{"id":38807,"date":"2016-06-21T18:24:49","date_gmt":"2016-06-21T23:24:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/catequesis-de-benedicto-xvi-sobre-san-juan-bautista\/"},"modified":"2016-06-21T18:24:49","modified_gmt":"2016-06-21T23:24:49","slug":"catequesis-de-benedicto-xvi-sobre-san-juan-bautista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/catequesis-de-benedicto-xvi-sobre-san-juan-bautista\/","title":{"rendered":"Catequesis de Benedicto XVI sobre San Juan Bautista"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Papa: la Verdad no se negocia, recuerda San Juan Bautista a los cristianos de hoy<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente al martirio del precursor de Jes\u00fas, Benedicto XVI dedic\u00f3 su catequesis de esta ma\u00f1ana en el \u00e1mbito de su tradicional audiencia semanal, en Castel Gandolfo, en la que participaron numerosos peregrinos de diversos pa\u00edses. El Papa invit\u00f3 a que como Juan Bautista, \u201cperseveremos junto a Dios en la oraci\u00f3n, a fin de que ning\u00fan negociado con el mal y con la mentira de este mundo falsifique nuestra vida\u201d.<\/p>\n<p>\u00c9stas fueron las palabras del Santo Padre en espa\u00f1ol: \u00abSaludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola, en particular a los provenientes de Espa\u00f1a, Venezuela, Colombia, Argentina, M\u00e9xico y otros pa\u00edses Latinoamericanos. La Iglesia celebra hoy la memoria del Martirio de San Juan Bautista, el precursor de Jes\u00fas, que testimonia con su sangre su fidelidad a los mandamientos de Dios. Su vida nos ense\u00f1a que cuando la existencia se fundamenta sobre la oraci\u00f3n, sobre una constante y s\u00f3lida relaci\u00f3n con Dios, se adquiere la valent\u00eda de permitir que Cristo oriente nuestros pensamientos y nuestras acciones. Muchas gracias\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">En su catequesis central en italiano, Benedicto XVI destac\u00f3 que \u00abcelebrar el martirio de san Juan Bautista nos recuerda tambi\u00e9n a nosotros, cristianos de nuestro tiempo, que no se puede descender a negociar con el amor a Cristo, a su Palabra, a la Verdad. La Verdad es verdad y no hay componendas. La vida cristiana exige, por decirlo de alguna manera, el \u00abmartirio\u00bb de la fidelidad cotidiana al Evangelio, es decir, el valor de dejar que Cristo crezca en nosotros y sea \u00c9l quien oriente nuestro pensamiento y nuestras acciones. Pero esto s\u00f3lo puede suceder en nuestra vida si la relaci\u00f3n con Dios es s\u00f3lida. La oraci\u00f3n no es tiempo perdido, no es robar espacio a las actividades, incluso a las apost\u00f3licas, sino que es exactamente lo contrario: s\u00f3lo si somos capaces de una vida de oraci\u00f3n fiel, constante y confiada, ser\u00e1 el mismo Dios quien nos dar\u00e1 la capacidad y la fuerza para vivir de modo feliz y sereno, para superar las dificultades y testimoniarlo con valor. Que san Juan Bautista interceda por nosotros, a fin de que sepamos conservar siempre la primac\u00eda de Dios en nuestra vida\u00bb.<br \/>\n<strong><br \/>\nTexto completo de la catequesis del Papa<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos hermanos y hermanas: en este \u00faltimo mi\u00e9rcoles del mes de agosto, se recuerda la memoria lit\u00fargica del martirio de san Juan Bautista, el precursor de Jes\u00fas. En el Calendario Romano, es el \u00fanico Santo del que se celebra tanto su nacimiento, el 24 de junio, como su muerte, por medio del martirio. La de hoy, por lo tanto, es una memoria que se remonta a la dedicaci\u00f3n de una cripta de Sebaste, en Samaria, donde, ya a mediados del IV siglo, se veneraba su cabeza. El culto se extendi\u00f3 luego en Jerusal\u00e9n, en las Iglesias de Oriente y en Roma, con el t\u00edtulo de Degollaci\u00f3n de san Juan Bautista. En el Martirologio Romano, se menciona un segundo hallazgo de la preciosa reliquia, transportada, para la ocasi\u00f3n, a la iglesia de S. Silvestre en Campo Marzio, de Roma.<br \/>\nEstas peque\u00f1as referencias hist\u00f3ricas nos ayudan a comprender cu\u00e1n antigua y profunda es la veneraci\u00f3n de san Juan Bautista. En los Evangelios se destaca muy bien su papel, con relaci\u00f3n a Jes\u00fas. En particular, san Lucas narra su nacimiento, su vida en el desierto y su predicaci\u00f3n. Y san Marcos nos habla de su dram\u00e1tica muerte, en el Evangelio de hoy. Juan el Bautista comienza su predicaci\u00f3n en la \u00e9poca del emperador Tiberio, en el 27-28 d. C. Y la clara invitaci\u00f3n que dirige a las personas que acud\u00edan a escucharlo, es la de preparar el camino para acoger al Se\u00f1or, allanando los senderos y nivelando los caminos desparejos de la propia vida, a trav\u00e9s de una conversi\u00f3n radical de coraz\u00f3n (cfr. Lc 3, 4).<br \/>\nPero el Bautista no se limita a predicar la penitencia, sino que, reconociendo a Jes\u00fas como &#8220;Cordero de Dios&#8221;, que vino para quitar el pecado del mundo (Jn 1, 29), tiene la profunda humildad de indicar a Jes\u00fas como verdadero Enviado de Dios, haci\u00e9ndose a un lado, para que \u00c9l pueda crecer, ser escuchado y seguido. Como \u00faltimo acto, el Bautista testimonia con su sangre su fidelidad a los mandamientos de Dios, sin desmayar o dar marcha atr\u00e1s, cumpliendo hasta el fondo su misi\u00f3n. San Beda, monje del siglo IX, en sus homil\u00edas, dice as\u00ed: &#8220;Por [Cristo] dio su vida, a pesar de que no recibi\u00f3 la orden de renegar a Jesucristo, sino s\u00f3lo la de callar la verdad. Y puesto que no call\u00f3 la verdad, muri\u00f3 por Cristo, que es la verdad &#8220;(Hom. 23: CCL 122, 354). Precisamente, por amor a la verdad, no pact\u00f3 y no tuvo miedo de dirigir palabras fuertes a los que hab\u00edan perdido el camino de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora veamos a esta gran figura, su fortaleza en la pasi\u00f3n, su resistencia contra los poderosos. Nos preguntamos \u00bfde d\u00f3nde nace esta vida tan recta, tan coherente, gastada de forma tan plena por Dios y para preparar el camino a Jes\u00fas? La respuesta es simple: de su relaci\u00f3n con Dios, de la oraci\u00f3n, que es el hilo conductor de toda su existencia. Juan es el don divino que sus padres, Zacar\u00edas e Isabel hab\u00edan invocado durante mucho tiempo (cfr. Lc 1,13), un gran don, humanamente inesperado, porque ambos eran de edad avanzada e Isabel era est\u00e9ril (cfr. Lc 1,7), pero es nada imposible para Dios (cfr. Lc 1:36).<br \/>\nEl anuncio de este nacimiento se produce precisamente en el lugar de la oraci\u00f3n, en el templo de Jerusal\u00e9n, es m\u00e1s sucede cuando a Zacar\u00edas le toca el gran privilegio de entrar en el lugar m\u00e1s sagrado del templo para hacer la ofrenda del incienso al Se\u00f1or (cfr. Lc 1, 8-20). Tambi\u00e9n el nacimiento del Bautista est\u00e1 marcado por la oraci\u00f3n: el canto de alegr\u00eda, de alabanza y de agradecimiento que Zacar\u00edas eleva al Se\u00f1or y que rezamos todas las ma\u00f1anas en los Laudes, el \u00abBenedictus\u00bb, exalta la acci\u00f3n de Dios en la historia e indica prof\u00e9ticamente la misi\u00f3n del hijo Juan: preceder al Hijo de Dios hecho carne para prepararle los caminos (cfr. Lc 1, 67-79). Toda la existencia del Precursor de Jes\u00fas est\u00e1 alimentada por la relaci\u00f3n con Dios, en particular, el per\u00edodo transcurrido en regiones desiertas (cfr. Lc 1, 80), regiones desiertas que son lugar de la tentaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n lugar en el que el hombre siente su propia pobreza porque est\u00e1 privado de los apoyos y las seguridades materiales, y comprende que el \u00fanico punto de referencia s\u00f3lido es Dios mismo. Pero Juan Bautista no es s\u00f3lo hombre de oraci\u00f3n, de contacto permanente con Dios, sino tambi\u00e9n una gu\u00eda hacia esta relaci\u00f3n con Dios. El Evangelista Lucas refiriendo la oraci\u00f3n que Jes\u00fas ense\u00f1a a los disc\u00edpulos, el \u00abPadrenuestro\u00bb, anota que la petici\u00f3n es formulada con estas palabras: \u00abSe\u00f1or ens\u00e9\u00f1anos a orar, como ense\u00f1\u00f3 Juan a sus disc\u00edpulos\u00bb (cfr. Lc 11, 1).<br \/>\nQueridos hermanos y hermanas, celebrar el martirio de san Juan Bautista nos recuerda tambi\u00e9n a nosotros, cristianos de nuestro tiempo, que no se puede descender a negociar con el amor a Cristo, a su Palabra, a la Verdad. La Verdad es verdad y no hay componendas. La vida cristiana exige, por decirlo de alguna manera, el \u00abmartirio\u00bb de la fidelidad cotidiana al Evangelio, es decir, el valor de dejar que Cristo crezca en nosotros y sea \u00c9l quien oriente nuestro pensamiento y nuestras acciones. Pero esto s\u00f3lo puede suceder en nuestra vida si la relaci\u00f3n con Dios es s\u00f3lida. La oraci\u00f3n no es tiempo perdido, no es robar espacio a las actividades, incluso a las apost\u00f3licas, sino que es exactamente lo contrario: s\u00f3lo si somos capaces de una vida de oraci\u00f3n fiel, constante y confiada, ser\u00e1 el mismo Dios quien nos dar\u00e1 la capacidad y la fuerza para vivir de modo feliz y sereno, para superar las dificultades y testimoniarlo con valor. Que san Juan Bautista interceda por nosotros, a fin de que sepamos conservar siempre la primac\u00eda de Dios en nuestra vida.<\/p>\n<p align=\"right\">(Traducci\u00f3n del italiano: Cecilia de Malak y<br \/>\nMar\u00eda Fernanda Bernasconi \u2013 Radio Vaticana)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa: la Verdad no se negocia, recuerda San Juan Bautista a los cristianos de hoy Precisamente al martirio del precursor de Jes\u00fas, Benedicto XVI dedic\u00f3 su catequesis de esta ma\u00f1ana en el \u00e1mbito de su tradicional audiencia semanal, en Castel Gandolfo, en la que participaron numerosos peregrinos de diversos pa\u00edses. El Papa invit\u00f3 a que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/catequesis-de-benedicto-xvi-sobre-san-juan-bautista\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCatequesis de Benedicto XVI sobre San Juan Bautista\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-38807","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38807","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38807"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38807\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38807"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38807"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38807"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}