{"id":38960,"date":"2016-06-23T12:15:08","date_gmt":"2016-06-23T17:15:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=38960"},"modified":"2016-06-23T12:15:08","modified_gmt":"2016-06-23T17:15:08","slug":"siervos-del-dios-santo-levitico-81-924","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/siervos-del-dios-santo-levitico-81-924\/","title":{"rendered":"Siervos del Dios Santo Lev\u00edtico 8:1\u20139:24"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Una de las experiencias que m\u00e1s ha impactado mi vida y ministerio fue la que tuve en un lugar de la agreste geograf\u00eda guatemalteca llamado San Pedro Yepocapa, Chimaltenango; el a\u00f1o, 1993. Tuve el privilegio de ser el conferencista invitado en la transmisi\u00f3n de mando de la sociedad infantil de la Iglesia Centroamericana de ese lugar. Confieso que al principio, en m\u00ed, y en otros de los que supieron de la invitaci\u00f3n, hubo la actitud de subestimar el hecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me prepar\u00e9 bien para el compromiso y llegado el d\u00eda, me dirig\u00ed al sitio referido. Al llegar al lugar, pronto me di cuenta de la insensata reacci\u00f3n que tuve cuando recib\u00ed la invitaci\u00f3n. Jam\u00e1s hab\u00eda visto tanta formalidad y seriedad como la que presenci\u00e9 en la investidura de los peque\u00f1os que recibieron el ministerio de parte de la directiva saliente para dirigir la sociedad infantil \u201cJoyas de Cristo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para darle el adecuado realce al evento, hubo una cuidadosa preparaci\u00f3n, as\u00ed como una excelente asesor\u00eda por parte de la familia pastoral en todo lo que se hizo. Los chicos prepararon y dirigieron todo el programa. Ning\u00fan adulto particip\u00f3, excepto como espectador. La m\u00fasica y el ambiente fueron inmejorables. Todo se hizo puntualmente y con precisi\u00f3n militar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presenciar el momento de la transmisi\u00f3n de mando revisti\u00f3 una emoci\u00f3n que mov\u00eda a las l\u00e1grimas, y caus\u00f3 tal impacto en m\u00ed, que me hizo evaluar mi dedicaci\u00f3n al Se\u00f1or. Cuando se les tom\u00f3 la protesta de prestar su mejor servicio, se ve\u00eda en los rostros de los chiquillos, que iban vestidos con sus mejores galas, la convicci\u00f3n firme de que estaban recibiendo un encargo muy importante de parte del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo un breve discurso del presidente saliente y otro del entrante. Luego, un traspaso de banderas, Biblias y otras prendas llenas de significado; todo culmin\u00f3 con un solemne voto de consagraci\u00f3n a Dios y una oraci\u00f3n. Fue una gran lecci\u00f3n de c\u00f3mo transmitir la autoridad y el ministerio recibido del Se\u00f1or. Fue una experiencia inolvidable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo parecido vemos en esta secci\u00f3n de Lev\u00edtico, en que Aar\u00f3n y sus hijos fueron investidos y recibieron autoridad para ejercer el ministerio sacerdotal. En la comunidad israelita, pertenecer al linaje sacerdotal representaba un enorme privilegio y responsabilidad. No cualquiera pod\u00eda ser sacerdote; los candidatos deb\u00edan cumplir muchos requisitos, como provenir de la tribu de Lev\u00ed y ser de una cierta familia dentro de esa casta. Deb\u00edan ser f\u00edsicamente perfectos (Lev\u00edtico 21:17\u201323) y moralmente intachables (Lev\u00edtico 10; 21; 22); el privilegio era hereditario y vitalicio. Su preparaci\u00f3n deb\u00eda llevarse a cabo con esmero y dedicaci\u00f3n. Despu\u00e9s de todo, eran responsables de servir al \u00fanico y soberano Dios, al Santo de Israel. Los sacerdotes deb\u00edan ser un modelo en las \u00e1reas de santidad, mayordom\u00eda y consagraci\u00f3n a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos de los principios que se consideraban para la ordenaci\u00f3n de los oficiales del culto israelita se relacionan con el sacerdocio universal del creyente y el servicio que todos los hijos de Dios debemos cumplir como mayordomos: trabajar fielmente en el ministerio que hemos recibido (1 Corintios 4:1\u20132); usar bien la autoridad que senos ha delegado (1 Pedro 5:2); cuidar y dar el mejor uso a todo lo que se encarga a nuestro cuidado (Mateo 25:14\u201329). Por lo anterior, haremos bien en observar con cuidado estas ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SE REQUIERE DE LOS ADMINISTRADORES,<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>QUE CADA UNO SEA HALLADO FIEL<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>(<\/strong><strong>1 CORINTIOS 4:2<\/strong><strong>).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la era de la iglesia nos ha tocado a todos los creyentes el privilegio de ser sacerdotes del Dios Santo (1 Pedro 2:4\u20135; Apocalipsis 5:9\u201310). Como tales, tenemos la doble funci\u00f3n de servir de intermediarios entre Dios y los hombres. De parte de Dios, para ense\u00f1ar y encarnar su verdad al mundo incr\u00e9dulo y al cuerpo de Cristo. De parte de los hombres, para interceder ante el Se\u00f1or por sus necesidades y ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios como por ejemplo, entonar alabanzas, hacer el bien y ayudar a otros (Hebreos 13:15\u201316; Salmos 51:17\u201319).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas es el gran sumo sacerdote que intercede por nosotros y socorre cuando somos tentados (Hebreos 4:14\u201316). Adem\u00e1s, nos anima a acercarnos confiadamente a la presencia de Dios una vez que \u00e9l ha limpiado nuestra vida de todo mal para servirlo a \u00e9l y su iglesia (Hebreos 10:19\u201325).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TODOS LOS CREYENTES EN CRISTO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TENEMOS EL PRIVILEGIO DE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SER SACERDOTES DEL DIOS ALT\u00cdSIMO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ORDENACI\u00d3N DEL SACERDOCIO <\/strong><strong>8:1\u20139:24<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Preparaci\u00f3n <\/strong><strong>8:1\u20134<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mediador principal de esta preparaci\u00f3n fue Mois\u00e9s, que fielmente edific\u00f3 la casa de Dios para que cumpliera su funci\u00f3n (Hebreos 3:1\u20136). En este caso, tuvo el privilegio de preparar al personal de la casa. \u00a1Estaba preparando a la tripulaci\u00f3n principal que dirigir\u00eda el viaje por el desierto hacia la tierra prometida!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Previo a la investidura de los ministros, Mois\u00e9s, como buen maestro, reuni\u00f3 a la congregaci\u00f3n para ense\u00f1arle una importante lecci\u00f3n visual de lo que Dios espera de sus siervos. Esto lo hizo con la autoridad conferida por la palabra de Dios: \u201cesto es lo que Jehov\u00e1 ha mandado hacer\u201d (8:5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las anteriores palabras sirvieron para preparar a la audiencia para que presenciara y aprendiera las lecciones espirituales de este maravilloso evento. Una vez reunidos todos los elementos para efectuar los ritos del sacrificio, indispensables para acercarse a Dios (8:2), inici\u00f3 el acto solemne en el lugar indicado, el tabern\u00e1culo, sitio donde Dios se manifestaba a su pueblo. Era tambi\u00e9n residencia temporal de la santidad divina.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Dios ha hecho a los cristianos reyes y sacerdotes (<\/strong><strong>2 Timoteo 2:11<\/strong><strong>; <\/strong><strong>1 Pedro 2:4\u20135<\/strong><strong>, <\/strong><strong>9<\/strong><strong>; <\/strong><strong>Apocalipsis 5:9\u201310<\/strong><strong>). Tenemos el privilegio y responsabilidad de predicar su reino y servirlo. El servicio fiel y humilde es la parte que nos corresponde cumplir de esa responsabilidad. El reinado es la parte que corresponde a nuestro glorioso porvenir, que gozaremos cuando el Se\u00f1or venga por sus redimidos (<\/strong><strong>1 Tesalonicenses 4:13\u201318<\/strong><strong>). \u00a1Que Cristo reine en <\/strong><strong>su vida, hogar e iglesia desde ahora y para siempre! \u00a1Que por medio suyo, el reino de Dios sea conocido en el mundo y muchos inconversos entren en \u00e9l!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Investidura: <\/strong><strong>8:5\u20139<\/strong><strong>, <\/strong><strong>13<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de preparar el escenario perfecto y a la audiencia, Mois\u00e9s procedi\u00f3 con el ritual para investir del oficio sagrado a Aar\u00f3n y su hijos. Se destaca lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El lavamiento<\/em>: El ba\u00f1o o lavado con agua representaba la pureza necesaria para servir a Dios. Nada impuro o vil debe presentarse en el servicio al Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Las vestiduras sacerdotales<\/em>: Acto seguido, Mois\u00e9s procedi\u00f3 a poner a Aar\u00f3n los elementos de las vestiduras oficiales de sacerdote (8:7\u20139). La t\u00fanica y un primer cinto (probablemente una faja) se colocaron ce\u00f1idos a su cuerpo. Luego el manto y encima el efod (quiz\u00e1 una especie de chaleco o cors\u00e9 decorativo, \u00c9xodo 28:4) ce\u00f1ido con otro cinto. Un pectoral cubr\u00eda el plexo solar y dentro de \u00e9ste estaban los Urim y Tumim (que se cree eran amuletos en forma de piedrecillas o palitos que se utilizaban para consultar a Dios, \u00c9xodo 28:30; N\u00fameros 27:21; 1 Samuel 28:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cabeza se cubr\u00eda con una mitra (turbante) que se ce\u00f1\u00eda con una diadema y l\u00e1mina de oro que ten\u00eda la inscripci\u00f3n \u201cSantidad a Jehov\u00e1\u201d (\u00c9xodo 28:35\u201337). Todos estos detalles no se presentan por accidente. El cumplimiento detallado de su voluntad es lo que agrada a Dios. Adem\u00e1s, cada elemento ten\u00eda una funci\u00f3n espec\u00edfica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de las vestiduras sacerdotales y debido al constante trabajo f\u00edsico que realizaba en el santuario, el levita requer\u00eda de mucha energ\u00eda. Cada elemento del vestido era necesario, los cintos para amortiguar el esfuerzo f\u00edsico, el pectoral para proteger las partes vitales del sacerdote y los adornos, para honrar y distinguir su oficio y posici\u00f3n.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Dios nos ha vestido espiritualmente con el nuevo hombre, que es la nueva persona que mora en nosotros desde que confiamos en Cristo. Lea <\/strong><strong>Efesios 4:24\u201332<\/strong><strong>; <\/strong><strong>Colosenses 3:12\u201317<\/strong><strong>. Enumere y anote en dos columnas los privilegios y responsabilidades que tenemos al portar este ropaje espiritual. Luego identifique y subraye aquellas cosas en las que su vida no anda muy bien; situaciones en las que su vestido se ha ensuciado. Prop\u00f3ngase seguir al pie de la letra los mandatos da <\/strong><strong>Apocalipsis 7:14<\/strong><strong>; <\/strong><strong>22:11b<\/strong><strong>, <\/strong><strong>14<\/strong><strong> para lavar sus ropas y lucir como <\/strong><strong><em>nuevo hombre<\/em><\/strong><strong>, viviendo una vida agradable a Dios.<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ungimiento: <\/strong><strong>8:10\u201312<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Israel, el acto de ungir a personas, profetas, reyes (\u00c9xodo 28:41; 1 Samuel 9:16; 16:12\u201313) u objetos (\u00c9xodo 30:26\u201329) serv\u00eda para consagrarlos y apartarlos para el servicio de Dios o para alguna tarea espec\u00edfica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este pasaje se dice que ungiendo los objetos de culto, Mois\u00e9s los \u201csantific\u00f3\u201d (vv. 10\u201311) esto significa que fueron apartados para el servicio a Dios. Primero \u201cungi\u00f3 el tabern\u00e1culo y todas las cosas que estaban en \u00e9l\u201d (v. 10) y luego roci\u00f3 siete veces el altar del holocausto y sus perif\u00e9ricos (\u201ctodos sus utensilios, y la fuente y su base\u201d v. 11). El n\u00famero siete significa lo perfecto o completo en la Biblia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acto de ungir el altar del holocausto significaba que la consagraci\u00f3n era perfecta o completa. Despu\u00e9s ungi\u00f3 tambi\u00e9n a Aar\u00f3n para apartarlo al servicio del culto (v. 12) y sus hijos recibieron la investidura sacerdotal (v. 13). Dios tambi\u00e9n nos ha santificado o apartado a los cristianos para su servicio, habi\u00e9ndonos ungido con su Esp\u00edritu (1 Juan 2:20\u201327).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PERO VOSOTROS TEN\u00c9IS LA UNCI\u00d3N DEL<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SANTO, Y CONOC\u00c9IS TODAS LAS COSAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>(<\/strong><strong>1 JUAN 2:20<\/strong><strong>).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sacrificios de consagraci\u00f3n <\/strong><strong>8:14\u201336<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos sacrificios ten\u00edan el prop\u00f3sito de expiar los pecados de Aar\u00f3n y sus hijos. Esta es una parte esencial de la consagraci\u00f3n. Nadie puede servir a Dios a menos que est\u00e9 limpio de pecado. Cristo expi\u00f3 con su propia sangre nuestras culpas para salvarnos y hacernos aptos para servir a Dios (Hebreos 9:11\u201314). A continuaci\u00f3n, se repiti\u00f3 el acto simb\u00f3lico por el que, colocando sus manos sobre la v\u00edctima inmolada, los ofrendantes (en este caso Aar\u00f3n y sus hijos), expresaban su fe en la eficacia sustitutoria de ese sacrificio para purificarlos de sus pecados (v. 14; v\u00e9ase tambi\u00e9n 1:4 y 16:21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sangre como elemento esencial para purificar pr\u00e1cticamente todo (Hebreos 9:22) es usada por Mois\u00e9s para consagrar el altar del holocausto. Este era el altar que se encontraba en el atrio, entre el santuario y la cortina que lo delimitaba (v\u00e9ase p\u00e1g. 144).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho altar era el lugar donde se ofrec\u00edan la mayor\u00eda de los sacrificios (a excepci\u00f3n del sacrificio del d\u00eda de la expiaci\u00f3n, Lev\u00edtico 16 que se culminaba en el propiciatorio dentro del tabern\u00e1culo). Hizo esto para que cumpliera su funci\u00f3n primordial: \u201creconciliar sobre \u00e9l\u201d (v. 15). Por ello se dice que serv\u00eda para reconciliar sobre \u00e9l al ofrendante con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El altar ten\u00eda unas salientes en forma de cuernos donde se as\u00edan los que quer\u00edan ser tratados con misericordia por haber cometido alg\u00fan homicidio involuntario o falta grave en contra de alguien (\u00c9xodo 21:13\u201314; comp\u00e1rese con 1 Reyes 1:50\u201351).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros sacrificios como el holocausto (en el que la v\u00edctima era totalmente quemada) se ofrece aqu\u00ed como un simbolismo de la entrega voluntaria y absoluta del ofrendante a Dios (vv. 18\u201321). El sacrificio llamado \u201cel carnero de las consagraciones\u201d (v. 22), corresponde bastante al sacrificio de paz (3:6\u201311; 7:28\u201334).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante que se pone \u00e9nfasis en el acto de untar un poco de sangre de la v\u00edctima sobre el l\u00f3bulo de la oreja derecha, as\u00ed como sobre los dedos pulgares de la mano y pie derechos de Aar\u00f3n y sus hijos (vv. 23\u201324). Esto quiz\u00e1 es un simbolismo que se\u00f1ala la funci\u00f3n de esos \u00f3rganos: los o\u00eddos para oir la voz de Dios, la mano para realizar las obras de Dios y los pies para dirigirse a cumplir los encargos del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se culmina este ritual preparando una serie de ofrendas vegetales, que junto con las partes utilizables del carnero de las consagraciones, fueron mecidas delante de Dios (v. 27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo culminado estos sacrificios, se procedi\u00f3 a celebrar una comida para cerrar el ritual de consagraci\u00f3n (v. 31). Tambi\u00e9n deb\u00edan guardar provisiones para cumplir el encargo final de permanecer \u201cd\u00eda y noche por siete d\u00edas\u201d (vv. 33\u201336). Ese tiempo guarda relaci\u00f3n con la idea de lo completo o perfecto que conlleva el n\u00famero siete. Tambi\u00e9n era un tiempo de retiro antes de iniciar las labores sacerdotales. La violaci\u00f3n de este mandato implicar\u00eda la muerte para el infractor (v. 35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sacrificios por el pueblo <\/strong><strong>9:1\u201322<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra vez se presenta una detallada descripci\u00f3n del ritual que ten\u00eda dos prop\u00f3sitos:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Ofrecer sacrificios por el pueblo en preparaci\u00f3n para la manifestaci\u00f3n de la gloria de Jehov\u00e1.<\/li>\n<li>Inaugurar el sistema sacrificial israelita.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo puesto los fundamentos de las formas y elementos necesarios para acercarse a Dios por medio de los sacrificios (caps. 1\u20137) y habiendo consagrado a los responsables de llevar a cabo esa tarea (cap. 8), se inicia oficialmente el culto en Israel. Aar\u00f3n, investido como sumo sacerdote, ofreci\u00f3 tres sacrificios por \u00e9l mismo y por el pueblo (v. 7):<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Sacrificio de expiaci\u00f3n, (vv. 8\u201311, 15)<\/li>\n<li>Holocausto, (vv. 12\u201314, 16)<\/li>\n<li>Sacrificio de paz, (vv. 17\u201321)<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acto seguido, \u201calz\u00f3 Aar\u00f3n sus manos hacia el pueblo y lo bendijo\u201d (v. 22). Esta bendici\u00f3n era m\u00e1s que un acto lit\u00fargico; representaba fielmente la experiencia que Dios iba a producir en su pueblo por realizar bien su funci\u00f3n sacerdotal y por cumplir los mandamientos divinos. El hacer la voluntad de Dios iba a traer una experiencia de bendici\u00f3n a toda la naci\u00f3n. Tambi\u00e9n a los cristianos, el Se\u00f1or aprueba y recompensa el trabajo y dedicaci\u00f3n que manifestamos cuando llevamos a cabo nuestro servicio sacerdotal y cumplimos fielmente con cada detalle de su voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La gloria de Jehov\u00e1, <\/strong><strong>9:23\u201324<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00e1xima prueba de la bendici\u00f3n divina para el pueblo era la manifestaci\u00f3n de la gloria de Dios (v. 23), la cual fue confirmada por el fuego que provino de Jehov\u00e1 (v. 24 probablemente del cielo) para consumir el holocausto (comp\u00e1rese con 1 Reyes 18:38\u201339). Este acto era una aprobaci\u00f3n divina del sacrificio presentado y la investidura de los sacerdotes. Si todos ellos (el pueblo y su sacerdocio) cumpl\u00edan cabalmente su responsabilidad de acercarse a Dios a trav\u00e9s de los sacrificios, si andaban en conformidad con el pacto con Jehov\u00e1 y si ense\u00f1aban la verdad y la aplicaban a sus vidas, entonces la gloriosa presencia de Dios <em>para bendici\u00f3n<\/em> iba a permanecer sobre ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante tan extraordinaria experiencia, los israelitas no pudieron m\u00e1s que reconocer su necesidad de postrarse ante Dios en se\u00f1al de adoraci\u00f3n y lo alabaron (v. 24).<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Los creyentes disfrutamos de una especial manifestaci\u00f3n de la presencia de Dios en nuestra vida: el Esp\u00edritu Santo. En ese sentido, somos m\u00e1s privilegiados que el mismo Israel (<\/strong><strong>Hebreos 11:39\u201340<\/strong><strong>) debido a que ellos no tuvieron permanentemente este beneficio. Con base en el grandioso hecho de que el Esp\u00edritu Santo mora para siempre en nosotros, debemos ser obedientes a la voluntad de Dios y cumplir nuestra responsabilidad sacerdotal. Si lo hacemos, la bendici\u00f3n del Se\u00f1or permanecer\u00e1 sobre nosotros y a la vez seremos bendici\u00f3n para otros.<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA M\u00c1XIMA PRUEBA DE LA BENDICI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DIVINA SOBRE NUESTRAS VIDAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ES LA PRESENCIA DEL ESP\u00cdRITU SANTO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Vazquez, B. (1997). <em>Estudios B\u0131\u0301blicos ELA: Co\u0301mo vivir en santidad (Lev\u0131\u0301tico)<\/em> (27). Puebla, Pue., Me\u0301xico: Ediciones Las Ame\u0301ricas, A. C.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las experiencias que m\u00e1s ha impactado mi vida y ministerio fue la que tuve en un lugar de la agreste geograf\u00eda guatemalteca llamado San Pedro Yepocapa, Chimaltenango; el a\u00f1o, 1993. 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