{"id":38993,"date":"2016-06-24T10:43:48","date_gmt":"2016-06-24T15:43:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=38993"},"modified":"2016-06-24T10:43:48","modified_gmt":"2016-06-24T15:43:48","slug":"caleb-el-que-seguia-a-dios-josue-141-15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/caleb-el-que-seguia-a-dios-josue-141-15\/","title":{"rendered":"Caleb: el que segu\u00eda a Dios Josu\u00e9 14:1\u201315"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El mundo est\u00e1 Ileno de personas que quieren ser l\u00edderes, jefes, caciques, gobernadores, generales y hasta dictadores. En los medios de publicidad aparecen sus fotograf\u00edas, sus datos biogr\u00e1ficos, sus maniobras pol\u00edticas y hasta sus pecados, pero siempre se mencionan junto con algunas buenas obras. Todo ello ha sido calculado no s\u00f3lo para informar, sino para impresionar y de una forma u otra, controlar al vulgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, de vez en cuando surge un hombre noble en todo el sentido de la palabra, que tiene una conciencia iluminada por Dios y convicciones s\u00f3lidas acerca de la veracidad de lo que Dios ha comunicado al hombre, tanto lo referente a su persona como a su plan eterno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tal vez los medios publicitarios no le hagan mucho caso porque no es atractivo para el voraz apetito sensacionalista del p\u00fablico. As\u00ed que los tipos nobles tienden a desvanecerse en los archivos empolvados de la historia, mientras que los nombres y perversidad de los malvados permanecen bajo el reflector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La figura central de Josu\u00e9 14 es un hombre de estos \u00faltimos, noble en toda la extensi\u00f3n de la palabra. Y eso, a pesar de lo que significa su nombre en hebreo. Traduci\u00e9ndolo en la forma m\u00e1s benigna posible, \u201cCaleb\u201d quiere decir \u201cenfurecerse con vehemencia canina\u201d. A prop\u00f3sito, no hay indicaci\u00f3n alguna de que tuviera un comportamiento rabioso, pero s\u00ed hay bastante evidencia de que era un hombre que viv\u00eda conforme a sus s\u00f3lidas convicciones personales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>REUNI\u00d3N DEL \u201cCOMIT\u00c9\u201d REPARTIDOR<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Josu\u00e9 14:1\u20135<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dirigentes del pueblo se hab\u00edan reunido para repartir la herencia a las nueve y media tribus que todav\u00eda no la ten\u00edan (Josu\u00e9 1:4). Eleazar, el sumo-sacerdote, fue el tercer hijo de Aar\u00f3n ( \u00c9xodo 6:23). Fue consagrado como sacerdote despu\u00e9s de la muerte de sus hermanos desobedientes, Nadab y Abi\u00fa (Lev\u00edtico 10:1\u20137). Recibi\u00f3 la investidura de sumo sacerdote en el monte Hor, inmediatamente antes de la muerte de su padre Aar\u00f3n, y ocup\u00f3 ese puesto hasta fines de la conquista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josu\u00e9 tambi\u00e9n estaba presente juntamente con \u201clos cabezas de los padres de las tribus de los hijos de Israel\u201d (Josu\u00e9 14:1). As\u00ed que hab\u00eda una amplia representaci\u00f3n de autoridades religiosas y civiles en el important\u00edsimo acto de repartir la tierra echando suertes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EL NOBLE CALEB<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Josu\u00e9 14:6\u201315<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una serie de recuerdos que lo acreditaban <\/strong><strong>14:6\u20139<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) \u201c<em>Tu sabes lo que Jehov\u00e1 dijo a Mois\u00e9s, var\u00f3n de Dios, en Cades-barnea, tocante a m\u00ed y a ti<\/em>\u201d (<em>Josu\u00e9 14:6<\/em>). Josu\u00e9 y Caleb fueron los \u00fanicos esp\u00edas que dieron un informe positivo, iluminado sin duda por el gran poder de Dios. Combinando lo dicho en N\u00fameros 14:24; 32:12 y Deuteronomio 1:36, el estudiante tiene todos los detalles de lo dicho por Mois\u00e9s en esa ocasi\u00f3n: (a) que de aquella generaci\u00f3n s\u00f3lo Josu\u00e9 y Caleb entrar\u00edan en la tierra y (b) que a Caleb se dar\u00eda \u201cla tierra que pis\u00f3\u201d (Deuteronomio 1:36). No era necesario exhortar a Josu\u00e9 a que recordara su anterior aventura, pero de todos modos, estuvo bien dicho porque as\u00ed autenticaba su mensaje ante los pr\u00edncipes del pueblo. El hecho de que asign\u00f3 las palabras a Mois\u00e9s, \u201cvar\u00f3n de Dios\u201d, dio credibilidad a su testimonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) <em>Un esp\u00eda comisionado y cumplido (<\/em><em>Josu\u00e9 14:7\u20139<\/em><em>)<\/em>. A los 40 a\u00f1os de edad fue comisionado por Mois\u00e9s en Cades, pero son pocos los detalles que tenemos de la comisi\u00f3n que recibieron los esp\u00edas. Deuteronomio 1:22 agrega al reconocimiento general las palabras: \u201cnos traigan raz\u00f3n del camino por donde hemos de subir, y de la ciudades adonde hemos de Ilegar\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que todos deben haber tenido como principio irrevocable era la promesa divina: \u201cMira, Jehov\u00e1 tu Dios te ha entregado la tierra\u201d (Deuteronomio 1:21a). Pero s\u00f3lo Josu\u00e9 y Caleb vieron la tierra a trav\u00e9s de esa lente, y es obvio que Caleb tom\u00f3 esa verdad muy a pecho, la cual vino a ser parte de la convicci\u00f3n que lo motivaba. Por eso agreg\u00f3 que hab\u00eda tra\u00eddo noticias seg\u00fan el sentir de su coraz\u00f3n (Josu\u00e9 14:7c). De acuerdo con N\u00fameros 14:24, hab\u00eda en Caleb otro esp\u00edritu, y su meta era seguir a Jehov\u00e1 (Josu\u00e9 14:8c).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una parte muy triste de ese corto repaso se relaciona con diez de sus colegas. Mientras que el pueblo de esa generaci\u00f3n fue sentenciado a vagar por el desierto hasta que le Ilegara la muerte, los que trajeron el informe negativo fueron condenados a muerte de inmediato, sentencia que se Ilev\u00f3 a cabo por medio de una plaga (N\u00fameros 14:37).<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>\u201cSiguiendo a Jehov\u00e1 mi Dios\u201d (<\/strong><strong>Josu\u00e9 14:8c<\/strong><strong>) y: \u201cfueron perfectos en pos de Jehov\u00e1\u201d (<\/strong><strong>N\u00fameros 32:12b<\/strong><strong>) son frases que reflejan una constancia que afectaba todo lo que hac\u00edan Josu\u00e9 y Caleb. Alguien con semejante convicci\u00f3n puede ver lo que otros no ven, y aunque sea uno solo el que sigue en pos de Jehov\u00e1, puede lograr lo <\/strong><strong>que otros no. Por supuesto, se expone a la cr\u00edtica, porque su marcha se basa en el comp\u00e1s de otra m\u00fasica, de un ritmo diferente al del mundo y a la disonante melod\u00eda de la incredulidad. La mente del que sigue \u201cperfecto en pos de Jehov\u00e1\u201d se concentra en lo que Dios ha dicho; su coraz\u00f3n reacciona como el de Dios y su voluntad est\u00e1 sumisa a la de \u00e9l.<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) <em>El juramento de Mois\u00e9s (<\/em><em>Josu\u00e9 14:9<\/em><em>)<\/em>. Aqu\u00ed, Caleb toc\u00f3 en forma personal el tema principal de la reuni\u00f3n, el repartimiento de la tierra. Mois\u00e9s, como representante de Jehov\u00e1, hab\u00eda prometido a Caleb con juramento que \u201cla tierra que holl\u00f3 tu pie ser\u00e1 para ti, y para tus hijos en herencia perpetua\u201d. Ese veterano de la tribu de Jud\u00e1, el m\u00e1s anciano, y probablemente el m\u00e1s respetado de su tribu, acept\u00f3 la palabra de Mois\u00e9s, y la tom\u00f3 como la base para pedir su porci\u00f3n. Nadie se opuso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Su situaci\u00f3n en aquel momento, lo acreditaba <\/strong><strong>14:10\u201311<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son muy interesantes los c\u00e1lculos que Caleb menciona en este pasaje. En ese momento, Caleb ten\u00eda 85 a\u00f1os de edad y dijo que hab\u00edan pasado 45 a\u00f1os desde que regres\u00f3 de su misi\u00f3n de espionaje, cuando recibi\u00f3 el juramento de Mois\u00e9s. Esto \u00faltimo sucedi\u00f3 38 a\u00f1os antes de cruzar el r\u00edo Jord\u00e1n. Quiere decir entonces, que la primera fase de la conquista dur\u00f3 alrededor de siete a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus c\u00e1lculos del vers\u00edculo 10 nos interesan, pero la frase m\u00e1s importante es la primera: \u201cJehov\u00e1 me ha hecho vivir\u201d. Caleb atribuy\u00f3 a Dios su preservaci\u00f3n durante las vicisitudes pasadas en 38 a\u00f1os de peregrinaci\u00f3n y los a\u00f1os de la guerra que siguieron. As\u00ed que ya fuera como peregrino en el desierto, o como soldado en la tierra prometida, no fue ni la fortuna, el destino (\u201c\u00a1qu\u00e9 ser\u00e1, ser\u00e1!\u201d), ni los falsos dioses que algunos israelitas trajeron consigo de Egipto, sino Jehov\u00e1, el que lo hab\u00eda guardado. A los 85 a\u00f1os todav\u00eda no sent\u00eda que hubieran disminuido sus fuerzas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cEN TU MANO EST\u00c1N MIS TIEMPOS\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>(<\/strong><strong>Salmos 31:15<\/strong><strong>).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Su petici\u00f3n <\/strong><strong>14:12\u201315<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque ten\u00eda 85 a\u00f1os de edad, Caleb demostr\u00f3 que todav\u00eda era un hombre vigoroso: \u201cDame, pues, ahora este monte\u201d (Josu\u00e9 14:12). \u00a1Qu\u00e9 reto el que se ech\u00f3 sobre los hombros! En ese monte estaba Hebr\u00f3n, a 927 mts. sobre el nivel de mar, la ciudad m\u00e1s alta de la tierra prometida. Pero lo que es m\u00e1s importante todav\u00eda, es que era una de las m\u00e1s antiguas del mundo, habiendo figurado en gran parte de lo ocurrido en la historia b\u00edblica esa fecha (G\u00e9nesis 13, 23 y 35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hab\u00eda otro factor mucho m\u00e1s significativo. All\u00ed viv\u00edan los anaceos, una raza de gigantes feroces, los mismos que hab\u00edan causado tanta consternaci\u00f3n entre los esp\u00edas colegas de Caleb, y ante quienes se sintieron como langostas (N\u00fameros 13:33). Caleb, plenamente convencido de que las promesas de Dios equivalen a una garant\u00eda, estuvo totalmente dispuesto a aceptar lo que los ya difuntos esp\u00edas pensaron imposible. Bien sab\u00eda que Jehov\u00e1 es el Dios de los imposibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cPORQUE NADA HAY IMPOSIBLE PARA DIOS\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>(<\/strong><strong>Lucas 1:37<\/strong><strong>).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Observaciones finales<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>\u201cLa suerte\u201d. Aunque a primera vista parece que los israelitas dejaron todo en manos de la fortuna, no fue as\u00ed. En primer lugar, Dios aclar\u00f3 muy bien en el libro de Proverbios que \u00e9l controla todas las cosas. \u201cLa suerte se echa en el regazo; mas de Jehov\u00e1 es la decisi\u00f3n de ella\u201d (Proverbios 16:33). En segundo lugar, las asignaciones de tierra en realidad fueron hechas conforme al plan eterno. Este factor se nota al considerar el nacimiento del Se\u00f1or Jesucristo en la ciudad de Bel\u00e9n de la tribu de Jud\u00e1, acontecimiento espec\u00edfico ocurrido en un lugar espec\u00edfico que dependi\u00f3 de una asignaci\u00f3n espec\u00edfica de la tierra que se hizo a\u00f1os antes, y todo form\u00f3 parte de un gran plan en el cual no cab\u00eda el acaso. Dios ten\u00eda y tiene, el control de todas las cosas.<\/li>\n<li>Lo malo de los esp\u00edas enviados desde Cades no consisti\u00f3 en la comisi\u00f3n que les fue dada, puesto que s\u00f3lo pretend\u00edan saber <em>c\u00f3mo<\/em> iban a hacer la conquista, no <em>si<\/em> deb\u00edan realizarla: \u201cNos traigan raz\u00f3n del camino por donde hemos de subir y de las ciudades adonde hemos de Ilegar\u201d (Deuteronomio 1:22). La interpretaci\u00f3n que dieron a lo que vieron fue la que caus\u00f3 la reacci\u00f3n incr\u00e9dula del pueblo. Cometer un pecado trae consecuencias serias; hacer que otro peque es m\u00e1s serio todav\u00eda (Mateo 18:6).<\/li>\n<li>\u201cTodav\u00eda estoy tan fuerte como el d\u00eda que Mois\u00e9s me envi\u00f3\u201d (Josu\u00e9 14:11), y eso lo dijo Caleb a los 85 a\u00f1os de edad. Parece que \u00e9l experiment\u00f3 lo que Isa\u00edas escribir\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s, y que ha sido de consuelo para cada hijo de Dios desde entonces: \u201cPero los que esperan a Jehov\u00e1 tendr\u00e1n nuevas fuerzas; levantar\u00e1n alas como las \u00e1guilas; correr\u00e1n, y no se cansar\u00e1n; caminar\u00e1n, y no se fatigar\u00e1n\u201d (Isa\u00edas 40:31).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Platt, A. T. (1999). <em>Estudios B\u0131\u0301blicos ELA: Promesas y proezas de Dios (Josue\u0301)<\/em> (85). Puebla, Pue., Me\u0301xico: Ediciones Las Ame\u0301ricas, A. C.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mundo est\u00e1 Ileno de personas que quieren ser l\u00edderes, jefes, caciques, gobernadores, generales y hasta dictadores. En los medios de publicidad aparecen sus fotograf\u00edas, sus datos biogr\u00e1ficos, sus maniobras pol\u00edticas y hasta sus pecados, pero siempre se mencionan junto con algunas buenas obras. Todo ello ha sido calculado no s\u00f3lo para informar, sino para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/caleb-el-que-seguia-a-dios-josue-141-15\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCaleb: el que segu\u00eda a Dios Josu\u00e9 14:1\u201315\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-38993","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38993"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38993\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}