{"id":38859,"date":"2016-06-21T18:29:01","date_gmt":"2016-06-21T23:29:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-catequesis-del-papa-benedicto-xvi-para-el-miercoles-8-agosto-2012-dedicada-a-santo-domingo-de-guzman-el-santo-que-siempre-hablada-de-dios-o-con-dios\/"},"modified":"2016-06-21T18:29:01","modified_gmt":"2016-06-21T23:29:01","slug":"la-catequesis-del-papa-benedicto-xvi-para-el-miercoles-8-agosto-2012-dedicada-a-santo-domingo-de-guzman-el-santo-que-siempre-hablada-de-dios-o-con-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-catequesis-del-papa-benedicto-xvi-para-el-miercoles-8-agosto-2012-dedicada-a-santo-domingo-de-guzman-el-santo-que-siempre-hablada-de-dios-o-con-dios\/","title":{"rendered":"La catequesis del Papa Benedicto XVI para el mi\u00e9rcoles 8 agosto 2012, dedicada a Santo Domingo de Guzm\u00e1n, el santo que siempre hablada de Dios o con Dios"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Queridos hermanos y hermanas: Hoy la Iglesia celebra la memoria de santo Domingo de Guzm\u00e1n, Sacerdote y Fundador de la Orden de los Predicadores, llamados Dominicos.<\/p>\n<p align=\"justify\">En una precedente Catequesis, ilustr\u00e9 esta insigne figura y la fundamental contribuci\u00f3n que ha aportado a la renovaci\u00f3n de la Iglesia de su tiempo. Hoy quisiera sacar a la luz un aspecto esencial de su espiritualidad: su vida de oraci\u00f3n. Santo Domingo fue un hombre de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Enamorado de Dios no tuvo otra aspiraci\u00f3n que la salvaci\u00f3n de las almas, en particular aquellas ca\u00eddas en las redes de la herej\u00eda de su tiempo; imitador de Cristo, encarn\u00f3 radicalmente los tres consejos evang\u00e9licos uniendo a la proclamaci\u00f3n de la Palabra el testimonio de una vida pobre. Bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo, avanz\u00f3 en el camino de la perfecci\u00f3n cristiana. En cada momento, la oraci\u00f3n fue la fuerza que renov\u00f3 e hizo siempre m\u00e1s fecundas sus obras apost\u00f3licas.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Beato Jord\u00e1n de Sajonia muerto en el a\u00f1o 1237, su sucesor en la gu\u00eda de la Orden, escribe as\u00ed: \u00abDurante el d\u00eda, ninguno m\u00e1s que \u00e9l se mostraba sociable\u2026 Viceversa de noche, nadie era m\u00e1s asiduo en el velar en oraci\u00f3n. El d\u00eda lo dedicaba al pr\u00f3jimo, pero la noche la daba a Dios\u00bb. En Santo Domingo podemos ver un ejemplo de integraci\u00f3n armoniosa entre contemplaci\u00f3n de los misterios divinos y actividad apost\u00f3lica. Seg\u00fan los testimonios de las personas a \u00e9l m\u00e1s cercanas, \u00ab\u00e9l hablaba siempre con Dios o de Dios\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal observaci\u00f3n indica su comuni\u00f3n profunda con el Se\u00f1or y al mismo tiempo, el constante compromiso en conducir a los dem\u00e1s a esta comuni\u00f3n con Dios. No ha dejado escritos sobre la oraci\u00f3n pero la tradici\u00f3n dominica ha recogido y mandado a otras generaciones su experiencia viva en una obra titulada: Las nuevas maneras de orar de Santo Domingo. Este libro fue compuesto entre el a\u00f1o 1260 y el 1288 por un Fraile dominico, nos ayuda a aprender a comprender algo de la vida interior del Santo, nos ayuda en todas las diferencias, tambi\u00e9n a nosotros, a aprender algo sobre el modo de orar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para \u00e9l son por tanto nueve los modos de rezar, y cada uno de ellos lo realizaba siempre delante de Jes\u00fas Crucificado, y expresa una postura corporal y espiritual que, \u00edntimamente compenetradas, favorecen el recogimiento contemplativo y el fervor. Los primeros siete modos siguen una l\u00ednea ascendente, como los pasos de un camino, hacia la comuni\u00f3n con Dios Trinidad: Santo Domingo ora de pie inclinado para expresar la humildad; tendido en el suelo para pedir perd\u00f3n por sus pecados; de rodillas haciendo penitencia para participar en los sufrimientos del Se\u00f1or; con los brazos abiertos mirando el crucifijo para contemplar el Amor Supremo; con la mirada al cielo, sinti\u00e9ndose atra\u00eddo hacia el mundo de Dios. Los dos \u00faltimos modos de rezar, en cambio, sobre los que me gustar\u00eda brevemente detenerme, corresponden a dos pr\u00e1cticas de piedad vividas habitualmente por el Santo. En primer lugar la meditaci\u00f3n personal, donde la oraci\u00f3n adquiere una dimensi\u00f3n a\u00fan m\u00e1s \u00edntima, ferviente y serena. Al final de la recitaci\u00f3n de la Liturgia de las Horas, y despu\u00e9s de la celebraci\u00f3n de la Misa, Santo Domingo prolongaba la conversaci\u00f3n con Dios, sin establecer un l\u00edmite de tiempo. Sentado tranquilamente, se recog\u00eda en s\u00ed mismo en una actitud de escucha, leyendo un libro o mirando al Crucifijo. Viv\u00eda tan intensamente estos momentos de relaci\u00f3n con Dios que exteriormente se pod\u00edan apreciar sus reacci\u00f3n de alegr\u00eda o de llanto. Los testigos dicen que, a veces, entraba en una especie de \u00e9xtasis, con el rostro transfigurado, pero poco despu\u00e9s emprend\u00eda con humildad de nuevo sus actividades diarias, recargado por la fuerza que viene de lo Alto. Luego practicaba la oraci\u00f3n durante el viaje entre un convento y otro; rezaba las laudes, la Hora Media, las V\u00edsperas con los compa\u00f1eros, y, cruzando los valles y las colinas, contemplaba la belleza de la creaci\u00f3n. Entonces brotaba de su coraz\u00f3n un himno de alabanza y acci\u00f3n de gracias a Dios por tantos dones, especialmente por la m\u00e1s grande de las maravillas: la redenci\u00f3n obrada por Cristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, santo Domingo nos recuerda que en el origen del testimonio de fe -que todo cristiano debe dar en familia, en el trabajo, en el compromiso social, e incluso en los momentos de distensi\u00f3n-, est\u00e1 la oraci\u00f3n; s\u00f3lo una relaci\u00f3n real con Dios nos da la fuerza para vivir intensamente todos los acontecimientos, especialmente los m\u00e1s dolorosos. Este Santo nos recuerda tambi\u00e9n la importancia de la actitud externa mientras rezamos. Estar de rodillas, de pie delante del Se\u00f1or, fijar nuestra mirada en el Crucifijo, detenernos y recogernos en silencio, no es una cosa secundaria, sino que nos ayuda a ponernos interiormente con toda nuestra persona, en relaci\u00f3n con Dios. Quisiera llamar la atenci\u00f3n una vez m\u00e1s sobre la necesidad para nuestra vida espiritual, de encontrar momentos cada d\u00eda para orar con tranquilidad; ser\u00e1 tambi\u00e9n una manera de ayudar a los que nos rodean para entrar en el c\u00edrculo luminoso de la presencia de Dios, que trae la paz y el amor que todos necesitamos. Gracias.<\/p>\n<p align=\"justify\">Traducci\u00f3n de Eduardo Rubi\u00f3 y Patricia L. J\u00e1uregui Romero<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos hermanos y hermanas: Hoy la Iglesia celebra la memoria de santo Domingo de Guzm\u00e1n, Sacerdote y Fundador de la Orden de los Predicadores, llamados Dominicos. En una precedente Catequesis, ilustr\u00e9 esta insigne figura y la fundamental contribuci\u00f3n que ha aportado a la renovaci\u00f3n de la Iglesia de su tiempo. 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