{"id":38503,"date":"2016-06-21T17:58:51","date_gmt":"2016-06-21T22:58:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-en-espanol-del-papa-benedicto-xvi-en-la-fiesta-de-la-epifania-del-senor\/"},"modified":"2016-06-21T17:58:51","modified_gmt":"2016-06-21T22:58:51","slug":"homilia-en-espanol-del-papa-benedicto-xvi-en-la-fiesta-de-la-epifania-del-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-en-espanol-del-papa-benedicto-xvi-en-la-fiesta-de-la-epifania-del-senor\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda en espa\u00f1ol del Papa Benedicto XVI en la fiesta de la Epifan\u00eda del Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">En la celebraci\u00f3n el Papa Benedicto XVI orden\u00f3 obispo a su secretario particular y prefecto de la Casa Pontificia, monse\u00f1or <strong>Georg Gansweim<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Para la Iglesia creyente y orante, los Magos de Oriente que, bajo la gu\u00eda de la estrella, encontraron el camino hacia el pesebre de Bel\u00e9n, son el comienzo de una gran procesi\u00f3n que recorre la historia. Por eso, la liturgia lee el evangelio que habla del camino de los Magos junto con las espl\u00e9ndidas visiones prof\u00e9ticas de\u00a0<em>Isa\u00edas<\/em>\u00a060 y del\u00a0<em>Salmo<\/em>\u00a072, que ilustran con im\u00e1genes audaces la peregrinaci\u00f3n de los pueblos hacia Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al igual que los pastores que, como primeros hu\u00e9spedes del Ni\u00f1o reci\u00e9n nacido que yace en el pesebre, son la personificaci\u00f3n de los pobres de Israel y, en general, de las almas humildes que viven interiormente muy cerca de Jes\u00fas, as\u00ed tambi\u00e9n los hombres que vienen de Oriente personifican al mundo de los pueblos, la Iglesia de los gentiles -los hombres que a trav\u00e9s de los siglos se dirigen al Ni\u00f1o de Bel\u00e9n, honran en \u00e9l al Hijo de Dios y se postran ante \u00e9l. La Iglesia llama a esta fiesta \u00abEpifan\u00eda\u00bb, la aparici\u00f3n del Divino. Si nos fijamos en el hecho de que, desde aquel comienzo, hombres de toda proveniencia, de todos los continentes, de todas las culturas y modos de pensar y de vivir, se han puesto y se ponen en camino hacia Cristo, podemos decir verdaderamente que esta peregrinaci\u00f3n y este encuentro con Dios en la figura del Ni\u00f1o es una Epifan\u00eda de la bondad de Dios y de su amor por los hombres (cf.\u00a0<em>Tt<\/em>\u00a03,4).<\/p>\n<p align=\"justify\">Siguiendo una tradici\u00f3n iniciada por el beato Papa Juan Pablo II, celebramos tambi\u00e9n en el d\u00eda de la fiesta de la Epifan\u00eda la ordenaci\u00f3n episcopal de cuatro sacerdotes que, a partir de ahora, colaborar\u00e1n en diferentes funciones con el ministerio del Papa al servicio de la unidad de la \u00fanica Iglesia de Cristo en la pluralidad de las Iglesias particulares. El nexo entre esta ordenaci\u00f3n episcopal y el tema de la peregrinaci\u00f3n de los pueblos hacia Jesucristo es evidente. La misi\u00f3n del Obispo no es solo la de caminar en esta peregrinaci\u00f3n junto a los dem\u00e1s, sino la de preceder e indicar el camino. En esta liturgia, quisiera adem\u00e1s reflexionar con vosotros sobre una cuesti\u00f3n m\u00e1s concreta. Bas\u00e1ndonos en la historia narrada por Mateo podemos hacernos una cierta idea sobre qu\u00e9 clase de hombres eran aquellos que, a consecuencia del signo de la estrella, se pusieron en camino para encontrar aquel rey que iba a fundar, no s\u00f3lo para Israel, sino para toda la humanidad, una nueva especie de realeza. As\u00ed pues, \u00bfqu\u00e9 clase de hombres eran? Y nos preguntamos tambi\u00e9n si, a partir de ellos, a pesar de la diferencia de los tiempos y los encargos, se puede entrever algo de lo que significa ser Obispo y de c\u00f3mo ha de cumplir su misi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los hombres que entonces partieron hacia lo desconocido eran, en cualquier caso, hombres de coraz\u00f3n inquieto. Hombres movidos por la b\u00fasqueda inquieta de Dios y de la salvaci\u00f3n del mundo. Hombres que esperaban, que no se conformaban con sus rentas seguras y quiz\u00e1s una alta posici\u00f3n social. Buscaban la realidad m\u00e1s grande. Tal vez eran hombres doctos que ten\u00edan un gran conocimiento de los astros y probablemente dispon\u00edan tambi\u00e9n de una formaci\u00f3n filos\u00f3fica. Pero no solo quer\u00edan saber muchas cosas. Quer\u00edan saber sobretodo lo que es esencial. Quer\u00edan saber c\u00f3mo se puede llegar a ser persona humana. Y por esto quer\u00edan saber si Dios exist\u00eda, donde esta y c\u00f3mo es. Si \u00e9l se preocupa de nosotros y c\u00f3mo podemos encontrarlo. No quer\u00edan solamente saber. Quer\u00edan reconocer la verdad sobre nosotros, y sobre Dios y el mundo. Su peregrinaci\u00f3n exterior era expresi\u00f3n de su estar interiormente en camino, de la peregrinaci\u00f3n interior de sus corazones. Eran hombres que buscaban a Dios y, en definitiva, estaban en camino hacia \u00e9l. Eran buscadores de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y con eso llegamos a la cuesti\u00f3n: \u00bfC\u00f3mo debe de ser un hombre al que se le imponen las manos por la ordenaci\u00f3n episcopal en la Iglesia de Jesucristo? Podemos decir: debe ser sobre todo un hombre cuyo inter\u00e9s est\u00e9 orientado Dios, porque s\u00f3lo as\u00ed se interesar\u00e1 tambi\u00e9n verdaderamente por los hombres. Podemos decirlo tambi\u00e9n al rev\u00e9s: un Obispo debe de ser un hombre al que le importan los hombres, que se siente tocado por las vicisitudes de los hombres. Debe de ser un hombre para los dem\u00e1s. Pero solo lo ser\u00e1 verdaderamente si es un hombre conquistado por Dios. Si la inquietud por Dios se ha trasformado en \u00e9l en una inquietud por su criatura, el hombre. Como los Magos de Oriente, un Obispo tampoco ha de ser uno que realiza su trabajo y no quiere nada m\u00e1s. No, ha de estar pose\u00eddo de la inquietud de Dios por los hombres. Debe, por as\u00ed decir, pensar y sentir junto con Dios. No es el hombre el \u00fanico que tiene en s\u00ed la inquietud constitutiva por Dios, sino que esa inquietud es una participaci\u00f3n en la inquietud de Dios por nosotros. Puesto que Dios est\u00e1 inquieto con relaci\u00f3n a nosotros, \u00e9l nos sigue hasta el pesebre, hasta la cruz. \u00abBusc\u00e1ndome te sentaste cansado, me has redimido con el suplicio de la cruz: que tanto esfuerzo no sea en vano\u00bb, as\u00ed reza la Iglesia en el\u00a0<em>Dies irae<\/em>. La inquietud del hombre hacia Dios y, a partir de ella, la inquietud de Dios hacia el hombre, no deben dejar tranquilo al Obispo. A esto nos referimos cuando decimos que el Obispo ha de ser sobre todo un hombre de fe. Porque la fe no es m\u00e1s que estar interiormente tocados por Dios, una condici\u00f3n que nos lleva por la v\u00eda de la vida. La fe nos introduce en un estado en el que la inquietud de Dios se apodera de nosotros y nos convierte en peregrinos que est\u00e1n interiormente en camino hacia el verdadero rey del mundo y su promesa de justicia, verdad y amor. En esta peregrinaci\u00f3n, el Obispo debe de ir delante, debe ser el que indica a los hombres el camino hacia la fe, la esperanza y el amor.<\/p>\n<p align=\"justify\">La peregrinaci\u00f3n interior de la fe hacia Dios se realiza sobre todo en la oraci\u00f3n. San Agust\u00edn dijo una vez que la oraci\u00f3n, en \u00faltimo t\u00e9rmino, no ser\u00eda m\u00e1s que la actualizaci\u00f3n y la radicalizaci\u00f3n de nuestro deseo de Dios. En lugar de la palabra \u00abdeseo\u00bb podr\u00edamos poner tambi\u00e9n la palabra \u00abinquietud\u00bb y decir que la oraci\u00f3n quiere arrancarnos de nuestra falsa comodidad, del estar encerrados en las realidades materiales, visibles y transmitirnos la inquietud por Dios, haci\u00e9ndonos precisamente as\u00ed abiertos e inquietos unos hacia otros. El Obispo, como peregrino de Dios, ha de ser sobre todo un hombre que reza. Ha de estar en un permanente contacto interior con Dios; su alma ha de estar completamente abierta a Dios. Ha de llevar a Dios sus dificultades y las de los dem\u00e1s, as\u00ed como sus alegr\u00edas y las de los otros, y as\u00ed, a su modo, establecer el contacto entre Dios y el mundo en la comuni\u00f3n con Cristo, para que la luz de Cristo resplandezca en el mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Volvamos a los Magos de Oriente. Ellos eran tambi\u00e9n y sobre todo hombres que ten\u00edan valor, el valor y la humildad de la fe. Se necesitaba tener valent\u00eda para recibir el signo de la estrella como una orden de partir, para salir \u2013hacia lo desconocido, lo incierto, por los caminos llenos de multitud peligros al acecho. Podemos imaginarnos las burlas que suscit\u00f3 la decisi\u00f3n de estos hombres: la irrisi\u00f3n de los realistas que no pod\u00edan sino burlarse de las fantas\u00edas de estos hombres. El que part\u00eda apoy\u00e1ndose en promesas tan inciertas, arriesg\u00e1ndolo todo, solo pod\u00eda aparecer como alguien rid\u00edculo. Pero, para estos hombres tocados interiormente por Dios, el camino acorde con las indicaciones divinas era m\u00e1s importante que la opini\u00f3n de la gente. La b\u00fasqueda de la verdad era para ellos m\u00e1s importante que las burlas del mundo, aparentemente inteligente.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfC\u00f3mo no pensar, ante una situaci\u00f3n semejante, en la misi\u00f3n de un Obispo en nuestro tiempo? La humildad de la fe, del creer junto con la fe de la Iglesia de todos los tiempos, se encontrar\u00e1 siempre en conflicto con la inteligencia dominante de los que se atienen a lo que en apariencia es seguro. Quien vive y anuncia la fe de la Iglesia, en muchos puntos no est\u00e1 de acuerdo con las opiniones dominantes precisamente tambi\u00e9n en nuestro tiempo. El agnosticismo ampliamente imperante hoy tiene sus dogmas y es extremadamente intolerante frente a todo lo que lo pone en tela de juicio y cuestiona sus criterios. Por eso, el valor de contradecir las orientaciones dominantes es hoy especialmente acuciante para un Obispo. \u00c9l ha de ser valeroso. Y ese valor o fortaleza no consiste en golpear con violencia, en la agresividad, sino en el dejarse golpear y enfrentarse a los criterios de las opiniones dominantes. A los que el Se\u00f1or manda como corderos en medio de lobos se les requiere inevitablemente que tengan el valor de permanecer firme con la verdad. \u00abQuien teme al Se\u00f1or no tiene miedo de nada\u00bb, dice el\u00a0<em>Eclesi\u00e1stico<\/em>\u00a0(34,14). El temor de Dios libera del temor de los hombres. Hace libres.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este contesto, recuerdo un episodio de los comienzos del cristianismo que san Lucas narra en los\u00a0<em>Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/em>. Luego del discurso de Gamaliel, que desaconsejaba la violencia contra la comunidad naciente de los creyentes en Jes\u00fas, el Sanedr\u00edn llam\u00f3 a los ap\u00f3stoles y los mand\u00f3 azotar. Despu\u00e9s les prohibi\u00f3 predicar en nombre de Jes\u00fas y los pusieron en libertad. San Lucas contin\u00faa: \u00abLos ap\u00f3stoles salieron del Sanedr\u00edn contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jes\u00fas. Ning\u00fan d\u00eda dejaban de ense\u00f1ar\u2026 anunciando el Evangelio de Jesucristo\u00bb (<em>Hch\u00a0<\/em>5,40ss). Tambi\u00e9n los sucesores de los Ap\u00f3stoles se han de esperar ser constantemente golpeados, de manera moderna, si no cesan de anunciar de forma audible y comprensible el Evangelio de Jesucristo. Y entonces podr\u00e1n estar alegres de haber sido juzgados dignos de sufrir ultrajes por \u00e9l. Naturalmente, como los Ap\u00f3stoles, queremos convencer a las personas y, en este sentido, alcanzar la aprobaci\u00f3n. L\u00f3gicamente no provocamos, sino todo lo contrario, invitamos a todos a entrar en el gozo de la verdad que muestra el camino. La aprobaci\u00f3n de las opiniones dominantes, no es el criterio al que nos sometemos. El criterio es \u00e9l mismo: el Se\u00f1or. Si defendemos su causa, conquistaremos siempre, gracias a Dios, personas para el camino del Evangelio. Pero seremos tambi\u00e9n inevitablemente golpeados por aquellos que, con su vida, est\u00e1n en contraste con el Evangelio, y entonces daremos gracias por ser juzgados dignos de participar en la Pasi\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los Magos siguieron la estrella, y as\u00ed llegaron hasta Jes\u00fas, a la gran luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo (cf.\u00a0<em>Jn\u00a0<\/em>1,9). Como peregrinos de la fe, los Magos mismos se han convertido en estrellas que brillan en el cielo de la historia y nos muestran el camino. Los santos son las verdaderas constelaciones de Dios, que iluminan las noches de este mundo y nos gu\u00edan. San Pablo, en la\u00a0<em>carta a los Filipenses<\/em>, dijo a sus fieles que deben brillar como lumbreras del mundo (cf. 2,15).<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, esto tiene que ver tambi\u00e9n con nosotros. Tiene que ver sobre todo con vosotros que, en este momento, ser\u00e9is ordenados Obispos de la Iglesia de Jesucristo. Si viv\u00eds con Cristo, nuevamente vinculados a \u00e9l por el sacramento, entonces tambi\u00e9n vosotros llegar\u00e9is a ser sabios. Entonces ser\u00e9is astros que preceden a los hombres y les indican el camino recto de la vida. En este momento todos aqu\u00ed oramos por vosotros, para que el Se\u00f1or os colme con la luz de la fe y del amor. Para que aquella inquietud de Dios por el hombre os toque, para que todos experimenten su cercan\u00eda y reciban el don de su alegr\u00eda. Oramos por vosotros, para que el Se\u00f1or os done siempre la valent\u00eda y la humildad de la fe. Oramos a Mar\u00eda que ha mostrado a los Magos el nuevo Rey del mundo (<em>Mt\u00a0<\/em>2,11), para que ella, como Madre amorosa, muestre tambi\u00e9n a vosotros a Jesucristo y os ayude a ser indicadores del camino que conduce a \u00e9l. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la celebraci\u00f3n el Papa Benedicto XVI orden\u00f3 obispo a su secretario particular y prefecto de la Casa Pontificia, monse\u00f1or Georg Gansweim &nbsp; Para la Iglesia creyente y orante, los Magos de Oriente que, bajo la gu\u00eda de la estrella, encontraron el camino hacia el pesebre de Bel\u00e9n, son el comienzo de una gran procesi\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-en-espanol-del-papa-benedicto-xvi-en-la-fiesta-de-la-epifania-del-senor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHomil\u00eda en espa\u00f1ol del Papa Benedicto XVI en la fiesta de la Epifan\u00eda del Se\u00f1or\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-38503","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38503"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38503\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}