{"id":38991,"date":"2016-06-24T10:42:07","date_gmt":"2016-06-24T15:42:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=38991"},"modified":"2016-06-24T10:42:07","modified_gmt":"2016-06-24T15:42:07","slug":"la-conquista-josue-111-1224","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-conquista-josue-111-1224\/","title":{"rendered":"La conquista Josu\u00e9 11:1\u201312:24"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Dios permiti\u00f3 que Josu\u00e9 y los hijos de Israel dominaran la secci\u00f3n meridional de la tierra, de Gaza hasta Gaba\u00f3n, y \u201ctoda la regi\u00f3n de las monta\u00f1as, del Neguev, de los llanos y de las laderas\u201d (Josu\u00e9 10:40). \u201cDominar\u201d es poco. En 10:28\u201343 se repite seis veces la frase \u201csin dejar nada\u201d o \u201csin dejar a ninguno\u201d. Posiblemente alguien pudiera decir: \u201c\u00a1Qu\u00e9 injusto!\u201d o \u201c\u00a1Demasiado cruel!\u201d o aun: \u201c\u00a1Eso no puede ser de Dios!\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que opina as\u00ed, lo hace con una mente y una conciencia que no tienen la iluminaci\u00f3n de las Escrituras. Jehov\u00e1 que es justo, sabio y santo, hab\u00eda reconocido que en tiempos de Abraham (G\u00e9nesis 15:16) la maldad de los amorreos <em>no<\/em> hab\u00eda llegado a su colmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en tiempos de Josu\u00e9, s\u00ed lo alcanz\u00f3. Dios pudo haberles castigado de otra forma, con un terremoto, incendio, tempestades o plagas. Pero conforme a su plan, el Dios justo, sabio y santo, escogi\u00f3 usar como instrumento al pueblo de Israel, a quien hab\u00eda prometido la tierra, mand\u00e1ndole tambi\u00e9n que destruyera a los pueblos de Cana\u00e1n y su cultura (Deuteronomio 7:2). Aunque parezca cruel, fue totalmente justo y la decisi\u00f3n provino directamente de Dios: \u201cEl Juez de toda la tierra, \u00bfno ha de hacer lo que es justo?\u201d (G\u00e9nesis 18:25)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201c\u00a1HORRENDA COSA ES CAER<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EN MANOS DEL DIOS VIVO!\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Hebreos 10:31<\/strong><strong>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA CAMPA\u00d1A DEL NORTE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Josu\u00e9 11:1\u201315<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La confederaci\u00f3n del norte <\/strong><strong>11:1\u201315<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este t\u00edtulo parece de alg\u00fan tema prof\u00e9tico basado en Daniel o Apocalipsis. La verdad es que siempre ha habido y habr\u00e1 confederaciones organizadas contra Israel hasta aquel d\u00eda en que el Mes\u00edas lo rectifique todo. La del norte a que se hace alusi\u00f3n en el cap\u00edtulo 11 es la \u00faltima oposici\u00f3n principal que hubo a la conquista de Josu\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cabecilla fue Jab\u00edn de Hazor. \u00c9l tuvo en com\u00fan con Rahab y los gabaonitas que fue motivado por las noticias del \u00e9xito de los invasores. No obstante, no hay en el texto ninguna indicaci\u00f3n de que estuviera dispuesto a atribuir el \u00e9xito a Jehov\u00e1 como fue el caso de Rahab y los de Gaba\u00f3n. Lo que hab\u00eda era miedo, el cual, como sucedi\u00f3 en la confederaci\u00f3n del sur, lo impuls\u00f3 si no a hacer amigos, cuando menos a buscar colegas entre los que hab\u00edan sido sus enemigos (Josu\u00e9 11:1\u20133). Su coalici\u00f3n qued\u00f3 formada por cananeos, amorreos, heteos, ferezeos, jebuseos y heveos, las mismas naciones que aparecen en la lista que Jehov\u00e1 destin\u00f3 a ser aniquiladas (\u00c9xodo 34:11).<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Las noticias de lo que Dios hab\u00eda logrado a trav\u00e9s de su pueblo produjeron muy diferentes reacciones en Jab\u00edn y en Rahab. Ambos conocieron los informes de los acontecimientos, y se dieron cuenta de que Israel era <\/strong><strong>un pueblo grande, guiado y fortalecido por un Dios muy poderoso. Para entender la diferencia entre las reacciones de ambos, tenemos que analizar el principio f\u00edsico por medio del cual el sol suaviza la mantequilla, pero endurece el lodo. El mensaje de nuestro Se\u00f1or Jesucristo hizo que Pedro confesara: \u201c\u00bfA qui\u00e9n iremos? T\u00fa tienes palabras de vida eterna\u201d (<\/strong><strong>Juan 6:68b<\/strong><strong>). Judas oy\u00f3 el mismo mensaje y al mismo mensajero, pero traicion\u00f3 a Cristo, entreg\u00e1ndolo para ser crucificado. La verdad es un parteaguas; el mismo mensaje puede poner al creyente de un lado y el mismo mensaje puede poner al creyente de un lado y el incr\u00e9dulo en otro. Desde el punto de vista humano, es la reacci\u00f3n a la verdad la que causa la divisi\u00f3n. Sin embargo, por el otro lado de la moneda, es comprensible que Cristo dijera: \u201cNinguno puede venir a m\u00ed, si el Padre que me envi\u00f3 no lo trajere\u201d (<\/strong><strong>Juan 6:44<\/strong><strong>).<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos piensan que el numeroso ej\u00e9rcito de la confederaci\u00f3n se reuni\u00f3 en las cercan\u00edas del lago Merom (Josu\u00e9 11:5). \u00c9ste era un peque\u00f1o tri\u00e1ngulo de agua ubicado a unos 16 kil\u00f3metros al norte del mar de Galilea. Alimentado por el r\u00edo Jord\u00e1n, a trav\u00e9s de los a\u00f1os se convirti\u00f3 en un pantano hasta que en tiempos modernos los jud\u00edos, que le dieron el nombre lago de Hula, lo desecaron. Otra opini\u00f3n cita la posibilidad de que Merom s\u00f3lo fuera un lugar que contaba con muchos manantiales, pero eso no se sabe con certidumbre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00c1nimo de <\/strong><strong>Josu\u00e9 11:6<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si s\u00f3lo se tomara en cuenta el tama\u00f1o del ej\u00e9rcito enemigo, ser\u00eda suficiente raz\u00f3n para dudar del \u00e9xito en la batalla. El grupo enemigo estaba compuesto por \u201c\u2026mucha gente, como la arena que est\u00e1 en la orilla del mar en multitud\u201d (Josu\u00e9 11:4b). Sin embargo, en este caso no s\u00f3lo era la cantidad de soldados, sino tambi\u00e9n la calidad de su armamento. La confederaci\u00f3n contaba con los temidos caballos y carros de guerra. Dichos instrumentos de hierro permit\u00edan un ataque r\u00e1pido para penetrar con facilidad en las lineas del enemigo e infligir horrendos da\u00f1os sin sufrir muchas bajas. Pero con la palabra segura de Dios todav\u00eda resonando en su o\u00eddo, Josu\u00e9 pudo enfrentar esa formidable m\u00e1quina de guerra que era el ej\u00e9rcito pagano. El Se\u00f1or le dijo: \u201cNo tengas temor de ellos, porque ma\u00f1ana a esta hora yo entregar\u00e9 a todos ellos muertos delante de Israel\u201d (Josu\u00e9 11:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cESTAR\u00c9 CONTIGO; NO TE DEJAR\u00c9,<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NI TE DESAMPAR\u00c9\u201d (<\/strong><strong>JOSU\u00c9 1:5<\/strong><strong>).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a1AUN ESTANDO FRENTE A LOS ENEMIGOS,<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA PROMESA SEGU\u00cdA EN PIE.<\/strong><\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>\u201cFiel es el que prometi\u00f3\u201d (<\/strong><strong>Hebreos 10:23b<\/strong><strong>). Dios quiere que mantengamos sus promesas siempre muy presentes, pero no quiere que las promesas sean el enfoque principal. Nuestra mirada debe estar sobre Aqu\u00e9l que hizo las promesas. Sin duda, meditar en las promesas de la Biblia trae mucha bendici\u00f3n y consuelo, pero esto no puede compararse con la meditaci\u00f3n en el autor de esas promesas. No cabe duda que a Dios le encanta que el creyente se apropie de las promesas que \u00e9l ha dado. Es m\u00e1s, le agrada ver al creyente totalmente enamorado del Dios de las promesas. Lo que Dios hizo a favor nuestro es una raz\u00f3n para amarlo, pero lo que \u00e9l es es una raz\u00f3n aun mayor.<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Aniquilaci\u00f3n de la confederaci\u00f3n <\/strong><strong>11:7\u201323b<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY los entreg\u00f3 Jehov\u00e1 en manos de Israel\u201d (Josu\u00e9 11:8). En este vers\u00edculo est\u00e1 la pauta del resultado final de la campa\u00f1a. El plan y poder divinos estaban detr\u00e1s de todo. Pero Jehov\u00e1 no hizo todo, ni dej\u00f3 a los hijos de Israel descansando en sus hamacas o tomando vacaciones en la playa. Claro que pudiera haberlo hecho as\u00ed, pero ese no era su plan. Al ej\u00e9rcito de Israel le toc\u00f3 marchar, pelear y hasta destruir al enemigo. Dios se dign\u00f3 usar al pueblo como instrumento, y el vers\u00edculo 9 indica que al mando de Josu\u00e9 cumpli\u00f3 con lo que le tocaba hacer: \u201cY Josu\u00e9 hizo con ellos como Jehov\u00e1 le hab\u00eda mandado: desjarret\u00f3 sus caballos, y su carros quem\u00f3 a fuego\u201d (Josu\u00e9 11:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otra expresi\u00f3n de la misma idea, el vers\u00edculo 15 cita que el plan hab\u00eda sido previamente entregado a Mois\u00e9s quien, a su debido tiempo, lo pas\u00f3 a Josu\u00e9. \u00c9ste lo cumpli\u00f3 al pie de la letra. La promesa y el plan de Dios no cambiaron cuando cambi\u00f3 el l\u00edder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya vimos que Dios parti\u00f3 las aguas para que la gente pasara en seco, hizo caer los muros defensivos de una gran ciudad, y envi\u00f3 piedras de granizo contra los soldados enemigos. Este cap\u00edtulo saca a la luz todav\u00eda otra faceta de la obra de Dios en la conquista: \u201cNo hubo ciudad que hiciese paz con los hijos de Israel, salvo los heveos que moraban en Gaba\u00f3n; todo lo tomaron en guerra. Porque esto vino de Jehov\u00e1, que endurec\u00eda el coraz\u00f3n de ellos para que resistiesen con guerra a Israel, para destruirlos\u201d (Josu\u00e9 11:19\u201320).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra vez tenemos que acudir a lo que las Escrituras dicen de Jehov\u00e1, es decir, a lo que sabemos con toda seguridad acerca de \u00e9l. Dios es santo y justo. Por otro lado, los cananeos eran exactamente lo opuesto. Eran id\u00f3latras, culpables de la m\u00e1s grosera inmoralidad sexual, incluso de prostituci\u00f3n religiosa; mataban a sus hijos en sacrificio a sus dioses y muchas maldades m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su iniquidad hab\u00eda llegado al colmo, y Jehov\u00e1 no quer\u00eda que esa cultura podrida contaminara a su pueblo. Por eso, el sol de su justicia y santidad, y en fin de todo su car\u00e1cter perfecto, endureci\u00f3 el coraz\u00f3n enlodado de los cananeos. En el caso de Rahab, ese mismo \u201csol\u201d suaviz\u00f3 el coraz\u00f3n de esa pagana al punto de que lleg\u00f3 a creer en Jehov\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de poder decir que Josu\u00e9 tom\u00f3 \u201ctoda la tierra, conforme a todo lo que Jehov\u00e1 hab\u00eda dicho a Mois\u00e9s\u201d (Josu\u00e9 11:23), tuvo que enfrentar a los anaceos. Parece que ese era el nombre de una tribu cuyos miembros eran muy altos. Eran los \u201cgigantes\u201d que mencionaron los esp\u00edas originales a cuyo lado se sintieron como langostas (N\u00fameros 13:33). Esa parte del informe debe haber desanimado sobremanera al pueblo de aquel entonces, pero no afect\u00f3 a Josu\u00e9, porque estuvo dispuesto a enfrentarlos: \u201cde los montes de Hebr\u00f3n, de Debir, de Anab de todos los montes de Jud\u00e1 y de todos los montes de Israel; Josu\u00e9 los destruy\u00f3 a ellos y a sus ciudades\u201d (Josu\u00e9 11:21). A\u00fan lo que parec\u00eda invencible a la generaci\u00f3n de jud\u00edos de Cades, cedi\u00f3 ante la mano de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EL GIGANTE M\u00c1S FEROZ EMPEQUE\u00d1ECE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ANTE LA OMNIPOTENCIA DE DIOS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cY LA TIERRA DESCANS\u00d3 DE LA GUERRA\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Josu\u00e9 11:23c<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta frase celebra el feliz t\u00e9rmino de una faceta muy importante de la historia de Israel, la conquista. La generaci\u00f3n que muri\u00f3 en el desierto crey\u00f3 que era imposible de lograr, y as\u00ed se convirtieron en un mal ejemplo. Citando el Salmo 95, el autor de la carta a los Hebreos hizo referencia a los Israelitas que por incredulidad no entraron al descanso del Se\u00f1or: \u201cPor tanto, jur\u00e9 en mi ira: No entrar\u00e1n en mi reposo\u201d (Hebreos 3:11). Ellos hab\u00edan experimentado la redenci\u00f3n de Egipto tra\u00edda por la mano fuerte de su Dios, pero no lograron disfrutar de la tierra prometida, que es el reposo al que se refiere este vers\u00edculo. En el momento de realizar la paz despu\u00e9s de la guerra, Josu\u00e9 tal vez pens\u00f3 en los diez esp\u00edas que murieron por no creer que Dios era capaz de hacerlos entrar en la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo 12 presenta un repaso de las grandes batallas y una lista de los reyes vencidos, preparando as\u00ed al lector para estudiar la secci\u00f3n donde cada tribu se apropi\u00f3 de su porci\u00f3n de la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Observaciones finales<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La promesa era segura y el plan perfecto, pero hab\u00eda oposici\u00f3n de parte del enemigo, lo cual era y es de esperarse. En el caso de la conquista de la tierra prometida, Satan\u00e1s arm\u00f3 a los enemigos que pelearon con Israel, pero realmente el asalto de Satan\u00e1s fue contra Dios, quien hab\u00eda prometido dar la tierra a su pueblo. El que conoce a Jesucristo como su Salvador est\u00e1 bien arraigado en el plan divino, pero sufrir\u00e1 oposici\u00f3n, por la misma raz\u00f3n arriba mencionada. El enemigo se opone a la obra de Dios <em>en<\/em> nosotros y a su plan <em>para<\/em> nosotros.<\/li>\n<li>Era l\u00f3gico pensar que habiendo sido redimidos de Egipto, la etapa de poseer la tierra prometida equival\u00eda a entrar en el descanso, sobre todo despu\u00e9s de los a\u00f1os de cautiverio y peregrinaci\u00f3n. En el Nuevo Testamento Dios habla de dos facetas de la paz. Primero, la paz <em>con<\/em> Dios y despu\u00e9s, la paz <em>de<\/em> Dios. \u201cVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is trabajados y cargados, y yo os har\u00e9 descansar\u201d (Mateo 11:28) es la paz <em>con<\/em> Dios. \u201cLlevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n: y hallar\u00e9is descanso para vuestras almas\u201d (Mateo 11:29). Ese descanso es la paz <em>de<\/em> Dios. Con qu\u00e9 raz\u00f3n el autor de la carta a los Hebreos dijo: \u201cQueda un reposo para el pueblo de Dios\u201d (Hebreos 4:9).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Platt, A. T. (1999). <em>Estudios B\u0131\u0301blicos ELA: Promesas y proezas de Dios (Josue\u0301)<\/em> (71). Puebla, Pue., Me\u0301xico: Ediciones Las Ame\u0301ricas, A. C.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dios permiti\u00f3 que Josu\u00e9 y los hijos de Israel dominaran la secci\u00f3n meridional de la tierra, de Gaza hasta Gaba\u00f3n, y \u201ctoda la regi\u00f3n de las monta\u00f1as, del Neguev, de los llanos y de las laderas\u201d (Josu\u00e9 10:40). \u201cDominar\u201d es poco. 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