{"id":38513,"date":"2016-06-21T17:59:45","date_gmt":"2016-06-21T22:59:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/te-deum-de-accion-de-gracias-del-papa-benedicto-xvi-en-el-final-del-ano-2012-y-comienzo-de-2013\/"},"modified":"2016-06-21T17:59:45","modified_gmt":"2016-06-21T22:59:45","slug":"te-deum-de-accion-de-gracias-del-papa-benedicto-xvi-en-el-final-del-ano-2012-y-comienzo-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/te-deum-de-accion-de-gracias-del-papa-benedicto-xvi-en-el-final-del-ano-2012-y-comienzo-de-2013\/","title":{"rendered":"Te Deum de acci\u00f3n de gracias del Papa Benedicto XVI en el final del a\u00f1o 2012 y comienzo de 2013"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">En el marco de la celebraci\u00f3n de las primeras v\u00edsperas de la Solemnidad de Mar\u00eda Sant\u00edsima Madre de Dios, y el tradicional canto del Te Deum por la conclusi\u00f3n del a\u00f1o civil, este 31 de diciembre 2012, en la Bas\u00edlica Vaticana, el Obispo de Roma agradeci\u00f3 a los presentes por participar en esta liturgia de la \u00faltima hora del a\u00f1o del Se\u00f1or.\u00a0<br \/>\nEn su homil\u00eda Su Santidad agradeci\u00f3 a todos por haber querido participar en esta liturgia de la \u00faltima hora del a\u00f1o del Se\u00f1or 2012. Hora que lleva en s\u00ed una particular intensidad y se vuelve, en cierto sentido, una s\u00edntesis de todas las horas del a\u00f1o que est\u00e1 por terminar.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Te Deum que elevamos al Se\u00f1or esta tarde, al final de un a\u00f1o solar, es un himno de acci\u00f3n de gracias que se abre con la alabanza &#8211; &#8220;Te alabamos, oh Dios, te proclamamos Se\u00f1or&#8221; &#8211; y termina con una profesi\u00f3n de confianza &#8211; &#8221; T\u00fa eres nuestra esperanza, no quedaremos confundidos para siempre. &#8221; Cualquiera que haya sido el camino del a\u00f1o, f\u00e1cil o dif\u00edcil, est\u00e9ril o fecundo, damos gracias a Dios. El Te Deum, de hecho, contiene una profunda sabidur\u00eda, aquella sabidur\u00eda que nos hace decir que, a pesar de todo, existe el bien en el mundo, y este bien est\u00e1 destinado a ganar, gracias a Dios, el Dios de Jesucristo, encarnado, muerto y resucitado.<br \/>\nEntre las noticias, se destaca m\u00e1s un asesinato brutal, la violencia difundida, las graves injusticias. Mientras que, por el contrario, los gestos de amor y de servicio, la fatiga diaria soportada con fidelidad y paciencia, se dejan, a menudo, en la sombra, no emergen. Tambi\u00e9n por este motivo, no podemos detenernos s\u00f3lo en las noticias, si queremos comprender el mundo y la vida; debemos ser capaces de detenernos en silencio, en la meditaci\u00f3n, en la reflexi\u00f3n con calma y detenimiento; debemos saber detenernos para pensar.<\/p>\n<p align=\"justify\">De esta manera \u2013dijo Benedicto XVI\u2013, nuestro esp\u00edritu puede encontrar la curaci\u00f3n de las heridas inevitables de la vida diaria, puede profundizar en los acontecimientos que suceden en nuestras vidas y en el mundo, y llegar a aquella sabidur\u00eda que permite evaluar las cosas con nuevos ojos.<br \/>\n\u201cEl cristiano es un hombre de esperanza, incluso y sobre todo ante la oscuridad, que, a menudo, existe en el mundo y que no depende del plan de Dios, sino de las decisiones equivocadas del hombre, porque sabe que el poder de la fe puede mover las monta\u00f1as (cfr. Mt 17:20): el Se\u00f1or puede iluminar incluso las tinieblas m\u00e1s profundas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Pont\u00edfice tambi\u00e9n destac\u00f3 que el A\u00f1o de la fe, que la Iglesia est\u00e1 viviendo, quiere suscitar en el coraz\u00f3n de cada creyente una mayor conciencia de que el encuentro con Cristo es la fuente de la verdadera vida y de una esperanza s\u00f3lida. Y record\u00f3 que la Iglesia, que ha recibido de su Se\u00f1or la misi\u00f3n de evangelizar, sabe muy bien que el Evangelio est\u00e1 destinado a todos los hombres, en especial a las nuevas generaciones, para saciar esa sed de verdad que cada uno lleva en su coraz\u00f3n y que, a menudo, queda oscurecida por los numerosos quehaceres de la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEste compromiso apost\u00f3lico es a\u00fan m\u00e1s necesario cuando la fe corre el riesgo de quedar en la sombra en contextos culturales, que obstaculizan su arraigo personal y su presencia social. Tambi\u00e9n Roma es una ciudad donde la fe cristiana debe ser proclamada nuevamente y testimoniada de una manera cre\u00edble. Por un lado, el creciente n\u00famero de creyentes de otras religiones, la dificultad de las comunidades parroquiales para acercar a los j\u00f3venes, la difusi\u00f3n de estilos de vida marcados por el individualismo y el relativismo \u00e9tico, por otro lado, la b\u00fasqueda de tantas personas de un sentido para su propia existencia y de una esperanza que no defraude, no pueden dejarnos indiferentes. Al igual que el ap\u00f3stol Pablo (cfr. Rom 1,14-15) \u00a1cada fiel de esta Ciudad debe sentirse deudor del Evangelio hacia los dem\u00e1s habitantes!\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">Asimismo destac\u00f3 que desde hace ya varios a\u00f1os, la Di\u00f3cesis de Roma est\u00e1 comprometida en acentuar la dimensi\u00f3n misionera de la pastoral ordinaria, para que los creyentes, sostenidos especialmente por la Eucarist\u00eda dominical, puedan llegar a ser disc\u00edpulos y testimonios coherentes de Jesucristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cPara poder anunciar el Evangelio y permitir que aquellos que todav\u00eda no conocen a Jes\u00fas, o lo han abandonado, vuelvan a cruzar la puerta de la fe y a vivir la comuni\u00f3n con Dios, es imprescindible conocer en profundidad el significado de las verdades contenidas en la Profesi\u00f3n de fe. Entonces, el compromiso para una formaci\u00f3n sistem\u00e1tica de los agentes de pastoral, que desde hace algunos a\u00f1os se realiza en las diferentes Prefecturas de la Di\u00f3cesis de Roma, es una manera preciosa que debe ser perseguida con empe\u00f1o tambi\u00e9n en el futuro, para formar a laicos que saben c\u00f3mo hacerse eco del Evangelio en cada casa y en cada ambiente, incluso a trav\u00e9s de centros de escucha que han dado tanto frutos, durante la Misi\u00f3n ciudadana\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este sentido, el Obispo de Roma dijo que los \u201cDi\u00e1logos en la Catedral\u201d, que desde hace a\u00f1os se realizan en la Bas\u00edlica de San Juan de Letr\u00e1n, son una experiencia especialmente apropiada para el encuentro en la Ciudad y para dialogar con aquellos que buscan a Dios y la verdad, y se plantean los grandes interrogantes de la existencia humana.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c\u00a1Queridos amigos, la \u00faltima tarde del a\u00f1o que est\u00e1 llegando a su fin y en el umbral del nuevo, alabemos al Se\u00f1or! Manifestemos al \u201cque es, el que era y el que vendr\u00e1\u201d (Apocalipsis 1, 8) arrepentimiento y pedido de perd\u00f3n por las faltas cometidas, as\u00ed como sincero agradecimiento por los innumerables beneficios concedidos por la Bondad divina. En particular, agradezcamos por la gracia y la verdad que nos han llegado por medio de Jesucristo. En \u00c9l est\u00e1 la plenitud de todos los tiempos humanos. En \u00c9l se custodia el futuro de cada hombre. En \u00c9l se hace realidad el cumplimiento de las esperanzas de la Iglesia y del mundo. Amen\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el marco de la celebraci\u00f3n de las primeras v\u00edsperas de la Solemnidad de Mar\u00eda Sant\u00edsima Madre de Dios, y el tradicional canto del Te Deum por la conclusi\u00f3n del a\u00f1o civil, este 31 de diciembre 2012, en la Bas\u00edlica Vaticana, el Obispo de Roma agradeci\u00f3 a los presentes por participar en esta liturgia de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/te-deum-de-accion-de-gracias-del-papa-benedicto-xvi-en-el-final-del-ano-2012-y-comienzo-de-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTe Deum de acci\u00f3n de gracias del Papa Benedicto XVI en el final del a\u00f1o 2012 y comienzo de 2013\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-38513","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38513","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38513"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38513\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}