombre, y que busca promover por todas partes su dignidad trascendente. Como record\u00e9 en mi alocuci\u00f3n del \u00faltimo consistorio ordinario p\u00fablico para la creaci\u00f3n de nuevos cardenales, \u00abya desde sus comienzos, la Iglesia est\u00e1 orientada\u00a0<em>kat\u2019holon<\/em>, abraza a todo el universo\u00bb y con \u00e9l a todo pueblo, cultura y tradici\u00f3n. Esta \u00aborientaci\u00f3n\u00bb no supone una ingerencia en la vida de las distintas sociedades, sino que sirve para iluminar la conciencia recta de sus ciudadanos y para invitarlos a trabajar por el bien de cada persona y el progreso del g\u00e9nero humano. Con este motivo, y para favorecer una colaboraci\u00f3n fruct\u00edfera entre la Iglesia y el Estado al servicio del bien com\u00fan, el a\u00f1o pasado se firmaron acuerdos bilaterales entre la Santa Sede y Burundi, as\u00ed como con Guinea Ecuatorial, mientras que el de Montenegro fue ratificado. En ese mismo esp\u00edritu, la Santa Sede toma parte en los trabajos de las distintas organizaciones e instituciones internacionales. En este sentido, me complace que, en el pasado mes de diciembre, se aceptara su petici\u00f3n de convertirse en observador extrarregional en el Sistema de Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica central, en virtud tambi\u00e9n de la aportaci\u00f3n que la Iglesia cat\u00f3lica ofrece en muchos sectores de las sociedades de esa Regi\u00f3n. Las visitas de diversos Jefes de Estado y de gobierno que he recibido durante el a\u00f1o transcurrido, as\u00ed como los inolvidables viajes apost\u00f3licos efectuados a M\u00e9xico, Cuba y L\u00edbano, han sido una ocasi\u00f3n privilegiada para fortalecer el compromiso c\u00edvico de los cristianos en esos pa\u00edses, as\u00ed como para promover la dignidad de la persona humana y los fundamentos de la paz.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este lugar, me complace asimismo mencionar el valioso trabajo desempe\u00f1ado por los Representantes pontificios, en di\u00e1logo constante con vuestros gobiernos. Deseo recordar en particular la estima de la que era objeto Monse\u00f1or Ambrose Madtha, Nuncio apost\u00f3lico en Costa de Marfil, que hace un mes pereci\u00f3 tr\u00e1gicamente en un accidente de tr\u00e1fico, junto con el conductor que lo acompa\u00f1aba.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se\u00f1oras y Se\u00f1ores embajadores.<\/p>\n<p align=\"justify\">El evangelio de Lucas nos narra que los pastores, en la noche de Navidad, escucharon los coros ang\u00e9licos que glorificaban a Dios e invocaban la paz sobre la humanidad. El evangelista subraya as\u00ed la estrecha relaci\u00f3n entre Dios y el deseo ardiente del hombre de cualquier \u00e9poca de conocer la verdad, de practicar la justicia y vivir en paz (cf. Beato Juan XXIII,\u00a0<em>Pacem in terris<\/em>:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a055 [1963], 257). A veces hoy se nos hace creer que la verdad, la justicia y la paz son una utop\u00eda y que se excluyen mutuamente. Parece imposible conocer la verdad y los esfuerzos por afirmarla parece que desembocan con frecuencia en la violencia. Por otra parte, y de acuerdo con una concepci\u00f3n muy difundida, el empe\u00f1o por la paz consistir\u00eda en una b\u00fasqueda de compromisos que garanticen la convivencia entre los pueblos o entre los ciudadanos dentro de una naci\u00f3n. Desde el punto de vista cristiano, por el contrario, existe un v\u00ednculo \u00edntimo entre la glorificaci\u00f3n de Dios y la paz de los hombres sobre la tierra, de modo que la paz no es fruto de un simple esfuerzo humano sino que participa del mismo amor de Dios. Y es precisamente este olvido de Dios, en lugar de su glorificaci\u00f3n, lo que engendra la violencia. En efecto, \u00bfc\u00f3mo se puede llevar a cabo un di\u00e1logo aut\u00e9ntico cuando ya no hay una referencia a una verdad objetiva y trascendente? En este caso, \u00bfc\u00f3mo se puede impedir el que la violencia, expl\u00edcita u oculta, no se convierta en la norma \u00faltima de las relaciones humanas? En realidad, sin un apertura a la trascendencia, el hombre cae f\u00e1cilmente presa del relativismo, result\u00e1ndole dif\u00edcil actuar de acuerdo con la justicia y trabajar por la paz.<\/p>\n<p align=\"justify\">A estas manifestaciones del olvido de Dios se pueden a\u00f1adir las que son debidas a la ignorancia de su verdadero rostro, que es la causa del fanatismo pernicioso de matriz religiosa, y que tambi\u00e9n en 2012 ha provocado v\u00edctimas en algunos pa\u00edses aqu\u00ed representados. Como ya he afirmado, se trata de una falsificaci\u00f3n de la religi\u00f3n misma, ya que \u00e9sta por el contrario busca reconciliar al hombre con Dios, iluminar y purificar las conciencias y dejar claro que todo hombre es imagen del Creador.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed pues, si la glorificaci\u00f3n de Dios y la paz en la tierra est\u00e1n estrechamente relacionadas entre ellas, es evidente que la paz es, al mismo tiempo, don de Dios y tarea del hombre, puesto que exige su respuesta libre y consciente. Por esta raz\u00f3n he querido titular el Mensaje anual para la Jornada Mundial de la Paz:\u00a0<em>Bienaventurados los que trabajan por la paz<\/em>. Compete ante todo a las autoridades civiles y pol\u00edticas la grave responsabilidad de trabajar por la paz. Ellas son las primeras que tienen la obligaci\u00f3n de resolver los numerosos conflictos que siguen ensangrentando a la humanidad, empezando por esta Regi\u00f3n privilegiada en el designio de Dios que es Oriente Medio. Pienso ante todo en Siria, desgarrada por incesantes masacres y teatro de espantosos sufrimientos entre la poblaci\u00f3n civil. Renuevo mi llamamiento para que se depongan las armas y prevalezca cuanto antes un di\u00e1logo constructivo que ponga fin a un conflicto que, de continuar, no conocer\u00e1 vencedores sino s\u00f3lo vencidos, dejando atr\u00e1s solo ruinas. Permitidme, Se\u00f1oras y Se\u00f1ores Embajadores, que os pida que sig\u00e1is sensibilizando a vuestras Autoridades, para que se faciliten urgentemente las ayudas indispensables para afrontar la grave situaci\u00f3n humanitaria. Miro adem\u00e1s con especial atenci\u00f3n a Tierra Santa. Despu\u00e9s del reconocimiento de Palestina como Estado Observador no Miembro de las Naciones Unidas, renuevo el deseo de que israelitas y palestinos, con el apoyo de la Comunidad internacional, se comprometan en una convivencia pac\u00edfica dentro del marco de dos estados soberanos, en el que se preserven y garanticen el respeto de la justicia y las aspiraciones leg\u00edtimas de los dos pueblos. Jerusal\u00e9n, que seas lo que tu nombre significa. Ciudad de la paz y no de la divisi\u00f3n; profec\u00eda del Reino de Dios y no mensaje de inestabilidad y oposici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dirigiendo mi atenci\u00f3n a la querida poblaci\u00f3n iraqu\u00ed, deseo que pueda recorrer el camino de la reconciliaci\u00f3n, para llegar a la estabilidad deseada.<\/p>\n<p align=\"justify\">En L\u00edbano, donde en el pasado mes de septiembre he encontrado sus diversas realidades constitutivas, que todos cultiven la pluralidad de tradiciones religiosas como una verdadera riqueza para el pa\u00eds, as\u00ed como para toda la regi\u00f3n, y que los cristianos den un testimonio eficaz para la construcci\u00f3n de un futuro de paz con todos los hombres de buena voluntad.<\/p>\n<p align=\"justify\">La colaboraci\u00f3n de todos los miembros de la sociedad es tambi\u00e9n prioritaria en \u00c1frica del Norte y, a cada uno de ellos se le ha de garantizar la plena ciudadan\u00eda, la libertad de profesar p\u00fablicamente su religi\u00f3n y la posibilidad de contribuir al bien com\u00fan. Aseguro mi cercar\u00eda y oraci\u00f3n a todos los egipcios, en este per\u00edodo en que se implementan nuevas instituciones.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dirigiendo la mirada a \u00c1frica subsahariana, aliento los esfuerzos para construir la paz, sobre todo all\u00ed donde permanece abierta la plaga de la guerra, con graves consecuencias humanitarias. Pienso particularmente en la regi\u00f3n del Cuerno de \u00c1frica, como tambi\u00e9n en la del este de la Rep\u00fablica democr\u00e1tica del Congo, donde las violencias se han reavivado, obligando a numerosas personas a abandonar sus casas, sus familias y sus ambientes. Al mismo tiempo, no puedo dejar de mencionar otras amenazas que se perfilan en el horizonte. A intervalos regulares, Nigeria es el teatro de atentados terroristas que provocan v\u00edctimas, sobre todo entre los fieles cristianos reunidos en oraci\u00f3n, como si el odio quisiera transformar los templos de oraci\u00f3n y de paz en centros de miedo y divisi\u00f3n. He sentido una gran tristeza al saber que, precisamente en los d\u00edas en que celebr\u00e1bamos la Navidad, unos cristianos fueron asesinados de modo b\u00e1rbaro. Mal\u00ed est\u00e1 tambi\u00e9n desgarrada por la violencia y marcada por una profunda crisis institucional y social, que exige una atenci\u00f3n eficaz por parte de la Comunidad internacional. Espero que las negociaciones anunciadas para los pr\u00f3ximos d\u00edas en la Rep\u00fablica Centroafricana devuelvan la estabilidad y eviten que la poblaci\u00f3n reviva los horrores de la guerra civil.<\/p>\n<p align=\"justify\">La construcci\u00f3n de la paz pasa siempre por la protecci\u00f3n del hombre y de sus derechos fundamentales. Esta tarea, incluso cuando se lleva a cabo con diversa modalidad e intensidad, interpela a todos los pa\u00edses y debe estar constantemente inspirada por la dignidad trascendente de la persona humana y por los principios inscritos en su naturaleza. Entre estos figura en primer lugar el respeto de la vida humana, en todas sus fases. A este prop\u00f3sito, me alegra que una Resoluci\u00f3n de la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa, en enero del a\u00f1o pasado, haya solicitado la prohibici\u00f3n de la eutanasia, entendida como la muerte voluntaria, por acto o por omisi\u00f3n, de un ser humano en estado de dependencia. Al mismo tiempo, compruebo con tristeza como en diversos pa\u00edses de tradici\u00f3n cristiana se pretenden introducir o ampliar legislaciones que despenalizan o liberalizan el aborto. El aborto directo, es decir, querido como fin o como medio, es gravemente contrario a la ley moral. Cuando afirma esto, la Iglesia no deja de tener comprensi\u00f3n y benevolencia, tambi\u00e9n hacia la madre. Se trata, m\u00e1s bien, de velar para que la ley no llegue a alterar injustamente el equilibrio entre el derecho a la vida de la madre y el del ni\u00f1o no nacido, que pertenece a ambos por igual. En este \u00e1mbito, es una fuente de preocupaci\u00f3n el reciente fallo de la Corte interamericana de derechos del hombre, relativo a la fecundaci\u00f3n\u00a0<em>in vitro<\/em>, que redefine arbitrariamente el momento de la concepci\u00f3n y debilita la defensa de la vida prenatal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sobre todo en Occidente, se encuentran lamentablemente muchos equ\u00edvocos sobre el significado de los derechos del hombre y los deberes que le est\u00e1n unidos. Los derechos se confunden con frecuencia con manifestaciones exacerbadas de autonom\u00eda de la persona, que se convierte en autorreferencial, ya no est\u00e1 abierta al encuentro con Dios y con los dem\u00e1s y se repliega sobre ella misma buscando \u00fanicamente satisfacer sus propias necesidades. Por el contrario, la defensa aut\u00e9ntica de los derechos ha de contemplar al hombre en su integridad personal y comunitaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Siguiendo nuestra reflexi\u00f3n, vale la pena subrayar que la educaci\u00f3n es otra v\u00eda privilegiada para la construcci\u00f3n de la paz. Nos lo ense\u00f1a, entre otras cosas, la crisis econ\u00f3mica y financiera actual. \u00c9sta se ha desarrollado porque se ha absolutizado con demasiada frecuencia el beneficio, en perjuicio del trabajo, y porque se ha aventurado de modo desenfrenado por el camino de la econom\u00eda financiera en vez de la econom\u00eda real. Conviene encontrar de nuevo el sentido del trabajo y de un beneficio que sea proporcionado. A este respecto, ser\u00eda bueno educar para resistir la tentaci\u00f3n del inter\u00e9s particular y a corto plazo, para orientarse m\u00e1s bien hacia el bien com\u00fan. Por otra parte, es urgente la formaci\u00f3n de\u00a0<em>l\u00edderes<\/em>\u00a0que gu\u00eden en el futuro las instituciones p\u00fablicas nacionales e internacionales (cf.\u00a0<em>Mensaje para la XLVI Jornada Mundial de la Paz<\/em>, 8 diciembre 2012, n. 6). La Uni\u00f3n Europea necesita tambi\u00e9n de Representantes clarividentes y cualificados que tomen las dif\u00edciles decisiones que se necesitan para enderezar su econom\u00eda y poner las bases s\u00f3lidas de su desarrollo. Es posible que algunos pa\u00edses podr\u00edan ir m\u00e1s r\u00e1pido solos, pero todos, juntos, ir\u00e1n ciertamente m\u00e1s lejos. Si el \u00edndice diferencial entre los tipos financieros constituye una preocupaci\u00f3n, las crecientes diferencias entre un peque\u00f1o n\u00famero, cada vez m\u00e1s rico, y un gran n\u00famero, irremediablemente m\u00e1s pobre, deber\u00eda despertar preocupaci\u00f3n. Se trata, en una palabra, de no resignarse al \u00ab<em>Spread<\/em>\u00a0de bienestar social\u00bb, mientras se combate el financiero.<\/p>\n<p align=\"justify\">Invertir en la educaci\u00f3n en los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo de \u00c1frica, As\u00eda y Am\u00e9rica Latina, significa ayudarles a vencer la pobreza y las enfermedades, as\u00ed como a establecer sistemas de derechos equitativos y respetuosos de la dignidad humana. Es cierto que, para establecer la justicia, no basta con buenos modelos econ\u00f3micos, aunque sean necesarios. La justicia solamente se realiza si hay personas justas. Construir la paz significa, por consiguiente, educar a los individuos a combatir la corrupci\u00f3n, la criminalidad, la producci\u00f3n y el tr\u00e1fico de drogas, as\u00ed como a evitar divisiones y tensiones, que amenazan con debilitar la sociedad, obstaculizando el desarrollo y la convivencia pac\u00edfica.<\/p>\n<p align=\"justify\">Continuando nuestra conversaci\u00f3n, quisiera a\u00f1adir que la paz social esta amenazada tambi\u00e9n por ciertos atentados contra la libertad religiosa: en ocasiones se trata de la marginaci\u00f3n de la religi\u00f3n en la vida social; en otros casos, de intolerancia o incluso de violencia contra personas, s\u00edmbolos de identidad e instituciones religiosas. Se llega tambi\u00e9n al extremo de impedir a los creyentes, especialmente a los cristianos, contribuir al bien com\u00fan a trav\u00e9s de sus instituciones educativas y asistenciales. Para salvaguardar efectivamente el ejercicio de la libertad religiosa es esencial adem\u00e1s respetar el derecho a la objeci\u00f3n de conciencia. Esta \u00abfrontera\u00bb de la libertad toca principios de gran importancia, de car\u00e1cter \u00e9tico y religioso, enraizados en la dignidad misma de la persona humana. Son como \u00ablos muros de carga\u00bb de toda sociedad que desea ser verdaderamente libre y democr\u00e1tica. Por consiguiente, prohibir, en nombre de la libertad y el pluralismo, la objeci\u00f3n de conciencia individual e institucional, abrir\u00eda por el contrario las puertas a la intolerancia y a la nivelaci\u00f3n forzada.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por otra parte, en un mundo de fronteras cada vez m\u00e1s abiertas, construir la paz a trav\u00e9s del di\u00e1logo no es una opci\u00f3n sino una necesidad. En esta perspectiva, la Declaraci\u00f3n conjunta entre el Presidente de la Conferencia episcopal polaca y el Patriarca de Mosc\u00fa, firmada en el pasado mes de agosto, es un signo fuerte ofrecido por los creyentes para favorecer las relaciones entre el Pueblo ruso y el polaco. Deseo igualmente mencionar el acuerdo de paz concluido recientemente en Filipinas y subrayar la importancia del di\u00e1logo entre las religiones para una convivencia pac\u00edfica en la regi\u00f3n de Mindanao.<\/p>\n<p align=\"justify\">Excelencias, Se\u00f1oras y Se\u00f1ores.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al final de la Enc\u00edclica\u00a0<em>Pacem in terris<\/em>, cuyo cincuentenario se celebra este a\u00f1o, mi Predecesor, el beato Juan XXIII, record\u00f3 que la paz ser\u00e1 solamente \u00abpalabra vac\u00eda\u00bb, si no est\u00e1 vivificada e integrada por la caridad (<em>AAS\u00a0<\/em>55 [1963], 303). As\u00ed, este es el coraz\u00f3n de la acci\u00f3n diplom\u00e1tica de la Santa Sede y, ante todo, de la solicitud del Sucesor de Pedro y de toda la Iglesia cat\u00f3lica. La caridad no sustituye a la justicia negada, ni por otra parte, la justicia suple a la caridad rechazada. La Iglesia vive cotidianamente la caridad en sus obras de asistencia, como los hospitales y dispensarios, en sus obras educativas, como los orfanatos, escuelas, colegios, universidades, as\u00ed como a trav\u00e9s de la asistencia a las poblaciones en dificultad, especialmente durante y despu\u00e9s de los conflictos. En nombre de la caridad, la Iglesia quiere tambi\u00e9n estar cerca de todos los que sufren a causa de las cat\u00e1strofes naturales. Pienso en las v\u00edctimas de las inundaciones en el sur de Asia y del hurac\u00e1n que se abati\u00f3 sobre la costa oriental de los Estados Unidos de Am\u00e9rica. Pienso tambi\u00e9n a los que han sufrido un fuerte temblor de tierra, que devast\u00f3 algunas regiones de Italia septentrional. Como sab\u00e9is, he querido acercarme personalmente a estos lugares, donde he constatado el deseo ardiente con el que se quiere reconstruir lo que se ha destruido. Deseo que, en este momento de su historia, este esp\u00edritu de tenacidad y de compromiso compartido anime a toda la amada naci\u00f3n italiana.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al concluir nuestro encuentro, deseo recordar que el siervo de Dios, Papa Pablo VI, al final del Concilio Vaticano II, que comenz\u00f3 hace cincuenta a\u00f1os, dirigi\u00f3 algunos mensajes que son todav\u00eda actuales, uno de los cuales destinado a todos los gobernantes. Les exhortaba en estos t\u00e9rminos: \u00abA vosotros corresponde ser sobre la tierra los promotores del orden y de la paz entre los hombres. Pero no lo olvid\u00e9is: es Dios (\u2026) el gran artesano del orden y la paz sobre la tierra\u00bb (<em>Mensaje a los gobernantes<\/em>, 8 diciembre 1965, n. 3). Hoy, hago m\u00edas estas consideraciones al formularos, Se\u00f1oras y Se\u00f1ores Embajadores y Miembros distinguidos del Cuerpo Diplom\u00e1tico, a vuestros familiares y colaboradores, mis m\u00e1s fervientes votos para el a\u00f1o nuevo. Gracias.<\/p>\n<p>[00024-06.01] [Texto original: francese]<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso del Papa al Cuerpo Diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede Excelencias, se\u00f1oras y se\u00f1ores Como al inicio de cada nuevo a\u00f1o, me alegra recibiros, distinguidos miembros del Cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede, para expresaros mi saludo y mis deseos personales, que extiendo complacido a las amadas naciones que represent\u00e1is, a las que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-espanol-el-discurso-del-papa-al-cuerpo-diplomatico-acreditado-ante-la-santa-sede-7-1-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEn espa\u00f1ol, el discurso del Papa al Cuerpo Diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede (7-1-2013)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-38501","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38501"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38501\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}