{"id":38842,"date":"2016-06-21T18:27:40","date_gmt":"2016-06-21T23:27:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-espanol-la-homilia-del-papa-benedicto-xvi-en-castelgandolfo-en-la-fiesta-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria-15-agosto-2012\/"},"modified":"2016-06-21T18:27:40","modified_gmt":"2016-06-21T23:27:40","slug":"en-espanol-la-homilia-del-papa-benedicto-xvi-en-castelgandolfo-en-la-fiesta-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria-15-agosto-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-espanol-la-homilia-del-papa-benedicto-xvi-en-castelgandolfo-en-la-fiesta-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria-15-agosto-2012\/","title":{"rendered":"En espa\u00f1ol, la homil\u00eda del Papa Benedicto XVI en Castelgandolfo en la fiesta de la Asunci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda (15 agosto 2012)"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">El primero de noviembre de 1950, el Venerable P\u00edo XII proclamaba como dogma que la Virgen Mar\u00eda \u00abterminado el curso de la vida terrena, fue asunta a la gloria celeste en alma y cuerpo\u00bb. Esta verdad de fe era conocida por la Tradici\u00f3n, afirmada por los Padres de la Iglesia, y era sobre todo un aspecto relevante del culto hecho a la Madre de Cristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">El elemento cultural constituy\u00f3, por as\u00ed decir, la fuerza motor que determin\u00f3 la formulaci\u00f3n de este dogma: el dogma apareci\u00f3 un acto de alabanza y de exaltaci\u00f3n ante la Virgen Santa. \u00c9ste emerge tambi\u00e9n del texto mismo de la Constituci\u00f3n apost\u00f3lica, donde se afirma que el dogma es proclamado \u00abpara honor del Hijo, para glorificaci\u00f3n de la madre y gloria de toda la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Fue expresado as\u00ed en la forma dogm\u00e1tica aquello que hab\u00eda sido antes celebrado en el culto y en la devoci\u00f3n del Pueblo de Dios como la m\u00e1s alta y estable glorificaci\u00f3n de mar\u00eda: el acto de proclamaci\u00f3n de la Asunta se present\u00f3 casi como una liturgia de la fe. Y en el Evangelio que hemos escuchado ahora, Mar\u00eda misma pronuncia prof\u00e9ticamente algunas palabras que orientan en esta perspectiva: dice \u00abEn adelante todas las generaciones me llamar\u00e1n bienaventurada\u00bb (Lc 1,48).<\/p>\n<p align=\"justify\">Una profec\u00eda para toda la historia de la Iglesia. Esta expresi\u00f3n del Magnificat, referida por san Lucas, indica que la alabanza a la Virgen Santa, Madre de Dios, \u00edntimamente unida a Cristo su hijo interesa la Iglesia de todos los tiempos y de todos los lugares. Y la anotaci\u00f3n de estas palabras por parte del Evangelista presupone que la glorificaci\u00f3n de Mar\u00eda fuera presente en el per\u00edodo de san Lucas y que \u00e9l la considerara un deber y un compromiso de la comunidad cristiana para todas las generaciones. Las palabras de Mar\u00eda dicen que es un deber de la Iglesia recordar la grandeza de la mujer para la fe. Esta solemnidad es una invitaci\u00f3n por lo tanto para alabar a Dios, y mirar hacia la grandeza de la Sant\u00edsima Virgen, porque a Quien es Dios lo conocemos en el rostro de los suyos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00bfporqu\u00e9 Mar\u00eda es glorificada con la asunci\u00f3n al Cielo? San Lucas, como hemos escuchado, ve la ra\u00edz de la exaltaci\u00f3n y de la alabanza a Mar\u00eda en la expresi\u00f3n de Isabel: \u00abFeliz de ti por haber cre\u00eddo (Lc 1,45). Y el Magnificat, este canto al Dios vivo y operante en la historia es un himno de fe y de amor, que brota del coraz\u00f3n de la Virgen. Ella vivi\u00f3 con fidelidad ejemplar y ha custodiado en lo m\u00e1s \u00edntimo de su coraz\u00f3n las palabras de Dios a su pueblo, las promesas hecha a Abraham, Isaac, y Jacob, haci\u00e9ndolas el contenido de su oraci\u00f3n: la Palabra de Dios en el Magnificat se convert\u00eda en la palabra de Mar\u00eda, l\u00e1mpara de su camino, a punto tal de prepararla para acoger tambi\u00e9n en su seno al Verbo de Dios hecho carne. La p\u00e1gina evang\u00e9lica de hoy reclama esta presencia de Dios en la historia y en el mismo desarrollo de los eventos; en particular hay una referencia en el Segundo libro de Samuel en el cap\u00edtulo sexto (6,1-15), en el que David transporta el Arca Santa de la Alianza. El paralelo que hace el Evangelista es claro: Mar\u00eda en espera del nacimiento del Hijo Jes\u00fas es el Arca Santa que lleva en s\u00ed la presencia de Dios, una presencia que es fuente de consuelo, de gozo pleno. Juan, en efecto, salta en el seno de Isabel, exactamente como David danzaba ante el Arca.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mar\u00eda es la \u00abvisita\u00bb de Dios que crea gozo. Zacar\u00edas, en su canto de alabanza lo dir\u00e1 expl\u00edcitamente: \u00ab&#8221;Bendito sea el Se\u00f1or, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo\u00bb (Lc 1,68). La casa de Zacar\u00edas experiment\u00f3 la visita de Dios con el nacimiento inesperado de Juan Bautista, pero sobre todo con la presencia de Mar\u00eda, que lleva en su seno al Hijo de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ahora nos preguntamos: \u00bfQu\u00e9 cosa dona a nuestro camino, a nuestra vida, la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda? La primera respuesta es: en la Asunci\u00f3n vemos que en Dios hay espacio para el hombre, Dios mismo es la casa de tantos apartamentos de la cual habla Jes\u00fas, Dios e la casa del hombre, en Dios est\u00e1 el espacio de Dios. Y Mar\u00eda, uni\u00e9ndose, unida a Dios no sea aleja de nosotros, no va sobre una galaxia desconocida, sino que va a Dios, se aproxima, porque Dios est\u00e1 cerca de todos nosotros y Mar\u00eda, unida a Dios, participa de la presencia de Dios, esta cercan\u00edsima a nosotros, a cada uno de nosotros. Hay una bella palabra de San Gregorio Magno sobre San Benito que podemos aplicar todav\u00eda a Mar\u00eda: San Gregorio Magno dice que el coraz\u00f3n de San Benito se hizo tan grande que todo lo Creado pod\u00eda entrar en este coraz\u00f3n. Esto vale a\u00fan m\u00e1s para Mar\u00eda: Mar\u00eda, unida totalmente a Dios, tiene un coraz\u00f3n tan grande que toda la Creaci\u00f3n puede entrar en este coraz\u00f3n y los exvotos en todas las partes de la tierra lo demuestran. Mar\u00eda est\u00e1 cercana, puede escuchar, puede ayudar, est\u00e1 pr\u00f3xima a todos nosotros, En Dios hay espacio para el hombre y Dios est\u00e1 cerca y Mar\u00eda unida a Dios, est\u00e1 muy pr\u00f3xima, tiene el coraz\u00f3n ancho como el coraz\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero hay tambi\u00e9n otro aspecto: no solo en Dios hay espacio para el hombre, en el hombre hay espacio para Dios. Tambi\u00e9n esto vemos en Mar\u00eda, el Arca Santa que lleva la presencia de Dios. En nosotros hay espacio para Dios y esta presencia de Dios, en nosotros, tan importante para iluminar al mundo en su tristeza en sus problemas, esta presencia se realiza en la fe: en la fe abrimos las puertas de nuestro ser para que Dios entre en nosotros, para que Dios pueda ser la fuerza que da vida y camino a nuestro ser. En nosotros hay espacio, abr\u00e1monos como Mar\u00eda se abri\u00f3, diciendo: \u201cH\u00e1gase tu voluntad, yo soy la sierva del Se\u00f1or\u201d. Abri\u00e9ndose a Dios, nada perdemos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por el contrario: nuestra vida se enriquece y se hace grande.<br \/>\nY as\u00ed, fe, esperanza y amor se combinan: hoy, hay muchas palabras sobre un mundo mejor por esperar, ser\u00eda nuestra esperanza. Si y cu\u00e1ndo este mundo mejor llegar\u00e1 no lo sabemos, no lo s\u00e9. Seguramente un mundo que se aleja de Dios se convierte en peor porque solo la presencia de Dios puede garantizar, tambi\u00e9n, un mundo bueno.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una cosa, una esperanza segura es que Dios nos espera, nos espera, no vamos en el vac\u00edo, somos esperados. Dios nos espera y encontramos, yendo al otro mundo, la bondad de la Madre, encontramos a los nuestros, encontramos el Amor eterno. Dios nos espera: esta es nuestra gran alegr\u00eda y la gran esperanza que nace justo de esta Fiesta. Mar\u00eda nos visita, y es el gozo de nuestra vida y el gozo es esperanza.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por lo tanto \u00bfQu\u00e9 decir? Coraz\u00f3n grande, presencia de Dios en el mundo, espacio de Dios en nosotros y espacio de Dios por nosotros, esperanza, ser esperados: esta es la sinfon\u00eda de esta fiesta, la indicaci\u00f3n que la meditaci\u00f3n de esta Solemnidad nos dona. Mar\u00eda es aurora y esplendor de la Iglesia triunfante; Ella es el consuelo y la esperanza para el pueblo todav\u00eda en camino, dice el Prefacio de hoy. Confi\u00e9monos a su materna intercesi\u00f3n, para que nos obtenga del Se\u00f1or el poder reforzar nuestra fe en la vida eterna; nos ayude a vivir bien el tiempo que Dios nos ofrece con esperanza. Una esperanza cristiana, que no es solamente nostalgia del Cielo, sino vivo y laborioso deseo de Dios aqu\u00ed en el mundo, deseo de Dios que nos hace peregrinos incansables, alimentando en nosotros el valor y la fuerza de la fe, que al mismo tiempo es valor y fuerza del amor. Am\u00e9n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Traducci\u00f3n de Patricia L. J\u00e1uregui Romero<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El primero de noviembre de 1950, el Venerable P\u00edo XII proclamaba como dogma que la Virgen Mar\u00eda \u00abterminado el curso de la vida terrena, fue asunta a la gloria celeste en alma y cuerpo\u00bb. 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