{"id":38994,"date":"2016-06-24T10:44:31","date_gmt":"2016-06-24T15:44:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=38994"},"modified":"2016-06-24T10:44:31","modified_gmt":"2016-06-24T15:44:31","slug":"ciudades-y-porciones-especiales-josue-201-2145","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ciudades-y-porciones-especiales-josue-201-2145\/","title":{"rendered":"Ciudades y porciones especiales Josu\u00e9 20:1\u201321:45"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de la Biblia, nos fueron comunicadas las normas universales que todav\u00eda nos rigen junto con la revelaci\u00f3n progresiva de lo que Dios quiere que el hombre sepa. Adem\u00e1s, en la misma revelaci\u00f3n, el Se\u00f1or ha indicado ciertos principios que tienen aplicaci\u00f3n regional, nacional o temporal. Lo que tienen en com\u00fan las normas universales y las de limitada aplicaci\u00f3n es que tienen sus ra\u00edces en el car\u00e1cter de Dios. Aunque lo dicho fuera demasiado obvio al estudiante serio de la Biblia, es absolutamente necesario recalcarlo para entender esta secci\u00f3n de Josu\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claro que lo de las ciudades de refugio (Josu\u00e9 20) es un tema de aplicaci\u00f3n limitada, ya que se trata de un per\u00edodo de tiempo espec\u00edfico, de una \u00e1rea geogr\u00e1fica reducida y de un pueblo \u00fanico. No obstante, la base de la norma expuesta en Josu\u00e9 20 es, en realidad, un principio universal: \u201cEl que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre ser\u00e1 derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre\u201d (G\u00e9nesis 9:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como veremos, las ciudades de refugio vienen siendo una amplificaci\u00f3n de ese principio <em>universal<\/em> con aplicaci\u00f3n especial <em>y local<\/em> a Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EL ORIGEN DEL CONCEPTO DE LAS CIUDADES DE REFUGIO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Josu\u00e9 20:1\u20132<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabra de Dios a Josu\u00e9 y a Mois\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHabl\u00f3 Jehov\u00e1 a Josu\u00e9, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Se\u00f1alaos las ciudades de refugio, de las cuales yo os habl\u00e9 por medio de Mois\u00e9s\u201d (Josu\u00e9 20:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las normas que gobernaron la vida religiosa, pol\u00edtica, social y personal del pueblo de Israel no evolucionaron de lo rudimentario a lo complejo o como algunos suelen decir, del polite\u00edsmo al monote\u00edsmo. Tampoco pidieron prestado su c\u00f3digo a sus vecinos, aunque hay puntos semejantes entre ellos. Sus principios no nacieron de una cultura en desarrollo, sino que fueron impuestos por Jehov\u00e1 para crear la cultura que \u00e9l quer\u00eda.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Hubo varias razones para la conquista: (1) Para que los hijos de Israel tuvieran su propia tierra; (2) Para destruir a un pueblo cuya maldad hab\u00eda llegado al colmo delante Jehov\u00e1. Como parte de la segunda raz\u00f3n, Dios no quer\u00eda que la cultura de su pueblo se contaminara con las abominables creencias y pr\u00e1cticas de los cananeos. Sin embargo, la cultura vieja dej\u00f3 sus vestigios y algunos de sus feligreses, y la contaminaci\u00f3n afect\u00f3 al pueblo a tal grado, que se puede decir que tambi\u00e9n lleg\u00f3 al colmo. \u201cLos hijos recogen la le\u00f1a, los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira\u201d (<\/strong><strong>Jerem\u00edas 7:18<\/strong><strong>). Ese fue el triste resultado de pedir prestadas al vecino sus normas religiosas en vez de vivir de acuerdo con lo que Dios dice.<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sencilamente, el origen del concepto de las ciudades de refugio fue Jehov\u00e1 mismo. Si se quiere saber c\u00f3mo lo hizo, la respuesta tambi\u00e9n se encuentra en la porci\u00f3n que estudiamos aqu\u00ed \u201c\u2026por medio de Mois\u00e9s\u201d. Dios le comunic\u00f3 a su siervo el concepto de las ciudades de refugio en varias ocasiones: \u00c9xodo 21:12\u201313; N\u00fameros 35:6\u201334 y Deuteronomio 19:2. Toc\u00f3 a Mois\u00e9s designar las tres ciudades del lado oriental del Jord\u00e1n (Deuteronomio 4:41\u201343).<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Los primeros vers\u00edculos de <\/strong><strong>Josu\u00e9 20<\/strong><strong> parecen hacer una referencia indirecta al Pentateuco. Josu\u00e9 cit\u00f3 las palabras de Mois\u00e9s exactamente como se encuentran en el texto del autor humano, lo que da a entender que Josu\u00e9 estaba familiarizado con lo escrito por Mois\u00e9s. Por muchos a\u00f1os, los que criticaban la Biblia y no aceptaban su antig\u00fcedad, dec\u00edan que Mois\u00e9s no pudo haber escrito el Pentateuco, porque no se hab\u00eda inventado el alfabeto en aquel entonces. Pero ese error se corrigi\u00f3 cuando los arque\u00f3logos descubrieron que ya se practicaba el arte de escribir m\u00e1s de 3,000 a\u00f1os a.C., y se encontraron los vestigios de un alfabeto que estaba en uso en la pen\u00ednsula de Sina\u00ed alrededor de 1500 a.C. Estos son datos que apoyan la paternidad literaria del Pentateuco de Mois\u00e9s, algo que Josu\u00e9 acept\u00f3 sin dudar.<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La ley de Dios tocante a la pena capital <\/strong><strong>G\u00e9nesis 9:6<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se mencion\u00f3 en la introducci\u00f3n de este estudio, hab\u00eda una relaci\u00f3n bastante estrecha entre el concepto de las ciudades de refugio y la llamada pena de muerte, siendo este \u00faltimo el principio universal y el anterior, una modificaci\u00f3n limitada o local, al pueblo de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En G\u00e9nesis 9, Jehov\u00e1 otorg\u00f3 al hombre el derecho de gobernarse por s\u00ed mismo. En Romanos 13, se confirma que los derechos de los que tienen autoridad incluyen llevar la espada (Romanos 13:4), lo que significa que puede aplicar el castigo. La divinamente establecida instituci\u00f3n de la pena capital, o de muerte, no ha sido abrogada en ninguna parte de las Escrituras y se ha preservado siempre. Esto quiere decir que est\u00e1 en vigor a\u00fan en la actualidad. Adem\u00e1s, no es uno de los principios limitados a una localidad o a un solo segmento demogr\u00e1fico, sino que se dio a la raza entera para siempre. Su entrega y su implementaci\u00f3n precedieron a la ley de Mois\u00e9s por m\u00e1s de 900 a\u00f1os y a Abraham por m\u00e1s de 300 a\u00f1os, as\u00ed que no es un concepto de origen jud\u00edo, ni se cre\u00f3 s\u00f3lo para ese grupo \u00e9tnico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DE ACUERDO A LA BIBLIA, TODAV\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SIGUE EN PIE LA PENA DE MUERTE.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe aqu\u00ed hacer notar dos razones por las que Dios otorg\u00f3 la pena capital. Primeramente, G\u00e9nesis 9:6 dice: \u201cporque a imagen de Dios es hecho el hombre\u201d. As\u00ed que su prop\u00f3sito primordial no era el bienestar de la sociedad, ni reformar a los criminales, ni disuadir al crimen en potencia, sino para impresionar en todos la importancia y santidad de la vida de quienes han sido hechos a la imagen de Dios. Aunque el principio se aplicaba al hombre delincuente, su prop\u00f3sito principal ten\u00eda que ver con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En N\u00fameros 35:33\u201334 se indica que la sangre del asesinado contaminaba la tierra y que solamente pod\u00eda ser expiada con la sangre del criminal. Se da a entender que el crimen afecta no s\u00f3lo a la v\u00edctima y al perpetrador, sino a la tierra misma, y en el caso de Israel, a la Tierra Santa, la tierra de promisi\u00f3n. El homicidio premeditado es abominable a Dios y contamina el ambiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfCon qu\u00e9 prop\u00f3sito fueron establecidas las ciudades de refugio? <\/strong><strong>20:3\u20136<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B\u00e1sicamente, el concepto de las ciudades de refugio es una aclaraci\u00f3n de la pena capital, y se aplica especialmente a los jud\u00edos que iban a vivir en la tierra de promisi\u00f3n: \u201cpara que se acoja all\u00ed el homicida que matare a alguno <em>por accidente y no a sabiendas<\/em>\u201d (Josu\u00e9 20:3). La idea se inici\u00f3 mientras el pueblo estaba todav\u00eda en el desierto. En \u00c9xodo 21:12\u201314, tocante al delito de homicidio no premeditado, Jehov\u00e1 dijo: \u201cYo te se\u00f1alar\u00e9 lugar al cual ha de huir\u201d. No se especific\u00f3 cu\u00e1l ser\u00eda ese lugar, pero muchos han especulado que era alg\u00fan sitio cercano a los sacerdotes, en los alrededores del tabern\u00e1culo. Despu\u00e9s en N\u00fameros 35:9\u201332, en anticipaci\u00f3n de la necesidad de contar con ese refugio cuando llegaran a la tierra prometida, Mois\u00e9s explic\u00f3 con lujo de detalles c\u00f3mo se har\u00eda. Lo que aparece en Josu\u00e9 20 es un repaso de ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ning\u00fan caso las ciudades de refugio ser\u00edan para proteger al que hab\u00eda matado en forma premeditada. El culpable de semejante crimen recibir\u00eda el castigo que merec\u00eda su crimen (N\u00fameros 15:30\u201331).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ESTABLECIMIENTO DE LAS CIUDADES DE REFUGIO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Josu\u00e9 20:7\u20139<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jehov\u00e1 design\u00f3 seis ciudades de refugio, tres de cada lado del r\u00edo Jord\u00e1n. Las del lado oriental hab\u00edan sido establecidas desde tiempos de Mois\u00e9s, ya que dos tribus, m\u00e1s la mitad de otra recibieron su herencia all\u00ed. Esas ciudades fueron Beser en el desierto. Ramot en Galaad y Gol\u00e1n en Bas\u00e1n. En el lado occidental del r\u00edo fueron nombradas Cedes en Galilea, Siquem en el monte de Efra\u00edn y Hebr\u00f3n en el monte de Jud\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas fueron escogidas para facilitar la llegada del necesitado. Por su nombre o por la indicaci\u00f3n geogr\u00e1fica que acompa\u00f1aba al nombre, se nota que cada una de ellas estaba en alto, plenamente visible desde lejos. Adem\u00e1s, Deuteronomio 19:3 prescribi\u00f3 que se preparara un camino especial conducente a cada ciudad, todo para facilitar la llegada de los refugiados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LAS CIUDADES DE REFUGIO DEMUESTRAN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA JUSTICIA Y LA MISERICORDIA DE JEHOV\u00c1.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA HEREDAD DE LOS LEVITAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Josu\u00e9 21:1\u201345<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tribu de Lev\u00ed logr\u00f3 escapar de la maldici\u00f3n emitida sobre su antepasado por su padre Jacob, la cual se debi\u00f3 al enga\u00f1o y crimen que ese patriarca cometi\u00f3 contra los heveos cuando su gobernante viol\u00f3 a su hermana Dina (G\u00e9nesis 34:2, 25, 30). Los levitas se redimieron cuando, durante el brote de inmoralidad del pueblo en Sina\u00ed demostraron a una su lealtad a Jehov\u00e1 (\u00c9xodo 32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No recibieron parcelas en la tierra de promisi\u00f3n como las dem\u00e1s tribus, pero s\u00ed algo mucho mejor: \u201cY Jehov\u00e1 dijo a Aar\u00f3n: De la tierra de ellos no tendr\u00e1s heredad, ni entre ellos tendr\u00e1s parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel\u201d (N\u00fameros 18:20). No obstante, la gracia de Dios se manifest\u00f3 y recibieron 48 ciudades con suficiente espacio alrededor para su ganado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo 21 se narran algunos acontecimientos y comentarios que llaman la atenci\u00f3n. Otra vez aparece el gran Caleb. Ese h\u00e9roe veterano hab\u00eda pedido y recibido la ciudad de Hebr\u00f3n (Josu\u00e9 14). En Josu\u00e9 21:12\u201313, esa ciudad fue asignada a los levitas y Caleb recibi\u00f3 \u201cel campo de la ciudad y sus aldeas\u201d (Josu\u00e9 21:12). Otra vez se ve su nobleza y sus grandes y profundas convicciones porque accedi\u00f3 a suplir las necesidades de los siervos de Dios, los levitas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede apreciar la gran bendici\u00f3n de Dios en el vers\u00edculo final del cap\u00edtulo: \u201cNo falt\u00f3 palabra de todas las buenas promesas que Jehov\u00e1 hab\u00eda hecho a la casa de Israel; todo se cumpli\u00f3\u201d (Josu\u00e9 21:45). \u00a1Am\u00e9n!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Observaciones finales<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Cuando de refugio se habla, en el Nuevo Testamento se encuentra que Dios ha hecho una provisi\u00f3n mucho m\u00e1s amplia y completa. Jesucristo mismo ofrece refugio porque dijo: \u201cVenid a mi todos los que est\u00e1is trabajados y cargados, y yo os har\u00e9 descansar\u201d (Mateo 11:28). El autor de la carta a los Hebreos escribi\u00f3: \u201cPara que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fort\u00edsimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros\u201d (Hebreos 6:18). \u00a1\u00c9l nos ofrece la salvaci\u00f3n presente, la salvaci\u00f3n futura y la esperanza para vivir entre ambas!<\/li>\n<li>Dec\u00edamos que las ciudades de refugio demostraron la justicia completa de Jehov\u00e1 a la par de su misericordia. La verdad es que ninguna de las caracter\u00edsticas de Dios funcionan independientemente de las otras. Todo lo que Dios <em>hace<\/em> es reflejo de todo lo que \u00e9l <em>es<\/em>. El creyente en Cristo Jes\u00fas entiende esto perfectamente. Por un lado, el car\u00e1cter de Dios nos condena por ser pecadores. El mismo Dios, con los mismos atributos, plane\u00f3 y ejecut\u00f3 lo que satisfac\u00eda sus demandas, y fuimos redimidos, justificados, santificados y, seg\u00fan Romanos 8:30, hasta glorificados. La tendencia es a identificar solamente una caracter\u00edstica de Dios a la vez, cuando que en realidad sus obras reflejan todo lo que \u00e9l es.<\/li>\n<li>\u201cNo falt\u00f3 palabra de todas las buenas promesas que Jehov\u00e1 hab\u00eda hecho\u201d. La fidelidad de Dios no ha de extra\u00f1ar al creyente: \u201cConoce, pues, que Jehov\u00e1 tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones\u201d (Deuteronomio 7:9). \u201cFiel es Dios por el cual fuisteis llamados a la comuni\u00f3n con su Hijo Jesucristo nuestro Se\u00f1or\u201d (1 Corintios 1:9). \u201cSi fu\u00e9remos infieles, \u00e9l permanece fiel\u201d (2 Timoteo 2:13).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Platt, A. T. (1999). <em>Estudios B\u0131\u0301blicos ELA: Promesas y proezas de Dios (Josue\u0301)<\/em> (91). Puebla, Pue., Me\u0301xico: Ediciones Las Ame\u0301ricas, A. C.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A trav\u00e9s de la Biblia, nos fueron comunicadas las normas universales que todav\u00eda nos rigen junto con la revelaci\u00f3n progresiva de lo que Dios quiere que el hombre sepa. Adem\u00e1s, en la misma revelaci\u00f3n, el Se\u00f1or ha indicado ciertos principios que tienen aplicaci\u00f3n regional, nacional o temporal. 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