{"id":38706,"date":"2016-06-21T18:16:24","date_gmt":"2016-06-21T23:16:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/documentos-conciliares-brujula-para-la-barca-de-la-iglesia\/"},"modified":"2016-06-21T18:16:24","modified_gmt":"2016-06-21T23:16:24","slug":"documentos-conciliares-brujula-para-la-barca-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/documentos-conciliares-brujula-para-la-barca-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Documentos Conciliares: br\u00fajula para la barca de la iglesia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ciudad del Vaticano, 10 octubre 2012 (VIS).-\u201dEn la vigilia en que celebramos los cincuenta a\u00f1os de la apertura del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II y el inicio del A\u00f1o de la Fe, deseo hablar de este gran evento eclesial\u201d, dijo Benedicto XVI durante la catequesis de la audiencia general de los mi\u00e9rcoles que tuvo lugar en la Plaza de San Pedro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLos documentos conciliares son, tambi\u00e9n para nuestra \u00e9poca, una br\u00fajula que permite a la barca de la Iglesia navegar en mar abierto, en medio de las tempestades o de la calma para llegar a la meta\u201d, explic\u00f3 el Papa y record\u00f3 que el Concilio, en el que particip\u00f3 cuando era un joven profesor de Teolog\u00eda Fundamental en la universidad alemana de Bonn, fue para \u00e9l \u201cuna experiencia \u00fanica\u201d. \u201cPude ver una Iglesia viva (&#8230;) que se pone bajo la escuela del Esp\u00edritu Santo, verdadero motor del Concilio. Pocas veces en la historia se ha podido, como entonces, casi &#8216;tocar&#8217; concretamente la universalidad de la Iglesia en un momento de gran realizaci\u00f3n de su misi\u00f3n de llevar el Evangelio en todos los tiempos hasta los confines de la tierra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la historia de la Iglesia, varios concilios precedieron al Vaticano II: Nicea, Efeso, Calcedonia, Trento, pero, por regla general, se convocaron para definir elementos fundamentales de la fe, y corregir, sobre todo, los errores que la pon\u00edan en peligro. No fue el caso del Vaticano II porque en aquel momento \u201cno hab\u00eda particulares errores de fe que corregir o condenar, ni tampoco cuestiones espec\u00edficas de doctrina o de disciplina por aclarar\u201d. La primera cuesti\u00f3n que se plante\u00f3 ante el gran evento conciliar fue, precisamente, como comenzarlo y que tarea precisa atribuirle. A este prop\u00f3sito el beato Juan XXIII en el discurso de apertura del 11 de octubre de hace cincuenta a\u00f1os dio una indicaci\u00f3n general:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa fe deb\u00eda hablar de forma m\u00e1s &#8216;renovada&#8217;, mas incisiva porque el mundo estaba cambiando r\u00e1pidamente, manteniendo, sin embargo, sus contenidos perennes sin fisuras o compromisos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl Papa -dijo Benedicto XVI- quer\u00eda que la Iglesia reflexionase sobre su fe, sobre las verdades que la gu\u00edan. Pero, partiendo de esa reflexi\u00f3n, profunda y seria, sobre la fe, hab\u00eda que trazar, de forma nueva, la relaci\u00f3n entre la Iglesia y la edad moderna, entre el cristianismo y algunos elementos esenciales del pensamiento moderno, no para conformarse a \u00e9l, sino para presentar a este mundo nuestro que tiende a alejarse de Dios, la exigencia del Evangelio en toda su grandeza y en toda su pureza\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa \u00e9poca en que vivimos est\u00e1 tambi\u00e9n marcada por el olvido y la sordera frente a Dios. Creo, por lo tanto, que tenemos que aprender la lecci\u00f3n m\u00e1s simple y fundamental del Concilio, a saber: que el cristianismo, en su esencia, consiste en la fe en Dios (&#8230;) y en el encuentro (&#8230;) con Cristo que orienta y gu\u00eda la vida. Lo m\u00e1s importante hoy, como era el deseo de los Padres conciliares, es que se vea de nuevo, con claridad que Dios est\u00e1 presente, nos mira, nos responde; y que, por el contrario, cuando falta la fe en \u00c9l, cae lo que es esencial, porque el hombre pierde su dignidad (&#8230;) El Concilio recuerda que la Iglesia tiene (&#8230;) el mandato de transmitir la palabra del amor Dios que salva, para que sea escuchada y acogida aquella llamada divina que contiene en s\u00ed las bienaventuranzas eternas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Santo Padre cit\u00f3 brevemente las cuatro constituciones conciliares, casi los \u201ccuatro puntos cardinales de la br\u00fajula que nos orienta\u201d: &#8216;Sacrosanctum Concilium&#8217;, sobre la liturgia que habla de la centralidad del misterio de la presencia de Cristo en la Iglesia; &#8216;Lumen gentium&#8217;, que subraya la tarea fundamental de la Iglesia de glorificar a Dios; &#8216;Dei Verbum&#8217;, sobre la Revelaci\u00f3n divina que habla de la Palabra viva de Dios que convoca a la Iglesia y la vivifica en su camino a lo largo de la historia, y por \u00faltimo &#8216;Gaudium et spes&#8217;, sobre el modo en que la Iglesia lleva al mundo entero la luz que ha recibido de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl Concilio Vaticano -concluy\u00f3- es una fuerte invitaci\u00f3n a redescubrir cada d\u00eda la belleza de la fe y a conocerla de modo profundo, para una relaci\u00f3n m\u00e1s intensa con el Se\u00f1or, y a vivir aut\u00e9nticamente la vocaci\u00f3n cristiana\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciudad del Vaticano, 10 octubre 2012 (VIS).-\u201dEn la vigilia en que celebramos los cincuenta a\u00f1os de la apertura del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II y el inicio del A\u00f1o de la Fe, deseo hablar de este gran evento eclesial\u201d, dijo Benedicto XVI durante la catequesis de la audiencia general de los mi\u00e9rcoles que tuvo lugar en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/documentos-conciliares-brujula-para-la-barca-de-la-iglesia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDocumentos Conciliares: br\u00fajula para la barca de la iglesia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-38706","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38706"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38706\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}