{"id":38985,"date":"2016-06-24T10:39:07","date_gmt":"2016-06-24T15:39:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=38985"},"modified":"2016-06-24T10:39:07","modified_gmt":"2016-06-24T15:39:07","slug":"comision-de-josue-josue-12b-18","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/comision-de-josue-josue-12b-18\/","title":{"rendered":"Comisi\u00f3n de Josu\u00e9 Josu\u00e9 1:2b\u201318"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cMi siervo Mois\u00e9s ha muerto; ahora pues, lev\u00e1ntate y pasa este Jord\u00e1n, t\u00fa y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel\u201d (Josu\u00e9 1:2). A grandes rasgos, esa es la comisi\u00f3n aut\u00e9ntica y soberana que Dios encarg\u00f3 a Josu\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ANTECEDENTES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En N\u00fameros 27:15\u201323 y Deuteronomio 31:1\u20138, Dios hab\u00eda dicho a Mois\u00e9s qui\u00e9n ser\u00eda su sucesor. Adem\u00e1s, ya vimos que Dios hab\u00eda preparado al individuo a quien comisionar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EL CAR\u00c1CTER DE LA COMISI\u00d3N DEMUESTRA EL CAR\u00c1CTER DE DIOS <\/strong><strong>1:2B\u20135<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Elecci\u00f3n soberana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algunos elementos sobresalientes en la encomienda dada a Josu\u00e9. En primer lugar, en ninguna de las referencias de N\u00fameros, Deuteronomio, o Josu\u00e9, hallamos a Dios haciendo una invitaci\u00f3n, expresando un anhelo, pidiendo un consejo o solicitando la colaboraci\u00f3n de Josu\u00e9. Tampoco pidi\u00f3 al pueblo que sugiriera el nombre de una persona popular o capaz de ocupar el puesto. No hubo boletas de elecci\u00f3n ni votaci\u00f3n. Dios no busc\u00f3 a un voluntario, sino que la selecci\u00f3n del que guiar\u00eda al pueblo qued\u00f3 en manos del soberano, infinitamente sabio, Dios de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante la reacci\u00f3n de Josu\u00e9, o, m\u00e1s bien, la forma en que <em>no<\/em> reaccion\u00f3. No se observa renuencia o desgano en \u00e9l; jam\u00e1s sugiri\u00f3 que otro lo har\u00eda mejor. Todav\u00eda viv\u00edan los dos hijos del gran Mois\u00e9s (Gers\u00f3n y Eliezer), uno de los cuales, seg\u00fan ciertos criterios, hubiera merecido ser tomado en cuenta, pero no se hace referencia a ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si Josu\u00e9 hubiera podido elegir al l\u00edder religioso, tal vez habr\u00eda sugerido a Finees, el sacerdote, pero no lo hizo. Tambi\u00e9n estaba Caleb, su antiguo colega, el que lo acompa\u00f1\u00f3 a espiar la tierra prometida y que al igual que Josu\u00e9, anim\u00f3 al pueblo a conquistarla; pero tampoco surgi\u00f3 el nombre de ese gran h\u00e9roe de la fe. Josu\u00e9 no trat\u00f3 de evadir la responsabilidad tan formidable que estaba recibiendo, sino que la acept\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La continuidad, un elemento adicional<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de la muerte del gran l\u00edder, el plan de Dios no cambi\u00f3 en lo m\u00e1s m\u00ednimo. Esa particularidad se nota en Josu\u00e9 1:3\u20134 donde dice: \u201cYo os he entregado, como lo hab\u00eda dicho a Mois\u00e9s, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el L\u00edbano hasta el gran r\u00edo \u00c9ufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, ser\u00e1 vuestro territorio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir, el pacto con Abraham segu\u00eda vigente; Israel segu\u00eda siendo el pueblo escogido, la tierra prometida todav\u00eda era parte de la promesa. El sabio plan de Dios incluy\u00f3 a Mois\u00e9s, pero no depend\u00eda exclusivamente de \u00e9l. \u00c9l hab\u00eda sido el libertador y forjador de la gran proeza del \u00e9xodo y el l\u00edder divinamente nombrado durante la peregrinaci\u00f3n para que entregara el puesto de conquistador a otro protagonista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La presencia divina<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Josu\u00e9 1:5 se introduce otro elemento: \u201c\u2026como estuve con Mois\u00e9s, estar\u00e9 contigo; no te dejar\u00e9, ni te desamparar\u00e9\u201d. Una cosa es recibir una tarea dif\u00edcil, pero otra muy diferente es aceptar semejante responsabilidad junto con la promesa que asegura el \u00e9xito de la empresa. La presencia divina actuando sobre Mois\u00e9s hizo que ese siervo fuera gu\u00eda, animador, proveedor, y aun juez, del pueblo. Es evidente que la frase \u201ccomo estuve con Mois\u00e9s\u201d impact\u00f3 poderosamente a Josu\u00e9, porque hab\u00eda sido testigo del efecto que la presencia y poder de Jehov\u00e1 ejerci\u00f3 en todo el trayecto de Egipto hasta la ribera oriental del Jord\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la promesa de Jehov\u00e1; \u00e9l nunca abandonar\u00eda a Josu\u00e9. Es dif\u00edcil pasar por alto la importancia de esa promesa. Debemos recordar que por haber sido uno de los esp\u00edas, Josu\u00e9 sab\u00eda perfectamente bien lo que le esperaba: gigantes (N\u00fameros 13:31\u201333), ciudades como Jeric\u00f3 que eran fortalezas formidables, idolatr\u00eda horrenda, as\u00ed como la religi\u00f3n degradante de los pueblos listados por Mois\u00e9s en Deuteronomio 7:1\u20135.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero por sobre todas las cosas, \u00a1qu\u00e9 consuelo debe haber sentido al saber que ten\u00eda la garant\u00eda de la presencia de Dios! Los gigantes no se hicieron m\u00e1s peque\u00f1os, ni las murallas m\u00e1s bajas, ni la idolatr\u00eda menos malvada. Sin embargo, teniendo garantizada la presencia de Dios, Josu\u00e9 pod\u00eda enfrentar las dificultades con confianza.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>\u00bfRecuerda las \u201cescuelas\u201d de Josu\u00e9 que se mencionaron en el primer cap\u00edtulo? Una de las lecciones que tuvo que aprender fue la relativa a la batalla con los amalecitas de <\/strong><strong>\u00c9xodo 17<\/strong><strong>. All\u00ed, el l\u00edder se dio cuenta que la victoria no depend\u00eda de \u00e9l, aunque Mois\u00e9s lo hab\u00eda nombrado capit\u00e1n del ej\u00e9rcito, sino que depend\u00eda totalmente de Dios. \u00a1Qu\u00e9 bueno ser\u00eda que aprendi\u00e9ramos esto! porque como Josu\u00e9, podr\u00edamos considerar las <\/strong><strong>dificultades no desde el punto de vista humano, que s\u00f3lo contempla el tama\u00f1o de \u201clos gigantes\u201d que se oponen, la altura de las murallas que hay que superar, o la opresi\u00f3n de las religiones y filosof\u00edas apoyadas por el maligno. La garant\u00eda de la presencia de Dios no cambia la medida del problema, sino que \u00a1provee al creyente la capacidad de vencer!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA CONVICCI\u00d3N DE LA COMISI\u00d3N DADA POR DIOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Y LA PROMESA DE SU PRESENCIA,<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NO HACEN QUE EL L\u00cdDER SEA AJENO A<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LAS DIFICULTADES, INSENSIBLE A<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LAS DEFICIENCIAS, INVULNERABLE A LA MOFA,<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SINO, !INVENCIBLE!<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, en los vers\u00edculos 6, 7 y 9 de Josu\u00e9 1, aparecen algunas exhortaciones dirigidas al nuevo l\u00edder. De hecho, son m\u00e1s que exhortaciones, ya que seg\u00fan el diccionario, exhortaci\u00f3n significa algo que excita o alienta con palabras. No cabe duda que Jehov\u00e1 vio la necesidad de alentar al reci\u00e9n nombrado jefe. Josu\u00e9 sab\u00eda perfectamente bien lo que le esperaba; gigantes, feroces soldados, ciudades fortificadas y gente fan\u00e1ticamente id\u00f3latra, causas m\u00e1s que suficientes para desanimarse. Adem\u00e1s, Josu\u00e9 estaba muy consciente de lo formidable que era la tarea, porque conoc\u00eda el car\u00e1cter contumaz del pueblo de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, \u00e9stas fueron m\u00e1s que exhortaciones, porque no s\u00f3lo eran expresi\u00f3n de un anhelo o sugerencias de parte de Jehov\u00e1 sino sus requisitos. Un comportamiento de parte de Josu\u00e9 que no reconociese esas demandas como tales, se hubiera considerado desobediente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DIOS ES ALGO M\u00c1S QUE UN CONSEJERO:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a1ES EL COMANDANTE SUPREMO!<\/strong><\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>La obediencia es un concepto clave en ambos Testamentos y el meollo del mensaje divino tanto bajo la ley dada a trav\u00e9s de Mois\u00e9s, como bajo la \u00e9poca de la gracia y la verdad que fue inaugurada por Cristo Jes\u00fas (<\/strong><strong>Juan 1:17<\/strong><strong>). El profeta Samuel tuvo que reprender al rey Sa\u00fal record\u00e1ndole que \u201c\u2026obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atenci\u00f3n que la grosura de los carneros\u201d. Y a\u00f1adi\u00f3: \u201cPor cuanto desechaste la palabra de Jehov\u00e1, \u00e9l tambi\u00e9n te ha desechado para que no seas rey\u201d (<\/strong><strong>1 Samuel 15:22b<\/strong><strong> y <\/strong><strong>23b<\/strong><strong>). Nuestro Se\u00f1or Jesucristo repiti\u00f3 el mismo concepto tres veces en un solo cap\u00edtulo del evangelio de Juan: \u201cSi me am\u00e1is, guardad mis mandamientos\u201d (<\/strong><strong>14:15<\/strong><strong>); \u201cel que me ama, mi palabra guardar\u00e1\u201d (<\/strong><strong>14:23<\/strong><strong>); \u201cel que no me ama, no guarda mis palabras\u201d (<\/strong><strong>14:24<\/strong><strong>). Se podr\u00eda decir que Santiago presenta el resumen de la idea b\u00edblica en <\/strong><strong>1:22<\/strong><strong>: \u201cPero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos\u201d. La Biblia no solamente nos aconseja, \u00a1nos obliga!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EL CAR\u00c1CTER DE LA COMISI\u00d3N DEMUESTRA LA RESPONSABILIDAD HUMANA <\/strong><strong>1:6\u20139<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lo que demanda Jehov\u00e1<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los vers\u00edculos de Josu\u00e9 1:6, 7, 9 principian todos de la misma manera, haciendo hincapi\u00e9 en el esfuerzo y la valent\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De inmediato, vienen a la mente del int\u00e9rprete algunas preguntas: \u00bfA qu\u00e9 se refiere la palabra \u201cesforzar\u201d y c\u00f3mo pod\u00eda hacer esto Josu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 se repite en tres ocasiones pr\u00e1cticamente lo mismo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201c\u00a1Esfu\u00e9rzate!\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la primera pregunta, la cultura actual se hubiera enfocado \u00fanicamente en lo f\u00edsico. Con su obsesi\u00f3n por el ejercicio y el atletismo, hubiera sugerido a Josu\u00e9 que levantara pesas, o que corriera varios kil\u00f3metros al d\u00eda, o bien, que tomara vitaminas para aumentar su fortaleza. Pero es improbable que Dios tuviera en mente esas ideas. \u00c9l no escogi\u00f3 a Josu\u00e9 por su musculatura, ni hay indicaciones en toda la Biblia de que un siervo de Dios tuviera que ser f\u00edsicamente fuerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La etimolog\u00eda de la palabra que Dios escogi\u00f3 subraya lo f\u00edsico; la traducci\u00f3n \u201cesfu\u00e9rzate\u201d que aparece en Josu\u00e9 1:6, 7, 9 es muy buena. Debemos notar que la ra\u00edz de la palabra hebrea significa fuerza en los brazos y en las manos para colgarse de, o apoyarse en. Naturalmente, surge la pregunta: \u00bfen qu\u00e9 ten\u00eda que aferrarse a algo fuerte, duradero y totalmente confiable, es decir, a lo que Dios hab\u00eda dicho. S\u00f3lo as\u00ed podr\u00eda ser competente.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Mois\u00e9s fue un gran hombre y l\u00edder, un verdadero h\u00e9roe. Las mismas Escrituras lo colman de encomios. Sin embargo, el impacto de la palabra \u201cesfu\u00e9rzate\u201d no sugiere que Josu\u00e9 ten\u00eda que ser el imitador de Mois\u00e9s. Por supuesto que no es malo seguir el ejemplo de un hombre piadoso, noble y capaz, un modelo por el cual dirigir la vida. Sin embargo, el peligro de conformarse totalmente al ejemplo de un h\u00e9roe es no reconocer que puede tener \u201clos pies de barro\u201d. En caso de que Josu\u00e9 imitara el ejemplo de Mois\u00e9s, exist\u00eda la posibilidad de que cometiera los mismos errores que \u00e9l, como golpear la roca en vez de obedecer a Dios (<\/strong><strong>N\u00fameros 20:7\u201313<\/strong><strong>), y despu\u00e9s sufrir las mismas consecuencias funestas.<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EN \u201cLA ESCUELA\u201d DE <\/strong><strong>\u00c9XODO 17<\/strong><strong>, DIOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ENSE\u00d1\u00d3 A JOSU\u00c9 QUE TEN\u00cdA QUE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DEPENDER S\u00d3LO DE \u00c9L.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201c\u00a1S\u00e9 valiente!\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este segundo t\u00e9rmino empleado en los tres vers\u00edculos (1:6, 7, 9) tambi\u00e9n ha sido traducido correctamente, pero la palabra de la que se deriva el vocablo hebreo es muy interesante. Por lo que se ha podido determinar, en la antig\u00fcedad esa palabra se refer\u00eda a la fuerza de las piernas. \u00c9sta, junto con la palabra que usaron los que tradujeron el libro de Josu\u00e9 al griego (la Septuaginta) y que tambi\u00e9n us\u00f3 el ap\u00f3stol Pablo en 1 Corintios 16:13 cuando dijo: \u201cportaos varonilmente\u201d, apuntan a una expresi\u00f3n moderna. Cuando uno experimenta un gran miedo, generalmente se manifiesta porque tiemblan las piernas, o a veces las rodillas. Aqu\u00ed en Josu\u00e9, Dios est\u00e1 demandando un comportamiento sin titubeos, sin miedo; ten\u00eda que comportarse en forma varonil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 tres veces?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, podemos estar seguros que el deseo de Jehov\u00e1 no era s\u00f3lo llenar la p\u00e1gina con palabras. En los libros b\u00edblicos conocidos como po\u00e9ticos, Dios se comunic\u00f3 con su pueblo por medio de la poes\u00eda hebrea, en la cual s\u00ed se permit\u00eda la repetici\u00f3n de ideas usando el paralelismo, la forma de expresi\u00f3n literaria y cultural del hebreo. Sin embargo, el libro de Josu\u00e9 es un libro hist\u00f3rico, no po\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No cabe duda que la raz\u00f3n de la repetici\u00f3n es que el nuevo l\u00edder necesitaba que se le animara continuamente. A lo mejor Josu\u00e9, reconociendo sus limitaciones y la formidable tarea que le esperaba, se sent\u00eda d\u00e9bil, temeroso, y tal vez con cierta propensi\u00f3n al des\u00e1nimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun en la actualidad se reconoce que la repetici\u00f3n es parte fundamental del aprendizaje, y Dios quiso que Josu\u00e9 captara bien, desde el principio, las lecciones necesarias para ser un buen l\u00edder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, cada uno de los tres textos enfoca un aspecto diferente de la tarea. Josu\u00e9 1:6 se refiere al l\u00edder y su comisi\u00f3n: guiar al pueblo en la conquista de la tierra prometida, mientras que el vers\u00edculo 7 se centra en el l\u00edder personalmente. Al igual que muchas otras porciones b\u00edblicas, el individuo que sirve a Dios tiene que ser hacedor de la Palabra y no debe desviarse de ella ni a diestra ni a siniestra. Adem\u00e1s, la palabra de Dios tiene que ocupar el lugar preeminente en su mente (la meditaci\u00f3n) y sus dichos (\u201cnunca se apartar\u00e1 de tu boca\u201d, Josu\u00e9 1:8). El \u00e9xito depende de esas condiciones. La repetici\u00f3n final de 1:9 es el resumen de lo anterior y a\u00f1ade la garant\u00eda de que Josu\u00e9 pod\u00eda contar con la presencia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EL CAR\u00c1CTER DE LA COMISI\u00d3N DADA AL PUEBLO <\/strong><strong>1:10\u201318<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los preparativos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Al fin! La tierra de la promesa estaba a la vista, y el pueblo estaba en el umbral de ella; incluso, pod\u00eda ver una parte al otro lado del Jord\u00e1n. A Josu\u00e9 le toc\u00f3 anunciar un programa y la necesidad de preparar comida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n tuvo que recordar a los rubenitas, los gaditas y la media tribu de Manas\u00e9s, la promesa que hab\u00edan hecho a Mois\u00e9s, cuyos detalles se encuentran en N\u00fameros 32. Esa tribu hab\u00eda encontrado un terreno muy adecuado en el lado oriental del r\u00edo Jord\u00e1n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLos hijos de Rub\u00e9n y los hijos de Gad ten\u00edan una muy inmensa muchedumbre de ganado; y vieron la tierra de Jazer y de Galaad, y les pareci\u00f3 el pa\u00eds lugar de ganado.\u201d (N\u00fameros 32:1). Asimismo, se comprometieron a ayudar a sus hermanos en la conquista de las tierras que estaban al otro lado del Jord\u00e1n, y fue ese compromiso el que Josu\u00e9 les hizo recordar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El comentario que ellos hicieron es interesante, porque en el proceso de reconocer su deber, dijeron: \u201cNosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes. De la manera que obedecimos a Mois\u00e9s en todas las cosas, as\u00ed te obedeceremos a ti\u201d (Josu\u00e9 1:16, 17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho de que un pueblo tan testarudo como el de Israel, que hab\u00eda sido rebelde con Mois\u00e9s en el desierto, dijera: \u201cde la manera que obedecimos a Mois\u00e9s\u2026 as\u00ed te obedeceremos a ti\u201d, debe haber sido de mucho consuelo para Josu\u00e9. De acuerdo con Josu\u00e9 22, efectivamente as\u00ed lo hicieron y cumplieron con su promesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Repaso de las lecciones importantes del primer cap\u00edtulo de Josu\u00e9<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Dios entiende que debido a las exigencias y responsabilidades que enfrenta, el ser humano siente miedo, debilidad, y des\u00e1nimo.<\/li>\n<li>Estando en circunstancias parecidas, Dios habl\u00f3 a Josu\u00e9. Hoy d\u00eda hace lo mismo con nosotros a trav\u00e9s de la Biblia.<\/li>\n<li>Dios siempre ha exigido obediencia para que el hombre disfrute de sus bendiciones.<\/li>\n<li>Dios ha prometido su presencia perpetua con cada uno de sus siervos.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Platt, A. T. (1999). <em>Estudios B\u0131\u0301blicos ELA: Promesas y proezas de Dios (Josue\u0301)<\/em> (17). Puebla, Pue., Me\u0301xico: Ediciones Las Ame\u0301ricas, A. C.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMi siervo Mois\u00e9s ha muerto; ahora pues, lev\u00e1ntate y pasa este Jord\u00e1n, t\u00fa y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel\u201d (Josu\u00e9 1:2). A grandes rasgos, esa es la comisi\u00f3n aut\u00e9ntica y soberana que Dios encarg\u00f3 a Josu\u00e9. ANTECEDENTES En N\u00fameros 27:15\u201323 y Deuteronomio 31:1\u20138, Dios hab\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/comision-de-josue-josue-12b-18\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComisi\u00f3n de Josu\u00e9 Josu\u00e9 1:2b\u201318\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-38985","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38985","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38985"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38985\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38985"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38985"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38985"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}