{"id":38596,"date":"2016-06-21T18:06:53","date_gmt":"2016-06-21T23:06:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-del-papa-benedicto-xvi-en-la-celebracion-de-creacion-de-seis-nuevos-cardenales-24-11-2012\/"},"modified":"2016-06-21T18:06:53","modified_gmt":"2016-06-21T23:06:53","slug":"homilia-del-papa-benedicto-xvi-en-la-celebracion-de-creacion-de-seis-nuevos-cardenales-24-11-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/homilia-del-papa-benedicto-xvi-en-la-celebracion-de-creacion-de-seis-nuevos-cardenales-24-11-2012\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda del Papa Benedicto XVI en la celebraci\u00f3n de creaci\u00f3n de seis nuevos cardenales (24-11-2012)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00abCreo en la Iglesia, una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estas palabras, que dentro de poco pronunciar\u00e1n solemnemente los nuevos cardenales al hacer la profesi\u00f3n de fe, son parte del s\u00edmbolo niceno-constantinopolitano, la s\u00edntesis de la fe de la Iglesia que cada uno recibe en el momento del Bautismo. S\u00f3lo profesando y preservando intacta esta regla de la verdad somos verdaderos disc\u00edpulos del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En este Consistorio, quisiera centrarme particularmente en el significado del t\u00e9rmino \u00abcat\u00f3lica\u00bb, que indica un rasgo esencial de la Iglesia y su misi\u00f3n. El argumento ser\u00eda amplio y se podr\u00eda enfocar desde diversas perspectivas. Hoy me limitar\u00e9 s\u00f3lo a alguna consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las notas caracter\u00edsticas de la Iglesia responden al designio divino, como se afirma en el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica: \u00abEs Cristo, quien, por el Esp\u00edritu Santo, da a la Iglesia el ser una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica, y \u00c9l es tambi\u00e9n quien la llama a ejercitar cada una de estas cualidades\u00bb (n. 811). M\u00e1s espec\u00edficamente, la Iglesia es cat\u00f3lica porque Cristo abraza en su misi\u00f3n de salvaci\u00f3n a toda la humanidad. Aunque la misi\u00f3n de Jes\u00fas en su vida terrena se limitaba al pueblo jud\u00edo, \u00aba las ovejas descarriadas de Israel\u00bb (Mt 15,24), sin embargo desde el inicio estaba orientada a llevar a todos los pueblos la luz del Evangelio y a hacer entrar a todas las naciones en el Reino de Dios. En Cafarna\u00fan, Jes\u00fas exclama ante la fe del centuri\u00f3n: \u00abOs digo que vendr\u00e1n muchos de Oriente y Occidente y se sentar\u00e1n con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob en el reino de los cielos\u00bb (Mt 8,11). Esta perspectiva universalista se desprende, por ejemplo, de la presentaci\u00f3n que Jes\u00fas hace de s\u00ed mismo, no s\u00f3lo como \u00abHijo de David\u00bb, sino tambi\u00e9n como \u00abHijo del hombre\u00bb (Mc 10,33), como hemos o\u00eddo en el pasaje evang\u00e9lico proclamado hace poco. En el lenguaje de la literatura jud\u00eda apocal\u00edptica inspirada en la visi\u00f3n de la historia en el Libro del profeta Daniel (cf. 7,13-14), el t\u00edtulo \u00abHijo del hombre\u00bb se refiere al personaje que viene \u00aben las nubes del cielo\u00bb (v. 13), y es una imagen que anuncia con antelaci\u00f3n un reino totalmente nuevo, un reino que no se apoya en los poderes humanos, sino en el verdadero poder que proviene de Dios. Jes\u00fas usa esta expresi\u00f3n rica y compleja, y la refiere a s\u00ed mismo para manifestar el verdadero car\u00e1cter de su mesianismo, como misi\u00f3n hacia todo el hombre y todos los hombres, superando todo particularismo \u00e9tnico, nacional y religioso. En efecto, en este nuevo reino, que la Iglesia anuncia y anticipa, y que vence la fragmentaci\u00f3n y la dispersi\u00f3n, se entra precisamente siguiendo a Jes\u00fas, dej\u00e1ndose atraer dentro de su humanidad, y por tanto en la comuni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, Jes\u00fas no env\u00eda su Iglesia a un grupo, sino a la totalidad del g\u00e9nero humano para reunirlo, en la fe, en un \u00fanico pueblo con el fin de salvarlo, como lo expresa bien el Concilio Vaticano II en la Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Lumen gentium: \u00abTodos los hombres est\u00e1n invitados al Pueblo de Dios. Por eso este pueblo, uno y \u00fanico, ha de extenderse por todo el mundo a trav\u00e9s de todos los siglos, para que as\u00ed se cumpla el designio de Dios\u00bb (n. 13). As\u00ed, pues, la universalidad de la Iglesia proviene de la universalidad del \u00fanico plan divino de salvaci\u00f3n del mundo. Este car\u00e1cter universal aparece claramente el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, cuando el Esp\u00edritu Santo inunda de su presencia a la primera comunidad cristiana, para que el Evangelio se extienda a todas las naciones y haga crecer en todos los pueblos el \u00fanico Pueblo de Dios. As\u00ed, ya desde sus comienzos, la Iglesia est\u00e1 orientada kat\u2019holon, abraza todo el universo. Los Ap\u00f3stoles dan testimonio de Cristo dirigi\u00e9ndose a los hombres de toda la tierra, todos los comprenden como si hablaran en su lengua materna (cf. Hch 2,7-8). A partir de aquel d\u00eda, la Iglesia, con la \u00abfuerza del Esp\u00edritu Santo\u00bb, seg\u00fan la promesa de Jes\u00fas, anuncia al Se\u00f1or muerto y resucitado \u00aben Jerusal\u00e9n, en toda Judea, en Samar\u00eda y hasta los confines del mundo\u00bb (Hch 1,8). Por tanto, la misi\u00f3n universal de la Iglesia no sube desde abajo, sino que desciende de lo alto, del Esp\u00edritu Santo, y est\u00e1 orientada desde el primer instante a expresarse en toda cultura para formar as\u00ed el \u00fanico Pueblo de Dios. No es tanto una comunidad local que crece y se expande lentamente, sino que es como levadura destinada a lo universal, a la totalidad, y que lleva en s\u00ed misma la universalidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abId al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creaci\u00f3n\u00bb (Mc 16,15); \u00abhaced disc\u00edpulos de todos los pueblos\u00bb (Mt 28,19). Con estas palabras, Jes\u00fas env\u00eda a los Ap\u00f3stoles a todas las criaturas, para que llegue por doquier la acci\u00f3n salv\u00edfica de Dios. Pero si nos fijamos en el momento de la ascensi\u00f3n de Jes\u00fas al cielo, seg\u00fan se relata en los Hechos de los Ap\u00f3stoles, observamos que los disc\u00edpulos siguen encerrados en su visi\u00f3n, piensan en la restauraci\u00f3n de un nuevo reino dav\u00eddico, y preguntan al Se\u00f1or: \u00ab\u00bfEs ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?\u00bb (Hch 1,6). Y \u00bfc\u00f3mo responde Jes\u00fas? Responde abriendo sus horizontes y dej\u00e1ndoles una promesa y un cometido: promete que ser\u00e1n colmados de la fuerza del Esp\u00edritu Santo y les confiere el encargo de dar testimonio de \u00e9l en el mundo, superando los confines culturales y religiosos en los que estaban acostumbrados a pensar y vivir, para abrirse al reino universal de Dios. Y en los comienzos del camino de la Iglesia, los Ap\u00f3stoles y los disc\u00edpulos se ponen en marcha sin ninguna seguridad humana, sino con la sola fuerza del Esp\u00edritu Santo, del Evangelio y de la fe. Es el fermento que se esparce por mundo, entra en las diversas coyunturas y en los m\u00faltiples contextos culturales y sociales, pero que sigue siendo una \u00fanica Iglesia. En torno a los Ap\u00f3stoles florecen las comunidades cristianas, pero \u00e9stas son \u00abla\u00bb Iglesia, que tanto en Jerusal\u00e9n como en Antioqu\u00eda o Roma, es siempre la misma, una y universal. Y cuando los Ap\u00f3stoles hablan de la Iglesia, no se refieren a su propia comunidad: hablan de la Iglesia de Cristo, e insisten en esta identidad \u00fanica, universal y total de la <em>Catholica<\/em>, que se realiza en cada Iglesia local. La Iglesia es una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica; refleja en s\u00ed misma la fuente de su vida y de su camino: la unidad y la comuni\u00f3n de la Trinidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n el Colegio Cardenalicio se sit\u00faa en el surco y en la perspectiva de la unidad y la universalidad de la Iglesia: muestra una variedad de rostros, en cuanto expresa el rostro de la Iglesia universal. A trav\u00e9s de este Consistorio, deseo destacar de manera particular que la Iglesia es la Iglesia de todos los pueblos, y se expresa por tanto en las diversas culturas de los distintos continentes. Es la Iglesia de Pentecost\u00e9s, que en la polifon\u00eda de las voces eleva un canto \u00fanico y armonioso al Dios vivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Saludo cordialmente a las delegaciones oficiales de los diferentes pa\u00edses, a los obispos, sacerdotes, personas consagradas y fieles laicos de las distintas comunidades diocesanas, as\u00ed como a todos los que participan en la alegr\u00eda de los nuevos miembros del Colegio Cardenalicio, a los cuales les unen lazos de parentesco, amistad o cooperaci\u00f3n. Los nuevos cardenales, que representan a varias di\u00f3cesis del mundo, son ahora agregados a t\u00edtulo especial a la Iglesia de Roma, y refuerzan as\u00ed los v\u00ednculos espirituales que unen a toda la Iglesia, vivificada por Cristo, estrechamente reunida en torno al Sucesor de Pedro. Al mismo tiempo, el rito de hoy expresa el valor supremo de la fidelidad. En efecto, en el juramento que har\u00e9is dentro de poco, venerados hermanos, est\u00e1n escritas palabras cargadas de un profundo significado espiritual y eclesial: \u00abPrometo y juro permanecer, ahora y por siempre hasta el final de mi vida, fiel a Cristo y a su Evangelio, constantemente obediente a la Santa Iglesia Apost\u00f3lica Romana\u00bb. Y, al recibir la birreta roja, oir\u00e9is c\u00f3mo se os recuerda que \u00e9sta indica \u00abque deb\u00e9is estar preparados para comportaros con fortaleza, hasta el derramamiento de la sangre, por el incremento de la fe cristiana, por la paz y la tranquilidad del Pueblo de Dios\u00bb. A su vez, la entrega del anillo est\u00e1 acompa\u00f1ada de una advertencia: \u00abHas de saber que, con el amor al Pr\u00edncipe de los Ap\u00f3stoles, se refuerza tu amor a la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">He aqu\u00ed indicada, en estos gestos y las expresiones que los acompa\u00f1an, la fisionom\u00eda que hoy asum\u00eds en la Iglesia. De ahora en adelante, estar\u00e9is todav\u00eda m\u00e1s estrechamente unidos a la Sede de Pedro: los t\u00edtulos o las diacon\u00edas de las iglesias de la Urbe os recordar\u00e1n el lazo que os une, como miembros a t\u00edtulo especial\u00edsimo, a esta Iglesia de Roma, que preside la caridad universal. Principalmente por la colaboraci\u00f3n con los Dicasterios de la Curia Romana, ser\u00e9is mis preciosos colaboradores, ante todo en el ministerio apost\u00f3lico para con la catolicidad entera, como Pastor de toda la grey de Cristo y primer garante de la doctrina, de la disciplina y de la moral.<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, alabemos al Se\u00f1or, que \u00abno cesa de enriquecer con generosidad de dones a su Iglesia extendida por el mundo\u00bb (Oraci\u00f3n), y da nuevo vigor a la perenne juventud que le ha dado. A \u00e9l confiamos el nuevo servicio eclesial de estos estimados y venerados hermanos, para que den un valiente testimonio de Cristo, en el dinamismo edificante de la fe y en el signo de un incesante amor oblativo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abCreo en la Iglesia, una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica\u00bb Estas palabras, que dentro de poco pronunciar\u00e1n solemnemente los nuevos cardenales al hacer la profesi\u00f3n de fe, son parte del s\u00edmbolo niceno-constantinopolitano, la s\u00edntesis de la fe de la Iglesia que cada uno recibe en el momento del Bautismo. 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